iPad 2


Buenas,

Ha sido un periodo de espera bastante interesante: todo empezó hace un año, más o menos, cuando nuestro Consejero Delegado y co-fundador favorito presentó al mundo la última creación de su empresa.

"Cagada monumental" fueron los titulares. Algunos medios, incluso, se aventuraron a tildarlo como "el fiasco de la década", incluso antes de que saliera a la calle...

"Y no soporta Flash, es caro y es un trasto inútil para gafapastosos fanboys suscritos al blog del Punset que toman café en Starbucks con sus Macbooks conectados a la Wi-fi" se dijo, con eso de que se había abierto la veda contra la empresa de la manzana...

Eso, cuando, para más INRI, no te acusaban de escuchar a Bjork pegando grititos (no quiero mirar a nadie :-)).

Pero, un año más tarde, cuando el mercado de ordenadores se desploma, sólo una compañía sigue vendiendo como si le fuera la vida en ello. 2 semanas para fabricarlo y 5 días para enviarlo desde China hasta mi oficina ha sido el lapso que ha habido desde la famosa noche...

29 de Abril: fue una noche de insomnio que acabo conmigo en el centro de Amsterdam explicándole a un chico de Jordania (incluyendo reproducción sonora) lo que es la berrea de los ciervos (los famosos gruñidos donde el bicho declara que está en época de aparearse y que lo necesita más que vivir :-)), después de cenar en un restaurante japonés donde, una vez más, comí como si no hubiera mañana :-))

¿Cómo acaba un español explicándole a un chico de Jordania lo que es la berrea (documento sonoro incluido) en el centro de Amsterdam sin alcohol en las venas (ojito)? Pues cosas de la globalización, y las conversaciones absurdas que puede llegar a tener uno a veces, supongo.

A las 3:35 de la mañana, ya digo, mirando cosas en la red, acabé en la página Web de Apple y, tras un rato comparando modelos y, teniendo un pequeño atisbo de buen juicio, compré a "el  codiciado", "el tesooooooooro", que diría el Gollum.

Comprar en Apple es una experiencia: todo es sencillo y rápido, muy parecida a la que podrías tener en Amazon (si alguna vez lo has usado).

Al final del último click, un e-Mail llega con tu pedido, con la fecha de salida de fábrica y de entrega estimada (son muy conservadores y siempre ponen un par de días de más, por si acaso).

Cuando el pedido sale de fábrica, si tienes un iPhone, te mandan una notificación al teléfono indicándote la fecha de entrega estimada y la referencia del pedido para que puedas controlar el envío del paquete (también te lo mandan por e-mail: todo muy fácil y bien hecho).

He dicho "notificación", no un SMS. Apple no tiene mi número de teléfono holandés, pero si tiene mi número de dispositivo que me identifica como poseedor de un iPhone.

Ellos mandan una notificación, ya digo, al dispositivo, no al número de teléfono (esto asusta un poco, pero les autoricé a que lo hicieran y me impresionó).

Impagable el momento de la repartidora entrando en la empresa, con un hispano en traje y corbata al grito de: "You have a parcel for me!" y la pobre mujer sin saber si echar a correr o mandarme a hacer puñetas.

Una vez aceptas el paquete, la empresa de transporte informa a Apple y, justo en ese momento, te mandan un e-Mail con la factura (la garantía y el cargo en tu cuenta se aplica desde el momento de la entrega).

La vuelta a mi zona de trabajo fue mítica: todo el mundo estaba alerta de mi seguimiento del bicho por medio mundo y, cuando me vieron el paquetito, el personal supo cual era el contenido.

"Abrelo" me dijeron y, para enseñarles la cajita blanca, corte con precisión quirúrgica el celofán, abriéndolo con mimo, estudiando a su vez el empaquetado exterior que permite viajes de miles de kilómetros sin daños (aunque el primer iMac vino destrozado, porque el cebollazo que le dieron tuvo que ser de órdago).

Un año de cachondeito entre la parroquia de la oficina, enseñando sus preciosos cacharritos con sus aplicaciones... Un año estudiándolo en aeropuertos, entre viaje y viaje, comprendiendo si realmente merece la pena o, más divertido, haciendo demos a gente cuya relación con la tecnología es difícil o compleja :-))

Y por fin, cuando llegué a casa, cuando lo abrí y lo conecté para activarlo y meterle "todo el iTunes a cascoporro", ahí es cuando empezó la magia :-))

"Pero... ¿Y si le quieres poner un USB? El iPad no tiene USB!" me dicen a veces.

Y la cuestión es: ¿Cuántos USB le has enchufado tu a tu teléfono de última generación? O, mejor: ¿Para qué?

No es un ordenador de función genérica ni lo pretende: es un dispositivo sencillo que te ayuda a mantener una vida digital a través de métodos fáciles para cualquier usuario (como tocar la pantalla: el lenguaje natural de los seres humanos para el aprendizaje son las manos).

