¡Instalado!

Hola,

Al fin llegó el día y, con el, el momento que estaba esperando: ya estoy instalado en mi nueva, flamante y gran habitación :-))

Durante los últimos 30 días estuve viviendo en una especie de mini "Dormitorio  de Arlés" de Van Gogh: muy bonita, sí, pero pequeña... Ayer, cuando el otro inquilino se fue, pude al fin tomar posesión de mis nuevos aposentos y, para empezar, decidí hacerlo en plan "entrada triunfal", esto es, pintando las paredes, limpiando y dejándome el lugar perfecto para mi habitabilidad...

Fue divertido: nunca he pintado una habitación así que, con paciencia, buen humor y diligencia, en un par de horitas nos lo pintamos todo... Después, limpié todo, me reorganicé lo que tenía y, por fin, el lugar estaba listo para mi, esperando, eso sí, que la pintura se secara y demás...

La habitación mira al sur: en España sería un suicidio pero, aquí, en la Europa que semi-invadimos en el siglo XVI, es todo un puntazo, en especial por los enormes ventanales y porque, como he descubierto con el tiempo, me encanta despertarme con el sol...

El día terminó tardísimo, conmigo agotado después de la famosa rutina de los sábados (compra, lavadoras, organización, micro-mudanza, pintura, limpieza...) pero, al ir a conectar el equipo de música de la habitación (habemus cadena de música, queridos niños), me encontré con una preciosa sorpresa en el CD: un recopilatorio de Bob Dylan que, como banda sonora para mi primera noche, con las luces bajas, fue todo un puntazo...

Y así, mirando al sur, desde la ventana, con las luces bajas y con Bob Dylan preguntándome "cómo me siento, estando a mi rollo, sin una dirección como hogar, como un completo desconocido" (venga, a desoxidar ese inglés y a terminar el párrafo :-)), la noche terminó con una enorme sonrisa mientras el Mac me proyectaba unos apuntes de Xcode, C++ y de neerlandés, todo ello completado con una deliciosa cena que mi casera nos hizo...

No sé cómo lo hago, pero, a pesar de que la comida en este país sea una de esas cosas que, precisamente, brillan por su falta de calidad, desde que vivo aquí y comparto pisos y/o casas, siempre me toca vivir con gente que cocina de maravilla...

¿Por lo demás? Pues poco a poco, "sobreviviendo", que es la frase oficial de estas semanas cuando me preguntan cómo me va... Me gusta esa expresión: refleja muy bien el espíritu de vida que tengo, "poco a poco", sin prisa, sin pausa...

Se aventuran un par de semanas con mucho lío (otra vez) y, si todo va bien, por fin, en un mes o por ahí, podré finalmente tomar mis muy merecidas vacaciones para, por fin, descansar y volver a dar un pequeño salto hacia mi pequeña gran ciudad, con sus ruidos y problemas que, desde la distancia, suenan más a cantos de sirena que a gritos de emergencia...

Es tarde y es hora de dormir: seguiremos informando.

Amsterdam Prevalece,

Paquito.

Comentarios

  1. Hola,
    lo de sobre viviendo es como decía un amigo ¿porque vives por encima de tus posibilidades?, no creo.
    Vas a decir que este tío ha perdido la cabeza, pero tenía una cierta sensación de familiaridad con Paquito y el otro día de repente me apareció en la cabeza por qué, eres como Flanagan, un detective adolescente de libros juveniles ("No te laves las manos Flanagan", "Alfagann es Flanagan", "Flanagan de luxe" y algunos más). No sabría decir exactamente cuál es el parecido; el entusiasmo tal vez, el trato con las chicas, el prepararlo todo para que en el momento preciso el resultado sea perfecto, un buen tipo, vamos. Hace mucho que no he leído ninguno la imagen que tengo en la memoria es esa.

    Me alegro mucho que estés instalado y tengas una habitación al sur. Ya sabes, si te pierdes, esa es la dirección hacia Madrid. En serio, incluso aquí, para mi una habitación al sur es otro mundo.

    Un saludo.

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  2. Hola Julián,

    Mil gracias por tu visita y tu comentario: un verdadero placer el leerte :-))

    ¡Nunca leí a Flánagan! ¡Soy un desastre! ¡Con lo que yo he sido! :-))

    Prometo buscar esos libros en la red y devorarlos :-))

    Sobre la ventana hacia el sur... Nadie sabe lo bonito que es levantarse por las mañanas y, al mirar por la ventana, pensar que, al fondo, muy lejos pero cerca, está mi pequeña gran ciudad esperándome para algún día volver :-))

    Gracias de nuevo por tu visita y por tu comentario :-))

    Paquito.

    ResponderEliminar

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