La vida de los Otros hoy en día

Buenas,

Al lío, que hay que ser breve: ¿Te acuerdas de la película alemana "La vida de los Otros"?

Si no te acuerdas, fue una película, ganadora del Óscar en 2006 a la mejor película de habla extranjera, donde se cuenta la historia de un agente de la Stasi (el Servicio Secreto de la ya extinta República Democrática Alemana) y sus acciones de espionaje hacia un director de teatro.

Viendo la película esta semana, me acordaba del enorme revuelo que la película creó en su día, haciendo entender a muchas personas los métodos que se utilizaban para espiar a la gente (lo de guardar un trapo con tu olor personal para que, si en un futuro, hubiera de buscarte, pudieran utilizarlo con sus perros de búsqueda, es un detalle del que había oído hablar, aunque nunca entendí el proceso de recopilación de olores, hasta que lo vi en la misma).

"Nada es privado. Nada es sagrado".

La película nos hizo tener (al menos a mí) el terrible pensamiento de qué pasaría si alguien escuchara las conversaciones privadas o las actividades que puedes tener o hacer en tu casa (desde nuestras opiniones políticas hasta nuestro parecer sobre tal o cual persona, sin contar lo que hagas en tu casa con quien, como y cuando quieras).

Viendo la película una vez más (deliciosa y altamente recomendada), no dejé de pensar, en ningún momento, en cómo apenas una década ese escenario, que parecía casi de ciencia ficción (sin serlo) sucede hoy en día, casi a diario, con todos y cada uno de nosotros.

Hace tres años, Edward Snowden le contó al mundo que esto estaba sucediendo: ya no tenemos privacidad y, aunque lo intentes, no podrás lograrlo, porque los medios que se están utilizando (el sueño de la Stasi y de todas las agencias de inteligencia del mundo: ser capaces de ver, escuchar y leerlo todo) son cada vez más poderosos y ubicuos.

Lo hizo, mientras se filmaba el documental "Citizenfour", donde la autora, Laura Poitras, junto al periodista británico Glen Greenwald, descubren en tiempo real quien era la persona que, a través del pseudónimo que da nombre a la película, en un hotel de Hong Kong.

"Y no te he contado ni la mitad"...
Toco muy a menudo el tema de la privacidad, porque creo que el personal no es consciente de lo que está sucediendo: desde hace ya casi 11 meses no uso Facebook, he desinstalado la aplicación, he dejado de utilizar Google (utilizo DuckDuckGo como motor de búsqueda) y poco a poco, voy manejando con mucha más delicadeza otras herramientas similares.

El año que viene, probablemente, seguiré reduciendo el número de servicios que utilizo, pero recuerda: está sucediendo y, si yo fuera tu, empezaría a tomar medidas al respecto.

Un saludo.


Paquito
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Comentarios

  1. Muy interesante pero yo casi doy por perdido el poder escapar del gran hermano...

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    1. Siguen quedando reductos, Qualunque: siguen quedando reductos.

      Eso sí: el día que les dé por mirar nuestro historial de navegación, salimos en los papeles :)

      Un abrazo y gracias por pasarte por aquí.

      Paquito.

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