Dejar de creer
Buenas: La verdad es que hoy, con el calor que está cayendo, tengo un aplatanamiento curioso y, siendo sincero, creo que no puedes ni conceptualizar el cansancio y la dormidera que, ahora mismo, intenta hacerme parar y mandarle a dormir, que es lo que una persona de bien hace cuando uno ya no da para más y el cuerpo, en su sabiduría, conoce dónde te duele, mandándome la señal donde, mentalmente, veo a Casimiro (sí, soy un señor mayor) o a los Lunnies , o a Pablo Motos diciéndote que te vayas a dormir y dejes de hacer el cafre, que ahora tus padres ya se pueden ver tranquilamente la entrevista con Will Smith o con quien sea. Turrón de Bel Air El caso es que, rememorando un poco mis años mozos, esta tarde pensaba en cómo ha cambiado el mundo, además del cambio que, nosotros mismos, hemos vivido, fruto de la edad, la madurez y, quizás, gracias también a lo primero, un poco de sensatez. Mientras hacía eso, pensaba en mis primeros años de conciencia, donde empecé a desarrollar, entre otr...