Escuelas "Steve Jobs"

Buenas,

No es coña ni he bebido nada: leyendo esta mañana las noticias me entero de que en Holanda están empezando un nuevo modelo educativo basado en iPads a las que han pasado a denominar "Steve Jobs Schools" (escuelas Steve Jobs).

Podéis leer la noticia haciendo clic aquí.

Entre otras cosas, los niños no tienen libros (porque todo va en el cacharrito) y, además, permite a los chavales estudiar en casa, hacer los deberes y aprender a su ritmo, etc. etc.

A priori, no parece mala idea, pero, como todo en esta vida, existen una serie de peros que se pueden poner en la mesa.

1. Tecnofilia y tecnofobia: bien saben los que me conocen mi pasión por la buena tecnología y por lo que ello conlleva (no es tener un ordenador o un teléfono, sino anteponer al objeto las partículas "un buen" o, incluso si es posible, "el mejor")... Los niños actuales son nativos digitales: no entienden las barreras que sus padres sufren con sus dispositivos, ni conocen el mundo pre-Google, lo cual, por una parte, tiene sus ventajas, pero también sus inconvenientes.
Dato: un conocido mío, un alto ejecutivo de una compañía, comiendo recientemente conmigo, al hilo de este tema, me comentaba que, este año, en sus vacaciones, habiendo encontrado un lugar paradisíaco en la Toscana italiana, al ir a enseñarle a su familia el destino (una villa alucinante en un sitio de ensueño), la única pregunta que le pusieron en la mesa sus hijos no fue si había piscina u otros niños con los que jugar, sino que la cosa se redujo a lo siguiente:
- Pero... ¿Hay Wi-Fi para el iPad?
La tecnología de por sí no es mala (todo lo contrario) pero la tecnificación extrema, en especial en lo que envuelve a los niños, es algo en lo que tengo objeciones (uno sólo tiene que ver a una niña de un año y medio viendo el Youtube en el iPad para que el concepto de "autismo" se le venga a cabeza.

2. Tontuna: está muy bien introducir cambios en el modelo educativo (en España, hace muchos años, Microsoft lo hizo con la Escuela Digital en un pequeño pueblecito de Aragón llamado "Ariño", en el año 2004, que fue una referencia mundial en su tiempo de este tipo de modelo educativo) pero a veces se pierde el norte confundiendo el mensaje con el mensajero (la introducción de nuevas tecnologías en las aulas no es nueva, pero basta que alguien ponga "iPad" o "Steve Jobs" delante de un concepto para conseguir titulares, sobre todo en Agosto.

3. Desafíos: este modelo educativo presenta una serie de paradojas claras... No existen libros de texto, no existen definiciones claras de carga de trabajo y horas lectivas, de ahí que se esté estudiando el liberar a estas escuelas de las horas lectivas que, sí o sí, toda institución educativa cualificada debe dar (incluyendo las Montessori, que al final es lo mismo, pero sin tanta fanfarria).

4. Presente y futuro: decía Clifford Stoll (un astro-físico genial al que te recomiendo que escuches en una charla que dio en Ted) que si uno desea conocer cómo será el futuro, uno debería hablar con un profesor de primaria experimentado, puesto que son ellos los primeros en detectar los cambios sociológicos que las familias experimentan (ya se sabe: los niños son racistas si los padres lo son, o los niños gritan si los padres gritan también, porque es lo que ven en casa).

La realidad es que nuestros hogares (1 de cada 4 en Holanda) dispone de tabletas electrónicas (de Apple o de Google, incluso de Microsoft si me presionas) y a los niños los cacharritos les vuelven locos (las familias se disputan su uso y conozco anécdotas de todo tipo a este respecto) y que, más tarde o más temprano, los niños se expondrán a las mismas.

Hace poco, hablando con una persona, comentaba la paradoja de ver a adolescentes en el autobús hablando entre ellos a través del Chat de la Blackberry y de que, al margen de que las conversaciones se mantienen durante horas (desde que se levantan hasta que se van a dormir) razonaba el problema de que un niño de esa clase no tenga ese dispositivo o que no acceda a esa conversación se verá, de forma activa o pasiva, marginado, lo cual crea a su vez una nueva problemática alrededor de las relaciones sociales entre niños y adolescentes (aquí podríamos hablar también de los casos de ciber-acoso y demás: las nuevas tecnologías traen consigo los vicios del mundo analógico pero amplificadas de forma irremediable).

La pregunta es: ¿Y tú qué harías?

Y mi respuesta, de momento es "no lo sé"...

Escuelas Steve Jobs amiguitos: el futuro ya está aquí :-))

Eso es todo: ¡Ámsterdam prevalece!


Paquito
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Comentarios

  1. ¡Vaya tela! Lo de poner ipads tiempo al tiempo, en un par de añitos estará en todas. Pero lo de llamarle escuela Steve Jobs...... sin palabras me hallo.

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    1. Buenas,

      Gracias por pasarte por aquí: todo un placer :-))

      Tienen que ver cómo pueden integrar las distintas ventajas e inconvenientes (no todo son bondades: los dispositivos soy muy chulos, pero se rompen, se pierden, tienen sus limitaciones, etc. etc. etc.).

      Hay mucha tontuna con Apple / Steve Jobs... No les negaré a ambos su crédito (que lo poseen y mucho) pero creo que, fuera de ellos mismos, hay mucha tontuna (en estos debates he entrado y como cliente altamente satisfecho de Apple, a veces veo que el personal defiende algo sin conocer realmente qué es lo que está diciendo).

      A ver cómo acaba el invento: de momento han salido en los periódicos :-))

      Un abrazo y gracias por tu visita,

      Paquito.

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  2. No sé si me convence el método...será que no tengo tablet

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    Respuestas
    1. Buenas :-))

      Gracias por pasarte por aquí: todo un honor :-))

      Es el futuro, pero lo que no sé es hasta qué punto la cosa no tiene tontuna (son primeros adoptadores, así que sufrirán las consecuencias de irse encontrarlo las piedras en el camino que les esperan).

      Deberíamos, eso sí, observar cómo les va y aprender de su experiencia :-))

      Un abrazo y cómprate un iPad (en serio: lo disfrutarás, créeme :-))

      Paquito.

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