People Vs. Tasks

Buenas,

Es un precioso día por aquí: el amanecer ha llegado sobre las 5 de la mañana, hora ideal para despertarse, sobre todo en un día festivo como es hoy (tenemos de eso, sí, muy poquitos, también es cierto, pero como las meigas, "haberlos hailos" :-)).

Desde bien temprano, como digo, estoy levantado: hoy salgo corriendo al tren (he quedado) y, como no quiero ser descortés y quiero cumplir con mi palabra, prefiero ponerme a escribir ya y así, cuando salga por la puerta, por lo menos mi post semanal quedará publicado :-)).

¿Qué hace uno cuando se despierta temprano? Mis despertares son tranquilos, al son de algo de música clásica o, en su defecto, con conferencias de ingenieros de Google contándome en qué se están metiendo ahora (detalle: los 3 vicepresidentes a los que, de momento, he escuchado, son de origen indio... Cuando el mundo vive obsesionado con China, sigo diciendo, como desde hace mucho tiempo, que los indios están apostando por el intelecto en lugar de producción industrial barata)...

Mientras escuchaba, ya digo, a los ingenieros de Google, me fijé en la forma en la que construían su discurso, en los matices del lenguaje y la dirección y forma que una argumentación toma a partir de tal o cual uso de determinadas palabras...

Recordé una vez más porqué, ¿Cómo no? te sientes distinto por estas tierras...

Os lo conté hace mucho tiempo, pero siempre es bueno recordarlo: éste es un país donde la vida se organiza a través de tareas... La forma de organizar tareas se efectúa, bien en una lista, bien en una secuencia de tiempos...

La secuencia de tiempos suele ser más eficaz (marca fechas y límites): la forma más sencilla de, por tanto, determinar acciones en el tiempo, es seguir una agenda, cosa que, a priori, no es sólo eficaz, sino eficiente...

El problema es cuando la agenda toma las riendas de tu vida: los distintos eventos que planificarás en ella se convertirán en "tareas", esto es, se desvirtuará el propósito principal de la misma (ejemplo: quedar con un amigo para tomar un café) , convirtiéndose en un hito a cumplir, como el que tiene que ir a la reunión de planificación en la empresa.

Éste es un país esclavo de la agenda (no es de los peores: en los países nórdicos la cosa llega a extremos casi talibánicos): poco a poco, bien es cierto, algunos se van liberando de la esclavitud del cuadernillo (o del Google Calendar, que ya "semos modelnos"), es cierto que la obsesión por programar todo en los dichosos diarios le vuelven a uno loco (mi record personal es que una persona me programó tomar un café a un mes de distancia desde la fecha que hablamos) pero, quizás es lo peor, es que esa obsesión mata cualquier atisbo de humanidad o de improvisación en tu vida (aquí hay gente que se programa, ojito, tiempo libre en la agenda... Literalmente se ponen "Tiempo libre" de tal a cual hora... Tremendo).

Te pongo un ejemplo: hoy hace un día maravilloso, uno de esos días que te dices: "¡Coño! ¡Vámonos de cañas!" Siendo como eres, marcas en el móvil unos cuantos números y dices: "Paco/Pepe/Manolo ¡Vámonos de cañas!"...

Bien es cierto que Paco, Pepe y Manolo tienen sus propias vidas y que, ¿Quién sabe? A lo mejor no pueden responder a la llamada del dios Bacco   pero, ¿Quién sabe? Si uno insiste un poquito ("¡Coño Manolo! ¿Me vas a decir que no a unas cañas?"), quizás acaben cediendo y al menos se pasen "a tomar una".

Este es tu mundo, donde las reglas son maleables, donde las personas toman preferencia y, donde uno, cuando realmente le apetece, manda a hacer puñetas el guión...

Un momento... Los que me conocen personalmente estarán preguntándose si me he olvidado de tomar la pastilla de la memoria... Famosa es mi frase "Si no está en Google Calendar, no existe" (en otra vida usaba otro producto, pero los tiempos cambian :-)), como famosa es mi precisión en asignación de tiempos...

Es cierto e incluso, a día de hoy, me tengo montado un sistema que replica mi agenda en todos mis dispositivos (todos mis ordenadores y mi teléfono junto con el famoso servicio de la gran G) pero,  porque aquí hay un gran "pero", es que las cosas varían cuando quiero, porque, por encima de todo, está mi voluntad y a mi una agenda no me marca nada, sólo me indica o me recuerda cosas (salvo en el trabajo: una reunión es una reunión).

Yo no quiero que quedes conmigo porque te lo dice la agenda: quiero que quedes conmigo porque te apetece... Hay veces que uno quiere pasar un ratito con alguien, pero con este sistema que se han concedido, al final tienes que quedar la semana siguiente y, entre nos, quizás me apetezca estar contigo pero, conociéndome, en una semana quizás no quiera volverte a ver en la vida...

Hace ahora un año, al conocer a la mujer de un compañero en su décimo aniversario desde que se juntaron, recuerdo su sonrisa y sus ojos de incredulidad cuando, después de la protocolaria presentación (e intercambio de un par de botellas de Limonchello: uno que hace prospección de mercado) cuando me explicó que, al enviar el e-mail (unos dos meses y medio antes de la fecha en la que se celebraba el evento) hubo gente que ta tenía la agenda llena, gente que tenía que ver como solucionar el tema de los niños y toda una variedad de problemas logísticos típicos de, ya digo, una sociedad dirigida a tareas y gobernada por la agenda...

