Cuando compras carne con algo extra
Buenas: La paradoja de hoy se centra en el hecho de que, ahora mismo, tengo tiempo suficiente como para escribir mis famosas "mil y pico palabras" con tranquilidad, conocimiento y causa suficiente. Porque hoy he llegado a una hora prudente a casa, después de dos proverbiales atascos, uno mañanero y otro a las seis de la tarde, con media autopista tomada por un solazo maravilloso que, supongo habra deslumbrado a los pobres conductores que, como yo, intentaban llegar, con orden y concierto, a los hogares para, a continuación, cenar y continuar la parte de sus vidas que, en general, no sólo no les produce ingresos, sino que les genera gastos. Turrón económico esta noche, por lo que veo... Ya sabes que la cosa empieza por algún lado y, a partir de ahí, vamos estirando el chicle hasta donde nos lleve: a veces es interesante y, a veces, es sólo un episodio maniático de un señor mayor que aporrea un teclado intentando convencerse a sí mismo de que esto de escribir todos los días, ...