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Continuar la aventura corporativa

Buenas: Ayer hablábamos de las cosas que tiene que hacer uno hasta bien entrada la noche cuando algo se rompe, o deja de funcionar correctamente, con gente distribuida por el mundo, como claro ejemplo del día a día de un oficinista que trabaja con cacharros muy complejos que requieren gente mucho más inteligente que uno para que funcionen bien. Así que, como ayer la cosa se dejó en un extraño Cliffhanger, hoy toca desvelar si la cosa salió bien o no... ¿Y bien? Pues tengo buenas noticias: la cosa salió muy bien y esta mañana estábamos todos muy felices, aunque anoche mandé a más de uno a la cama por la diferencia horaria. Porque, si hay algo que me encanta, de verdad, es dar crédito y agradecer públicamente a las personas que hacen ese esfuerzo extra para conseguir que las cosas funcionen lo antes posible. Una de las primeras cosas que noté cuando me vine a esta parte del mundo, por tierras germanas en aquel caluroso verano de 2006, es que cierto grado de intensidad brillaba por su aus...

Turno de noche

Buenas: Hoy nos toca, otra vez, turno de noche, aunque el turno de noche de hoy es un poco peculiar, porque es el tipo de cosa que uno no elige, sino que le viene impuesto por las circunstancias. Turrón del duro, por favor Al asunto: nada como empezar la jornada con uno de tus compañeros preguntándote si sabes de algo que, al parecer, ha dejado de funcionar... Te estás tomando un café largo y has pasado la mañana en un par de reuniones anodinas donde el personal se obsesiona por parecer más listos que los otros (vicio en el que, lo confieso, alguna vez caí, aunque aprendí la lección y, desde entonces, ante todo, soy más sarcástico) así que la noticia te pone en modo escéptico y te pones a investigar a ver si lo que te dicen tiene sentido o no. Las malas noticias suelen ser muy rápidas Después de un par de verificaciones, confirmo que, efectivamente, algo no va bien y empieza la carrera para arreglarlo. En otro tiempo, lo recuerdo con una sonrisa, no era nada raro verme correr por los p...

Trabajos de tarde noche

Buenas noches: Lo sé: esto podría ser leído a las siete de la mañana en 15 años desde su publicación pero a veces, sólo a veces, uno debe permitirse el hablar en tiempo real sobre el momento en el que estas palabras se escriben, porque ciertos placeres, como el hablarte en presente, son cosas que la imaginación y la escritura te conceden, más allá de si uno está de acuerdo o no con el estilo... Al turrón... Tienes razón: mientras escribo estas palabras, la noche cerrada en Holanda se ilumina con los sensores de movimiento de las lámparas de los jardines, momento donde un gatito del vecindario hace su ronda, gatito que, por cierto, he tardado años en que llegara a confiar en mí, con años y años de mantener una debida distancia de seguridad que, el verano pasado, al salir de casa, empezó a quedarse tumbado en la entrada, esperando a que le tocara mientras empezaba a hacer una extraña danza donde me enseñaba su parte inferior, que se supone que es un signo de confianza (ni idea, la verdad...

Problemas técnicos en el blog

Muy buenas: Algo maravilloso de que, de cuando en cuando, se te manifieste la audiencia, es que no sólo aprendes cosas sino que, además, recibes feedback, y en este caso, es la historia de un perspicaz lector que, como yo, batalla contra los elementos tecnológicos pero al que el blog, que de pronto está híper-activo, le dejó caído hace unos días. Batallita Tecnológica: ¡Sálvese el que pueda! Tranquilidad, que no me voy a poner aquí a hablar de XML, RSS y demás: no salgas corriendo, que no va a ir de esto. Desde que volví a escribir a principios de este mes, cuando rememoramos al día de la Marmota y agradecimos muchísimo a nuestro lector de cabecera que, todos los años, indefectiblemente, dejaba un comentario en el último post en ese día, recordand que es, para mi generación, una película genial y un evento folklórico americano como pocos, lo primero que quise hacer es crear mi propia herramienta de publicación de posts (blim.py), así que, "con paciencia y con saliva", además...

Vivir en un país tranquilo

¡Buenas! El domingo es el día de descanso por antonomasia en la cultura judeocristiana y, se supone, hoy uno debe zanganear todo lo que pueda y disfrutar del asueto debido. Una de las diferencias culturales más raras que he encontrado entre culturas no tiene que ver con costumbres, expresiones idiomáticas o gastronómicas. La diferencia cultura más sutil que conozco es que, según qué culturas, el primer día de la semana es el domingo o el lunes. ¿Cómo? Nótese en primer lugar que ni siquiera ha habido que llamarme al orden y recordarme que tengo que ir al turrón, ojo ahí: el lector habitual conoce la diatriba y, también aviso, esto no es ni normal ni pretende crear ningún tipo de tendencia. Ha salido así: no le demos más vueltas. El caso es que, al menos yo, llámame ignorante, llámame fruto de mi cultura, toda mi vida he entendido que la semana empezaba los lunes y terminaba los domingos, pero un día, mirando calendarios, descubres que en otros lugares no es así. En toda Europa (salvo Po...

Una hora para correr

Buenas noches: Y lo digo así, no hay equívoco: me he pasado trasteando todo el día con el cacharrito y así me pasa, que se me ha ido el santo al cielo y ahora tengo que escribir, a toda velocidad, sin pensar mucho, pero también mirando de reojo todo lo que puedo, para no cometer errores ortográficos. Este día de hoy ha sido absurdamente improductivo: sí que es cierto que estoy muy feliz y me lo paso teta jugueteando con el código de blim.py pero, al final del día, se me ha pasado toda la jornada en un periquete y ahora no hay forma de evitar lo que los romanos decían con aquello del "tempus fugit". Los romanos, gente de bien, no se les puede negar talento y sabiduría. Al turrón que se te pasa la hora Lo bueno y lo malo de las fechas o de las horas límites es que sabes donde empieza y acaba el problema. Precisamente por eso, porque sé exactamente la cantidad de minutos que me quedan (setenta y cinco, me dice el teléfono) tengo que apremiarme a cumplir con mi autocompromiso de ...

Las cosas de un tranquilo viernes

Muy buenas: Esta noche inauguramos el modo de escritura fantasma, que es una de las características que he creado para blim.py y que tiene como peculiaridad que todos los elementos de la interfaz desaparecen, haciendo que sólo quede el texto que estoy escribiendo ahora mismo. En este modo, y es curioso, porque ahora me noto constantemente mirando a la esquina inferior izquierda, que es donde generalmente puedo ver el contador de palabras que me guía para saber cómo voy y cuan lejos estoy del objetivo diario. Al turrón... Tienes razón: me lío, me pierdo en las ramas del bosque, es verdad. Hoy ha sido un día muy tranquilo: la mitad de Europa está tomándose el fin de semana largo para irse a esquiar o hacer deportes de invierno, lo cual es muy apropiado teniendo en cuenta que, mientras se escriben estas palabras, se están celebrando los Juegos Olímpicos de la actual estación del año en Italia, que no está nada mal como lugar del mundo para visitar o celebrar Juegos Olímpicos de invierno, ...