Madrid, 2011-Q1 - Hasta Pronto


Hola,

No suelo escribir en aeropuertos: me resulta incómodo… Sin embargo, hoy, me siento con ganas de resumir lo vivido durante los últimos días aquí, "en casa", "el hogar", "allá donde el corazón está"…

He estado enfermo, viajando y quitándome las muelas del juicio: por desgracia, debido a estas circunstancias, mi tiempo se ha visto reducido de forma dramática, cosa que no me ha gustado, por cuanto han habido personas a las que, por desgracia, no he podido ver…

Estas cosas funcionan así: uno no lo elige, simplemente sucede y aprendes a aceptarlo, por más que te fastidie o, en algunos casos, te llegue a doler…

¿Lecciones de este viaje? Pues que echo de menos algunas cosas pero que, poco a poco, siento que me voy alejando de mi faro, cosa preocupante, pues no hay nada peor que perder la referencia, la estrella polar, lo que te hace navegar en la dirección correcta, lo que hace que no acabes en medio de ninguna parte preguntándote en qué momento la cosa se torció…

Las cosas están difíciles en España y es comprensible: la fiesta acabó y el resacón va a ser de alucinar… Así es la vida: mi deseo es que se aprenda la lección para que no vuelva a suceder, de igual forma que, algún día, alguien empezará a preguntar "¿Por qué?" en lugar del consabido "¿Quién?" para comprender todo lo vivido…

He visto y escuchado voces alegres, como también he encontrado a voces preocupadas con su presente, su futuro y, con el suyo, los de muchos otros… Cada uno ha recibido su mensaje y no me malinterpretes, porque yo no doy (ni puedo) dar lecciones: sólo te puedo contar lo que he visto y lo que sé, instándote a que, incluyéndome a mi, cuestiones todo aquello que escuchas, para que tu juicio y tus acciones se encaminen de la mejor forma posible.

Triste es sentir un cierto tono de derrota: precisamente por eso, cuando uno cree que ya no se puede hacer nada, que todo está perdido, es el momento de aceptar que, de alguna forma, esa posición hace que, a partir de ahí, hagas lo que hagas, te traerá algo y, con ese algo, alguna acción que, de modo inevitable, llevará a otra acción…

Puedes pensar que todo esto es muy bonito: nos podríamos coger todos de la manita y cantar "Kúmbaya señor: ¡Kúmbaya!" hablando de la insoportable levedad del ser, subidos en nuestras pequeñas torres de marfil y todas esas cosas…

Pero también podrías pensar que, efectivamente, estas cosas suceden y que, si alguien como yo, alguien normal y corriente, que no es ni mejor ni peor que tu, ha conseguido controlar una cierta parte de su destino, créeme, tu también puedes si lo necesitas o así lo quieres.

Hace unas semanas, un humilde tendero, desesperado por sus condiciones económicas, decidió inmolarse a lo bonzo como forma desesperada de protesta…

Alguien completamente irrelevante y anónimo, en un pequeño rinconcito de un país que, hasta hace bien poco, seguramente, sabrías que existía por tus viejos estudios de geografía en el colegio…

Pero ese humilde tendero, esa persona irrelevante y anónima ha conseguido levantar a la población de su país, Túnez, echar al tirano que los gobernaba y, con ese movimiento, también el pueblo egipcio se ha levantado contra otro tirano a su vez…

Un simple tendero de un pequeño rincón de alguna pequeña esquina de Túnez ha conseguido dejar su marca en el mundo: no sabemos hacia donde irá ese movimiento, pero sabemos que se ha producido un cambio y, con él, miles de voces han surgido clamando "Libertad, pan y paz".

Si quieres que las cosas cambien, debes empezar a hacerlo tu: el cambio está y depende de ti y no deberías esperar a terceros para que suceda… Asume tu destino y tus ambiciones, acepta lo que mereces y lo que esos merecimientos supondrán (recuerda: "días buenos, días malos y días horribles").

No dejes que el destino gobierne tu vida: gobierna tu vida para ser dueño de tu destino...

