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Dominguero Premium

Buenas: En el capítulo anterior te hablé de cómo ayer me pasé la tarde arrancando hierbajos de la entrada de la casa, mientras empezaba a preparar todo para el jardín trasero, el "backyard", que durante algún tiempo no le hemos dado cariño y, ahora sí, ya le tocaba ponerse con el. Turrón Jardinero Pues sí, la verdad, y todo empezó a las nueve de la mañana, cuando la señora Paquito salió zumbando para hacer su deporte y el señor Paquito, holgazaneando en la cama, como toda persona de bien en el día del señor, le echó un vistazo al iPad, miró lo que iba a hacer la programación de la mañana y, con toda la naturalidad del mundo, me fui para la ducha y así empecé el día... La bajada triunfal... Como si la cosa fuera una película de serie B en Nigeria, después de la desparasitación me dispongo a tomarme un par de cafés para terminar de cargar el sistema operativo, porque hasta que el café no toma mi estómago estoy en una especie de estado intermedio donde uno es quien dice ser es, ...

Tribulaciones absurdas en un soleado sábado

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Buenas: Nada te dice de forma más clara que estás en una fase de tu vida muy concreta como cuando uno se ve arrancando hierbajos en el jardín de la entrada de su casa. ¿Brico-turrón? No, tranquilidad, que no soy ese tipo de persona: la verdad es que mi relación con la naturaleza siempre ha sido turbulenta, que es lo que tiene la generación española de mi época que, víctimas de un desarrollismo y una concepción soviética (sí, como lo oyes) del urbanismo, crecimos en barrios de altos pisos en medio del altiplano que es el centro de España y cuyo tamaño, sin ser Argentina, se describió tradicionalmente con el dicho "¡Ancha es Castilla!" Ese desarrollismo con urbanismo soviético nos condenó a ni soñar en tener una vivienda individual, una casa con su jardín y sus cosas... Algo que, en el resto de Europa Occidental, se consideró siempre normal, pero para el que te habla, como ya digo, no fue así. Esto cambió hace muchos años, la primera vez que me fui a vivir a las afueras de Ámst...

Fallar no es una opción

Buenas: La frase no es mía, ni muchísimo menos, además de que la frase original es en inglés, "Failure is not an option" y pertenece a un momento muy determinado del mundo (la guerra fría entre Estados Unidos y Rusia, a través de la carrera espacial), y está atribuida a una persona, erróneamente, por cierto, cosa que yo no sabía, al director de operaciones de vuelo de la NASA, Gene Kranz, durante los problemas ocasionados por el módulo espacial Aquarius, en la misión Apollo 13. Precisamente por eso, porque es viernes y porque uno tiene una memoria frágil, esta noche voy a contar algo que me acaba de venir a la cabeza, porque gracias al señor Netflix, ahora mismo, estoy viendo la película del famoso incidente... Turrón del espacio... En Holanda venden "space cake", ¿No? Mira que te gusta pensar en cosas raras (y sí, lo venden) pero la historia, aunque tiene a Holanda de fondo, es una mezcla de cosas que se entrelazan entre sí: vamos a ver si consigo explicar las cosa...

Cuando compras carne con algo extra

Buenas: La paradoja de hoy se centra en el hecho de que, ahora mismo, tengo tiempo suficiente como para escribir mis famosas "mil y pico palabras" con tranquilidad, conocimiento y causa suficiente. Porque hoy he llegado a una hora prudente a casa, después de dos proverbiales atascos, uno mañanero y otro a las seis de la tarde, con media autopista tomada por un solazo maravilloso que, supongo habra deslumbrado a los pobres conductores que, como yo, intentaban llegar, con orden y concierto, a los hogares para, a continuación, cenar y continuar la parte de sus vidas que, en general, no sólo no les produce ingresos, sino que les genera gastos. Turrón económico esta noche, por lo que veo... Ya sabes que la cosa empieza por algún lado y, a partir de ahí, vamos estirando el chicle hasta donde nos lleve: a veces es interesante y, a veces, es sólo un episodio maniático de un señor mayor que aporrea un teclado intentando convencerse a sí mismo de que esto de escribir todos los días, ...

Análisis nocturnos

Buenas: Para variar, otra noche donde tengo que escribir deprisa y corriendo, sin pensar muy mucho sobre qué o sobre lo que me gustaría, porque de hecho, hoy querría haber hablado de un tema curioso que ha sido noticia por ese lado del Ebro, pero al final las cosas se lían, abres una Excel, abres, otra, te cascas un XLOOKUP y cuando te quieres dar cuenta llevas 12 horas "crancheando datos" como un loco, mientras otra gente, igual de perturbada que tú, también te contacta a horas absurdas, lo cual no dice nada bueno sobre ninguno de nosotros. Pero esto ya lo sabes... ¿Y el turrón qué? Ahí, ahí: llevándome al huerto, dejándome de palabras zalameras y retórica vacía que suena bonita pero dice poco, muy poco, que me conoces, que me conozco, que no sé ni a dónde voy o de dónde vengo, pero que tengo que escribir mis famosas "mil y pico palabras" y tampoco estoy para ponerme exquisito, como algunos artículos gloriosos en este blog que, en su día, nos dieron muchas alegría...

Encuentros semi-nocturnos

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Buenas: La lógica de los títulos de los posts ya es oficialmente inexistente y, en este estilo absurdo y compulsivo que estoy utilizando para, todos los días, llegar como buenamente pueda a las famosas "mil y pico" palabras ya roza el nivel de esquema de estafa piramidal o Ponzi, con todos los subterfugios que seas capaz de verbalizar, cosa que, de paso, si quieres hacer, soy todo oídos porque no voy a empezar a ponerme exquisito a estas alturas de mi vida. Turrón Trucho esta noche, niños y niñas Curiosamente, según estaba escribiendo lo de "turrón trucho" vino a mi mente la imagen de uno de los mejores prestidigitadores que he visto en mi vida: un hombre que, más allá del arte del engaño, te fascinaba con su forma de contarte cosas y que, en mi niñez, me fascinó por su destreza (hacía sus ilusiones de cartas con una sola mano) como por su verbo (era argentino y los argentinos tienen, junto a los italianos, en mi opinión, uno de los acentos más bonitos del mundo). S...

Los principios fundacionales

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Buemas: No tengo ni idea de por qué he dado el título del post que acabas de leer pero, si hemos aprendido algo de las "mil y pico" palabras es que no solemos preguntar donde empezamos y donde acabamos, porque lo único que sabemos es que, como nos enseñó la película "Inception", los sueños siempre parecen empezar en medio de algo donde, por motivos obvios, uno no tiene referencias de su origen. Turrón enigmático esta noche... Como esto va de escribir en modo Gonzo, que es básicamente "al tuntún y ya vamos viendo" (expresiones que, entre otras cosas, me hicieron salir zumbando de mi país para no querer volver jamás) y dado que he mencionado la famosa película del director británico Christopher Nolan, contaré una pequeña anécdota que, durante años, ha sido una rutina sistemática en mis espaciados viajes entre Ámsterdam y Madrid. Confidencias de Medianoche en modo "Hablar por hablar"... Esta última referencia es complicada: tienes que ser español, t...