Carta abierta al señor Jeroen Dijsselbloem

Muy estimado señor:

Permítame, en primer lugar, presentarme: soy un pobre diablo que vive y trabaja en su país natal, el bello Reino de los Países Bajos, lugar en el que Vd., dada su prominente trayectoria, ha sido capaz de crearse una vida, no sin los correspondientes desafíos para poder alcanzarla.

Recientemente, me temo, su nombre ha llegado hasta mis oídos, a raíz de unas declaraciones donde, básicamente, venía Vd. a comparar la situación de algunos de los estados miembros de la Unión Europa (entre los que está mi país) con lo que son comportamientos de alcohólicos y puteros, cuando buscan darle el sablazo al amigo de turno, para seguir costeándose los vicios.

Le agradezco, en primer lugar, su honorable franqueza, emblema de una nación que acepta la mala educación como atributo identitario, con la excusa de la "estricta y calvinista cultura holandesa de ser directo" (postulado compartido por Vd. ante sus recientes declaraciones, para, no sólo no disculparse, sino justificar unas maneras impropias de una persona de su posición).

"La estricta y calvinista cultura holandesa", según mis cálculos, se suele dar en el norte de este pequeño país (si me permite la apreciación meramente geográfica): si no recuerdo mal, y la Wikipedia no miente, Vd. nació en Eindhoven, situado en el sur de su país, con raíces católicas más arraigadas y con un sentimiento y personalidad diferente a sus congéneres norteños.

Pero, oiga, no le negaré lo que en mi país, parafraseando un chiste coloquial con uno de los pueblos con un sentimiento identitario más marcado, resumen de la siguiente forma: "Los calvinistas estrictos y directos nacen donde quieren".

Señor Dijsselbloem: no le negaré tampoco que, en su muy desacertado comentario, hay una cierta parte de razón... Sin dejar de afirmar que no conozco con detalle la situación de otros países en los que su valoración englobaba, sí le puedo hablar y confirmar que, ciertamente, durante algunos años, en mi país se derrochó el dinero, aunque creo que, también es de justicia, deberíamos matizar un poquito la cosa.

Efectivamente, durante los años de bonanza, provocados por la burbuja inmobiliaria (de la que Holanda, Alemania, Francia y otros países no sospechosos también pueden hablar), el crédito fácil (alimentado por un exceso de ahorro en las laboriosas tierras de aquellos que son fácilmente identificables por el color "rojo cangrejo" en las playas de latitudes más calurosas) alimentó una vorágine absurda de la que algunos, ya en el año 2000, empezamos a llamar la atención.

En esos años, la bonanza provocó un enorme crecimiento económico que, no sólo no creó deudas en el sector público (la deuda de los estados), sino que las redujo, con su correspondiente e inversamente proporcional subida en la deuda privada (los créditos hipotecarios), la cual, a su vez, se alimentaba del exceso de ahorro de los laboriosos habitantes cuyos bancos especularon con los mismos.

En este punto, le recuerdo, señor Disselbloem, que el ABN-Amro y el Fortis, los nombres le sonarán, tuvieron que ser nacionalizados ante lo que se avecinó como una quiebra crediticia de (dado que yo ahora también disfruto de ese estricto calvinismo que nos permite ser directos) "cagarse la perra" por, precisamente, entrar al calor de esa misma vorágine.

Tal y como Vd. deja entrever, y estoy de acuerdo en ese punto, algunos países hicieron cosas mal: todos, en cierta medida, fuimos culpables, incluyendo a aquellos que ahora se suman a lo que no deja de ser, esto dicho con toda la franqueza de la que disfrutamos en este pequeño país, planteamientos xenófobos y revanchistas, propios de otras épocas, de las que los holandeses, por su historia, deberían de haber aprendido algo.

