domingo, 27 de diciembre de 2009

Paquito en Rusia 2 - Episodio 4 - Pakka Pakka, Moscu

No English below (too complex to be translated :-))

"...Si no te diviertes trabajando, entonces nos pegamos un tiro"... "...Ten un buen día y no trabajes mucho, que mañana tengo que volver a verte por aquí."... "¡Melenudo! ¡Hippie! ¡Ye-yeéeeeeeeeee!"...
Cuaderno de Bitácora: Fecha estelar - Domingo 27 de Diciembre de 2009.

Localización: Amsterdam, ya de vuelta y convaleciente.

Temperatura: Ya estamos por encima de cero...

Estado Mental: ¡Epetecan-demore-jannnnnnnn! ¡Cobarde!

Queridos niños,

Este último episodio se tendría que haber publicado el jueves 24, justo para Nochebuena. Iba a ser mi forma de decir "Feliz Navidad" y acabar el año con una sonrisa, haciéndonos pensar que, al final, después de todo, 2010 sería el año del cambio (es que yo también me siento como Obama: "negro me tienen") hacia mi siguiente destino...

Justo ese día, como quizás sabréis, tuve un accidente en casa. Ya me encuentro mejor, aunque todavía me duele la cara y el hombro lo tengo tuneado en azul...

Ayer fui a un dentista de emergencia y, de momento, me han puesto una funda en el trocito de diente que se quedó después de "el berolazo" que me di contra el suelo (durante un par de días, a pesar del dolor y del sustazo que me he llevado, creo que hecho la imitación del risitas unas 40 veces)...

En realidad iba a dejar este último episodio en el olvido: no te apetece nada escribir, pero, entre el equipo de personas que me han ayudado, hay alguien que me encontró la forma de conseguir un dentista para el sábado (me dio instrucciones precisas y las cumplí a la letra. Resultado: el sábado a las 12 tenía cita, en un tiempo récord, teniendo en cuenta que suele haber, como mucho, unos 3 o 4 de guardia en la zona de Amsterdam) y, anoche, en un e-mail, me dijo que tendría que terminar esta serie.

Así que, como pago a su ayuda, éste es el último episodio de Paquito en Rusia 2. Espero que podáis disfrutarlo tanto como yo lo disfruté viviéndolo.

Gracias Alleen y gracias a todos los demás por ayudarme: You guys Rock! :-))

-------

El despertar en mi último día en la Federación Rusa (suena a relato de Asimov: ¡No me digas que no! :-)) se hace largo y pausado. Lo primero de todo es convertirme en ser humano, así que me voy directo a la ducha y, después de un ratito, parece que por fin mi Sistema Operativo está completamente cargado. Preparo mi maleta en un tiempo récord y, a las 7:45, bajo a zamparme mi último desayuno de campeones con ingrediente adicional: la chica de los ojos grandes...

Ella: ¡Buenos días!
Yo: Buenos días: ¿Preparada para la diversión?
Ella: Sí... Hoy es tu último día, ¿Verdad?
Yo: Sí. Hoy ya te libras del español pesado.
Ella: Yo no he dicho eso, además, se te nota que eres de un lugar cálido.
Yo: ¿Por qué?
Ella: Porque no eres como los demás aquí... Déjame que te busque una buena mesa para tu último desayuno...

Ya zampando mi desayuno de campeones, observo al personal: todo el mundo está tan serio y metido en su mundo... Es lógico por una parte, teniendo en cuenta que el 95% está aquí por motivos de negocio y que es temprano, pero la chica de los ojos grandes, que le gusta darle a la blanda, selecciona bien a sus víctimas y, mientras me doblo mis huevos revueltos con bacon, veo que habla con una chica francesa...

Habla con la gente joven porque a la gente joven no nos importa conversar un ratito: de paso también practica su inglés y te cuenta sus cosas, al igual que tu también le cuentas las suyas... Es pura conversación social, digna de ejemplo en lo que la película, "Lost in Translation" expresaba con respecto a los viajes de negocios y demás (los hoteles son los mismos en todas partes y la soledad te embriaga en tus rutinarias actividades en el viaje)...

