domingo, 29 de junio de 2014

Cosas que pasan

Buenas,

Toca hora de batallita personal o, en este caso, triste sin sabor por lo que para mí supone...

Contexto: hace como unos dos años, como cada viernes, me senté a comer con el grupo de hispano-parlantes que trabajamos en mi empresa... Es una especie de tradición: te sientas y comentas lo que has hecho, lo que estás haciendo o tus planes de fin de semana...

Hablando de todo un poco, salió el tema de los viajes, en particular a Latinoamérica (casi todas las personas de habla hispana de aquí son de esa región del mundo).

Hablando sobre el coste de los billetes de avión, sobre qué compañías utilizar y demás, empezamos a hablar de qué lugares visitar y qué cosas descubrir (desde rincones desconocidos para el gran público hasta el mejor plato de la mejor especialidad de alguna ciudad o provincia de esos países).

Hablando de todo un poco, hablamos de la educación: les conté cómo, actualmente, en muchísimas universidades de latinoamérica, debido a la tradición Jesuita (San Ignacio de Loyola, un soldado que creía firmemente en la formación intelectual como principal arma, entre otras cosas) y de cómo en los últimos años el Opus Dei iba tomando ese papel (de hecho, una de las personas que allí estaba había estudiado en una institución regida por dicha organización religiosa), se notaba un peso importante del aspecto religioso en dicho tema (existen varias "Universidades Católicas" en varios países de sudamérica, incluyendo Chile, Perú, Puerto Rico y Colombia que, sin estar seguro de que pertenezcan a ese grupo, sí declaran una cierta intención en su propio nombre)...

Hablando sobre turismo, les conté una triste verdad: soy alguien para quien su principal criterio, a la hora de visitar un lugar por turismo, es la seguridad personal y que, desgraciadamente, latinoamérica sigue teniendo, a mi parecer, muchos problemas en ese sentido (no son los ochenta, es verdad, pero todavía).

Mi criterio (personal, repito) se basaba en un sencillo ejemplo que visualiza muy bien el nivel de seguridad que, a priori, quiero tener: "ser capaz de caminar por casi cualquier sitio, como si te perdieras, con una Canon 5d (mi cámara) al pecho y no sentirte inseguro"...

Este criterio mío tiene un inconveniente: restringe muchísimo los lugares del mundo a los que puedo ir... Es excluyente, lo sé, pero repito que es mi criterio, al igual que hay gente que prefiere la playa a la montaña, la ciudad al campo o Asia vs. Europa...

Existe otro criterio del que aquí pocos ponen problemas: no visito teocracias (Estado Vaticano, Israel y Arabia Saudí se descartan aquí, aunque en este último no podría entrar porque no soy musulmán) ni dictaduras (China, Cuba y Venezuela han saltado por la borda también): también entiendo que el mundo es un lugar complejo y que en cualquier lugar (hasta en la pacífica Suiza) te puede suceder algo... Pero mi criterio se basa en probabilidades así que, como no quiero que me creas, sólo quiero que te hagas la siguiente pregunta:
"Si te pierdes en el Centro de Zurich con una cámara de 2.500 Euros en tu pecho, ¿Cuántas probabilidades crees que puede haber de que sufras un asalto o un robo?" ¿En cuántos otros lugares crees que las probabilidades podrían ser más elevadas que en Zurich?"
Paso estadísticas de delincuencia (homicidios, en este caso) mundiales en Wikipedia:
Conozco a gente que se ha cruzado con una mochila toda América del Sur (desde Tierra del Fuego hasta Bolivia) y sus experiencias han sido más que positivas (ni un sólo problema: todo lo contrario)... Esto demuestra que mi criterio puede estar equivocado (al igual que conozco a gente que ha hecho el Camino de Santiago en España e, igualmente, han podido tener algún problema).