Es interesante ver como ahora, los mismos que alimentaron la hoguera, acusan a los quemados de su suerte, con esa inefable expresión de superioridad moral demostrada en su comentario: entiendo que crea que no buscaba herir a nadie, sólo explicar lo que, para Vd. es un hecho comparable, como es el sufrimiento actual de millones de personas, sobre las que, se lo recuerdo, tiene una responsabilidad, como funcionario europeo de muy alto nivel, con personas de vida moral que, el calvinismo, en su nacimiento, zanjaba con una buena hoguera purificadora.

En este punto, le comento, en un pequeño aparte, que está documentado que, mientras que la Inquisición Española se llevó por delante a cerca de 1.500 personas en 200 años, su amado líder moral, Calvino, y su amor por el fuego purificador, se llevó por delante a 500 personas en apenas 20 años.

No por nada, supongo que es el Calvinismo del que Vd. hablaba, siempre han presumido de tener entre sus filas a seguidores más productivos que esos pueblos del sur, a los que no quieren denostar, porque aquí nadie pretende eso, pero que no dejan de ser el destino preferido para millones de Vds., sea para unas breves vacaciones, sea para pasar el resto de sus días y siempre, eso sí, con la actitud de los mismos moradores del lugar, veraneantes o jubilados, como Vds., sean observados como vagos que sólo hacen la fiesta y la siesta (Vds. en cambio, de todos es sabido, van a Salou y Benidorm a leer los discursos de su amado Calvino, desde una moderación y el silencio contemplativo propios de esos lugares: nos queda claro el concepto).

Le comento también que yo también, créame, he abrazado esa cultura estricta holandesa del calvinismo, con el rollo de ser directo, de ahí que, yo también, mea culpa, tenga unos postulados cuestionables sobre algunos asuntos que, puesto que Vd. probablemente conoce mejor a su pueblo que un humilde servidor, me gustaría que me aclarara.

Me gustaría que me aclarara, señor Dijsselbloem, cual es la posición de esa cultura estricta holandesa del calvinismo con respecto al colaboracionismo holandés ante la invasión nazi: un país donde, en apenas 24 horas de guerra y rendición, se tardó relativamente poco en poner todos los medios para que el enemigo, el "Moffe" al que Vds. hoy en día tanto detestan, tuviera tal grado de eficacia para, en tiempo record, organizar el alojamiento y distribución del mando nazi en su territorio (no tenía mal gusto el invasor: los confortables apartamentos de la zona de Olimpia, en el suroeste de Ámsterdam, son testigos de ello) y, a su vez, empezar con el desplazamiento de población judía hacia campos de concentración (sabemos que los alemanes, con esa cultura luterana, poco podían rivalizar con el que, los teológos de la Universidad de Ginebra así lo dicen, fue el hombre que le dio vigor político a la reforma religiosa iniciada por Lutero y que tanto parece inspirarle).

Como uno es un ignorante, me gustaría también, en calidad de ministro de Economía de la Unión Europea, escuchar su posición sobre los rescates a la banca holandesa, después de una gestión donde, me temo, no hubo mucha intervención por esos pueblos que Vd., en el fondo (y no le juzgo, créame) considera como poco menos una guarida de bandoleros y vividores.

Para terminar, porque tampoco me van estas cosas, me gustaría preguntarle por su opinión, al respecto del actual primer ministro holandés, el señor Mark Rutte, el cual, hace un tiempo, durante las elecciones, publicó un controvertido artículo en la prensa donde, venía a decir a la población no era estrictamente calvinista (guiño de ojo: Vd. sabe perfectamente de quién estamos hablando) que, en Holanda, había dos opciones, con respecto a nuestra estancia aquí:

"Doe normaal op ga weg" ("Actúe normal o váyase").

Tomando como referencia ese postulado moral, que creo que concuerda con esa estricta y calvinista cultura holandesa de ser directo y, que utiliza como argumento para no disculparse y no dimitir de su puesto, me gustaría preguntarle si, por tanto, un funcionario de tan altísimo nivel, en una Institución Europea, como Vd. considera normal las afirmaciones que efectuó y que comentamos al principio de esta carta.

Creo que su primer ministro lo explicó bastante bien: "Actúe normal o váyase".

