Discusiones sobre inteligencia abstracta
Buenas:
Esta noche, haciendo la ronda habitual de Facetime con la familia, una vez hechas las debidas verificaciones y pagado el correspondiente tributo de la curiosidad personal, la cosa ha degenerado en un debate que, quizás, si te interesa, me gustaría tratar contigo.
Empezamos fuerteCuando todo esto era campo digital, en el inicio, molaba mucho abrir debates con las pequeñas audiencias que conseguiamos crear a través de la blogosfera.
Era divertidísimo unirse a la sección de comentarios de algún post en algún blog, donde alguien planteaba algo y, en general, con más o menos educación, se llegaban a compartir puntos de vista interesante.
Todo eso murió, me temo: no queda nada de aquello y hasta yo, que alimento ahora este maltrecho rincón digital con más cara que vergüenza, por una cuestión de romper con el silencio al que un día renuncié para, por una parte, seguir practicando mi amor por la escritura y, por otro, como fórmula para organizar mis pensamientos.
¿No ibas a proponer algo?Cierto: toda la razón.
El debate que quería abrir esta noche versa sobre la inteligencia abstracta, sobre todo su génesis, si es una cuestión genética (se nace con ello), una cuestión de trabajo (no se nace con ella: se hace) o si es una combinación de ambas (opción que para mí tiene todas las papeletas para ganar la lotería).
Sé que es un debate manido y poco original, pero recientemente, si tienes Netflix, quizás te hayan sugerido que veas el documental "Reina del Ajedrez" que versa sobre la vida de Judit Polgár, una brillante ajedrecista húngara que, además de haber conseguido toda una serie de hitos para las mujeres en dicho deporte, fue la protagonista de un experimento sin predecente, conducido por su padre...
Lászlo Polgár era un cachondo mentalLászlo Polgár, en mi opinión, es el típico tío que te respondería ante una bravata algo del estilo a un "¿Que qué? ¡Sujétame el cubata!" y su vida así lo demuestra.
En su día, como psicólogo, estudiando la inteligencia y el origen de la gente con altas capacidades, se preguntó si se podría "fabricar sueños" teniendo en cuenta una serie de principios educacionales.
Para ello, utilizó a sus hijas como conejillos de indias para probar su teoría, invirtiendo y controlando todos los aspectos de su educación (las retiró del sistema educativo comunista de la época, algo que no era en absoluto normal) y consiguió, a parte de tener tres hijas inteligentísimas, que una de ellas, Judit, llegara a ser una muy talentosa jugadora de ajedrez.
¿Por qué quiero tener este debate?Pues porque de cuando en cuando está bien preguntarse en voz alta si lo que somos es fruto de nuestra proclividad a la inteligencia abstracta, como hay gente que es más proclive a ser más creativa o más artística, o si quizás es simplemente que somos lo que hacemos y lo que vemos a nuestro alrededor (la famosa frase de "donde hay libros, hay inteligencia", detalle que siempre tuve en cuenta cuando entraba en una casa, buscando las estanterías que me podrían decir algo del lugar al que accedía).
Es cierto que es un debate relativamente fácil pero a la vez profundo: no sabemos mucho sobre como funcionamos, a pesar de ser capaces de mandar misiones no tripuladas a otros planetas y obtener imágenes en alta resolución de su orografía, lo cual, no me lo puedes negar, es paradójico de narices.
No somos capaces de explicar cómo se almacena un recuerdo: sabemos que tiene que ver con las neuronas, con impulsos eléctricos y demás, pero no tenemos ni pajolera idea del mecanismo real que hace que, ahora mismo, me acuerde de mis veranos en el pueblo de mis padres, por poner un ejemplo, con vívidas imágenes de personas, lugares, olores y hasta expresiones hechas que, años más tarde, siguen ahí dentro, debidamente compartimentalizadas para ser visitadas a placer, mientras que mi memoria a corto plazo es próxima a la de la protagonista de "Buscando a Nemo", que quieras que no es preocupante y que, en cierto modo, es también una excusa tremenda para volver a escribir y ejercitar ese músculo.
¿Tu que crees?Sé sincero: si te dieran a elegir... ¿Nacer con una predisposición para algo en una lotería que podría activarla, o quizás no, versus el nacer sin una predisposición a algo pero tener la certeza de que tu entorno la estimularía?
Yo lo tengo claro: nacer en un entorno que tenga la voluntad o los recursos para hacer algo interesante de ti es muchísimo mejor que nacer con un don que quizás puedas desarrollar o no, en función de la lotería de la vida, que te puede poner a la persona que podría curar el cáncer en algún lugar recóndito del planeta al que quizás nadie sea capaz de llegar para entender esa clave.
¿De qué te sirve ser bueno en algo si no vas a ser capaz de desarrollarlo o, peor, ni siquiera ser capaz de entender que lo eres?
El último ejemplo y nos vamosEsta historia es tan real como extraña: un chico que, toda su vida, tuvo severemos problemas en el colegio y en el instituto, en lo que se avecinaba como un fracaso escolar que se quedaría, como otros muchos, a las puertas de la universidad.
Por aquello de la inconsciencia, el tipo consigue pasar los exámenes de selectividad y, por inconsciencia, una vez más, elige, porque la nota de corte era muy baja (trampa en las carreras más duras: acceder es fácil, sobrevivir es un milagro) cursar los estudios de ingeniería de telecomunicaciones...
"Teleco"... Un tipo que toda su vida tuvo problemas con las notas...
Bueno, pues el tipo se planta en Teleco y la revienta: de pronto el chip se le pone en el sitio y se convierte en un jodido genio de lo suyo, hasta el punto en el que, cuando termina la carrera, le ofrecen un puesto de trabajo en una de las organizaciones más importantes del mundo en su campo, en Estados Unidos.
Este último ejemplo no sé cómo leerlo: toda la vida luchando por aprobar los cursos y, cuando se mete en una de las carreras más duras que existen (aquí vienen los aeronaúticos, los físicos y los de minas, que nunca faltan para reclamar su lugar en el podio) el tipo se convierte en Rain Man...
Cosas que pasan: no nací para entenderlo, quizás alguien sea capaz de explicármelo, lo cual confirmará mi teoría :-))
Mil palabras y pico: sigamos cabalgando :-))
Comentarios
Publicar un comentario
Todo comentario, siempre y cuando sea educado, es bienvenido.