Old Blog - Destiny has a sort of sense of irony...

Buenas :-)

Primero de todo, lamentar el retraso en la publicación del Post: ésta mañana el Blog se ha levantado pachucho y me daba un error de SQL o algo así (tendría que haber copy-pasteado el error para que alguien lo viera, sí, lo sé)...

El título de éste post refleja varias cosas curiosas que me gustaría comentar con vosotros hoy... Habla sobre lo que es la vida, nuestro destino y las pequeñas bromas que ambos factores nos juegan a menudo...

Primero: la frase la escuché por primera vez en Matrix, cuando Morpheus le explica al Neo lo de la guerra entre las maquinitas y los hombres y como al final, una vez que los hombres perdieron, acabaron convirtiéndose en "pilas" para alimentar a la Matriz, la gigantesca computadora que regía el mundo creado por los hermanos Watchoski.

Digo ésto al mirar hoy a la ventana y ver la que está cayendo... Es Mayo, estamos llegando a Junio... Llueve como si lo fueran a prohibir mañana y el cielo quisiera hacer por última vez su función, cosa curiosa, porque, según nos cuenta Al Gore y compañía, no estamos lejos de eso...

Me acuerdo, al irme a Alemania, hablar con personas al respecto de mi decisión... Me iba a un país extraño, del cual desconocía la lengua y que, visto desde aquí, parecía algo "duro"... Mi experiencia allí, sin embargo, fue excepcionalmente positiva: conocí a un montón de amigables personas, reí muchísimo, aprendí mil cosas y me integré en una sociedad con una terrible carga del pasado (cosa que me llamaba enormemente la atención, teniendo en cuenta que, como españoles, nosotros también tenemos una carga de pasado reciente bastante importante)...

Esas personas me hablaban del miedo a la soledad y del tiempo... "Allí hará mucho frío, lloverá todo el día, se hará de noche muy pronto... La gente no sabe divertirse"... Los alemanes en cambio nos miraban a nosotros como "gente que sabe vivir", mientras, quien te habla, les observaba hacerse un cafetito en una máquina de café en su mesa que cuesta el salario de un mes de una persona joven aquí, vestidito impecablemente con ropas de marca (que en Alemania son caras del copón) y pensando que el cachondo había venido a trabajar desde su casa (definición de casa: hogar habitable compuesto de 3 plantas o pisos, jardín y garaje exterior cubierto) y reservando por Internet unas vacaciones de 2 semanas en las Maldivas...

Curiosa percepción inversa del mundo: ellos creen que vivimos de puta madre y nosotros creemos que ellos no...

El tiempo que me hizo en Alemania fue excepcionalmente bueno... Les decía siempre que "os he traido el Sol y el buen tiempo" y, hasta tal punto la profecía fue tomada en serio que, al día siguiente de salir para siempre de mi país adoptivo, unos cuantos huracanes empezaron a hacer de las suyas por las tierras que una vez poblé...

Si mi previsión del tiempo no me falla, en Darmstadt hoy hay 17 graditos de temperatura... La mínima será de 16 y la máxima de 30... Brilla el Sol y la vida es tranquila y apacible: tal y como la dejé al venirme otra vez por éstos inquietos lares que, no sé qué tienen, me hace amarlos y odiarlos constantemente (es quizás la naturaleza del español: no estar nunca completamente contento, no estar nunca completamente triste)...

Pienso en la ironía de aquellos que dicen eso de "con el tiempo que hace aquí" y miro por la ventana... Sí, cojonudo el tiempo, para irse de picnic al cesped de la rotonda de mi Glorieta... ¿Sandwichitos o roast-beef seco? Lo que quierás María, pero que no falte la Coca-Cola, que soy de una generación que "ha sufrido tanto" (sobrevivimos a los pantalones nevados y a las hombreras) que cualquier día me levanto y descubro que el iPod me ha abandonado... Y por ahí sí que no paso, que bastante tengo ya con la hipoteca, que más que naranja, me está poniendo amarillo...

Soy una ejemplo viviente de una peli de Almodovar: "Volver"... He vuelto a mi tierra: una tierra que nunca he llegado a aceptar y comprender del todo... He nacido aquí, he sido criado con valores de aquí, los que me conocen dicen que soy un idealista, un Quijote... Los extranjeros reconocen en mi los valores de un español, es verdad, pero también suele ser chocantes para ellos cuando conocen a otros españoles y ven que no soy una representación fiel de mi Pasaporte... Soy como tu, pero soy distinto...

El tiempo creo que me quiere mandar un mensaje: en realidad te fuiste, pero el pasado te acompaña allá donde vayas... Y es cierto: recuerdo la brisa húmeda en el PrinzGarten, las bradwurst en el centro de la ciudad por dos Euritos, los desayunos en la empresa, las miradas atónitas de las personas a las que hablaba y a las que decía aquello de que no necesitaba un coche para nada (en Alemania eso es como decir en USA que no crees en Dios), de Marco (mi vecino), del tranvía (en el que me mareaba y no sé todavía porqué... De hecho, a partir de Darmstadt, a día de hoy incluso me mareo en el autobús y en el Metro) y de otros pequeños detalles que hacen de verdad que una vida tenga color...

El destino tiene un cierto sentido de la ironía: hace mal tiempo y frío en un lugar donde sus moradores odian esta situación... Pero la vida, tiene otro cierto sentido de la ironía...

Y es que a mi me encanta :-)

Os deseo un feliz día debajo de la lluvia... No veáis melancolía o tristeza en un fenómeno meteorológico que hace que la vida brote... Sonreid, dadle al Play y cantad aquello que "los de nuestra generación" aprendimos en aquella tele de dos canales:




Saludos del reportero más dicharachero de 4K

Paquito: el del fondo a la derecha, ése seguro que lo sabe...

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