Calor, dudas y UNIX de Berkeley

Buenas,

Hacía tiempo: otra vez los famosos lapsos en los que uno, víctima del cansancio, empieza a procrastinar el deber de la escritura semanal y que, más que fallar al lector, se falla a uno mismo por falta de disciplina.

No sé si es el extraño calor que estamos viviendo (aviso a navigantes con menos de un año en Holanda: "esto no es normal, así que no os acostumbréis"), pero lo cierto es que, desde hace algún tiempo, llego con las baterías justitas a casa, sin apenas energía para poder hacer nada salvo desplomarme en el sofá y, durante cinco largos minutos, respirar...

Sólo respirar...

El show para mis compañeros de casa es, por una parte divertido y, por otra parte, entiendo que preocupante: el humor español se basa en sacarle punta a la desgracia o a los problemas, de ahí que, cuando estoy en ese estado, y el housemate de turno se me cruza, al preguntarme si me encuentro bien le respondo, no sin sorna:
"Estoy calentando para la Marathon: ¡Todo controlado!" :-))
Bien es cierto que camino todos los días los cinco kilómetros y pico que distan entre mi casa y la empresa para la que trabajo, haciendo la ida y la vuelta mientras, algunos de los muchos Podcasts que escucho me iluminan sobre política, historia o tecnología...

Pero el calor me mata, y lo noto: acostumbrado al calor seco mesetario, esto de la humedad bajo el nivel del mar no está hecho para mí.
¡Denme Vds. polución a cuarenta grados en Madrid! ¡No estoy loco! ¡Sólo estoy diseñado para ese clima!
¿Qué quieres que te diga? Soy "muy peculiar" pero, al igual que aquellos que vienen de lugares húmedos se mueren bajo el clima mesetario-continental de la península ibérica, yo aquí me desintegro y me consumo bajo una pertinaz humedad que, por encima de los veinte grados, te deja como el bacalao en sal colgado en el correspondiente secadero.

Esto me hace dudar constantemente sobre todo lo que me rodea: técnicamente estoy bien, aunque siempre se podría vivir mejor, por supuesto, pero siendo honesto, y me gusta serlo conmigo mismo, mirándome a ese espejo que, por la mañana y por la noche, escrutina al tipo que entra y sale de casa, me digo que no me puedo quejar y que, si no será hoy, será mañana, sin prisa, pero sin pausa.

Total, que el calor me derrite y el calor, en esas largas caminatas, esos cinco kilómetros y pico, me hacen pensar en otras muchas cosas de las habituales, cosa que agradezco, porque al menos el espectro de mi curiosidad se expande...

Y ahí es donde aparece la palabra... "UNIX"...

Ya estamos con los palabros raros...

Yep: es un palabro bien raro, pero es un palabro muy especial.

Ese palabro es el responsable de que puedas leer esto que te escribo... Y mucho más :-))

UNIX es el primer sistema operativo moderno... Es el responsable de que, entre otras cosas, Internet funcione, porque fue el sistema bajo el cual todos los protocolos modernos de telecomunicaciones se diseñaron.

UNIX es la matriz de la informática en red: todo parte de ahí, aunque, durante muchos años, la microinformática (los ordenadores personales con sistemas operativos de Microsoft) casi lo borró del mapa, dejándolo relegado a "cosas relevantes", como bancos, telecomunicaciones, bolsas y centrales nucleares.

Porque, aunque hoy en día sea un sistema minoritario y destinado a cosas muy poco visibles, UNIX gobierna "lo importante en el mundo"...

Alguno, que ya vais sabiendo de informática, les sonará alguna campana si digo "Linux", ¿Verdad? :-))

GNU-Linux es un sistema operativo basado en UNIX, con la diferencia de que su código fuente (las especificaciones bajo los cuales el sistema se ha creado) es abierto, permitiendo a cualquiera su acceso, estudio, modificación y redistribución de forma libre y abierta.

Así que, en estos días, derrengado por el calor, decidí tumbarme en el suelo (que es lo más fresco que uno puede encontrar, además del porche en el jardín) de mi habitación y, con mi ordenador, me puse a toquetear las vísceras digitales de mi querido amiguete con chasis unibody de aluminio...

Exacto: el corazón del Mac late bajo los daemons y procesos de un precioso sistema UNIX...

