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Es cuestión de organizarse

Buenas: Hoy me he despertado pronto y, leyendo la prensa, encuentro un muy interesante artículo de el diario español "EL PAÍS" donde se habla de las condiciones de trabajo de consultores y de personas que trabajan en el mundo de las finanzas. El artículo es accesible haciendo click aquí : ¿Qué nos cuenta el artículo? Básicamente, el artículo nos cuenta lo que la mayoría de nosotros sabemos o ya deberíamos saber: en ciertos sectores, el abuso de las condiciones laborales está a la orden del día, con la promesa de que, si sobrevives, un día empezarás a ganar dinero suficiente para reparar los primeros años de sufrimiento. Esto, repito, no es nuevo y, si no lo sabías, bienvenido al mundo real: es el modelo que, durante décadas, muchos han aguantado sin rechistar aunque, en los últimos años, con las sucesivas crisis económicas, ha empeorado, poniendo todavía más presión en la base de esa pirámide laboral donde, de una forma perfectamente definible como "darwiniana", sól

Celebrando a Alan Turing

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Buenas: Con todo lo que está sucediendo en el mundo en estos meses, hay pocas cosas que celebrar o de las que uno se podría sentir orgulloso. PERO, como decía aquel, siempre hay excepciones y, en este caso, tenemos una muy honrosa que hoy, con todo el orgullo del mundo, me dispongo a contarte. Un tipo llamado Alan Turing Si tienes relación con el mundo de la electrónica y la informática, quizás el nombre te sugiera algo (o quizás, te diga muchísimo), pero si no es así, quiero que sepas que hace muchos años, un hombre nacido en Inglaterra, a través de sus ideas y su conocimiento, logró cambiar el mundo en, al menos, dos ocasiones. Alan Turing (Fuente: Wikimedia) La primera vez que Alan Turing cambió el mundo Alan Turing estudió matemáticas y lógica: un hombre que, según lo que sabemos, era inteligente como pocos, con un caracter peculiar y con una visión muy concreta sobre lo que el mundo de la tecnología acabaría siendo en unos pocos años. Porque Alan Turing es el padre de la teoría de

Vendeburras digitales

Buenas: Últimamente, con temas de trabajo y demás, apenas tengo tiempo para pensar o, simplemente, sentarme un ratito y escribir (ni te cuento lo de leer blogs amigos que, en el lector RSS, esperan impacientes a que haga clic sobre ellos). El título de este post me viene al pelo para, por lo menos, ponerme a darle a la tecla durante un ratito: debería escribir sobre lo que me está pasando en los últimos meses, pero usemos esta excusa para, por lo menos, ir desoxidando el motor cerebral. ¿De qué va esto hoy? Todo empieza hace unas semanas cuando la señora Paquito me pide comprarle "un teléfono seguro", porque su teléfono actual ya no se actualiza y, me lo cuenta de pasada, me informa que, desde hace un tiempo, no puede hacer compras a través del mismo. Esta anécdota me lleva a una serie de conclusiones y acciones: desde comprar un "teléfono seguro" (hay sólo dos plataformas móviles actualmente y una de ellas es más segura que la otra) hasta, ya que nos ponemos, revis

Una semana de mi vida

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Lunes Empiezo el día temprano, no sé muy bien cómo, porque últimamente me levanto tarde, pero decido empezar la rutina y, cuando me quiero dar cuenta, ya estoy duchado, vestido y delante del ordenador del trabajo leyendo correos electrónicos. Entre correo electrónico por aquí, reunión por allá, charlas en el software de mensajería instantánea entre tal y cual colega, pasa el tiempo y es la hora de la comida: en las reuniones virtuales básicamente he estado escuchando, he hablado en unas cuantas y he liderado un par. Bajo rápido a la cocina, pongo el Tupper en el microondas y me pongo a escuchar las noticias (ya queda menos para que el nuevo presidente de Estados Unidos jure su cargo). La tarde es también una locura y otra vez, sin apenas percatarme, ya ha llegado la hora a la que, se supone, mi trabajo termina pero, esta vez, desde hace muchísimos años, decido hacer caso al reloj y cerrar el ordenata. Como algo rápido para cenar y me pongo a ver un episodio de "The Queen's Gam

Aquellos que no conocen su historia...

He tenido unas semanas de locura y hoy, al abrir "el cacharrito", me he encontrado este artículo, que dejé escrito hace unas semanas, pero que nunca llegué a publicar. Hasta hoy.

Cuidado con lo que instalas

Buenas: En el anterior artículo te hablaba de cómo una serie de redes de publicidad habían básicamente estafado a Uber cerca de 100 millones de dólares a través de la instalación de aplicaciones en teléfonos Android para fingir que los usuarios estaban buscando la aplicación para usarla en primer lugar. Una de las cosas que me llevan al famoso "jardín con muros" de Apple es que, algunas cosas (no todas) son más complicadas de hacer que otras, sobre todo desde el momento en el que el creador de los elementos físicos que corren el software son los mismos que diseñan ese software en primer lugar y donde, muchísimo más importante, su modelo de negocio no se sostiene en la recopilación salvaje y agresiva de la mayoría de aplicaciones o servicios que, actualmente, utilizas de alguna forma u otra. No te líes, Paquito... Al turrón, que me voy por las ramas... El año pasado, con todo el dolor de corazón del mundo, he seguido el caso de dos pequeñas aplicaciones (extensiones del navega

¿Quién merece una cama en cuidados intensivos?

Actualización: un día después de escribir esto, los parlamentarios holandeses han empezado a cambiar de opinión (al final del artículo te pongo un link con el artículo en inglés donde se explica). Aún así, gran parte de este post es perfectamente válido (porque refleja lo que hay detrás para que según qué personas tomen según que decisiones con según que elementos de juicio).