"El Nivel" y Por qué nos vamos de nuestro país

Buenas,

Estaba preparando otro post, pero esto me ha sulfurado la sangre.

Contexto: Presidente de Teléfonica España, la compañía de bandera de mi país y una de las mayores multinacionales de su sector en el mundo.

En una conferencia, dada hace unos meses en La Coruña, junto a Carlos Slim (el hombre más rico del mundo y propietario a su vez del consorcio de telecomunicaciones Telmex), el señor se viene arriba y empieza a dar un "show" deleznable.

Alguien ha tenido la cortesía de recopilar los "mejores momentos" de la charla:


Éste, es el nivel del máximo ejecutivo de la compañía de bandera de mí país (a mí me sonroja).

Un señor que, deprisa y corriendo, decide retirarse (con una compensación final de 35 millones de Euros).

Analizando su gestión (aquí voy al tema técnico):

Evolución del valor de la acción en los últimos 5 años (observen la caída de valor):


Fuente: Google Finance (Link aquí).

Situación Patrimonial (para los que no saben de contabilidad: la deuda es casi 3 veces superior al total del capital de la empresa, lo cual es un apalancamiento muy fuerte, teniendo en cuenta que, su facturación, fue de cuarenta y siete mil millones de Euros, similar a su capitalización bursatil):

Fuente: Cuentas Anuales Consolidadas del Grupo Telefónica (Link aquí).

No voy a entrar en asuntos tales como lo de nombrar consejeros a gente como Rodrigo Rato cuando estaba imputado con el tema de Bankia, o el señor Eduardo Zaplana, ex-ministro, ex-presidente de la Comunidad Valenciana (sin comentarios) o el yerno del ex-monarca español, Don Iñaki Urdangarín, el cual fue nombrado Consejero Internacional de Teléfonica (dimitió tiempo más tarde, cuando se empezaron a descubrir los tele-manejes del señor por los que ahora se le está juzgando).

Todos ellos, por supuesto, con sueldos millonarios (ahí es ná, damas y caballeros).

Es muy interesante la cuidadosa selección de consejeros como los arriba mencionados, teniendo que en cuenta que, en las propias palabras de la compañía, el criterio del proceso de selección de consejeros es el siguiente:
En relación con ello, los candidatos a Consejero serán personas de reconocido prestigio, solvencia, experiencia y formación, especialmente en materia de telecomunicaciones, económico-financiera, contabilidad, auditoría, gestión de riesgos, y/o administración de empresas, con liderazgo en equipos formados por personas pertenecientes a distintos campos de actividad, y amplios conocimientos en grandes compañías. 
Fuente: Telefónica (Link aquí). 

Es decir: que la Pantoja podría ser consejera de Telefónica: es una persona de prestigio (social, pero prestigio), ha elaborado su función durante un montón de años (tiene experiencia), y tiene un cierto conocimiento en gestión de riesgos (es lo que tiene sobrevivir a la trena después de un fraude fiscal) y, como todo esto no se hace solo, tiene dotes de liderazgo formados por personas pertenecientes a distintos campos de actividad.

Para que nos quede clarito: he estado en procesos de selección dónde sólo me faltó una muestra de semen para poder pasar el corte... Para ser consejero de la multinacional tecnológica más relevante de mi país, poco menos que cualquiera que haya salido en el periódico, por algo relativamente positivo, cualifica (lo del Duque de Palma es clamoroso).

Ahí lo tienen: ha hundido el precio de la acción de la compañía que ha dirigido durante un montón de años, la situación patrimonial de la compañía da que pensar, su política de contratación de consejeros es más que cuestionable y, de regalo final, con el anuncio de su retirada, se le da un último regalito de 35 millones de Euros para, básicamente "desblindar" su contrato (es decir: mientras estuvo contratado, en caso de despido, tendrían que haberle pagado una burrada de pasta, independientemente de lo que hiciera).

Por esto nos vamos... Por esto no volvemos...


Paquito
sugerenciasapaquito (arroba) yahoo (punto) es

Comentarios

  1. Me ha sacado de quicio escucharlo. Sólo su voz. Lo compararía con Fofito si no fuese porque no quiero insultar a un gran profesional en lo suyo (Fofito, por si dudabas). Una cosa ha dicho inteligente: siempre hay que rodearse de gente más inteligente que tú, no de mediocres. Vista la inteligencia que destila, no le debe ser muy complicado, pero aún así fijo que no lo hace, no vaya a ser que alguien le haga sombra.

