Los martes a la sombra
Buenas:
Si eres medianamente cinéfilo y/o tienes una cierta edad, quizás hayas pillado la referencia del título del post de hoy.
Si no lo has pillado, tranquilo, que en breve te pongo al día y empezamos a correr en otro episodio más de este delirio mío de las "mil y pico palabras".
¿Turrón cinéfilo hoy?
No exactamente, pero hay que empezar por algún sitio y es precisamente el comienzo el que marca el tono.
El título hace referencia a una película llamada "Los Lunes al Sol", una película rodada hace veintidós añitos (ojito ahí) y dirigida por Fernando León de Aranoa, que es responsable de que, en mi teléfono, haya una canción del grupo de Hip Hop español "Hechos contra el decoro", porque apareció en una película, también rodada por él, llamada "Barrio", que es una historia de un grupo de chavales de la periferia de Madrid.
Nota: es muy triste que las entradas de la Wikipedia para ambas películas españolas estén mejor desarrolladas en la versión inglesa que en la versión española (tremendo).
En "Los Lunes al Sol" las historias hablan de un grupo de personas que han perdido su trabajo en unos astilleros y que, sin nada que hacer, salvo intentar buscar trabajo, en el mejor de los casos, capeando las circunstancias de un evento traumático como ese, en un sector y a una edad donde reciclarse es bastante complicado.
Precisamente por eso, el título de hoy intenta explicar la jornada: afortunadamente tengo trabajo y, dentro de él, tengo que lidiar con nuevas peticiones, actividades, proyectos e iniciativas: es lo lógico, pero a veces también es un poco cargante, porque quieres parar un poco y, simplemente, salir al jardín y contemplar el cielo.
Ahí es donde la parte pesimista de toda persona de bien aparece: viviendo en un país donde la climatología es muy variable y con tendencia siempre hacia los chubascos, los días donde el sol decide inundarlo todo y la temperatura es agradable, a pesar del destrozo vital que el Calvinismo ejerció en el territorio durante, más o menos, cuatro siglos, los que conocemos la diferencia entre "ser" y "estar" miramos como perritos esperando a sus dueños por la ventana, deseando que pase algo o, mejor, que tu jefe o alguien con un cierto grado de autoridad tenga un golpe de genialidad y sentido común para, a continuación, proclame con gozo y sin remordimiento que la vida emerge en la luz y que si no salimos a tomar un poquito de sol en los próximos cinco minutos nos pondrá un sambenito con la palabra "sieso", que deberemos llevar y mostrar por toda la oficina.
- Este - dirán señalándote - no quiso salir y tomar un poquito de sol... ¡Sieso! ¡Muermo!
Empiezan los "martes complicados"
Según nos vamos acercando al periodo estival, los días que trabajo desde casa se empiezan a complicar un poquito más: de la oscuridad en el invierno (amanece sobre las ocho y anochece a las cuatro menos cuarto, todo ello con un cielo donde, a pesar de haber luz, no puedes señalar la posición física del sol) pasamos a la luz y, cada semana, "tacita a tacita" (expresión que un español le soltó una vez a un teutón por estos lares que era cofrade del puño cerrado y que me causó un ataque de risa cuando el otro lo repitió en castellano) se amplía en cantidad (cada semana, 6 minutos más de luz) y calidad (cada vez más días cálidos).
Esto, como ves, son en teoría buenas noticias, pero todo tiene su intríngulis: vivo en un país donde las viviendas están preparadas para aislarse bien del frío, con ventanales muy grandes para aprovechar al máximo la luz natural, lo cual es fantástico cuando hace frío, pero cuando hace calor, la cosa se pone complicada.
Ahora mismo la cosa está perfecta: después de unos cuantos días de calor, tienes un par de días o incluso un par de horas durante el día, con lluvia y la cosa refresca.
Esos momentos de lluvia o de frío te normalizan el teletrabajo: es durísimo estar trabajando con un ventanal frente a ti donde la vida te llama a gritos, mucho más cuando, repito, tengo la absoluta convicción de que si la vida te hace eso, te reclama el salir y darte un bañito de vitamina D gratis, debe de ser por algo.