"Todos salvo uno", me dijo con una sonrisa: "Es la primera vez en mi vida que he visto una respuesta como la tuya"...

Aquella respuesta, que hoy te pongo aquí, fue una declaración de intenciones:


Hi xxx,

First of all: thank you very much for your invitation. I feel honored! :-))

Second: that's a cultural shock for me. Just come to discover it's bank holiday in The Netherlands...

AND I'M SPANISH! That means that I don't know what is it going to happen up to 2 weeks or less before that date! (we're a crazy people, I know :-))

So, What's the deadline to RSVP? I need to make sure I can confirm it to you :-))


Lo que le venía a decir era que no le podía confirmar con casi 3 meses de antelación, porque apenas sé lo que haré la semana que viene (eso sí: en el colmo de mi generosidad le daba una semana extra para que no se volvieran locos).

Hace unos años, recuerdo haber tenido una discusión con una persona al respecto del famoso (e infame) concepto de la "Productividad Personal"...

Sostenía yo (Manolo: pon el "Imagine" de John Lennon, que me voy a poner en plan místico) que los seres humanos, en su vida personal, no son productivos ni tienen porqué que serlo... "Los seres humanos tienen que ser felices, pero no productivos" sostenía yo, relegando la laboriosidad para el entorno profesional, lugar donde, previo pago de su importe, uno debe prestar sus servicios de una manera eficiente (o eso pensaba yo hasta que he visto lo que he visto... En fin: "NDA Paquito, recuerda: NDA")...

Está muy bien aprovechar el tiempo y todas esas cosas (no me malinterpretes): la vida, según pasa el tiempo, se complica y, como le metas a la ecuación, pareja, progenie y PlayStation 3, entonces comprendo que uno tiene que planificarse y todo lo demás (hasta ahí estamos de acuerdo), pero la vida no va de planificar hasta cuando quieres un poco de tiempo libre (no eres un robot: lo creas o no eres humano), mucho menos cuando no tienes esas obligaciones (

El mundo va de gente, elegimos con quien queremos estar y elegimos su prioridad en nuestra vida.

Si tu padre ha pillado un cáncer, si tu novia te ha dejado, si tu perro se ha muerto o si el final de Lost te ha dejado traumatizado (Hopkins, vete pasándome el link del último capítulo porque a mis compañeros les voy a hacer el Spoiler de su vida), tienes prioridad sobre lo demás, porque eres más importante que hacer otras cosas...

Cuando estuve en Moscú (Paco, méteme la del "Cuéntame" que lo bordamos) recuerdo que alguien me dijo que la certitud y los escenarios cerrados eran para los robots... Bien es cierto que cuando uno queda con alguien y al final se cancela, sientes pena, pero también es cierto que son gajes del oficio, que la vida sigue (otra cosa es la impuntualidad: mejor cancélame antes que hacerme esperar).

Y lo más divertido: con la broma absurda de la agenda, este es el lugar donde, de lejos, más veces he cancelado citas en mi vida, porque, como ya digo, que hoy me apetezca tomar un café contigo no quiere decir que me apetezca dentro de una semana.

People Vs. Tasks: "Gente frente a tareas"... Tu eliges: regar los geranios y posponer un café con un amigo para dentro de una semana o tomarte un café con un amigo ahora y regar los geranios al llegar al casa...

Eso es todo: ¡Ámsterdam prevalece!

Paquito.

Comentarios

  1. Me iba a leer tu post, pero me acaba de aparecer el reminder indicando que me tengo que ir a la cama. Antes me pondré en la agenda leerlo.
    Un abrazo

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  2. Hola!
    Les tengo alergia, sisisisisi a las agendas, no me gustan nada aunque admito casi con cierta rabia que hubo un tiempo, no hace demasiado, en que la necesitaba y sabes? me encantaria volver a esos meses pasados... que jodido está aquí el tema del curro amigo.
    A ratos bien y a ratos mal, no me aguanto ni yo misma. Cuidate chiquitin.

    ResponderEliminar
  3. Estimados Yayo y Sara,

    Mil gracias por vuestras visitas y vuestros comentarios: todo un placer el leeros por aquí :-))

    @ Yayo: es que con el ajetreo que te traes, tu sí que necesitas una agenda (además, en tu caso, que me lo conozco, tienes bula papal :-))...

    De todos modos (allá vamos), te recomiendo una extensión para Firefox (¡Huy lo que le he dicho!) llamada "Read it Later" (también funciona en Chrome y en el iPhone) que viene muy bien para este tipo de cosas :-))

    @ Sara: te entiendo mejor que nadie aunque, como ya digo, en el curro yo soy una agenda andante (el personal se parte con mis colorcitos en el Outlook para los tipos de reuniones y demás).

    Sé que está la cosa jodida: por eso Germán está fuera, como muchos otros...

    Lo mío es "vocacional": es que me va la marcha :-))

    Un abrazo enorme para los dos y, de nuevo, mil gracias por vuestras visitas y comentarios :-))

    Paquito.

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