Nuestra labor viviendo fuera

Buenas,

Son las 6:17 horas de la mañana en un bonito domingo aquí, en los Países Bajos.

Estas "indecentes horas de la madrugada", que decía con cariño un buen profesor mío, al que tuve el placer de escuchar hace ya algunos años, son el resultado de ciertos cambios como consecuencia de un progresivo interés sobre los asuntos que afectan al país del que vengo.

Pensando últimamente en distintos asuntos, hace ya unos meses, debido a mis viajes por diferentes países por motivos de trabajo, me decido hoy a escribir sobre lo que, en mi opinión (que es mía, personal y no sé si transferible) son las funciones que, elegidas, atribuidas o delegadas, ejercemos las personas que vivimos fuera de la tierra en la que hemos nacido.

La primera función de toda persona que se busca la vida en un lugar lejano al propio, es la supervivencia: tu primera función es comer, tener un techo y, como buena puedas, intentar obtener una vida digna.

Hasta aquí, de momento, creo que estamos todos de acuerdo.

La segunda función es la integración: vives en un lugar diferente al que te vio nacer, así que los usos y costumbres podrán diferir, en mayor o menos grado, con respecto a las cosas que podrás considerar como "normales", "lógicas" o, por menos, familiares.
Nota: "integración" no es "asimilación", vaya por delante... "Integración", además, es un término abierto que engloba muchos grados y acciones encaminadas hacia las fórmulas que te permiten una vida cómoda confrontando usos, costumbres y leyes del país de acogida.
La tercera función es la comprensión: una vez que te ganas la vida y empiezas a aceptar aberraciones como el Karnemelk (tengo un compi que se toma todos los días un vasito delante de mí y lo miro con perplejidad ante lo que es, sin duda, un gesto de heroicidad), te toca profundizar en el por qué de las cosas (desde el consumo del Karnemelk hasta cosas como lo de hacerse empastes dentales sin anestesia, que esto existe)...

Las dos primeras son relativamente simples pero esta es un poquito más compleja: te toca empezar a cuestionar, en el estricto sentido de la palabra, las bases y razones de los hechos que te rodean...

Esta parte sugiere interés y, más importante, un cierto grado de investigación: "gloriosas" son las razones que he escuchado más de una vez, en la voz de extranjeros, sobre por qué los holandeses son de tal o cual forma, o porqué hacen esto o aquello (el imaginario colectivo, unido a una visión pobre y resumida de la realidad confiere una rica gama de respuestas ante preguntas aparentemente sencillas que, en realidad, engloban hechos históricos de varios cientos de años).

Esta parte, además, crea división: lo que yo pueda inferir de mi búsqueda de respuestas puede ser diferente a la tuya y, como el ser humano es, entre otras cosas, obstinado con las cosas del pensamiento, difícil es a veces cambiar la visión de lo que uno tiene, donde, más allá de lo que uno pueda llegar a saber, también cuenta lo que uno vive y lo que uno siente.

Mi ejemplo aquí se resume de la siguiente forma: para muchas personas, Holanda es el primer lugar en el que viven fuera, de ahí que sus puntos de referencia sobre cómo son las cosas se limita a su experiencia original en el país de origen y a la experiencia adquirida en el lugar de destino...

Cuando vives en más de un lugar durante algún tiempo, te das cuenta de que las cosas no son exactamente lo que parecen (nada como ver el mismo comportamiento en dos países diferentes y, acto seguido, ver como las acciones de llevan al mismo son ligera o radicalmente diferentes).

El siguiente paso es el más controvertido y el que puede crear más fricciones: vienes de un país diferente, un país que, en el imaginario colectivo de los que te rodean, tiene un nombre y unos atributos (sean clichés o no)... Te guste o no, desde el momento en el que estás fuera, eres un pequeño embajador de tu tierra, donde muchos tomarán tu comportamiento como la norma de lo que tu país es (si eres idiota, más de uno pensará que "todos los de (introduce aquí el nombre de tu país) son idiotas"...

Esto es injusto por muchos motivos, pero así funciona: te guste o no, el mundo es una enorme máquina de imprimir etiquetas y, cual lata de conservas en el ultramarinos de tu barrio, te pondrán, en un momento determinado u otro, bien una etiqueta con un precio o, ya que estamos, te también pondrán en la sección de las sardinas para facilitar tu categorización y tu medida.