Mola: ¿Verdad? :-))

Así que, con la determinación que impone la inconsciencia y la deshidratación, me puse a toquetear el sistema, sabiendo que, tendría que hacerlo con mucho cuidado (1) y que, más importante (lo descubriría más tarde), los señores de Apple se han encargado de evitar que, aunque se supone se sabes lo que haces, puedas hacer alguna barbaridad (2).

Después de unos primeros prometedores toques de calidad, apareció el temido "Síndrome van Basten", y que viene a decir que, así sin venir a cuento, todo el entusiasmo y la calidad de crack se desvaneció sin motivo aparente, dejando tras de sí amargura e interrogantes difíciles de responder.

Esto es: tuve un ataque de sentido común...

"Sólo se te ocurre a ti ponerte a toquetear con un sistema en producción" me dijo un buen amiguete: "además", continuó diciendo con sorna, "como nunca has creado sistemas virtualizados, ¿Para qué ibas a hacer uno para esto? ¿Para qué?".

Ahí es donde la cara de idiota compartió estrellato con la cara de "idea de perrito piloto", mientras mi amiguete, sin comerlo ni beberlo, acababa de encontrar un punto en común con el ideario de mi sabio padre:
"Este muchacho es medio tonto"...
Virtualizar... ¡Claro! :-))

¿Y eso qué es?

Muy sencillo: hoy en día es posible crear "ordenadores virtuales" dentro de tu propio ordenador: imagina que quieres probar el último Windows, pero no quieres formatear tu máquina o, realmente, sólo quieres verlo un ratito, probarlo y deshacerte de él, porque, en realidad, sólo quieres tenerlo de forma temporal.

Existen formas de crear un ordenador dentro de tu ordenador: se llaman "máquinas virtuales" y te permiten crear un PC bajo unos parámetros (puedes decidir cuanto RAM quieres que tenga tu ordenador virtual, cuanto disco duro, si la tarjeta gráfica es buena o mala, si tiene CD-ROM...).

Y ahí es donde la idea cuadró con mi súbito interés: podía crear una máquina virtual con un sistema UNIX y así probar y toquetear todo lo que quisiera porque, los ordenadores virtuales, tienen la virtud de poder ser copiados y clonados, de ahí que, si rompía algo en uno de ellos, siempre podía regenerarlo al estado anterior a mi más que segura muñonada.

¿Y qué sistema elegir?

Recordé que, hace unos años, en una noche de insomnio, intenté instalar una distribución de UNIX abierta... "FreeBSD", siendo BSD la clave del asunto porque, amiguitos, "BSD" significa "Berkeley Software Distribution", o sea, "Distribución de Software de Berkeley", haciendo referencia a la segunda universidad más famosa de California (después de Stanford) Y cuya biblioteca pública no me moriré sin visitar.

¿Y cómo es eso?

UNIX fue creado por la división de Investigación y Desarrollo de la compañía telefónica AT&T (los Laboratorios Bell) en 1969... Fue un encargo a partir de otro sistema llamado "MULTICS" y, en este caso, la cosa cuajó, porque el sistema resultó ser una pasada...

Tanto fue así que, AT&T decidió licenciar el código a varias universidades estadounidenses (incluyendo el MIT y Berkeley) y, en este caso, los chicos de California desarrollaron una versión que, a la postre, resultaría la más adoptada en los múltiples sistemas que existían en los años 70 y 80.

¿Cuál es la ventaja de UNIX?

Muy sencillo: dado que durante los años 70 y 80 el coste de un ordenador era muy grande, se necesitaban sistemas lo suficientemente ligeros y capaces para compartir los mismos recursos con un montón de usuarios que, a su vez, podían conectarse todos a la vez (un sólo ordenador debía dar servicio de datos y correr los programas de cientos de personas: desde investigadores accediendo en la universidad, hasta otros ordenadores de otros lugares accediendo en remoto con más usuarios requiriendo recursos).

UNIX permitía eso, además de, porque hay que decirlo, un diseño y un lenguaje subyacente que cautivó al más pintado (en el desarrollo de UNIX se usó el lenguaje de programación "C", que es la gran contribución a la informática moderna, también fruto del genio de uno de los creadores de UNIX, Dennis Ritchie).

¿Otro palabro raro? ¿Qué es C?

Esto tiene miga, y es así porque, antes de C, amiguitos, el software se escribía "en lenguaje máquina", esto es, los programas se escribían casi casi usando directamente los ceros y unos que los sistemas físicos necesitaban computar para realizar las acciones que tu programabas...

C fue revolucionario porque, esencialmente, te permitía una cierta "abstracción" (es decir, podías escribir código usando una cierta sintaxis en inglés que, después, a través de un compilador, se convertía en ceros y unos que el ordenador podía entender).

