Y entonces se rompió la racha
Muy buenas: Como decimos entre mis compañeros cuando se hace una cagada absurda y perfectamente evitable, "he avergonzado a mi Dojo", que es una fórmula divertida de disculparse cuando algo que no tiene mucha importancia y que, se supone, tenemos perfectamente controlado, se nos va de madre. Al turrón... Cierto: me encanta escuchar en mi cabeza el "Paquito: céntrate y al turrón, que estos señores tienen cosas que hacer", de ahí que, cada vez más, estoy convencido de que va a ser una parte integral (como ya lo era en su día) de la construcción del discurso aquí. El turrón de hoy va de disculparse un poco, en particular, y saber disculparse, en general. Empecemos por el principio ¿Qué quiero decir con lo del "disculparse un poco"? te puedes preguntar (o no: el lector es probablemente mucho más sabio y cabal que el abajo firmante) y la respuesta que tengo que es que ayer no pude escribir porque, si ya por la mañana no me encontraba bien, por la tarde la cosa...