Varias personas que conozco han sufrido robos (con o sin intimidación) en la pacífica Ámsterdam y, como me ha contado alguien, incluso en Japón, donde estuvo de visita, sufrió el robo de su cartera (Japón: uno de los lugares del planeta con un índice de delicuencia bajísimo).

La lógica de los criterios personales no responde a veces a un patrón específico: me gusta ir a lugares del mundo (particulamente zonas urbanas) con un criterio de libertad individual que me permita caminar solo y a mi aire con una sensación de control del entorno...

No me llama la atención lugares con alta riqueza natural: me encanta la zona de las Árdenas en Bélgica, sin duda, pero más me gusta estar en algún lugar donde hay restaurantes o zonas a las que ir y visitar (me pierden los conjuntos arquitectónicos bien diseñados y también los que no lo son: de todo se aprende...)

Bien... La historia quedó ahí: los que me conocen saben de lo arriba expuesto, dado que no es nuevo ni nada que no hayan escuchado en todos estos años...

Hasta hace unos días, cuando una amiga, de origen Peruano, preguntaba en la red social de la f minúscula (que manía les ha dado ahora las start-ups por ponerse nombres sin mayúsculas, por cierto) que porqué, siendo latinoamericana, tenía que apoyar a los equipos de esa región, porque (supongo) alguien le habría cuestionado su criterio...

El contexto para esto: ella es una fan del equipo holandés... Ha hecho su vida en Holanda, donde es feliz, ha creado una familia y ha conseguido integrarse: su pasión por el fútbol la canaliza a través del país en el que vive, lo cual es más que normal (sólo faltaba :-)).

Total, que estas estamos hasta que, a éste que escribe, le da por poner que "obviamente nadie te puede obligar a nada (sólo faltaba) pero si puede resultar curioso: yo no soy latinoamericano y me gustaría que ganara un equipo de allí"...

El "equipo de allí" es Argentina: una vez que al equipo de mi país le han mandado para casa, a mí me queda buscar algo que, por aquello de mantener un poco de conversación, te sirva para tu propósito... Brasil suele ser una elección común pero, en mi caso, quizás por afinidad con Argentina (creo que es por Maradona, que me pareció siempre un tipo peculiar, o quizás porque Argentina es un país con un nivel educativo alucinante, que notarás cuando hables con una persona de allí) decido que, si mi país no gana, pues que lo hagan ellos...
Nota al margen: a mí el fútbol me da igual... Si gana España, me alegro y, si no, pues mala suerte y la vida sigue (plan B: Argentina, Plan C: Alemania, Plan D: Brasil... :-))... No es algo que me quite el sueño o que me ocupe tiempo en mi vida, pero cuando llega un Mundial, una Eurocopa o unos Juegos Olímpicos, la gente habla de deporte muchísimo más que en cualquier otro momento).
En estas estaba yo hasta que, lo que te conté al principio, una conversación en los términos que describo (sé lo que suelo decir en según qué temas: consistencia en mi parecer es una línea que mantengo contra viento y marea) una amiga común aparece en esta conversación para, según lo sentí, hacerme poco menos que un ajuste de cuentas...

Resumo: al parecer, por lo arriba expresado (mi restrictivo criterio de viaje turístico), esencialmente pienso que latinoamérica "es lo peor" y que, por esa lógica, no puedo apoyar a un equipo de aquel lugar...

No sólo eso: al parecer, el hecho de haber tocado el aspecto religioso en esa región del mundo (la educación superior y cómo las universidades más importantes de algunos de esos países son de origen o tienen vinculación con algún grupo religioso), los mete a todos en un saco de ignorancia y, como ya que estamos preparando los regalos de Navidad, esto sirve poco menos que para pasarme la factura por lo que parece un problema personal (por un lado) y, ya que estamos, quedo automáticamente invalidado para animar a cualquier equipo de esa región del mundo o lo que se tercie (a saber: hay cosas que escapan a mi limitada comprensión del mundo y de la mente humana)...

"Hay un nivel"...