En nuestra última conversación, la chica de los ojos grandes (nunca sabré su nombre, aunque los que me conocen saben que, para mi, los nombres son irrelevantes) me cuenta cómo le gustaría vivir en Londres, que es una ciudad muy bonita y que Moscú no le gusta, que está muy sucia y demás...

No me lo está diciendo, pero en realidad sí lo hace: ha estado en Londres, seguramente trabajando en algún hotel de la cadena a la que pertenece este, así que ha estado en un pequeño gueto de hotel, alojada en el mismo como parte del staff, donde ha visto la zona céntrica y ha visto la parte buena de dicha ciudad... Ni ha olido la realidad de esa ciudad, como tampoco lo he hecho yo con respecto a Moscú: sólo he visto sus inmensas avenidas y sus monumentos y, por más que haya intentado hablar con sus habitantes, existe un extraño "voto de silencio" alrededor de la pregunta: "¿Cómo son las cosas por aquí?".

Me despido de ella con un "Pakka Pakka" que le hace sonreír... Me desea un feliz día y un muy buen viaje de vuelta... Me pregunta si algún día volveré y le digo que no lo sé, pero que Moscú me encanta...

Después de proceder al curioso detalle de pagar la factura del hotel (ese momento donde uno, desde la dignidad de la chaqueta, mira de reojo si le han cobrado "cajcagüeses" que no se ha tomado... No os riáis, que la última vez alguien se volvió loco y le apuntó servicio de habitaciones a todo Cristo), el señor conductor de primera (¡Aceleraaaa! ¡Aceleraaaa!) recoge mi maleta y nos metemos rapido en el coche, porque aunque el frío es soportable (estamos a unos -10 graditos) tampoco hay que confiarse...

Paso la mañana explicando unas últimas cosillas y, a las 12, una compañera empieza a organizarme la logística de salida. Estudiamos las posibles alternativas (una posibilidad es ir en taxi hasta la Estación de Bielorrusia y desde ahí coger un tren que lleva al aeropuerto) o, directamente, un taxi que me lleve al aeropuerto.

Dichas posibilidades no son banales: con el tema de la nieve y demás, han habido varios casos en la empresa de personas que han perdido el vuelo yendo en taxi (aún saliendo casi 5 horas antes de la hora programada del avión: ahí es nada).

Se decide que puedo ir en taxi al aeropuerto y me quedan como unos 90 minutos para dos cosas esenciales:

1. Show de Paquito (¡Agradecidaaaaaaaa! ¡Y emocionadaaaaaaaaa! ¡Sooooolamenteeeeee puedo decirrrrrrrr! ¡Graaaacias poooor veeeenirrrrr! :-)).
2. Lunch

Lo primero es sencillo: engancho a mis chicos (que ya me conocen: son la sección juvenil-yeyé de la parte de negocio) y les pregunto cómo va el día... A partir de ahí voy construyendo, sobre la marcha, improvisación pura. Empiezo hablando del tiempo, de la que está cayendo, que está la cosa muy mal y que si en Madrid nos meten -20 de temperatura, aparecerían las palomas con la banderita blanca, y no precisamente por la paz, sino pidiendo rendición incondicional...

A partir de ahí, es un juego de niños (ya los tengo entregados): miro hacia la enorme avenida que tengo delante (que también tiene un canal de agua) y les hablo de lo que me encantan las avenidas de Moscú... Les cuento que en Holanda "de esto no hay" y, como el tema me inspira, empiezo a calzarle al jodío hereje hasta debajo de la lengua...

