English below (just look for the blue text :-)) Tenía 25 años cuando algo maravilloso me sucedió: conocí en Irlanda a una persona que, después de apenas 40 minutos de agradable charla, despertó en mi el virus que cambió mi vida... Aquel día supe que tendría que irme de mi país, empezar de cero, comenzar el pequeño camino que empecé en Francia, lejos de mi querido y odiado Madrid, de mi patria, esa que, aún hoy, sigue fascinándome y dándome vergüenza ajena desde la distancia... Han pasado ya 3 años y medio desde que aquello sucedió y, cuando hago balance de las cosas que han sucedido, veo siempre cosas buenas, cosas malas y, a su vez, cosas horribles... Pero no me arrepiento de nada... Hice lo que mi corazón y mi mente me dijeron que tenía que hacer: perseguí aquello que quería y, al final, con paciencia y, por supuesto, con Alemania (siempre Alemania) ayudándome, las cosas sucedieron... Che Guevara dijo una vez "Seamos realistas: ¡Pidamos lo imposible!" y quizás, con cierto s...