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Vivir en un país tranquilo

¡Buenas! El domingo es el día de descanso por antonomasia en la cultura judeocristiana y, se supone, hoy uno debe zanganear todo lo que pueda y disfrutar del asueto debido. Una de las diferencias culturales más raras que he encontrado entre culturas no tiene que ver con costumbres, expresiones idiomáticas o gastronómicas. La diferencia cultura más sutil que conozco es que, según qué culturas, el primer día de la semana es el domingo o el lunes. ¿Cómo? Nótese en primer lugar que ni siquiera ha habido que llamarme al orden y recordarme que tengo que ir al turrón, ojo ahí: el lector habitual conoce la diatriba y, también aviso, esto no es ni normal ni pretende crear ningún tipo de tendencia. Ha salido así: no le demos más vueltas. El caso es que, al menos yo, llámame ignorante, llámame fruto de mi cultura, toda mi vida he entendido que la semana empezaba los lunes y terminaba los domingos, pero un día, mirando calendarios, descubres que en otros lugares no es así. En toda Europa (salvo Po...

Una hora para correr

Buenas noches: Y lo digo así, no hay equívoco: me he pasado trasteando todo el día con el cacharrito y así me pasa, que se me ha ido el santo al cielo y ahora tengo que escribir, a toda velocidad, sin pensar mucho, pero también mirando de reojo todo lo que puedo, para no cometer errores ortográficos. Este día de hoy ha sido absurdamente improductivo: sí que es cierto que estoy muy feliz y me lo paso teta jugueteando con el código de blim.py pero, al final del día, se me ha pasado toda la jornada en un periquete y ahora no hay forma de evitar lo que los romanos decían con aquello del "tempus fugit". Los romanos, gente de bien, no se les puede negar talento y sabiduría. Al turrón que se te pasa la hora Lo bueno y lo malo de las fechas o de las horas límites es que sabes donde empieza y acaba el problema. Precisamente por eso, porque sé exactamente la cantidad de minutos que me quedan (setenta y cinco, me dice el teléfono) tengo que apremiarme a cumplir con mi autocompromiso de ...

Las cosas de un tranquilo viernes

Muy buenas: Esta noche inauguramos el modo de escritura fantasma, que es una de las características que he creado para blim.py y que tiene como peculiaridad que todos los elementos de la interfaz desaparecen, haciendo que sólo quede el texto que estoy escribiendo ahora mismo. En este modo, y es curioso, porque ahora me noto constantemente mirando a la esquina inferior izquierda, que es donde generalmente puedo ver el contador de palabras que me guía para saber cómo voy y cuan lejos estoy del objetivo diario. Al turrón... Tienes razón: me lío, me pierdo en las ramas del bosque, es verdad. Hoy ha sido un día muy tranquilo: la mitad de Europa está tomándose el fin de semana largo para irse a esquiar o hacer deportes de invierno, lo cual es muy apropiado teniendo en cuenta que, mientras se escriben estas palabras, se están celebrando los Juegos Olímpicos de la actual estación del año en Italia, que no está nada mal como lugar del mundo para visitar o celebrar Juegos Olímpicos de invierno, ...

Expandiendo la mente poco a poco

Buenas: Si me hubieran dicho hace apenas unas semanas que volvería a bloguear y que lo haría todos los días, te habría dicho que esa fase de mi vida se quedó más o menos por 2007, donde, ahí sí que sí, lo de postear diariamente era algo que me salía casi de forma natural. Eran otros tiempos, supongo: el tiempo abundaba, había un montón de aventuras que contar, todos los días sucedían cosas que, en mi humilde opinión, al menos en aquellos momentos, me resultó interesante o digno de ser contado porque, no nos engañemos: al escribir un blog y publicarlo en la web, hay un cierto grado de exhibicionismo, por más que uno intente negarlo (y fracase estrepitosamente en el intento). Al turrón... El caso es que hoy estaba hablando con un compañero de trabajo sobre lo que crear blim.py ha supuesto para mi estado mental: una oleada de creatividad me ha inundado y de pronto, la famosa maldición del folio en blanco, que las personas más inteligentes y cultas que yo llaman "La maldición del foli...

La curiosidad latente

Muy buenas: Hoy empiezo escribiendo esto desde la interfaz web de Blogger porque estoy buscando ideas para mejorar mi pequeño cliente (que ya va por su quinta versión, ojo ahí :-)). Esta mañana, después de un par de reuniones, un compañero me llamó para comentarme algo de lo que se había enterado (el típico cotilleo corporativo, nada fuera de lo usual). La llamada acabó siendo más larga de lo que ambos esperábamos y del propósito original de la misma, acabamos en la Oficina de Patentes de los Estados Unidos, buscando cosas de nuestro querido empleador mientras, a su vez, observábamos cómo el buscador de la web nos ofrecía el código necesario para hacer lo mismo con tu propia aplicación. En este momento, una pequeña bombillita se encendió en mi cabeza y ese, quizás, será mi próximo proyecto (un buscador de patentes, "porque sí" :-)). Al turrón... Me lío... Siempre me lío, esa es la verdad: el motivo del título es parte de la conversación que tuve con ese compañero de trabajo. ...

Desvariar para variar

Buenas: Esta noche, mientras escribo estas palabras, pienso en las cosas en las que uno llega a perder la noción del tiempo, sobre todo cuando se disfruta como un enano haciendo lo que le gusta o, por lo menos, algo que le aporta un mínimo de ilusión, placer o entretenimiento. Precisamente por eso, porque no hay muchas ocasiones a partir de un momento de tu vida en el que este tipo de sorpresas son más bien escasa, un cierto sentido de asombro se asoma por la comesura de mis labios porque, y en esto no exagero, creo que no me he sentido tan creativo en años. Un turrón singular el de hoy Efectivamente, es un turrón al que voy ahora mismo de cabeza, tranquilidad, que no hay prisa, aunque voy sin pausa. Blim.py esta noche inaugura su versión 1.5.0 donde, entre otras cosas, he conseguido simplificar la estructura de archivos y, en el uso de un diccionario para ayudarme con la ortografía, como el diccionario que utiliza la librería que se encarga a tal efecto es muy pobre (la librería tira ...

En un pequeño descanso

Buenas: Hoy no utilizamos Blim.py, sino que utilizaré la Interfaz Web de Blogger. Es la hora de la comida, pero no tengo mucho apetito, así que, en lugar de estar produciendo reportes o leyendo algo, he decidido que no, que esta noche quiero dedicarla a correrme una cacería de bugs en el programita de marras... ¿Y eso por qué? Porque lo de anoche, a pesar de un inicio prometedor, no acabó como yo quería y, si algo tanto, es que soy un cabezota nivel bloguera dichararecha , a la que se echa un montón de menos, por cierto, y las pocas veces en las que uno realmente consigue cuadrar el círculo, ahí tengo que reconocer que soy imparable. El problema es la frecuencia Yo no sé como eres tú, evidentemente, así que te contaré un poco el nivel de disfunción neuronal que el humilde escritor de estas palabras gasta (y así le va, aunque eso se factura por separado :-)). Cuando estuve trabajando en París, mi jefe me obligaba a vestir traje y corbata: es algo con lo que, gracias al cielo, me revelar...