Histeria Médica

"No puedo respirar bien..."
Son las 5:00 de la mañana en un lunes, estoy a punto de salir de la casa y meterme dos horitas de viaje para llegar a mi trabajo cuando, esa frase, precipitada por los pasos que oigo en las escaleras, me recibe en el salón de la casa.
"Necesito que me lleves al Hospital... No me encuentro bien: tengo miedo."
Tenía reservado esto para un post que nunca publiqué...

Existen pocas cosas que le corten a uno la meada como los problemas médicos, en especial aquellos que involucran a terceros, donde tú, por motivos obvios, no estás en control ni comprendes lo que sucede, salvo los síntomas externos que te enseñan que algo está sucediendo y que no es bueno...

Claro, que también está "la frase temida" que también le corta a uno la digestión de forma inmediata:
"No me ha bajado la regla."
Temible (como un peinado de los años ochenta... ¡Terrible! :-))...

Son las 5:00 de la mañana y, ya digo, como Trillo "Al Alba, y con tiempo duro de Levante..." uno sale disparado en un coche hasta el hospital más cercano, sin saber muy bien qué hacer o cómo hacerlo, pero con un curioso efecto secundario que se mete en el cuerpo:

El que ahora no puede respirar soy yo...
"No puedes aparcar ahí... No me dejes aquí: no te vayas..."
Obviamente todo esto es negociable: efectivamente sí puedo aparcar ahí (me importan más bien poco las reglas en estos momentos), no te voy a dejar ahí y, ante todo, tranquilidad, que deshacerte de mí es algo que, en ese estado, te va a resultar difícil ("Spanish Mother Mode is engaged").

Procedure

La entrada triunfal en el silencioso hospital me pone en contacto con el segurata de turno el cual, el pobre, está medio dormido en la quietud de la noche, de ahí que, según me ve entrar, aquello parece la salida de toriles de un Miura...

A partir de ahí, un par de pasillos y, en una de las ventanillas, una mujer dormita, tapada con una manta, en una silla de oficina...

- Nasnoches prima.
- Hmmmm.
- Tenemos una situación.

La cara de la persona de guardia cambia de cara de expresión cuando ve el balón de fútbol que mi acompañante tiene por cabeza...

Unos minutos más tarde, un arquetípico joven médico de raza asiática nos atiende y, tras unas cuantas preguntas, una receta con anti-estamínicos es despachada en la farmacia del hospital.

Detalle (cuando hay que darles, hay que darles): el proceso es completamente directo (da su nombre, su fecha de nacimiento y el sistema ya tiene un registro con la persona: la prescripción se registra en su perfil médico y al llegar a la farmacia, procesar la dosis exacta, enviando en tiempo real a tu aseguradora la factura de los medicamentos).

Al llegar a casa y tomar las pastillas, esperamos pacientemente a que la cosa baje...

Pero no lo hace, así que, segundo paso, a correr al centro de salud para ver cómo va la cosa...

Tenemos suerte y conseguimos cita en dos horas: llegamos, todo organizado pero con un poquito de retraso...

El doctor nos explica las posibles causas y prescribe más pastillas y unos análisis para analizar alergias alimentarias o lo que sea...

Al ir a la farmacia del Centro de Salud, preguntan si ya ha empezado a tomar las pastillas que le han recetado esta mañana y nos explican que no se pueden combinar con las que le van a dar ahora (todo el tirón, completamente conectado: te dan una cajita genérica con el número exacto de pastillas que debes tomar para el tratamiento y te imprimen las instrucciones mientras, una vez más, le mandan a tu seguro la factura)...

- Hay que hacer análisis.

Según salimos del médico, vamos al hospital y allí, tranquilamente, nos guían a los laboratorios donde, después de 10 minutos, entramos en la zona de extracciones, se llenan dos tubitos y nos dicen que el jueves tienen los resultados.

Esto último, he de reconocer, en España es Ciencia-Ficción... Y ya digo: todo automatizado (el reconocimiento digital del papel con el requerimiento del médico para los análisis es muy curioso)...

En estas estamos en estos momentos: a pesar de que el sistema sea fantástico, no estoy sin embargo convencido con el diagnóstico (dicen que ha podido ser algo que se ha puesto en la cara o algo que ha tocado y que, al tocarse la cara, le ha podido crear esa reacción, pero yo sigo pensando en algo alimentario, pero no lo sé)...

Quizás esa es la parte más interesante: el sistema está fantásticamente bien organizado (el sistema en España, por poner un ejemplo, funciona por la enorme voluntad de los miles de profesionales de la salud, los cuales muchas veces carecen de los medios y procedimientos necesarios para poner orden en el caos... ¡Y aún así lo hacen!) pero sigo desconfiando del resultado final: sí, te dan la pastillita y te analizan la sangre, y todo está automatizado con las facturitas, pero yo recuerdo mis famosos tests de alergias con los cortes en los brazos para ver sí tenía reacción a algo) y también recuerdo a los médicos en España intentando indagar más e intentando darte todo tipo de consejos para que puedas combatir la hinchazón.

Curiosamente, después de todo un día esperando reacciones de los medicamentos, fuimos por tercera vez al hospital y, de nuevo, todo súper tranquilo (¿Aquí la gente no va a Urgencias?) nos encontramos solos enfrente de la consulta del médico donde, esta vez, un señor más mayor, observando la situación, recomienda unas pastillas anti-inflamatorias y demás.

Esta vez, porque hasta ahora he asistido a todo esto en silencio, decido intervenir y describo todo lo que sé, todo lo que he visto e, incluso, traigo fotos de la persona del día anterior donde, foto frontal y fondo blanco, se ve las formas de la infección de la piel y todo lo demás...

Esta vez necesito entender todo, incluyendo el medicamento (Prednisone) y la interacción con las otras pastillas que se recetaron por la mañana (Tavegil)...

Ha sido una noche "interesante" (no he ido a trabajar estos dos días por la mañana y he estado trabajando desde casa: aquí mi jefe y mi empresa se han portado, que conste).

Y en estas estamos... Sorprende lo tremendamente bien organizados que están (en serio: lo de que el médico te recete análisis, vayas al laboratorio y en media hora te los hagan y te den los resultados en cuatro días para nosotros es Ciencia-Ficción)...

Y aún así... 3 médicos, dos diagnósticos similares, tres recetas diferentes y, en el caso del último (más mayor) la sensación de que sus anteriores colegas no hicieron "todo lo que debían de haber hecho" para tratar al paciente).

Esto es quizás lo que me asusta... Ese "Ja..." ("Sí claro...")... Esa absoluta falta de curiosidad por entender más al paciente, el preguntar posibles causas, el intentar buscar algo que les pueda dar una clave en el asunto...

Y lo mismo con los pacientes: esta cultura del no hablar más de lo necesario, de no dar detalles... A veces, uno se siente perdido aquí...

Seguiremos informando: ¡Ámsterdam prevalece!


Paquito
sugerenciasapaquito (arroba) yahoo (punto) es

Comentarios

  1. Paquito, permiteme un off topic, yahoo dice que tu cuenta no existe, así que no me deja responder a tu email :s

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me acaba de echar de mis dos cuentas de correo...

      Alucino con Yahoo!

      Alucino :-((

      Eliminar

Publicar un comentario

Todo comentario, siempre y cuando sea educado, es bienvenido.

Quizás te pueda interesar...

Riphagen: el cazador de judíos

El cultivo de marihuana en Holanda

La Petición de Jan Terlouw y el Hilillo en el buzón

El Soporte Oficial de la Familia

Catástrofe Ultravioleta - Segunda Temporada