Ella: Pero Amsterdam es muy bonito, ¿No?
Paquito: Sí... Es como muy "cuco"... Es un pueblecito muy mono: sus habitantes son muy orgullosos y te dicen "Amsterdam es la capital de Holanda" y entonces yo me parto la caja (gesto con carcajadas de estar viendo la historia de los sacos de cemento del Risitas) porque son un pueblecito chiquitito... ¡Qué ricos! ¡Criaturitas! ¿Queréis un caramelo? ¿Os traigo unos papeles y unos lápices de colores para que dibujéis algo?
Ella: ¡¡¡jajajajajajajajajajajajaja!!!
Paquito: Y encima te dicen "Amsterdam es una gran ciudad" y claro, ahí es cuando yo ya no puedo más y les digo, "sí sí, claro claro: vamos, París, Moscú y Amsterdam, codo con codo, nosotros las grandes metrópolis del mundo"...

Desafortunadamente no recuerdo todo lo demás (en serio: todo improvisación pura) pero me sobré cuatro pueblos... Una capital es París, Londres, Moscú, Madrid... ¿Amsterdam? Hombre: técnicamente lo es (así lo dice la Constitución de los Países Bajos, aunque la capital administrativa sea La Haya) pero el resultado es demoledor: veo que mi sentido del humor cuadra en Rusia y veo que a ella, de cuyo nombre, para variar, no puedo acordarme, le encanta...
Paquito: ¡Mira como se ríe! ¡Tan seria que parecía!
Ella: Yo soy una persona muy seria y apenas sonrío...
Paquito: Eso es mentira: siempre que te veo estás sonriendo.
Ella: Es que tu siempre me haces sonreír...
Rusia 2 - Europa 0

Justo por la mañana, tomándome un café en la ofi (hay una señora mayor que cuida de mi y habla inglés: es un cielo de mujer) unos compañeros me ven y me preguntan que qué hago por esos lares... Les cuento quien soy, de donde vengo, donde vivo y a que dedico el tiempo libreeeeeeeeeeeeee (ramalazo José Luis Perales total :-)).

Como soy un puñetero, de inmediato me lanzo a preguntarles cosas sobre Moscú y sobre Rusia. El día anterior aprenderé un dicho de esa tierra: "Rusia es Moscú, San Petersburgo y Siberia"... El país más grande de la tierra en extensión pierde población a gran velocidad (debido, entre otros factores, al galopante alcoholismo de la población) y, para más INRI, fuera de las dos grandes urbes, el país está tremendamente atrasado, lo cual es una pena, teniendo en cuenta el pasado de uno de los imperios más grandes e interesantes de la historia...

Hablamos de nuestra forma de ver la vida: en realidad, me voy percatando, los rusos son bastante parecidos a nosotros (los latinos) sólo que poseen un grado de sofisticación que nosotros no tenemos (el famoso "pelo de la dehesa" que nosotros gastamos).

También me doy cuenta del sentido de dignidad que tienen: ya no son aquella figura que durante 80 años fue el Yang en el mundo (frente al Ying de Occidente), pero tienen hambre por conseguir cosas, a pesar de un montón de factores que no voy a relatar aquí (de tipo político y estructural principalmente), y se les ve que son buenos jugadores de ajedrez: son reflexivos, cautos y esperan la jugada que les dará la victoria con paciencia...

Me quedan unos 40 minutos para comer y salir pitando hacia el aeropuerto: bajo como una exhalación hacia el restaurante y mis compis, esta vez sobre aviso, observan la forma que tengo de moverme por el lugar (no me tiraron fotos de milagro: los pobres alucinaban con eso de que "El chico de Madrid" iba pululando por todos sitios sin respetar la cola y encima el personal estaba tan contento) y, como última observación en el sitio, apunto la siguiente cita:

"Por el poder de una sonrisa, yo, mientras viva, habré conquistado el universo"...

Que siempre queda muy solemne y hace las delicias del respetable (que, obviamente, se parten la caja con mis paridas, pero de eso va la cosa también, de ser cercano y accesible :-)).