¿Qué hace uno ante una situación así? "Intentar comprender"... La premisa básica es asumir que, quizás, algo no se ha entendido bien o, peor, que te estás perdiendo algo: relee bien lo que te han escrito, no vaya a ser que hayas ido muy rápido...

Mucho más cuando, debemos tenerlo en cuenta, lo que estás expresando se basa en una conversación que tuviste hace unos dos años con gente que te conoce... La memoria es traicionera y, entre lo que uno quiere decir, lo que dice y lo que los demás entienden, hay un trecho importante, pero también existe un contexto personal... O eso crees tú...
"Pues no... Parece que es lo que es"...
Conoces a la persona (for the record: no es argentina), así que piensas que debe de ser un malentendido y así se lo expresas: "Oye, cálmate... ¿Va todo bien? Si hay algo que quieras decirme, te insto a que me hables directamente"...

No consigues nada: la cosa ya se va de madre y, cuanto más intentas que la persona de se cuenta de que la cosa no va en buena dirección, lo que acabas generando es peor...

Mucho peor además cuando la cosa sucede en una conversación banal (fútbol, damas y caballeros) entre gente que no te conoce ni a ti, ni a la otra persona y, además, carece de cualquier contexto para entender qué está pasando.

Los malentendidos están a la orden del día: desafortunadamente esto nos pasa a todos alguna vez... Quizás por eso, con los años (alguna ventaja tiene que haber en el ineficiente proceso de combustión de oxígeno al que llamamos existencia), aprendes a respirar profundamente, ponerte a pensar e intentar aceptar que algo se ha perdido en el camino para llegar hasta donde estamos...

Somos lo que hemos vivido y lo que nos rodea: hace unos años conocí a un reputado experto en seguridad informática que, debido a su trabajo, había llegado a un punto en el que no se fiaba de nada ni de nadie... Hablando con él, sólo me supo decir que "cuando uno ve lo que ve, es cuando aprendes cuán vil puede llegar a ser la gente"...

Mi vida se basa en la premisa de la privacidad: también por lo que he vivido, es uno de esos principios extraños que aplico en mi día a día: mi vida es mía, elijo quien accede a mí y cómo... No miento, pero ello no quiere decir que te cuente todo lo que hay o todo lo que sé: compartimentación de los diferentes estratos de tu existencia para evitar que se toquen y, sobre todo, evitar fisgones (hay gente a quien le encanta meter las narices en asuntos que no le corresponden)...

Hablando recientemente con una persona que me dio un tirón de orejas por no escribir tan a menudo como debería, me encontré una vez más con uno de esos escenarios claustrofóbicos que encuentro en Holanda: alguien conoce a alguien, alguien menciona un origen, alguien dice "Anda, pues yo también conozco a un español" y, acto seguido, tu nombre aparece afablemente en la conversación como si tal cosa...

Dato: mi escenario vital perfecto es salir de una estación de Metro en París, caminar cien metros y ser completamente anónimo... París, con una densidad de 19.000 habitantes por kilómetro cuadrado (más alta que Bangladesh), pero con una dimensión suficiente como para poder crear ese efecto donde uno, rodeado de gente, obtiene esa ansiada soledad que gobierna mis instintos....

Igual me sucede en Madrid: mis vecinos me conocen, me preguntan, cuando me ven, en qué país estoy ahora (ya se han acostumbrado a que Holanda la respuesta habitual :-))... Pero salgo a la calle, me doy una vuelta y siento ese debido sentido de anonimato y privacidad por el que batallo en mi vida...

Por eso me gustan las grandes ciudades: solo ante la multitud...

Aquí, por fortuna o por desgracia (depende de lo que te guste), todo está demasiado interconectado, "todos conocen a todos" y, con poquito que asomes el hocico, te encuentras a tu hermana hablando con alguien que lee un blog de un español que se llama Paquito...

