domingo, 25 de septiembre de 2011

Escribe

Buenas,

Siguiendo el consejo de uno de los gurús del Marketing que habitualmente sigo (un tipo muy inteligente llamando Seth Godin que recomiendo leer encarecidamente), voy a intentar escribir un poquito más, a pesar de que, últimamente, por diversos motivos de distinta índole, no siento ni el momento ni las ganas ni la razón de hacerlo.

"Escribe"... Bien: vamos allá :-))

Tengo un agotamiento mental profundo: mi gasolina se acaba, mi tiempo en este país se acorta, mi paciencia se ha acabado y, definitivamente, "esto" (que algunos defienden a capa y espada) definitivamente no me gusta.

Mis pasiones en la vida son de distinta índole: pienso en tecnología siempre que puedo, a nivel técnico como a nivel práctico. Me gusta conocer las tripas de las cosas que utilizo y, al mismo tiempo, me encanta pensar en las aplicaciones prácticas de objetos que, sin haberlos usado, pienso que pueden ser útiles para todo tipo de propósitos.

Pero mi formación académica va sobre el Marketing y los negocios: también me interesan, pero de forma distinta, casi científica, como un observador imparcial que ve como las cosas se fraguan...

Dentro del mundo empresarial he descubierto que, entre otras cosas, se me da muy bien el derecho: desde mis años de estudio de asignaturas relacionadas con dicha materia, descubrí lo interesante del uso de la ley y la interpretación de la misma.

Las leyes tienen trucos, como toda acción humana: no existe ninguna ley perfecta, como no existen "siempre" o "nunca" y, como alguna vez me habrás oído decir, los fenómenos estadísticos y los símbolos que recogen ambos conceptos son meramente expresiones matemáticas que no tienen sentido práctico en el mundo real.

Por tanto: "nunca" me dés un contrato: puede que me dé por leerlo y acabaremos mal...

O no :-))

Vale: la tecnología me apasiona, el mundo de los negocios me hace pensar y el derecho es una fuente de diversión acosta del intelecto de otros (en particular de sesudos departamentos legales y de recursos humanos, este último, además, para verdaderamente escribir tebeos a lo "Pepe Gotera y Otilio" en su vis cómica o, peor, tipo "Frankenstein" en su versión tétrica)...

¿Y qué más?

Una extraña contradicción acompaña mi vida: habiendo vivido en varios países, soy alguien a quien viajar no le interesa mucho, y todo ello por un debido sentido de la pereza que me da el ir de un lado para el otro cargando una mochila o una maleta, unido con la firme convicción de que, turisteando, en el fondo, no aprendes nada, sólo sacas fotos bonitas.

Ojo: esta es mi percepción y no por ello significa que otros no puedan hacerlo o sean más listos o más tontos que yo por hacerlo. El mundo es estudiable desde una sencilla pantalla de ordenador, pero la cultura de un lugar no se aprende con una o dos semanas de estancia en un lugar, sino que el marco cultural (lo de que de verdad conforma aquello que tus ojos ven) toma tiempo, meses o años, estando expuesto a los habitantes, al idioma, los usos y las costumbres.

Y sin embargo, un día un lugar me interesa, aparece una oportunidad interesante para ir para allá y no me lo pienso...

"Interesante", eso es cierto, supone que ciertas cosas deben estar cubiertas: por lugares "civilizados" el movimiento sería casi automático y, obviamente, a "otros lugares", la cosa se complica :-))

El benchmark es "Suiza": cuánto más alejado de los parámetros de seguridad y calidad de vida en Suiza, más "complicada" se vuelve la operación.

¿En qué estoy estos días? Pues, esencialmente, en descansar: ya digo que tengo una fatiga mental importante y que, sobre todo, siento que mi tiempo aquí se ha acabado, estando "atrapado" por las circunstancias de que, ahora mismo, estando el horno como está, mejor no meterle bollos, no vaya a ser que la liemos parda.

Esto quiere decir también que, sin prisa, pero sin pausa, sigo en otras cosas, sobre todo consumiendo contenido, conferencias, comandos en UNIX (es lo que tiene usar un Mac: que debajo de las ventanitas hay algo alucinante que para el usuario normal está completamente oculto) y descubriendo cosas como "Book Ngram Viewer", que es una tecnología desarrollada por unos estudiantes en Boston y que, de la manita de unos señores de Google, consiguen crear análisis de la conciencia del tiempo a través de escritos publicados entre 1800 hasta 2009 (pones una palabra y ves cuántas veces esa palabra fue usada a lo largo de los años: si uno pone "Peace", "Paz" en inglés, puede ver aumentos del uso después de periodos que, con tus avanzados conocimientos de Historia, podrás identificar :-)).

