Manda huevos

Buenas:

La frase en España es harto conocida: pronunciada en su día por el Presidente del Congreso de los Diputados, en un "off the record", la cosa quedaría en anécdota local si no fuera por lo que está pasando por aquí arriba.

Contexto

Hace más o menos una semana, los medios de comunicación empiezan a hablar de un problema de contaminación en productos avícolas, más concretamente los ya nombrados huevos, los cuales, al parecer, en un tratamiento que algunas granjas utilizaron sobre sus pollos para eliminarles piojos, el producto puede haberse impregnado en los mismos.

En las últimas informaciones, se informa de que el asunto se puede remontar hasta Junio de 2016, es decir: se han estado vendiendo huevos potencialmente contaminados desde hace un año.

La noticia (en holandés) la podéis encontrar aquí.

La anécdota

El huevo estaba encima de la papelera: de color blanco, ligeramente dañado, era un huevo cocido, en la entrada de la empresa, cuestión que, para el buen observador, inmediatamente llevó a preguntas del estilo "¿Quién se lo habrá dejado ahí?", cuestión no baladí, en un lugar donde tirar cosas sin intentar venderlas o consumirlas antes es, al parecer, una práctica poco habitual entre los habitantes de estas tierras.

Efectivamente, había una explicación: al volver a mi puesto, mis compañeros estaban hablando del asunto, circunstancia que veríamos en los días siguientes cuando, en la cantina, los menús cambiaron para no incluir dicho producto en su forma fresca, tirando de todo lo demás que, aunque pudiera contener huevo (por ejemplo, la pasta) no se podía derivar del objeto de la alarma.

"Alarma" Made in Holland

"Alarma", en un país donde parece que nunca pasa nada, quiere decir que oyes de pasada algo en el telediario o en los periódicos.

Me acordé entonces del modelo de gestión de crisis centro-europeo, donde el paradigma se explica en los siguientes puntos:
"Cuando la cagamos nosotros, en primer lugar, no hay que perder los nervios, en segundo lugar, se intenta buscar a algún agente externo al que poder echarle el muerto, momento en el cual se da la alarma y, por último, si resulta que el problema es realmente causado por nosotros, con mucho sigilo, nos deshacemos del problema, para que al final todo quede en nada."
El lector habitual, versado en estas lides, podría entonces asentir o disentir, por cuanto está en su derecho pero, puestos a utilizar un ejemplo como previa a lo que viene, expondré un caso similar donde esto se ve (hay varios, pero en este caso, al ser un producto alimentario, me viene al pelo).

Ejemplo Ejemplar

Un buen día, por esta zona del mundo, a alguien le da por analizar una serie de productos agrícolas, encontrando peligrosas concentraciones de una serie de partículas que pueden resultar altamente nocivas para el ser humano.

Se detecta una bacteria chunga que lo flipas y se empieza entonces la búsqueda de toda partida de dicho producto, para evitar males mayores.

En el camino, se acusa a un país tercero de ser el origen de la partida con productos chungos: los medios de comunicación cargan bayonetas, porque huelen la sangre.

La investigación sigue su curso y se descubre que el origen de la contaminación no es ese país, sino que es en realidad el propio país donde se encontró la partida con esas bacterias: se hace el silencio y no volvemos a saber más de la historia.

Si tienes un poquito de memoria, sabrás que ese ejemplo hace referencia a los famosos pepinos y a la bacteria E-coli: los alemanes acusaron a los agricultores españoles de haber producido esa partida, se lió parda y, cuando por fin se determinó que los españoles nada tenían que ver con esa historia, se hizo el silencio.

Procedure

Tomemos ahora el ejemplo ejemplar y apliquemos la fórmula a la situación actual:

Un buen día, por esta zona del mundo, a alguien le da por analizar una serie de productos agrícolas (huevos, en este caso), encontrando peligrosas concentraciones de una serie de partículas que pueden resultar altamente nocivas para el ser humano.

Se detecta un tipo de pesticida que se utiliza contra los piojos en los pollos y que, de alguna forma, ha llegado a contaminar el producto resultante de las mismas, los huevos: se empieza entonces la búsqueda de toda partida de dicho producto, para evitar males mayores.

En el camino, se acusa a un país tercero de ser el origen de la partida con productos chungos: los medios de comunicación cargan bayonetas, porque huelen la sangre.

En este caso, no ha sido exactamente así, pero eso no es excusa para echar mierda a terceros: en el camino, se explica que el producto utilizado es un pesticida belga, cuya información es tan relevante como decir que 4 holandeses entraron a robar a un banco, pero que las pistolas eran americanas.

Y sí: los medios de comunicación explicaron el origen foráneo del pesticida (ya se sabe: siempre que puedas, intenta echar la mierda a otro).