La naturaleza es sabia
Precisamente, porque la naturaleza ha tenido, literalmente, miles de millones de años para crear todo lo que vemos y que seamos como seamos (lo cual me lleva a preguntarme por qué tenemos cinco dedos y en los dibujos animados modernos sólo dibujan cuatro: fíjate la próxima vez :-)), el impulso a mandarlo todo a hacer puñetas y tomarte la tarde (la mañana no la negocio: soy una persona de bien, conste :-)) y mañana será otro día donde te esperará la mundial y media, pero quizás, sólo quizás, haya merecido la pena reclamar tu humanidad durante unas horas.
Que sí, que el trabajo ordena y dignifica, nadie dice lo contrario, pero tomarte la tarde, comprarte un helado, una Coca-Cola y ver pasar las nubes desde un banquito al lado de un lago o de un canal, ya te voy diciendo yo que es un planazo y, si encima es con alguien que te gusta o alguien a quien quieres, pues ni te cuento.
Porque esa es otra: "El marco incomparable".
"La Postal" o "El momento Instagram"
No hay cosa más terrible que vivir en un lugar donde, todos días, cuando decides darte un largo paseo y perderte, descubres lugares que parecen, literalmente, sacados de una postal o de una versión idílica de este mismo lugar.
Como contaba en el post de ayer, una gran mayoría de los españoles de mi generación crecimos en edificios de pisos en ciudades, donde todo era asfalto y farolas: otras partes de mi país, más verdes y más rurales, son lugares de una belleza indescriptible (una primavera lluviosa en el centro del país te crea paisajes donde el altiplano y las montañas de fondo se funden en algo que, si te dijeran que es Austria o Alemania, te lo creerías) pero aquí, en cambio, la "normalidad" es lugares donde constantemente tienes casas unifamiliares, con canales, agua, verde a cascoporro, árboles, lagos, puentes...
Y así, un día, como me pasó hace tres años, dándome un paseo cerca de mi oficina, me perdí en un lugar por donde nunca había pasado y me encontré con una zona de preciosas casas con embarcaderos que daban a un cuerpo de agua que, supongo, llevaría a otras vías fluviales, con sauces llorones por todas partes que hacían el paisaje algo de una belleza tal que, aun tomando alguna foto, alguien habría pensado que la imagen estaba manipulada.
Los problemas del primer mundo
Efectivamente: problemas que no son tal, lloriqueos de niño mimado: "pobrecito: le hace buen tiempo trabajando desde casa y piensa en que se podría dar un paseo por un lugar idílico, en lugar de hacer el trabajo por el que le pagan"...
Pues sí, tienes razón y, precisamente por eso, porque la tienes, pues me fastidia: una de las cosas más difíciles de aceptar de la condición humana es un ejemplo que me dio una vez un psicólogo, hablando sobre el concepto de "querer algo".
El ejemplo era el siguiente:
Dados dos niños mirando a un escaparate, un niño rico y un niño pobre... En el escaparte, hay un jersey: al niño rico, le gusta el color y al niño rico lo que se sugiere es que si se lo pone estará más calentito... Ambos niños quieren el jersey.En términos psicológicos, el concepto de "querer el jersey" es exactamente igual.
Sé lo que quizás estás pensando: "Pero... ¡No es lo mismo! ¡Uno lo quiere por capricho y el otro para protegerse del frío! ¡No puede ser lo mismo"
El señor psicólogo, en aquella conversación, cuando fui con todo alegando lo que acabo de escribir, es que eso es el juicio alrededor de la querencia: una cosa son las motivaciones o los juicios de valor o de moral, y otra cosa es el hecho de querer algo.
Por esa regla de tres, las personas que pierden a una mascota no deberían sufrir lo mismo que cuando pierden a un ser querido, pero no siempre es así... Es más: hay veces que incluso la pérdida de su mascota es mayor que la pérdida de un familiar.
A veces pienso en eso: la psicología humana y nuestro comportamiento me fascina, pero eso da para otro post.
Porque nuestro acuerdo, recuerda, fue escribir "mil y pico palabras" y creo que hoy ya he cumplido (con creces además, para que veas).
Mañana más: a ver cómo sale, ojalá sea interesante.
Un saludo :-))
Paquito
Emilio: sugerenciasapaquito (arroba) yahoo (punto) es
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