Todo esto viene a tenor de la situación que he estado describiendo: hay gente que a veces olvida con quien lidia y preconstruye ideas sin ni siquiera reflexionar (en especial cuando se le insta) a que lo haga... De miedos irracionales, filias o fobias, no soy el mejor para hablar (mis neuras de viajes personales toca todos los palos: desde las calidades de los hoteles a los que puedo ir hasta las compañías aéreas en las que voy o no a volar: he diseñado un mundo basado en la premisa de que no quiero improvisar, ni quiero pensar, cuando factores claves son ajenos a mi control), pero ello no obnubila mi deseo de entender a alguien cuando creo que entiendo algo y se me insta a que recapacite (no será la primera ni la segunda vez que eso suceda: errare humanum est).

La tristeza de esta historia es sentirte perdido cuando alguien que (crees que) te conoce parece no atender a razones sobre lo que, sabiendo que soy el objeto de una opinión, es a todas luces un malentendido...

Pero entiendo que hay gente que no ha tenido las circunstancias de vida que yo haya podido tener (como el chico del que os hablaba y cuya deformación profesional llegaba a afectar su percepción de la vida en cada gesto cotidiano): he tenido suerte y me han criado de forma estricta con un alto sentido de la responsabilidad personal... También me han educado con mucho amor y sobre todo paciencia: lidiar conmigo requiere mucho de lo segundo, pero de lo primero, después de haber visto y vivido lo que me encontré en mi vida profesional en España, tengo reservas para aguantar decenas de años (dije "No" a una vida basada en la constante búsqueda de la miseria humana como modelo relacional socio-corporativo: "Campana de Gauss, Paquito"... No lo olvidaré jamás).

He aprendido a confiar en la gente: una vez que accedes a mí, tienes un espacio asignado y en él te mueves con absoluta libertad... No te mentiré, pero sí podré omitir cualquier dato que pretenda cruzar una linea sobre un límite que no te haya asignado (mis ansias de privacidad se incrementan cuando los grados de distancia entre personas se reduce)...

Dato: cuanto menos interactúes conmigo, más puedes saber de mí (nada como un pasajero en un avión a un lugar lejano como para poder sentirte libre: eso es lo que encuentras en París o Madrid :-)).

Todos tenemos nuestros cadáveres en el armario, no te equivoques: tengo amigos que llevan años reclamando que les vaya a visitar a sus países, que les dedique tiempo en Ámsterdam o que simplemente haga acto de presencia en algún sitio... Y muy pocas veces lo hago: limito mi exposición al público al máximo en Holanda, por cuanto no soy libre aquí, ni puedo serlo...

Y por eso, cuando alguien que te conoce, alguien que te ha tratado, alguien que crees que más o menos sabe cómo eres y (más importante) cómo no eres, te duele muchísimo más el encontrarte en una situación de franca vergüenza ajena, abochornado por un espectáculo dantesco al que, por fortuna, tu estricta educación en según qué cosas no ha llegado a prepararte (esto, ojo, viniendo de un tipo que, hace unos días, amenazaba con sacar el Tupper de su jefa en la zona VIP del Aeropuerto londinense de Heathrow, con la correspondiente carcajada e impagable momento de incredulidad ante la más que probable quijotada)...

Por fortuna (para fortuna de mi jefa) siendo guiri, no conoce lo del "no hay huevos"... ¡Menos mal! ¡Miedito doy! (He tenido situaciones de estas donde, no sólo no lo paso mal, sino que lo disfruto, hago gala de la chorrada de turno, saludo al personal y procuro asegurarme de que todo aquello que me rodea se vea arrollado por la marea... "Sí, estás conmigo: si eres vergonzos@, hoy se te va a quitar" :-))

Estoy triste y confuso: creo que debo volver a repensar según qué premisas: cuando la cadena de la confianza se rompe, se deben revisar los eslabones que la componen, así como su integridad: si me conoces y no eres capaz de otorgarme ni el beneficio de la duda cuando se te insta a ello, entonces creo que hay poco que hablar...