Esto es muy importante, porque la programación de software se hizo más accesible y un poquito más sencilla (ojo, que programar en C también tiene tela, pero C al lado del lenguaje ensamblador es un paseo militar).

Así que la opción para satisfacción de mi curiosidad era clara: sería un UNIX de Berkeley, y ahora tenía que decir cual...

¿Y cuál elegí?

La vida está llena de extrañas casualidades: decidí buscar "BSD" en Twitter y, entre los miles de resultados que empezaron a saturar mi iPad, coincidió con que, en el día de mi búsqueda, una distribución estaba haciendo un pre-release de una versión que, en unos meses, sería la final...

Leyendo sobre ese software, descubrí algo muy curioso:
- Era una distribución híper-segura, donde el software se entrega con todos los servicios y puertos cerrados para no poder asaltarlo o "hackearlo" fácilmente.
- Era una distribución de fácil portabilidad e instalación: había gente que la hacía correr desde en un servidor de misión crítica hasta en una PlayStation.
"Desde un servidor hasta una PlayStation"... "Hiper-segura" y ligera... Tenemos ganador.

La distribución se llama "NetBSD", y, en estas últimas dos semanas, junto con el brutal cansancio que me acompaña, ha conseguido mantenerme un par de horas más por las noches, leyendo y releyendo el manual de instalación para, desde poner conectarlo a la red hasta, poder abrir conexiones e instalar servicios de comunicaciones (recuerda: te lo dan todo cerrado, de ahí que el sistema sea virtualmente impenetrable).

Pero... ¿Y para qué quieres aprender esto?

Ha sido la pregunta más repetida en estas semanas... Comentándolo en otros círculos distintos a este, algunas personas me han preguntado exactamente eso: "¿Qué quieres sacar de provecho?" "¿Para qué quieres aprender eso?" "¿Tiene que ver algo con tu trabajo?"

El choque cultural aquí viene derivado de la incapacidad de aceptar la sed de conocimiento sin fin práctico o económico: a veces en la vida, por motivos que no vienen al caso, uno tiene que aprender a cambiar pañales o hacer un biberón... Suelen ser por cuestiones prácticas (te echan una sobrina al mundo y te toca aprender a hacerlo, en caso de que te toque ser titular en el partido "Mamá y papá se van a dar una vuelta y te vas a quedar con el tío Paquito, que es muy majo y te va a cuidar como a una reina").

Pero hay veces que uno sólo desea aprender por el mero hecho de la satisfacción personal de entender aquello que rige los más extraños vericuetos de su misma existencia.

Mi ordenador (un Apple) corre UNIX, pero también lo hacen los servidores de su empresa, los servidores de su banco, los servidores de internet que utilizo para conectarme a la red, y así hasta cualquier servicio de misión crítica (misión crítica = "no puede fallar NI DE COÑA") que puedas mencionar (como centrales nucleares, o sistemas de gestión de depuradoras, satélites de telecomunicaciones e incluso sondas espaciales explorando otros planetas)...

Y comprender su diseño también te ayuda a entender porqué las cosas funcionan de tal o cual manera: comprendes el porqué de la composición de un correo electrónico, los dominios, las DNS...

Y acabas, como yo, a las tres de la mañana en un miércoles conectándote, a través de un terminal, en un servidor de servicios UNIX en Canada donde, una banda de pirados como tu mismo, te saludan y te preguntan cómo es posible que estés accediendo a través de un servicio de conexión segura (SSH) que hacía años que nadie usaba...

Y ahí estás tú, hablando con perfectos desconocidos explicándoles tu propósito ("Estoy aprendiendo UNIX y estoy empezando desde la base") mientras te dan consejos y te enseñan a chatear desde la pantalla de un terminal con fondo negro y letras verdes...

Porque el propósito de este post no es más que reflexionar sobre lo importante que es saber un poquito del mundo que nos rodea: está bien saber un montón de contabilidad cuando uno es contable, o de cocina cuando uno es cocinero, o de informática cuando uno es informático...

Pero tu perspectiva sobre la vida y las cosas que te rodean cambia cuando aprendes cosas que no tienen que ver con tu ámbito... Cuando el cocinero aprende sobre contabilidad o cuando el informático aprende a cocinar, así como todas las extrañas combinaciones que se te puedan pasar por la cabeza.