Releyendo estas líneas, entiendo que se puede entender una cierta parte de tristeza en mis palabras: en realidad, más que tristeza, es quizás una contenida rabia por ver que el tiempo pasa y que nada cambia, en especial en las personas que uno aprecia y que más necesitan ese cambio…

En mi vida han habido decisiones acertadas y erróneas: de las acertadas he disfrutado y de las erróneas, a pesar de los días malos y horribles, de los sinsabores, de los miedos, las dudas y la desazón, he intentado aprender mi lección para, cuando todo eso se quedó atrás, poder seguir adelante…

Lamento no haber tomado más decisiones, pero no lamento la calidad de las mismas: he aprendido a ser más paciente, a marcarme metas y, sin prisa, sin pausa, acercarme a ellas… He conocido mis límites, ese umbral que uno piensa que nunca serías capaz de atravesar y que, un día, ves justo detrás de tu espalda.

Si conoces mi nombre real, sabrás entender mis palabras de la forma adecuada: mi deseo es que seas feliz y que hagas todo lo que tengas que hacer para conseguirlo, viviendo esos consabidos días buenos, malos y horribles…

No hay nada peor en este mundo que no tener problemas: la mente es tan cabrona que, ante algo así, decide jugarte a la contra e intentar machacarte el hígado…

Al salir de casa, en el Metro, he mandado mi SMS de despedida, dando las gracias a las personas que he visto por su amabilidad y por su tiempo: volver a casa y encontrar a gente con corazones llenos de bondad y sonrisas, en un momento como el actual, es el mayor regalo que he podido recibir…

Porque cuando las cosas son difíciles, cuando la angustia te invade, cuando uno no sabe que va a suceder mañana, cuando la esperanza está a punto de perderse y, sin embargo, miles de personas diariamente se acercan a ti en la lejanía para ver lo que tus manos han creado, cuando alguien ha perdido a un ser querido y sigue adelante con una sonrisa, cuando alguien mira al presente y al futuro a través de los ojos de sus hijos, cuando alguien vive la vida para aprovechar cada instante, cuando uno acepta que su sacrificio acabará dando frutos, cuando uno echa de menos a los hijos que, buscando una vida mejor, se han ido de tu lado, cuando todo eso sucede y piensa en su desgracias pasadas o presentes, existe siempre una salida, una escapada, ese alguien que aparecerá para decirte que las cosas no son así, que debes vencer tus miedos y que, si necesitas una mano, un apoyo, desde cualquier lugar del mundo, sin importar como o cuándo, recibirás una llamada para decirte "¡Auuuuuuu!", o "¡Esto es un jamelgódromo", "Apunta: Iberia…" o, mi favorita: "Feliz cumpleaños desde…"

Y, de igual forma, cuando uno está lejos, cuando sus silencios esconden mil lágrimas, siempre existe un momento para mirar hacia tu Meca, recordando qué eres, de dónde vienes, y que, precisamente, eso es lo que siempre tendrá sitio en esa maleta en la que has encerrado toda tu vida.


El destino es divertido: hoy, en el avión de vuelta, una vez más he ido en un enoooooorme asiento de emergencia (en mis últimos 6 vuelos, 5 han catado la famosa fila de asientos) y, además, me he reencontrado con una compañera de trabajo de mi antigua vida, esa vida que un día dejé atrás cuando, después de algunos años, decidí empezar a tomar las decisiones que debía tomar, empezando por pronunciar una de las más bellas palabras de nuestra idioma:

"No".

Eso es todo: Madrid prevaleció (en el próximo episodio llegan las fotos: prometido :-)).


Paquito
sugerenciasapaquito (arroba) yahoo (punto) es

Comentarios

  1. Gracias, por la parte que me toca (que es mucha)..... ¡¡ Qué bonito!! ....Sniff

    No tardes tanto en volver y ,de vez en cuando, mira ofertas para bajar.Ya viste que cuando te dejas mimar, te achuchamos ( ¿ Verdad, Sara ?).
    Ich liebe dich, pitufo :)

    Y ahí va otro :

    http://www.youtube.com/watch?v=EyI_n_zKZks

    Besazos a Sara y su gente.
    SALTAMONTES

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  2. Eso, no dejes pasar mucho tiempo. Te esperamos, tu familia de Palma.

    Rubia, lo dicho, ya eres de casa.

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  3. A ver...

    Estimadas "Anónima" y Sara: mil gracias por vuestras visitas y comentarios (como siempre, un placer el leeros por aquí :-))

    @ Saltamontes: deja de gimotear y toma nota del mensaje, porque te lo puedo decir más alto, pero no más claro.

    @ Sara: se hace lo que se puede, se hace lo que se puede :-))

    Un abrazote para las dos y, de nuevo, mil gracias por vuestras visitas y comentarios :-))

    Paquito.

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