Nadie usaría una cosa de estas (mejor ni preguntes desde donde se ha escrito este texto :-)) para editar una foto de 30 megas, como no lo harías con un iPhone, un Android o un Netbook... 

Ni se pretende: por eso es un éxito rotundo.

"Es un capricho caro e inútil"... Puede ser, no diré que no (es el famoso "hype", que lo llaman en inglés para referirse a los movimientos de moda y excitación ante determinados productos), pero han vendido 15 millones y este año podrían llegar hasta los 40 (sólo hay que probarlo un par de minutos y, después, volver a usar un ordenador con su teclado y su ratón... Sólo eso, nada más :-)).

Bill Gates tenía razón: el futuro eran estos dispositivos, pero hacía falta que alguien supiera hacerlos realmente bien.

Y aquí, lo siento, los señores del 1 Infinite Loop, Cupertino, California, lo bordan. Te pueden caer mejor o peor, no hay problema, pero ahora vas y me lo niegas, dándome argumentos racionales y técnicos que no sean del estilo "son unos pijos" si es posible :-)).

Venga, empiezo yo: está basado en UNIX (ya sabes, lo que se usa para mandar cohetes al espacio, los sistemas bancarios y todo aquello que requiera que no pueda fallar "ni de coña" :-)).

Llevo dos días con él y ya ha reemplazado a mi Moleskine: en casa, el Mac se empieza a ver solo en la mesa, mientras yo estoy en la cama leyendo mis libros electrónicos en PDF, navegando la web, revisando el Twitter, el Facebook, viendo un video en Youtube, o lo que se tercie.

Los ordenadores son dispositivos fantásticos: gracias a ellos hemos avanzado en 20 años más que en toda nuestra historia junta: pero lo cierto es que, a partir de la naturalización de la tecnología en nuestras vidas, el ordenador ha pasado de ser, primero una caja en una habitación, después un objeto más o menos ligero que llevas de allá para acá hasta, ahora mismo, un objeto que puede ejecutar muchas de las funciones que habitualmente haces, pero con un formato mucho más liviano.

Para muchos de nosotros, la tecnología y su complejidad nos divierte, pero para mucha gente, la tecnología es un desafío colosal, sin entrar en que los usuarios, realmente, ni quieren ni deben entender el formato de ficheros, el registro de claves o si hay que desfragmentar el disco duro,

¿Para qué necesitas 1.2 teraflops de proceso gráfico si no eres diseñador gráfico y el 95% de tu tiempo lo dedicas a navegar por internet, escribir e-mails, ver fotos y echarte una partida a algún jueguito?

Los ordenadores siempre ofrecen mejor rendimiento que otros dispositivos dedicados más pequeños y no seré yo quien sustituya uno por un iPad, pero los usos del último son mucho más adecuados para el día a día de una persona (salvo que seas un profesional, o te gusten/necesites grandes pantallas y, además, te sientas cómodo con un teclado y un ratón).

Esa es otra: para algunas personas, el teclado y el ratón son maldiciones chinas juradas en arameo clásico :-))

Para hacer documentos chulos, presentaciones, hojas de cálculo,manejar un montón de información de manera rápida y en multitarea, a día de hoy un ordenador es la respuesta a ese escenario, sin ningún género de duda (podríamos entrar entonces en qué plataforma, si Windows o Mac, pero eso va en el gusto de cada persona).

Pero si eres de los que usa agenda con contactos y demás ("Si no está en Google Calendar, no existe") y, al final del día, en casa, sólo chequeas el email personal y revisas un poco las noticias en la Web, este cacharrito, simplemente, ofrece la mejor experiencia de usuario que he tenido en mi vida, sin entrar en si es de Apple, o de quien sea (seguro que los cacharritos con Android son también alucinantes, aunque la experiencia que he tenido con ellos, muy muy muy limitada, también es cierto, ha sido un poquito menos positiva).

Piensa en un coche como el Smart: ¿Usarías ese coche para hacer una mudanza? Si no te quedara más remedio, puede, pero, seguramente, en el 99% de los casos, la respuesta sería "No".

Y sin embargo, un Smart no es un mal coche, todo lo contrario (pertenece a Mercedes), sólo que, eso sí, posee un propósito determinado y limitado por su propio diseño (un coche ágil y pequeño para aparcar fácilmente en la ciudad).

¿Es caro un Smart? Puede, pero nadie te obliga a comprar uno (debes ser racional con la tecnología y, si algo crees que puede ayudarte, pues a por ello y, si no, pues nada: no tienes porqué hacer nada que no quieras hacer :-)).

Podría seguir escribiendo, pero creo que es suficiente: si tienes la oportunidad, prueba uno de estos cacharritos: seguro que, como mínimo, te divertirás con ellos :-))

Un saludo,

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Paquito
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