Noches de trabajo
Buenas: Hoy te escribo desde la Tablet: estoy en medio de mis “abluciones de datos” mensuales y no me apetece tener otro cacharro más en la mesa así que, si me lo permites, vamos a intentar hacer esto sin contar las palabras, aunque haré lo posible porque se acerque o se pase de nuestro número mágico. El turrón de las mil palabras Exacto: tenemos mil palabras para contar algo, por una cuestión de cabezonería personal, porque estoy “on fire” y porque me apetece escribir y no dejar de hacerlo. Porque es un vicio que merece la pena: hay gente a la que le da por la “droga-porro” pero a mí me da por escribir en un blog que, para el caso, pues oye, eso que me ahorro. Abluciones de datos… Es que me lío y así me va… Una vez al mes, cuando anochece y me quedo solo en uno de sus sistemas que conforman la infraestructura de la Paquito Corporation, me dedico a hacer un pequeño ejercicio rollo submarino soviético que siente que alguien me viene detrás. Me casco un “Iván el Loco” que se caga el can ...