Como en un tiempo récord y salgo como una exhalación hacia la oficina donde por fin organizo todas mis cosas, me despido de la parroquia (Adiós, con el corazón, que con el alma no puedo) y, como son más bien timidines, nos decimos "Pakka Pakka" y enfilo hacia la calle para empezar un frenético viaje por Moscú (alucinante: los madrileños creen que hacen muchas pirulas en el coche cambiando de carriles, cambios de sentido y demás... ¡Aficionados! ¡Lo de aquí sí que son pirulas! :-)).

100 minutos más tarde, al fin, llego a mi destino, el aeropuerto y, después de un ratito en la cola, por fin consigo entrar en la zona de embarque... Recuerdo el haber recibido varias llamadas y haber dado el parte a la oficina de todo lo que había pasado, como también recuerdo el comentar que "estoy destrozado" y que, el jueves, seguramente me quedaré en casa trabajando, porque no doy más...

Afirmación premonitoria... Lo que es la vida...

Como la cámara era muy aparatosa, al final no me la llevé, pero como el iPhone tiene una camarilla (no muy buena, pero algo es algo), os dejo aquí debajo algunas imágenes que tomé de mi viaje... Son pequeños momentos que os mostrarán los distintos episodios que he visto y he vivido: imágenes que no tienen contexto, pero que, al verlas, no te preocupes, tu sí sabrás entender :-))

Me despido de ti: quizás escriba un último post antes de fin de año, ya veré como me encuentro, pero, lo más importante es que sepas que ha sido un placer el compartir contigo este pequeño viaje y que, si algún día vas a Moscú, cuando estés en el Metro, o caminando por sus calles, o haciendo cualquier cosa por allí, piensa en lo que te he contado y, quien sabe, a lo mejor lo encontrarás de cierta utilidad, o simplemente, te hará sonreír pensando en las aventuras de un tal Paquito que vive en Holanda...

Pero si vas a Moscú y vas al mismo hotel al que fui yo, no te olvides de preguntar a la chica de los ojos grandes si está preparada para la diversión para que te trate tan bien como siempre me ha tratado a mi :-))... Ahí es donde la historia cobrará vida de verdad...

Desde Rusia con un iPhone:



Un abrazo: el pueblucho ridículo wannabe-city prevalece (jijijijijiji :-)).

Paquito.

2 comentarios:

  1. Como esta mi Carmen de Mairena look-alike favoritooo? Bien bien bien, te leo bien. Tengo acceso limitado aqui en las afueras de Bilbo, ya sabes como es, y no termino de superar el jet-lag (horario hindu, si es que yo nunca fui normal, lo se) y algo de mal de altura. Pero la cosa va bien y me acuerdo de ti mogollon. Me ha encantado el pakka pakka. De lejos el regalo mas bonito que me han echo estas fiestas, si bien... tas cargao mi anonimato, chavaaal! ; ). Estoy hecha una blandita... debe de ser la dieta de nopal y tequila (con esta que se quite la de la alcachofa, hombreee). A ver cuando me arreglan el acceso de roaming o pillo adsl y volvemos a estar "conectaos". En todo caso, espiritualmente, siempre, blog mediante como poco(<- mi pensamiento profundo del 2010. Ala, ya he cumplido). Pues eso, a cuidarte Pakito. Y feliz año a todos y todas en los otros alrededores de Bilbao ; )

    ResponderEliminar
  2. Estimada A,

    Mil gracias por tu visita y por tu comentario: todo un placer el disfrutar de ti por estos lares (también "esto" se considera la versión cibernética de las afueras de Bilbao :-)).

    Espero que estés bien: la dieta del tequila tiene mucho peligro, ten cuidadín :-)).

    Voy mejor: ya tengo cita con un dentista para la semana que viene (y así revisar lo que queda)...

    Tu anonimato sigue siendo el que es: no te preocupes (si no dices nada, nadie sabrá nada :-)).

    Un besote muy grandote y, ya sabes, cualquier cosa que necesites, escribe :-))

    Desde "las otras afueras" de Bilbao,

    Paquito.

    ResponderEliminar

Cualquier comentario, siempre y cuando sea educado, es bienvenido :-))