Tribulaciones absurdas en un soleado sábado
Buenas: Nada te dice de forma más clara que estás en una fase de tu vida muy concreta como cuando uno se ve arrancando hierbajos en el jardín de la entrada de su casa. ¿Brico-turrón? No, tranquilidad, que no soy ese tipo de persona: la verdad es que mi relación con la naturaleza siempre ha sido turbulenta, que es lo que tiene la generación española de mi época que, víctimas de un desarrollismo y una concepción soviética (sí, como lo oyes) del urbanismo, crecimos en barrios de altos pisos en medio del altiplano que es el centro de España y cuyo tamaño, sin ser Argentina, se describió tradicionalmente con el dicho "¡Ancha es Castilla!" Ese desarrollismo con urbanismo soviético nos condenó a ni soñar en tener una vivienda individual, una casa con su jardín y sus cosas... Algo que, en el resto de Europa Occidental, se consideró siempre normal, pero para el que te habla, como ya digo, no fue así. Esto cambió hace muchos años, la primera vez que me fui a vivir a las afueras de Ámst...