Old Blog - Cosas que me mandan...

Me mandan en esta nueva mañana de mi vida (cada día me siento un poco más cercano a "My name is Earl" y sólo me falta hacer la lista para empezar a enmendar errores) un emilio "amenazándome" (muy entre comillas, Dios nos libre :-)) con publicando en los comments del Blog...

Parece que la persona con la que he quedado el viernes no recuerda (será porque hace mucho que no nos vemos) que si algo se me envía y me gusta, me llama la atención, me saca en el momento una sonrisa o simplemente me da el venazo adecuado en el momento preciso, pues tranquilamente lo posteo aquí y santas pascuas... :-)

Total... Que me han enviado la letra de una canción que es la banda sonora que un programa de televisión que me aterra...

La letra es preciosa pero el uso de dicha canción para venderle a (en especial y en este caso, ellas) las tolais de turno que lo importante es el aspecto y que la poca fuerza de voluntad necesaria para mirarse todos los días al espejo e intentar ver a un ser humano, en realidad no se necesita, me dan ganas de vomitar...

No sé si sigue en antena el programita (no lo sigo, me la pela) pero deseo que no... Es demasiado triste venderle a la gente que, más allá de nuestro intelecto, lo que de verdad importa es el envoltorio...

Dirá el lector avezado aquello de "Claro, como tu eres un cranco, ¿Qué vas a decir sino?" no sin falta de razón quizás... Supongo que es cierto PERO, también es cierto que intento buscar en las personas algo más que el aspecto... Bonito propósito quizás pienses PERO, y aquí ya me pongo más serio, los que me conocen saben que, en ciertos momentos de mi vida, no he tenido ni el más mínimo reparo en ignorar a una persona porque, más allá de su más o menos agradable aspecto, su intelecto no daba ni para pelar un cacahuete...

Prefiero a una mujer con 130 de IQ a una mujer con 130 de pecho... ¿Qué le voy a hacer? Soy así de raro...

Se me puede acusar de hipócrita... Pues también: ¿A quién le amarga un dulce? Los ojos también comen y una imagen dice más que mil palabras... Somos animales (se supone que racionales, sí, pero esto merecía un análisis más pormenorizado para delimitar la extensión del adjetivo a alguno de nosotros), somos mamíferos y tenemos instintos... Pero también tenemos un intelecto un poquito superior al del delfín y, como siempre sostengo, "Coño, ya que lo tenemos, hagamos uso de él"...

Recuerdo siempre en las reuniones de amiguetes y amiguetas aquella anécdota que me sucedió en Marzo del año 2000 en el Corte Inglés de Arapiles... Iba yo tranquilamente con una amiga mía que "tenía que pasar por allí urgentemente" (aquel día recibí una inquietante lección de higiene femenina) cuando, en medio de esos claustrofóbicos pasillitos tan característicos de la marca de los pijos idiotas, vimos los postercitos del Clooney (cuando todavía estaba en UR y fue el primer año que prestó su imagen para promociones comerciales)...

Mi amiga, entregada, se comía con los ojos las imágenes del entrañable berolón (porque será lo que sea, pero tiene cabeza para dar sombra al pueblo, como en el chiste) posando en los típicos cartelotes promocionales e, inocente de mi, con apenas 20 añitos (a punto de cumplir los 21), lechoncillo asilvestrado, pregunté gentilmente...

- Pero... ¿Qué tiene ese que no tenga yo?

Cuando mi "gentil acompañante" me miró como quien mira al tonto del pueblo y, a punto de estallar en una carcajada que supo contener en el último momento, me contestó de forma firme:

- TODO...

Luego nos sueltan las mujeres aquello de que ellas son las sensitivas y demás chorradas... Sí sí, vamos, fragilidad hecha carne... Siendo tan sensitivas lo que no me cuadra es como luego las cosas se ponen en su contra... Debe ser por seguir los cánones de belleza marcados por graciosos misóginos que, no preguntes por qué, para ellas son el colmo del buen gusto y de la figura femenina...

Digo yo que, algún día, nuestras queridas compañeras de viaje comprenderán esa "extraña atracción" que los tíos sentimos ante mujeres como Sofía Loren y no por Kate Moss... Algún día comprenderéis eso que los tíos os decimos de "No te sobra ni un kilo, deja de decir chorradas" o, mejor aún, esa tan buena que a veces se escucha de "Lo importante es que te gustes tu"...

Así es que, finalmente, he decidido que no pondré la cancioncita (porque quedaría esto un poco cursi y porque hoy quiero que acabes de leer este post con una sonrisa), sino que acabarás viendo EL MONÓLOGO...

Disfruta y ten un buen día.



Paquito: el brazo tonto de la Red...

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