La investigación sigue su curso y se descubre que el origen de la contaminación no es ese país, sino que es en realidad el propio país donde se encontró la partida con esas bacterias: se hace el silencio y no volvemos a saber más de la historia.

En este punto es donde, a la Chita callando, los supermercados se vacían de huevos, se pone el cartelito de turno informando de la incidencia y a correr.

Digo "cartelito de turno" porque, desde que vivo en Holanda, he visto al menos tres o cuatro de este estilo (aunque no a esta escala: "esto" es, de lejos, lo más grande de este tipo que he visto): la anterior que recuerdo pasó hace unos 4 años, con unas partidas de salmón donde algo del estilo sucedió, lo cual forzó a los supermercados a eliminar dicho producto de sus estanterías.

El Editorial

La semana pasada, cuando esto sucedió, en la comida con los compañeros, recordé una conversación con una compañera suiza donde, a través del email, hablamos de, entre otras cosas, el asunto de comer sano y hablamos de, precisamente, el problema de la producción de alimentos actual.

"El problema es que hoy en día hacemos comida en modo Frankenstein, pero la solución no puede ser volver al siglo XI" empecé a decir, recitando de memoria esa conversación. "Digo yo que tendrá que haber una fórmula entre medias que nos permita producir un volumen suficiente con unas ciertas garantías de que cosas como estas no sucedan" terminé.

Más allá de esa reflexión, la realidad no cambia los hechos: algo salió mal y, lo primero que se hace por aquí es quitarle importancia, después intentar echarle el muerto a otro y, cuando ya no queda más remedio, decir que se hará algo y zanjar el asunto, porque no conviene a nadie dañar a su propia industria.

Esa propia industria es la que ahora empieza a decir que las medidas de precaución han sido excesivas, que claro, que hay muchos puestos de trabajo en juego, que si el prestigio, que si el daño infringido, mientras no se oye, en ningún momento, entonar el mea culpa y ver cómo se puede evitar en el futuro.

Podría seguir contando otros ejemplos en otras industrias, pero lo dejaremos aquí: la próxima vez que veas algo del estilo, recuerda el procedimiento (no falla).

Un saludo,


Paquito
Emilio: sugerenciasapaquito (arroba) yahoo (punto) es
Twitter: @paquito4ever

Comentarios

  1. interesantes documentales: Food Inc. Documentary, El Mundo según Monsanto.

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    1. Buenas,

      Gracias por la visita y el comentario: leí el libro en su día (el de Food Inc) y me resultó muy interesante, sin duda.

      Lo de Monsanto da para otro post por sí mismo, pero lo interesante, más allá del problema, es el modo operacional, donde, sí o sí, la práctica normal por aquí es intentar echarle el muerto a otro, preferiblemente de otro país, venga a cuento o no.

      Eso duele... Y mucho: si hubiera sido una partida de huevos belgas o españoles, lo habríamos flipado (con los alemanes no se atreven: saben cual es su mercado principal y no juegan con fuego).

      En fin: otro día más en el paraíso, supongo :-))

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  2. Sí, totalemnte dutch - Orange. Son así, así seguirán, nunca cambiarán ;) En definitiva, ¿a quién le importa lo que ellos hagan? (¡qué maravilla que nosotros tenemos a Alaska para explicar estos casos!)

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    1. Muy buenas :-)

      Gracias por pasarte por aquí: sabía que te gustaría la historia (todavía me acuerdo de nuestra primera conversación, cuando te empecé a enseñar "Matrix" :-)).

      Alaska es Universal (hay que ser magnánimo).

      En fin: te noto rumbero y veo que hay un comentario justo debajo: voy respondiendo, así dejo el inbox limpio.

      Gracias una vez más por pasarte por aquí.

      Paquito.

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  3. Por cierto:

    https://www.lavozdegalicia.es/noticia/sociedad/2017/08/08/escandalo-huevos-contaminados-toca-cuatro-paises/0003_201708G8P249913.htm

    Y en un país donde el tema del cuidado animal, ¿qué les parece SACRIFICAR a 300.000 gallinas? Lo mismo, barren debajo de la alfombra. ¡Qué asco, de verdad, cuánta hipocresía!

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    1. No te creas: las asociaciones de animales han hecho un poco de ruido, pero aquí, en cuanto el dinero entra en la ecuación, los aviones dejan de hacer ruido y se amplian las horas de operaciones en Shiphol, o los barcos no contaminan ni hay impacto ambiental al aumentar la capacidad de Rotterdam (pareces nuevo :-)).

      Y de eso va la historia: si hubiera sido otro, habrían pedido duchas de gas para los pollos y sus agricultores pero, como son los suyos, aquí se mira al cielo mientras uno musita "Nananiero nananieeeeerooooooo".

      Eso sí: el pesticida era belga, ojo... Qué malos son los belgas: mira que comprarles productos peligrosos... La culpa es suya por vendérnoslo.

      Sigh...

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