De un proverbio alemán (un país de pensadores y poetas): "envejecemos muy pronto, pero aprendemos demasiado tarde".

Eso es todo: ¡Ámsterdam prevalece!

13 comentarios:

  1. Hay que drama! Quién lo estará haciendo más grande de lo que fue?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Silvia,

      Gracias por tu visita y por tu comentario: todo un placer y un honor :-))

      Depende de la sensibilidad de cada persona: hay cosas que a mí me pueden parecer inocuas y que, sin embargo, para otras personas pueden ser muy insultantes (como del tweet de la KLM con México).

      Siempre hay que intentar, cuando algo así sucede, ponerse en la piel del otro e intentar comprender qué puede estar pasando (no vaya a ser que, sin quizás mala intención, hayamos podido ofender).

      Es una cuestión de perspectiva: en cuanto uno se pone en los zapatos del otro, las cosas se vuelven tremendamente grises (uno de los síntomas de la madurez es la capacidad para relativizar algo que, tiempo atrás, podríamos haber visto claramente de un color).

      Ejemplo: matar es algo muy malo... Pero: Si matando a una persona salvas a cinco, ¿Sigue siendo tan malo? Técnicamente sí, pero aparece la justificación moral (es un mal que evita un mal mayor).

      Ponerse en los zapatos del otro, en especial cuando se insta a ello, no vaya a ser que alguien se haya perdido algo y esté llegando a conclusiones que no debe...

      ¿No crees? :-))

      Gracias una vez por tu visita y tu comentario: saludos desde Londres hoy :-))

      Paquito

      Eliminar
    2. hola Paquito! Hace tiempo que te leo, aunque no te conozco en absoluto y si me permites voy a opinar desde la ignorancia...

      Desde luego tu criterio es subjetivo y perfectmente válido para ti, pero parece el comentario perfecto para ofender a buena parte del mundo. Y te digo más, yo con una cámara al cuello no me siento segura ni en Madrid (o especialmente en Madrid???), donde vivo, por cierto, y comparto al 100% contigo esa sensación de anonimato que me encanta :-)

      Vamos, que sin entrar a valorar lo que te pierdes, el comentario es ofensivo y es normal que te lo haya guardado tanto tiempo, porque es cierto que suena un poco incoherente... Opinar sobre sitios en los que entiendo que no has estado (si lo has hecho y has tenido malas experiencias ya es distinto, pero de tu comentario entiendo que no...) es cuando menos atrevido y mete a muchos sitios y muchas personas en el mismo saco...

      Mejor habla con tu amiga y pidele perdón, hay cosas que no se deben decir aunque se piensen, porque sin querer puedes estar hiriendo a personas que te importan. Se ve que el tema te duele y quizas porque te cnocen y sabe cómo eres le ha dolido a ella aun más.

      Piensalo al reves, cómo te sentaria que alguien que no conoce España dijese que nunca jamas vendria aqui porque somos una panda de corruptos ladrones que enganamos a los turistas? Por ejemplo... me imagino que no muy bien, no? Luego claro, hay personas mas sensibles que otras :)

      Eliminar
    3. Hola :-))

      Gracias por tu visita y por tu comentario: todo un placer :-))

      Estoy de acuerdo contigo: de hecho en Madrid, con mi cámara, hay zonas donde la llevo guardada...

      Pero yo conozco Madrid, sé dónde estoy: en otros lugares del mundo, en especial si no he estado nunca y no estoy familiarizado con el lugar, no me quiero preocupar de eso...

      Es extraño: hablando con gente de esa zona del mundo, nunca he sentido esa "ofensa": entienden que quizás mis fobias sean un poco exageradas, pero jamás se han sentido ofendidos (re-verificado esta semana con varios de ellos).

      De hecho, en ningún momento establezco una "opinión", sino un "criterio" que me lleva a una decisión: darse por aludido si mi decisión excluye tu ciudad natal o favorita, es problema de aquel que lo escuche... Mi decisión no juzga, sólo establece mi acción, punto.

