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Expandiendo la mente poco a poco

Buenas: Si me hubieran dicho hace apenas unas semanas que volvería a bloguear y que lo haría todos los días, te habría dicho que esa fase de mi vida se quedó más o menos por 2007, donde, ahí sí que sí, lo de postear diariamente era algo que me salía casi de forma natural. Eran otros tiempos, supongo: el tiempo abundaba, había un montón de aventuras que contar, todos los días sucedían cosas que, en mi humilde opinión, al menos en aquellos momentos, me resultó interesante o digno de ser contado porque, no nos engañemos: al escribir un blog y publicarlo en la web, hay un cierto grado de exhibicionismo, por más que uno intente negarlo (y fracase estrepitosamente en el intento). Al turrón... El caso es que hoy estaba hablando con un compañero de trabajo sobre lo que crear blim.py ha supuesto para mi estado mental: una oleada de creatividad me ha inundado y de pronto, la famosa maldición del folio en blanco, que las personas más inteligentes y cultas que yo llaman "La maldición del foli...

La curiosidad latente

Muy buenas: Hoy empiezo escribiendo esto desde la interfaz web de Blogger porque estoy buscando ideas para mejorar mi pequeño cliente (que ya va por su quinta versión, ojo ahí :-)). Esta mañana, después de un par de reuniones, un compañero me llamó para comentarme algo de lo que se había enterado (el típico cotilleo corporativo, nada fuera de lo usual). La llamada acabó siendo más larga de lo que ambos esperábamos y del propósito original de la misma, acabamos en la Oficina de Patentes de los Estados Unidos, buscando cosas de nuestro querido empleador mientras, a su vez, observábamos cómo el buscador de la web nos ofrecía el código necesario para hacer lo mismo con tu propia aplicación. En este momento, una pequeña bombillita se encendió en mi cabeza y ese, quizás, será mi próximo proyecto (un buscador de patentes, "porque sí" :-)). Al turrón... Me lío... Siempre me lío, esa es la verdad: el motivo del título es parte de la conversación que tuve con ese compañero de trabajo. ...

Desvariar para variar

Buenas: Esta noche, mientras escribo estas palabras, pienso en las cosas en las que uno llega a perder la noción del tiempo, sobre todo cuando se disfruta como un enano haciendo lo que le gusta o, por lo menos, algo que le aporta un mínimo de ilusión, placer o entretenimiento. Precisamente por eso, porque no hay muchas ocasiones a partir de un momento de tu vida en el que este tipo de sorpresas son más bien escasa, un cierto sentido de asombro se asoma por la comesura de mis labios porque, y en esto no exagero, creo que no me he sentido tan creativo en años. Un turrón singular el de hoy Efectivamente, es un turrón al que voy ahora mismo de cabeza, tranquilidad, que no hay prisa, aunque voy sin pausa. Blim.py esta noche inaugura su versión 1.5.0 donde, entre otras cosas, he conseguido simplificar la estructura de archivos y, en el uso de un diccionario para ayudarme con la ortografía, como el diccionario que utiliza la librería que se encarga a tal efecto es muy pobre (la librería tira ...

En un pequeño descanso

Buenas: Hoy no utilizamos Blim.py, sino que utilizaré la Interfaz Web de Blogger. Es la hora de la comida, pero no tengo mucho apetito, así que, en lugar de estar produciendo reportes o leyendo algo, he decidido que no, que esta noche quiero dedicarla a correrme una cacería de bugs en el programita de marras... ¿Y eso por qué? Porque lo de anoche, a pesar de un inicio prometedor, no acabó como yo quería y, si algo tanto, es que soy un cabezota nivel bloguera dichararecha , a la que se echa un montón de menos, por cierto, y las pocas veces en las que uno realmente consigue cuadrar el círculo, ahí tengo que reconocer que soy imparable. El problema es la frecuencia Yo no sé como eres tú, evidentemente, así que te contaré un poco el nivel de disfunción neuronal que el humilde escritor de estas palabras gasta (y así le va, aunque eso se factura por separado :-)). Cuando estuve trabajando en París, mi jefe me obligaba a vestir traje y corbata: es algo con lo que, gracias al cielo, me revelar...

Blim.py v1.1.0

Buenas: Como ya sabrás, desde hace un par de semanas, mi obsesión personal ha sido crear "blim.py", mi editor para el blog, que es en cierto sentido un pequeño sueño personal, después de años y años pensando en esa eterna idea. El caso es que, un buen día, gracias al señor Google y los grandes modelos de lenguaje que conforman lo que hoy en día llamamos Inteligencia Artificial, en apenas dos semanas no sólo no he creado mi pequeño juguete, sino que, además, me he permitido trastear en todo lo que está alrededor del mismo, desde la publicación del código fuente, la automatización de testeo para verificar funcionalidad, así como crear pequeñas páginas que anuncian el cacharrito dichoso, así como otras que, con los años, fui creando se quedaron en Github cubiertas de polvo. La aventura de aprender Algo maravilloso de esto es que, de pronto, la creatividad se ha desatado: he dejado de ser un consumidor pasivo y masivo de información para, por una vez, revertir el flujo, siendo un...

Lo que no te cuentan de por aquí

Buenas: Según terminé de escribir el título del post, lo primero que pensé, ahora que no nos oye nadie, fue: ¨Bueno... En realidad sí te lo han contado: mil veces, además". Pero tengo mil palabras por delante, así que intentaré convencerte de lo contrario, yéndome hacia los márgenes de lo más conocido y quizás, a través de la anécdota, describirte aspectos de mi realidad, que es personal, intransferible y, a veces, hasta cierta o veraz. Al turrón Lo primero que te llama la atención de un lugar es su climatología: en los últimos años, los Países Bajos tienen épocas donde los días se asemejan a aquellos de mi querida Madrid, donde en los últimos tiempos las lluvias explican a sus ciudadanos lo que es vivir por Centroeuropa durante una temporadita. Nota al margen: es remarcable escuchar a la gente de por allí quejarse de la lluvia... ¡Si ellos supieran! :-)) Lo segundo que te llama la atención es la estructura de la vida: cada lugar tiene una idiosincrasia, tiene un aspecto, un olor,...

La hora de las excusas

Buenas: Esta noche escribimos en el blog usando una aplicación que emula a un viejo terminal con pantalla de tubo, con su aliasing al moverse el cursor y con una emulación de cómo se vería un viejo televisor cuando los rayos catódicos hacen el barrido de la misma. Mientras esto sucede, pienso en lo sucedido en el día de hoy, cosa que me ha hecho reflexionar sobre lo que es a veces la vida, con su lógica y con su falta de ella, según le dé al destino esa mañana. Al turrón que te lías Me lío, efectivamente. Todo empieza como empiezan las cosas en los entornos empresariales hoy en día: estás haciendo algo y ves que el iconito de la aplicación de comunicación interna tiene el botoncito rojo que viene a indicar que hay algo sin leer y que, quizás te interese. En este caso, el mensaje viene de alguien a quien, por un sentido poético de la justicia y de la razón, se ha cruzado en mi radar y, como uno ante todo tiene un extraño complejo de mano invisible, quiero que le vaya bien, decisión que ...