    Te imaginas Paquito que llega un día en que las grandes empresas deciden 'rescatar' al talento que dejaron escapar? Que les ofrecen un sueldo digno, calidad de vida similar a la que tienen en su país adoptivo, un puesto a su altura, etc etc? Sería maravilloso que mucha gente válida pudieseis volver 'a casa' (yo ni me incluyo como talento a rescatar, ni sé si volvería)

    PE. Pantoja for president!!! (me ha matao tu ejemplo)

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    1. Pues es de tu tierra (¿A qué acojona? :-))

      Gracias por pasarte por aquí: desde luego, algo tiene que tener para llegar tan lejos (el talento tiene múltiples expresiones: estoy seguro de que existen cosas tales como "El Mozart de la Informática" o "El Beethoven del ordeñado de vacas", pero, hoy en día, entendemos como talento y éxito cosas que se traducen en prestigio social).

      Sobre lo de "rescatar el talento"... Llevo años diciendo que "hay un momento en el que, cuando todo esté tan jodidamente mal, nos tendrán que llamar... Nos necesitarán", pero siguen pasando los años y no es así (la comunidad científica española te podría contar historias de recuperación de cerebros, con promesas de todo tipo, para después llegar al país y, al año, empezar con los problemas y mamoneos que acaban con el sueño).

      Algún día nos tendrán que llamar... Nos necesitan, pero a su vez, tu y yo somos peligrosos: una vez pruebas el sabor de la libertad, ya no eres controlable (no tenemos miedo: allí abajo, todo se maneja con ese sentimiento).

      Nos necesitan, pero no nos quieren: difícil dilema.

      Pues imagínate al Paquirrín de Primer Ministro o cosas así... Sabes que es perfectamente posible (mira a Donald Trump).

      ¿A qué acojona?

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  2. Qué más sé puede añadir?
    Demoledor

    (Aunque mi optimismo patológico me quiera hacer creer que tambien tenemos otros ejemplos más edificantes...)

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    1. Buenas,

      Gracias por tu visita y por tu comentario: por supuesto que hay ejemplos mucho más "edificantes", sin duda.

      Mi problema es que éste ejemplo es nefasto: este señor (podríamos hablar de cómo llegar a su posición actual, al igual que su antecesor, el señor Villalonga) es el capitán de un barco gigantesco con el pabellón de mi país.

      Y eso duele.

      Por cierto: lo del optimismo patológico hay que hacérselo mirar :-))

      Un abrazo y gracias de nuevo por pasarte por aquí.

      Paquito.

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  3. Buenos días,

    En primer lugar, enhorabuena por tu blog. Te descubrí gracias al blog de Pelocha, (Soy el del blog “Y un inglés vino de Bilbao”), hace tiempo que te vengo leyendo y por fin me he animado a comentar en una de tus entradas.

    “Nos necesitan, pero a su vez, tu y yo somos peligrosos: una vez pruebas el sabor de la libertad, ya no eres controlable (no tenemos miedo: allí abajo, todo se maneja con ese sentimiento).

    Nos necesitan, pero no nos quieren: difícil dilema.”

    Ni te imaginas lo que me ha gustado el comentario, define a la perfección la esencia misma como en Españistán se prefiere la mediocridad antes que el talento, porque el primero es fácilmente coaccionable (Ándate con ojo fulanito, que tienes hipoteca…), el segundo simplemente hace las maletas y de postre te mete a un inspector de la Agencia Tributaria o al de la Seguridad Social.

    El problema de todos aquellos que nos marchamos, es que una vez nos consolidamos profesionalmente allá donde vayamos es muy difícil que retornemos, especialmente si estás soltero y te echas pareja nativa. Entonces si que somos un generación perdida.

    Antxon.

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    1. Hola :-)

      Gracias por pasarte por aquí: Pelocha es siempre una buena referencia :-))

      Mi problema es que, desde hace muchos años, tengo "el veneno" dentro de mi sangre... "El veneno" es salir de tu país y descubrir que el mundo puede ser de otra forma: cocerán habas en todos sitios, por supuesto, pero depende de cómo y cuánto.

      Y por allí abajo, hay ciertas cosas, sobre todo a nivel profesional que, honestamente, ni me apetecen, ni me interesan.

      Y eso duele: podríamos ser un país fantástico para vivir y trabajar, pero supongo que no sabemos hacerlo... No sabemos, no lo concibimos: cuando uno baja de vacaciones y le cuenta al personal lo que ve y vive, se siente como en el mito de la caverna de Platón...

      En fin: siempre nos quedarán otras latitudes: el mundo es muy grande de ahí que crea que, más allá de la puerta de casa de uno, estoy seguro de que hay otros lugares a los que uno les puede llamar Hogar.

      Un abrazo y gracias de nuevo por pasarte por aquí.

      Paquito.

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