Una de las cosas que he vivido a lo largo de los años, sea viviendo fuera, sea viajando por negocios o por placer, es la curiosidad de esas personas que se cruzan en mi camino: ya que, quizás, no tengan la oportunidad de tratar con alguien como yo, te hacen preguntas y te hablan de alguna experiencia con tu país (en muchos casos, períodos vacacionales), muchos de ellos gratos recuerdos y una muy ligera comprensión del lugar que visitaron (mucho cliché, muchos buenos y alguno, desafortunadamente, no tanto).

En los últimos meses, por motivos de trabajo (viajando semanalmente a Londres), he estado compartiendo vuelos con personas de mi empresa... En esos viajes, donde hago lo imposible por reducir la conversación fuera de la oficina a la mínima expresión en la bien conocida "bullshit corporativa", así que un montón de temas salen a colación (desde los hobbies de cada cual hasta temas políticos).

El referéndum de Escocia ha sido el detonante de una interesante historia: a raíz de este hecho, muchas personas me han preguntado por España y por Cataluña, preguntándome qué es aquello, por qué, etc...

Aquí es donde uno, soldado viejo en según qué lides, empieza siempre diciéndole a la persona que le escucha que "lo que voy a contar es lo que yo sé y quizás esté equivocado. Te pido que me cuestiones y, si realmente te interesa, que busques más información al respecto"...

Como uso sabe cómo son las cosas, les doy en primer lugar un pequeño viaje por la historia: les cuento de dónde venimos, les cuento lo que somos, les doy un contexto para que entiendan todo lo que, a continuación, les cuento, que es aquello que creo que es lo cierto y, como quizás esté equivocado, les insto a que lo cuestionen y que busquen más información al respecto.

Vivir fuera de tu país te lleva a menudo a estas cosas, de ahí que, también, en los últimos meses me haya dado por levantarme a estas horas, enchufar el iPad y ponerme a ver la tele española, en este caso un programa llamado "La Sexta Noche" donde, durante cuatro horas y media, se habla de la actualidad y diferentes agentes del panorama político y periodístico de mi país, comentando las últimas noticias o sucesos de relevancia en los temas de la cosa pública...

Me levanto a estas "indecentes horas de la madrugada" porque, como son 270 minutitos de programa (ahí es ná), si me pongo a verlo a una hora normal se me va el día, así que, como además mañana me levanto a las 4 para ir a Londres, ya voy pillando la hora...

Viendo además el show mediático actual, con todos los problemas que por allí acontecen, me interesa mantenerme informado, porque, alguna vez, escuchando la radio holandesa, escucho que tal o cual caso de corrupción llega a esta parte del mundo, así que, como me guste o no, soy uno de los pocos españoles que mis compañeros conocen, quiero ser capaz de explicarles, de la mejor forma posible, qué sucede y por qué (una vez más: quiero estar seguro de que, ya que se interesan, que puedan entender la situación de la mejor forma posible... "Controlar el mensaje").

Muchas veces en mi vida he escuchado hablar de lo que es "el patriotismo": algunos entienden que ser un patriota es cantar tu pasión tu himno, emocionarte al ver tu bandera, reivindicar la supremacía de tus valores o cualquier enajenación mental digna de una buena diarrea cerebral propia de finales del siglo XIX...

Mi definición de patriotismo es simplemente saber explicar qué es tu país y, cuando alguien te pregunta, ser capaz de responder de una forma veraz, sea cual sea el resultado...

Ejemplo: hace unos meses, un lunes para ser más exacto, me da por abrir la prensa española en el ordenata (hacía tiempo que no lo hacía) y descubro que un partido llamado "Podemos" ha conseguido cinco representantes en el Parlamento Europeo...

Es la primera vez que escucho el nombre de esa formación política... No sé mucho más.

El sabado siguiente, estando solo en casa, enchufo un ordenador a la tele y, durante catorce horas seguidas, me meto a vena intervenciones televisivas, mítines políticos y todo aquello que puedo encontrar sobre dicha formación y su cabeza más visible, el doctor y profesor de Ciencias Políticas en la Universidad Complutense, "Pablo Iglesias" y su ideólogo, el también profesor Juan Carlos Monedero.