También me da por leer prensa, vicio insano al que, como en su día hice con el tabaco, deberé dejar dentro de un tiempo: empiezo a estar cansado de los sesudos análisis sobre la "verdad verdadera" y la "mentira montaraz" que, unos y otros, fabrican para, según el lado del que viene el viento, una cosa sea lo primero o lo segundo.

En estos menesteres, como uno es como es, mantengo correspondencia con "La Patria" para tales menesteres, hablando con gente que, por decisión y pasión, procuro que tengan ideas muy distintas a las mías, por aquello de sacar (y pensar y documentar) lo mejor de nosotros mismos para responder a las discrepancias que nos planteemos.

"Dios los cría y ellos se juntan": es nuestra naturaleza buscar personas afines a nosotros (bajo un montón de parámetros distintos, no sólo intelectuales o físicos) por una cuestión de confort y búsqueda de la seguridad.

Dato: no nos gusta que nos contradigan.

Dato: por eso debes contradecir y ser contradicho todo lo más que puedas (y cuanto más, mejor).

Los efectos secundarios de esta acción son severos (no nos gusta que nos contradigan y a los demás ni te cuento) pero, después de un tiempo, te das cuenta de que, gracias a esa insana costumbre, aprendes a buscar en la realidad que te rodea los matices, las combinaciones que hacen que, mientras que tu sostienes que algo es blanco, se te pueda presentar alguien diciéndote que, muy al contrario, es negro y que, a lo sumo, consideraría "gris" como aceptable o discutible (no entramos en los matices tipo"blanco roto", que esas cosas llevan a discusiones de tipo mesiánico :-)).

Por eso, también, es tan divertido: los empleados de Pepsi beben Coca-cola a escondidas, los empleados de Google y Microsoft utilizan iPhones y iPads, encantados de las bondades del feroz competidor que, bajo su silencio, esconde sus extraños secretos y vergüenzas.

Dato: no quieres saber cómo tu teléfono favorito se ha fabricado...


Escribir te libera y te hace pensar un ratito sobre las cosas que, constantemente, bombardean tu cabeza: quizás por eso debería hacerlo más a menudo y quizás, porque me lo debo a mi mismo, deba mantener esta sana costumbre de forma más regular.

En última instancia, los que me conocen lo saben, invito a todo el mundo a que haga lo mismo: abre un blog, mejor si es anónimo, y simplemente déjate llevar por tus pensamientos (idealmente, además, hazlo anónimo, que nadie sepa que eres tu: quizás eso también lo echo de menos :-)).

Somos contradictorios: proclamamos valores en los que no creemos bajo el parapeto del "haz lo que yo diga y no digas lo que yo haga"... Somos hipócritas y somos buenos: combinación peligrosa que suele acabar con complejos dilemas morales que, en última instancia, serán resueltos, vía Quijotada los unos o, peor, vía "el poderoso caballero" del que nos habló Quevedo.

Ética: ¿Qué harías si tu empleador te pidiera hacer algo que va en contra de todas tus creencias? ¿Cuánto cuesta tu obediencia? ¿Por cuánto venderías a un amigo? ¿Crees que no lo harías?

¿Seguro? Apuesta...

Ejemplo ejemplar (Película "9 Reinas", ABSOLUTAMENTE recomendada):


No te preocupes: no te sientas mal ni pienses que eres único... En realidad, sólo eres el fruto de tus circunstancias y según que respuestas serán a según qué preguntas dependiendo de tu situación.

El ejemplo de los financistas, además, tiene un fallo, un "bug" que le llaman los informáticos: es un caso teórico donde dos personas hablan sobre el precio de un acto...

Imagina que ahora esas servilletas de papel fueran dinero de verdad.

Dato: cuando se pone dinero de verdad en la mesa, el precio por el que hacemos cosas baja dramáticamente.

Dato: por eso es tan importante utilizar ejemplos quasi reales para hacer que el personal haga lo que quieras.

Creo que por hoy es bastante: es bueno verbalizar lo que le pasa a uno por la cabeza porque, en última instancia, somos lo que pensamos, somos lo que decimos, somos lo que vemos y somos lo que somos, te guste o no.

Y, a mi, me gustas tu :-))

Un abrazo: ¡Amsterdam Prevalece! :-))


Paquito
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