Me parece que, siguiendo esa línea, siguiendo los mismos postulados que Vd. defiende y, teniendo en cuenta que no es normal que un funcionario europeo exprese según qué ideas de según qué formas, hacia los ciudadanos de diferentes estados miembros para que los que, por más que parezca pesarle, Vd. trabaja, creo que ya sabe lo que toca.

Cierre por favor la puerta al salir: los estrictos holandeses de cultura calvinista saben que la calefacción es muy cara y que no estamos para derrochar dinero, como si de beber, irse de putas y luego dar sablazos a los amigos, fuera la cosa.

Somos gente seria: no nos gustaría acabar como esos a los que Vd. ya sabe.

My atentamente,

Un ciudadano de la Union Europea


Paquito
sugerenciasapaquito (arroba) yahoo (punto) es

Comentarios

  1. Muchas gracias por poner las cosas aún más claras. Este funcionario es otro más de los que deberían saber que alinearse con el lenguaje desagradable y desacertado de los populistas de extrema derecha en una sede como el Parlamento Europeo despierta poca simpatía. Para hablar claro y directo no es necesario ser Calvinista ni insultante. Para decir la verdad es suficiente tener razón y expresarse educadamente. Bravo, Jose.

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  2. Apreciado Sr. Paquito,
    Quizás debería haber dicho: beber, irse de putas y AVEs.
    Por lo demás, le reconozco que tiene parte de razón. Que pase un buen Domingo.

    Atentamente,
    Jeroen

    https://www.youtube.com/watch?v=W9MY_7KVCyE

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    1. Hoi Jeroen,

      Gracias por pasarte por aquí: todo un honor :-))

      Si te lees ni texto, verás que, efectivamente, no le quito parte de razón a lo que se verbaliza debajo de sus muy desafortunadas declaraciones.

      Mi problema es que, como en otras ocasiones, en algunos crímenes existen agentes activos (los que lo hacen) y agentes pasivos (los que lo ven y no hacen nada por evitarlo o, peor, se callan).

      Esto último, de acuerdo con la ley, es también un delito: está muy bien que nos hayan vendido que todo esto no se sabía, que todo esto, un día, empezó con una crisis en USA, pero que, si no hubiera sido por eso, aquí seguiríamos todos en jauja.

      Y es extraño, porque o soy una mente privilegiada o, durante años, cuando leía los gritos de alerta en informes públicos y privados de todo tipo de instituciones (desde los servicios de Estudios del FMI hasta todo tipo de medios económicos especializados), al parecer, nadie los leyó (el The Economist es una revista con una tirada y un impacto global enorme: ellos, durante años, proclamaron lo que acabaría sucediendo).

      Los fondos de pensiones de los holandeses y alemanes (privadas) invirtieron en esos países buscando una rentabilidad: cuando la cosa iba bien, todo eran halagos y felicidad pero, cuando cambió el viento, entonces claro, "socializar pérdidas" (en este caso, los estados del Sur, están pagando las malas inversiones de esos fondos).

      Que nunca se nos olvide lo del artículo 155 de la Constitución, que establece que se prioriza el pago de la deuda sobre todo lo demás (que se hace, precisamente, por mencionado en el párrafo anterior).

      De esto tampoco hablan: sería curioso sacarlo a discusión un día...

      Gracias por pasarte por aquí y un cordial saludo,

      Paquito.

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  3. Considerar el AVE un dispendio es discutible. En principio es Inversión. Del mismo modo que lo sería hacerlo en energía más razonable y limpia que la que tenemos hoy en España, y no Gasto que se dilapida. No se olvide que el Capital come Capital. El Gasto Público en los países que pueden permitírselo se hace a costa de los países que No pueden permitírselo, Sr. Jeroen.

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    1. Buenas:

      Efectivamente: "a priori", la creación de infraestructuras son una inversión. Podemos entonces discutir si la inversión es necesaria o cual es el retorno de la misma (creo que sería muchísimo más rentable y mejor invertir en infraestructuras ferroviarias para uso de transporte de mercancías: España podría ser el Hub que conecta África y Europa, pero no lo es y así nos va).

