D'Artagnan fue real
Buenas:
El título del post creo que debería darte una pista de por donde van a ir las cosas y, lo creas o no, yo estoy en shock por lo que estás a punto de leer.
Así que ponte cómodo, que lo que viene es peculiar y, al menos a mí, me ha arrancado una sonrisa y me ha llevado al pasado.
El turrón de hoy tiene tintes históricosLiteralmente me he enterado esta tarde al estar mirando las noticias del día y aquí es donde se me han arqueado la cejas y he tenido que leerme el artículo un par de veces, porque pensé que ya estábamos en uno de Abril, que es el día de los inocentes en el mundo anglosajón (nuestros santos inocentes, como bien sabes, se celebran el veintiocho de Diciembre).
Así que antes de que me eches la bronca y te pegue otro rodeo, vamos a meternos en materia.
Resulta que hace unos días, como resultado de una restauración arqueológica, como consecuencia del hundimiento del suelo de una iglesia en la ciudad neerlandesa de Maastricht, han encontrado de los restos de alguien justo debajo del altar, honor que, como quizás sepas, solía estar reservado para personas de una relevancia social o histórica muy importante.
Los restos tienen la peculiaridad de estar acompañados de una moneda acuñada en 1660 y lo que parecen ser fragmentos de una bala, lo cual parece coincidir con los testimonios que describieron la muerte de quien, según parece, puede que sea quiien nosotros conocimos, gracias al autor Alejandro Dumas.
Y esto tan enrevesado que acabo de escribir, no sólo demuestra que dictarle a un ordenador es mucho más complicado que escribir: requiere un cierto grado de concentración que el teclado te permite romper.
Pero vamos al asunto que tampoco quiero que esto quede muy largo: estos señores tienen que irse a dormir y yo tampoco estoy que lo tiro hoy.
Lo que sabíamos de D'ArtagnanLo que sabíamos antes de que todo esto sucediera era que D'Artagnan fue un personaje que Alejandro Dumas escribió para una novela llamada "Los Tres Mosqueteros”.
En esa novela, como todos sabemos (y si no lo sabes, tranquilo, que ya estoy yo para recordártelo), estaban cuatro personajes principales, llamados Athos, Portos, Aramis y el propio D’Artagnan, obviamente.
Nótese la ironía, que siempre me pudo, de una novela titulada “Los tres Mosqueteros” hablando de cuatro personajes: soy muy infantil, júzgame si quieres, me da igual :-)
¿Qué eran los mosqueteros?Buena pregunta: los mosqueteros eran básicamente un cuerpo militar de la casa real francesa. Se supone que eran la élite militar, por cuanto reportaban directamente al rey, aunque hubo un momento en el que el Cardenal Richelieu (que también formó parte de la novela) tuvo su propio batallón, demostrando una vez más el poder que el buen señor llegó a acumular y la razón por la que el Rey de España lo tenía entre ceja y ceja.
Y sí: el nombre hacía referencia a los mosquetes, que eran unas armas de fuego que dicho cuerpo utilizaba y para las que estaban especialmente entrenados (era un cuerpo de infantería y caballería, ojito ahí, niños y niñas).
¿Volvemos al título del Post?Si perdón, que me pierdo: el caso es que el personaje de la novela, que yo siempre pensé que era ficticio, resulta que estaba basado en una personal real, cosa que yo no sabía y quizás tú sí (porque este blog tiene unos lectores con un nivelazo :-)): el tipo se llamaba Charles de Batz de Castelmore d'Artagnan.
Dicho sea de paso, y quiero que quede constancia de la apostilla, mola mil tener un nombre en extranjero y largo, porque da una prestancia que alucinas:
- Me llamo Juan Antonio Martínez…
- Dime Juan Antonio, pero sé rápido porque estamos cerrando…
Versus:
- Me llamo Charles de Batz de Castelmore d'Artagnan…
- Y dime, Charles… ¿Estudias o trabajas?
Sabes que tengo razón :-))
Al turrón...El caso es que el amigo “Charles”, efectivamente, fue mosquetero y, para sorpresa de nadie en este punto, fue la persona que inspiró a Alejandro Dumas a escribir uno de los libros más conocidos de la literatura universal.
Este buen señor, por lo tanto, no sólo fue real, sino que su historia es como uno podría esperar: trabajó como espía al servicio del Cardenal Mazarín, el sucesor del Cardenal Richelieu, y D’Artagnan fue un leal servidor que además luchó en varias batallas, aunque ya al servicio del rey, incluyendo el sitio de Maastricht, que es donde nos va a llevar esta historia...
El sitio de Maastricht fue una batalla dentro de la guerra Franco-Holandesa del siglo XVII y en ella, es donde nuestro protagonista perdería su vida gracias a un disparo, el 25 de Junio de 1673 para ser exactos.
Y esto lo sé porque, la semana pasada, en una investigación arqueológica, han encontrado los restos de quien creen que es D´Artagnan. Y esto es lo que a mí, gracias a dicha investigación y de las noticias, el que aquí escribe o que en este caso está dictándole a un ordenador, está en absoluto shock porque obviamente desconocía todos estos detalles de algo que, repito, nunca le di más importancia de lo que le puede dar uno a un personaje de una novela escrita hace ya mucho, mucho tiempo.
En estos momentos están intentando verificar el ADN y las cosas no prometen, pero a mí me da igual: esta noche me pondré a leer la historia de la persona que inspiró la imaginación y la infancia de millones de seres humanos, porque ESE, es el valor de todo esto: lo que no sabes y que un día se revela ante ti, cambiando completamente lo que creíste saber de algo.
Más allá de la noticiaEl hecho de volver a escuchar ese nombre me retrotrajo a mi infancia y me lleva no sólo al libro, sino a algo todavía más divertido: cuando era niño, hacia unos dibujos animados que se llamaron curiosamente “Dartacán y los tres mosqueperros” (no, no me equivocado al escribir los nombres) y que contaban la historia de la novela usando personajes caninos (ya te dije que no me había equivocado) y cuyos episodios puede encontrar en YouTube (alguien ha puesto todos los episodios en una playlist).
Y quizás es con lo que me quedaré esta noche: creo que me voy a volver a ver la serie, y quizás me vuelva a releer el libro.
Mil y pico palabras y una sorpresa de la vida: existió, fue real :-))
¿Y tú? ¿Conoces otros ejemplos de cosas que pensabas que eran ficticias y luego resultado ser ciertas?
Un saludo.
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