Contornos de tardes de verano
Muy buenas: Siguiendo la singular tendencia que resulta de la desembocadura de la mente en lo que parece ser un océano infinito de insatisfacción y falta de ganas, nada como mirar a través de la ventana y ver la maravillosa puesta de Sol, al ritmo de una leve transpiración que te recuerda que poco a poco, así como el que no quiere la cosa, nos vamos acercando al verano neerlandés que, esto hay que reconocerlo, aunque históricamente ha sido breve, poco a poco va aprendiendo lo que en otras latitudes descubrimos hace mucho tiempo, que es que un buen verano, como dios manda, se sufre, con una sonrisa, porque es vitamina D a cascoporro, con su moreno parcial, en cara y brazos, mientras el resto de tu cuerpo, gracias a la ropa, es del color del Cristo yacente de tu pueblo, de esos que, cuando acabas en un hospital , te acaban preguntando si eres así de blanco o, por el contrario, estás así por haber perdido mucha sangre. Turrón líbido Te cuento esto porque, ya va llegando, los días en el mu...