      No mencionamos los famosos aeropuertos peatonales (no quiero que nos sangre la úlcera) y demás: un aeropuerto puede tener mil usos pero, si no tiene razón de ser, entonces es, simplemente, una mala inversión (como las autopistas radiales de Madrid: el problema es cuando se socializan las pérdidas, mucho peor cuando el Estado, a su vez, lo permite, aceptando condiciones donde el riesgo del inversor se deja a cero).

      Recordemos: los bancos sólo ofrecieron la financiación para esos proyectos cuando el Estado se puso en el contrato como garante de los ingresos (así también invierto yo, nos ha jodido Mayo).

      En fin: supongo que el amigo Dijsselbloem quería hablar de esto, pero son las formas, sobre todo en alguien en su posición, las que se deberían tener en cuenta...

      Y si esto no lo saben, se les debería recordar un dicho que tiene casi dos mil años:

      "La mujer del césar no sólo debe ser honesta sino parecerlo".

      Y poco más de añadir en este asunto.

      Un abrazo y mil gracias por pasarte por aquí.

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  4. Buenas noches,

    Simplemente cojonudo, plas plas plas plas plas....

    A algunos para taparles la boca no hay nada como hurgar una poco en su pasado y entrar a saco en sus miserias, que ierda aquí, la hay para todos.

    Antxon.

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    1. Buenos días,

      Gracias por la visita y el comentario como siempre: nótese que esto no va de restregarle nada a nadie (honestamente, creo que esa parte forma más parte del calentón que iba acumulando, según iba vomitando palabras) sino de, simplemente, exponer un argumento claro con respecto a que, si no entiende cual es su posición en el mundo (el pecado capital de aquí mis amigos: "Complete lack of self-awareness"), pues mejor que se lo haga mirar o que se quite de en medio.

      Añado que, desafortunadamente, este tipo de exabruptos no son exclusivos de estas tierras: los hemos escuchado en España, en dirigentes de ciertas regiones, al respecto del carácter o la posición de otras.

      Y de igual forma, son igualmente condenables: al menos, eso sí, al menos en algunos casos, la persona que los lanza, al final, acaba disculpándose e intentando contextualizar lo que quería decir, cosa que, aquí, no es el caso: este señor alega que acaba de aprender que otros pueblos tienen sensibilidades distintas y que su comentario, no sólo no es incorrecto, sino que forma parte del estricto caracter calvinista de los holandeses con ser directos.

      Es decir: no sólo no me bajo de la burra, sino que, simplemente, la culpa es nuestra porque no le entendemos (con dos: todo un señor que preside el Eurogrupo, el comité de la UE que está formado por todos los ministros de economía de la UE).

      No sé a qué esperan el señor de Guindos y sus colegas para reprobarle: si el holandés no entiende su posición, entonces no debe presidir una institución donde, como mínimo, se le requiere un poquitito de sensibilidad cultural (cosa de la que, repito, sus propias declaraciones hacen gala del absoluto desconocimiento del mundo en el que se mueve).

      Un abrazo y mil gracias de nuevo.

      Paquito.

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  5. Alguien en la sala que traduzca esto y se lo envíe al amigo Dijsselbloem?

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    1. Buenas,

      Tranquila: "donde no hay mata, no hay patata" (me han llegado informaciones sobre el perfil del tipo: ni aunque le hicieran un episodio completo de Barrio Sésamo, para explicárselo, entendería o aceptaría que se ha equivocado).

      El pecado de aquí: "la soberbia"...

      Pero en fin: está bien saber con quién nos jugamos los cuartos... Nadie aprende nada (ni ellos, ni los nuestros: estamos fuera por varias razones, pero es triste ver según qué comportamientos en lugares donde, precisamente, se presume de ser más racionales).

      De esto tengo un post pendiente que no acabo de rematar: a ver si lo hago de una vez.

      Gracias de nuevo por pasarte por aquí y, sobre todo, no dejes de escribir.

      Paquito.

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