Sobornos, Data centers de Google en Holanda y el Código Penal Español

Buenas,

Estas cosas suceden "hasta en las mejores familias", entendiendo por tales a la que puede ser una de las mejores compañías de todos los tiempos (la acumulación de capital intelectual de esa organización escapa a la comprensión del aquí presente) y uno de los países con menor grado de corrupción del mundo.

¿Qué ha pasado?

Resulta que, como algunos sabréis, Google anunció hace un tiempo la creación de un data-center (para que nos entendamos: un edificio lleno de servidores) en un pueblecito costero en la provincia de Groningen, llamado "Eemshaven".



Esto, hasta aquí, está bien, todo muy guay: Google pone infraestructura de alta tecnología en Holanda, crea puestos de trabajo, todo fantástico.

De lo que nos hemos enterado recientemente es resulta que, el señor que negociaba los emplazamientos de los data-centers de Google (un ejecutivo americano) entró en contacto, un par de años antes, con una compañía holandesa que poseía un pequeño data-center en dicho pueblecito...

El ejecutivo americano y el fundador de la empresa holandesa, están siendo juzgados, en sus respectivos países, por delitos de lavado de dinero, fraude y falsificación.

El negociado era básicamente pagarle al señor de Google (un ejecutivo que trabajó para la compañía hasta el 2009) comisiones (sobornos) para que dicha empresa utilizara el Data-Center de los holandeses. Teniendo el cuenta el enorme volumen y tamaño de la compañía americana, se entiende que la cantidad de trabajo o el pago por sus servicios habría sido considerable.

Según describe el artículo, se pagaron del orden de 1.7 millones de Euros en comisiones.

Eemshaven finalmente se convirtió en el lugar elegido para que Google creara su propio Data-Center y, aquí, obviamente, se pone todo el mundo de perfil para que no se salpique la elección del lugar con los negociados de los otros dos señores.

El señor que trabajaba para Google se ha declarado culpable en USA: las autoridades saben al menos de dos sobornos, el de Holanda y otro en el Reino Unido.

Al señor holandés, inocente hasta que la ley declare lo contrario, le quieren meter también un puro interesante: la compañía que lió la movida, según su propia página güerl, está en problemas financieros (una de las principales filiales declaró bancarrota en 2012).

Fuente: Página Güerl de la Empresa Holandesa

Según Google, todo esto sucedió antes de 2012, fecha en la cual, según su propio relato, empezaron las conversaciones para el establecimiento del Data-Center en el pueblecito que, finalmente, desembocaron en 2014, con la confirmación de la elección.

Con esto, aunque la compañía americana quiere dejar muy claro que una cosa no tiene que ver con la otra, da que pensar sobre la posible influencia que esas personas pudieron tener, de alguna forma,e n la decisión final que llevó a Google a situarse en ese lugar.

Y esto... ¿A qué viene?

Pues esto viene para, simplemente, demostrarte que en todos lados cuecen habas, que la diferencia entre ellos y nosotros es que, simplemente, ellos se guardan muy mucho de que no se entere ni el tato de los negociados y movidas que se tienen unos y otros (en ese sentido, es verdad, por esta parte del mundo uno nota que lo de "guardar un secreto" lo saben manejar mejor que nosotros).

En este caso, estamos hablando de ejemplos ejemplares de que la naturaleza humana es una y trina: tenemos una cierta reputación, más que nada por el regodeo y aceptación de normalidad sobre según qué comportamientos, los cuales, por dicha actitud, acaban siendo normalizados y justificados por los ciudadanos del lugar donde suceden.

Lo único que cambia es lo arriba explicado: la forma en la cual las sociedades reaccionan y entienden los comportamientos antisociales, además de la comprensión de qué es un secreto y cómo manejarlo (aquí, ya digo, todos calladitos hasta el último momento: por allí abajo, por poner un ejemplo, las filtraciones a la prensa de dosieres judiciales bajo secreto sumarial son diarias).

Porque, en el fondo...

Siempre digo que a nosotros, los españoles, nos faltó una revolución francesa para, entre otras cosas, poner orden en nuestro sistema...

El nuestro, como bien sabrás, es un sistema que nunca tuvo una irrupción en su modus operandi: un país basado en redes clientelares, donde lo más importante no es lo que tu puedes aportar a algo, sino quien eres y a quien conoces para, simplemente ver qué hay de lo tuyo, cosas que son más propias de la Edad Media que de la época en la que vivimos.

Así, por lo tanto, ves leyes en nuestro país que, como las definió en su día el presidente del Tribunal Supremo de nuestro país, nuestro ordenamiento jurídico estaba diseñado "para el robagallinas".

Ejemplo maravilloso: nuestro país tiene leyes que dicen que, si yo robo algo (o me lo apropio) durante más de 6 años y nadie lo reclama, pasa legalmente a ser mío.