Porque tendemos a dar por supuestas muchas cosas que suceden a nuestro alrededor: tu mundo se sustenta bajo un acrónimo del que, quizás hasta hoy, o bien desconocías o, si acaso, habrás escuchado alguna vez mencionar de pasada...

Así que, la próxima vez que quieras comprar las entradas de un concierto de U2 por internet, o la próxima vez que revises tu cuenta bancaria, o vayas a tu correo electrónico para ver si te ha escrito ese chico o esa chica que tanto te gusta, piensa por un momento que, hace más de cuarenta años, unos barbudos semi-hippies en los Laboratorios Bell de AT&T crearon algo que, a día de hoy, sigue presente y activo en cualquier sistema informático "estable y confiable" que se precie de serlo...

Y cuando alguien te hable de informática y te mencione "Linux", siempre les podrás decir:
"No sé mucho de informática, pero Linux está basado en UNIX, ¿Verdad?"
Y ahí es donde verás cómo ese alguien te mirará con respeto :-))

Eso es todo: ¡UNIX prevalece! :-))


Paquito
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Comentarios

  1. Yo pasaba por aquí y....leí algo que me sonaba. Yo tambien prefiero los 40 de Madrid (o 45 de Zaragoza) a los 30 de Utrecht...mil veces!! Con el calor seco no tengo problemas, pero con el calor húmedo no puedo respirar, me noto pegajosa, me agoto....

    Y sobre Unix...emmm, no tengo ni la más remota idea de lo que escribes, pero siempre es un gusto leer alguien con tantas ganas de aprender y compartir :)

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    1. Hola Pelocha,

      Gracias por tu visita y por tu comentario: todo un placer :-))

      Efectivamente: "el calor seco mola"... No hay más :-))

      UNIX... No te preocupes: casi nadie lo sabe... Pero ahora, tú sí ;-))

      Un abrazo y, de nuevo, mil gracias por tu visita y por tu comentario :-)

      Paquito.

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  2. Chicos, yo para llevar la contraria prefiero los (pocos) días de bochorno de Holanda (o mi añorada Cantabria), a pasarme medio verano entre 38 y 45... Nací en Madrid y viví muchos años, la ciudad me encanta -entre otras cosas es el lugar que más se me aparece en sueños-, pero el calor por seco que sea, a partir de los 35 se me hace insoportable, sobre todo si estas currando. Tumbado en el Retiro o tomando unas cañitas se lleva mejor, eso si... :-)





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    1. Hola Qualunque :-))

      Mil gracias por tu visita y por tu comentario: tengo varios posts tuyos pendientes (creo :-)).

      Para el calor en Madrid se inventó algo desconocido por estos lares llamado "aire acondicionado".

      Lo bueno además del clima seco es que, una vez a la sombra, se alivia uno un poquito (en un lugar húmedo da igual dónde te pongas: hará calor pegajoso sí o sí :-)).

      Eso sí (a Qualunque lo que es de Qualunque): unas cañitas lo curan todo :-))

      Cantabria: una tierra de flipar :-))

      Un abrazo enorme y, de nuevo, mil gracias por tu visita y por tu comentario :-))

      Paquito.

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  3. Leyendo tu post me ha venido a la cabeza "multitarea y multiusuario". La prehistoria, un curso de UNIX de cinco días, las prácticas - debe ser que no había máquinas virtuales en aquella época - directamente sobre el servidor de la universidad. Y un señor muy serio que entra, se acerca y dice "deja la configuración de la impresora como estaba o no vuelves por aquí". Parece que algo aprendimos pero me temo que aparte del multitarea y multiusuario debe estar sepultado en la memoria.
    Una vez más da gusto leerte.

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    1. Hola Julián,

      Gracias por tu visita y por tu comentario: todo un placer como siempre leerte por aquí.

      Sí señor: ¡En el CPD de alguna universidad! ¡Con dos y un palito! ¡Qué grande! :-))

      Te recomiendo un libro llamado "El huevo del cuco" (Cuckoo's Egg), escrito por Clifford Stoll: te recordará esos tiempos y te hará sonreír :-)).

      Es curioso encontrar una tecnología que tiene 40 años en las plataformas tecnológicas más avanzadas de estos días (OSX, iOS, Linux, Android...).

      Gracias de nuevo por pasarte por aquí :-))

      Paquito.

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    2. Conozco el libro aunque no lo he leído. Leí en su momento un resumen bastante extenso, creo que en una revista de informática.

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    3. Tienes que leerlo Julián: te hará sonreír :-))

      Un abrazo,

      Paquito.

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