Vivir en un país tranquilo
¡Buenas! El domingo es el día de descanso por antonomasia en la cultura judeocristiana y, se supone, hoy uno debe zanganear todo lo que pueda y disfrutar del asueto debido. Una de las diferencias culturales más raras que he encontrado entre culturas no tiene que ver con costumbres, expresiones idiomáticas o gastronómicas. La diferencia cultura más sutil que conozco es que, según qué culturas, el primer día de la semana es el domingo o el lunes. ¿Cómo? Nótese en primer lugar que ni siquiera ha habido que llamarme al orden y recordarme que tengo que ir al turrón, ojo ahí: el lector habitual conoce la diatriba y, también aviso, esto no es ni normal ni pretende crear ningún tipo de tendencia. Ha salido así: no le demos más vueltas. El caso es que, al menos yo, llámame ignorante, llámame fruto de mi cultura, toda mi vida he entendido que la semana empezaba los lunes y terminaba los domingos, pero un día, mirando calendarios, descubres que en otros lugares no es así. En toda Europa (salvo Po...