No es coña: el artículo del código civil que describe esto es el 1955, el cual dice lo siguiente:
Artículo 1955 
El dominio de los bienes muebles se prescribe por la posesión no interrumpida de tres años con buena fe. 
También se prescribe el dominio de las cosas muebles por la posesión no interrumpida de seis años, sin necesidad de ninguna otra condición. 
En cuanto al derecho del dueño para reivindicar la cosa mueble perdida o de que hubiese sido privado ilegalmente, así como respecto a las adquiridas en venta pública, en Bolsa, feria o mercado, o de comerciante legalmente establecido y dedicado habitualmente al tráfico de objetos análogos, se estará a lo dispuesto en el artículo 464 de este Código.
Esto, que parecerá muy tonto, es el tipo de fórmula que, de diferentes maneras, durante centenares de años, clero y nobleza utilizaron para la apropiación de bienes que, entre otras cosas, la famosa desamortización de Mendizábal, intento mitigar en su día.

Otro ejemplo maravilloso son las famosas inmatriculaciones de bienes de la Iglesia Católica en España, un privilegio, otorgado entonces por la dictadura (véase la Ley Hipotecaria de 1946), y en 1998, renovada por el Gobierno del Partido Popular, dentro de la cual, Estado e Iglesia podrían seguir apropiándose de cualquier bien donde no estuviese acreditado un dueño.

Este beneficio, derogado finalmente en 2015, permitió legalmente a dicha entidad religiosa (excluida del pago del Impuesto de Bienes Inmuebles, el IBI) registrar miles de propiedades, algunas religiosas, otras que, simplemente no lo eran (cosa que, sobre todo, dolió a las poblaciones que eran las tradicionales propietarias o mantenedoras de las mismas, tales como la típica casa del pueblo para el cura o pequeñas ermitas mantenidas por los habitantes de una población).

El escándalo salta cuando, en 2005, inmatricularon la Mezquita de Córdoba: vale que dentro se construyó una Iglesia, pero todo el complejo ha sido mantenido, con dinero público, durante décadas (pregunten en Navarra, donde la cosa rozó el expolio)...

Y ese es el problema: somos un país donde esto, al final, acaba pasando y no hay valor ni coraje para tirarlo atrás (venimos de donde venimos y, en ciertos niveles, se responde ante ciertos intereses).

Y esto... ¿Por qué importa?

Podría contestarte de muchas maneras posibles, pero te contestaré con la que afecta a miles de españoles que, como yo, nos hemos ido de nuestro país para, precisamente, vivir en un lugar mejor.

Digo esto, pensando en la cantidad de veces que he escuchado el argumento de la fuga de cerebros, de lo injusto que es educar a alguien para que al final se acabe yendo al extranjero para vender su talento en otra nación, sin llegar a entender varias cosas, entre otras que:
  1. Muchos de nosotros trabajamos para entidades privadas: daría igual que estuviera en Logroño que en Pernambuco, porque lo que hacemos pertenece a una entidad que responde a sus propios intereses, no los de una nación.
  2. Queremos tener una carrera profesional y unas condiciones dignas: es mejor desarrollar el conocimiento para el cual nos hemos formado que acabar en puestos de mierda que nada tienen que ver con nuestra formación (las famosas oposiciones para barrendero en Madrid, donde se presentaron hasta físicos nucleares, es paradigmática).
  3. Pedir patriotismo a cambio de miseria (véase el punto anterior) es realmente para hacérselo mirar: hacer responsable del desastre de nuestro país a aquellos que intentan ganarse la vida de forma honesta y acorde a su formación, demuestra resabios de una vileza que no soy capaz de verbalizar.
Por eso, cuando algo como la noticia original sucede, nos hace recordar que la condición humana es igual en todos lados, pero que la diferencia, una vez más es cómo reaccionamos ante este tipo de situaciones (la indignación en algunos lugares, la pasividad en otras o, incluso, la justificación como modus operandi de una sociedad que da por perdida batallas tan elementales).

Y eso es lo que no debemos olvidar: cosas malas suceden hasta en Google, pero lo importante es saber evitar que vuelva a suceder y las consecuencias de las mismas.

Un abrazo,


Paquito
sugerenciasapaquito (arroba) yahoo (punto) es

Comentarios

  1. Pero esto no sólo se ve a escala empresarial Paquito, se ve también a escala individual. Si Pedrito está cobrando la pensión de invalidez permanente, pero le parece poco y se saca unas perricas limpiando cristales, en España le aplauden, en holanda poco tardaría alguien en denunciarte. Si estás en españa cobrando el paro y a la vez te estás levantando un pastizal "haciendo chapuzas" te aplauden, chico espabilado....en Holanda alguien (muy posiblemente de tu entorno) te va a denunciar....

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    Respuestas
    1. Buenas,

      Ahora me toca a mí responder a todos tus comentarios :-))

      Efectivamente: no existe concienciación del problema... A mí me alucina ver o escuchar en medios de comunicación, en nuestro país, justificando algunas cosas, como si la cuantía te eximiera del problema...

      Luego está el, efectivamente, presumir de según que comportamientos anti-sociales (lo de aparcar el Porsche Cayenne delante de la nave con trabajadores sin papeles es un MADE IN SPAIN como el sombrero de un picador).

      En fin: así nos va.

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