Lo siguiente es, inmediatamente, contactar con algunas personas en Madrid para que me reporten quienes son, qué saben y qué piensan...

Como además soy un puñetero de tres pares de narices, contacto con algunas personas en Bruselas para que tengan un ojo abierto y, como hay una página Web, me doy unas cuantas vueltas para entender su modelo de gestión (un modelo abierto basado en asambleas ciudadanas, llamados "Círculos") y, como no me entero muy bien del funcionamiento de la misma, hablo con un par de expertos en usabilidad para que me analicen la página, porque, mientras que accedo muy fácilmente a según qué contenidos, no llego realmente a acceder a lo que me interesa de forma sencilla (sí: también cuestiono mi habilidad para navegar una Web: soy puñetero como pocos).

Dos semanas más tarde, tengo suficiente información para comprender lo que pasa: ahora soy capaz de establecer una conversación con alguien, en el caso de ser preguntado, utilizando todos los medios a mi alcance para poder establecer una opinión lo más veraz posible, teniendo en cuenta, como siempre digo, que quizás esté equivocado, pudiendo así también ofrecer los mecanismos para que el interlocutor sea capaz de buscar información...

Mi labor, viviendo fuera, es sobrevivir, integrarme, cuestionar el lugar en donde vivo y ser un buen embajador de mi país: hay cosas sobre los que no hay más opción de hacerlas y hay cosas que, aunque yo no las haya elegido, no me importa hacerlas, porque mi origen, mi pasaporte y mi cultura son una etiqueta que, como el bote de conservas, crean una cierta percepción sobre mí y sobre los que son como yo...

Recuerda: no lo has elegido, no tiene porqué gustarte ni tienes que hacer todas las cosas que yo hago, pero luego no te extrañe que, si alguien ha lidiado con otros como tú, haya podido tener experiencias raras, posean ideas ligeramente o completamente distorsionadas sobre ti o sobre el lugar del que vienes...

Y mi trabajo, en última instancia, es que tanto yo, como individuo, y tú, como parte de algo que te categoriza (repito: te guste o no), estemos en la mejor situación posible: nos interesa, nos conviene y nos hace un favor a todos.

Sí: somos como un bote de conservas, así que, si alguien las compra por primera vez, asegurémonos de que el comprador entiende perfectamente el contenido del mismo para que así, cuando lo abra, comprenda el contenido y sus las cualidades...

De esta forma, quizás, la próxima vez que el cliente vuelva al súper, quizás vuelva a repetir la compra o, si no es así, que al menos sepan decirte porqué (porque así sabremos qué mejorar).

Son las 7:47 de la mañana y los pájaros han tomado el lugar de las estrellas: el periódico español EL PAÍS, anuncia que Podemos, si hoy se celebraran las elecciones generales, sería la primera fuerza en intención de voto de mi país...

Me toca seguir escuchando el programa y leyendo (tengo dos posts pendientes de una bloguera que se resiste a las etiquetas :-)). 

Eso es todo: Ámsterdam prevalece.


Paquito
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Comentarios

  1. Esos de Podemos me dan miedo....pero no sé hasta qué punto es peor el bi partidismo que tenemos. Mucho más no puedo opinar porque veo que tú has hecho más deberes que yo.

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    Respuestas
    1. Buenas,

      Tienen la ventaja que no tener un pasado en política activa (tienen, eso sí, extraños vínculos con fundaciones que venden servicios a Venezuela y Ecuador, pero supongo que eso es normal: si a ti te contratan para escucharte, digo yo que nadie te va a decir que no).

      El tema es: una cosa es lo que denuncian (y muy bien, he de decir) y otra cosa lo que proponen (muchos cantos de sirena y algún que otro "ya veremos").

      Creo que es un fenómeno interesante (su modelo de gestión y todo lo demás): creo que, también, desafortunadamente, no son la mejor respuesta para todo lo que está pasando (es una de las posibles, sin duda, pero hay cosas dentro del discurso que huelen a según qué lugares del mundo donde, curiosamente, esas cosas no son directamente aplicables o no poseen sentido en un país medianamente desarrollado).

      Veremos a ver: se presentan unos meses interesantes :-))

      Gracias por tu visita y por tu comentario.

      Paquito.

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