      Un amigo de Buenos Aires, al hilo de esto, me comentaba esta triste realidad también y él, porteño, hablaba de la misma sensación de inseguridad que tenía en la ciudad a la que ama...

      Lo que no me parece de recibo es, sin venir a cuento, en una conversación que nada tiene que ver con el asunto, entre gente que ni nos conoce ni comprende nuestro contexto, venir con esta cantinela (en especial cuando ha llovido bastante tiempo)...

      ¿Por qué es ofensivo? Sigo sin entenderlo: ¿Cuál es la parte de mi comentario qué ofende? ¿Me lo puedes señalar? ¿El que no quiero viajar a según qué lugares del mundo porque me gustan lugares hiper-seguros?

      Por esa lógica, si uno dice que no le gusta viajar a ciudades costeras porque no le gusta el olor a mar, ¿Entendemos que el olor a mar es putrefacto y eso insulta a cualquier ciudad que dé al mar?

      Un poco de perspectiva y, sobre todo, un poco de sentido común cuando uno conoce a la persona que tiene delante (no soy alguien desconocido o similar: suelo razonar bastante mis planteamientos).

      Si me conocieras, sabrías que me encantaría visitar Buenos Aires, Santiago de Chile y México D.F. (son las ciudades que más me llaman la atención de aquella zona del mundo): si me conocieras, sabrías que tengo amigos y contactos en dichas ciudades y que, hablando precisamente de estos temas, ellos comprenden el porqué de mi decisión de, a día de hoy, no visitarlas (y créeme: me encantaría).

      Si alguien no viniera a España por esos motivos, lo entendería: allá cada cual... Si se me dan ejemplos (y desgraciadamente los hay a mares) no puedo negarlos (ejemplo: tomar un taxi y que te pregunten constantemente por dónde quieres ir para ver si te pueden hacer el tour turístico).

      Cuando he viajado por temas de negocios a España y han venido conmigo compañeros de otros países, les he tenido que instruir en zonas dónde pueden ir, zonas donde quizás deberían tener cuidado y, muy importante, dejar el Pasaporte en la caja-fuerte de su habitación por si les roban (para que por lo menos puedan salir del país)... Estoy curado de espanto.

      Así que si alguien me dice "no voy a lugares con carteristas", le puedo indicar dónde no debe ir o que tome precauciones y, si todavía no quiere ir, lo entenderé: elijo un benchmark, "Zurich", porque precisamente quiero ir tranquilo, sin pensar en quien tengo detrás en un semáforo, o quién está en el Metro muy pegado a mí, o lo que sea...

      Aún así, te agradezco el consejo y te doy las gracias por tu visita y por tu comentario: te insto a que sigas escribiendo por aquí :-))

      Un abrazo,

      Paquito.

      Eliminar
  2. Hola de nuevo :-)

    Es interesante tu punto de vista... A ver yo creo que ofende, porque como te decia, mete muchos lugares en el mismo saco y es generalizar demasiado y ademas hay personas mas sensibles que otras...

    El hecho de la inseguridad es subjetivo, aunque tu tienes claro cuales son tus parametros (hasta que te atraquen en Zurich...;;). Yo pienso que Europa es el lugar mas seguro del mundo, pero tambien porque culturalmente asi nos lo parece y si, llegar al aeropuerto del DF y ver a todos esos tipos con metralletas no es precisamente tranquilizador (para nosotros), pero si 20 millones de personas vivien allí será que hay un modo, no?

    Pero fijate, a mi me da el mismo respeto Estados Unidos, donde parece que a cualquier loco se le cruza el cable y se pone a pegar tiros por donde pilla... y los norteamericanos están encantados con sus armas y no ven que quizás si no tuviesen acceso a ellas se podrían evitar esas matanzas... casi nadie lo cuestiona....

    Y soy a la primera que Sudamérica le da respeto, más porque no estoy acostumbrada a guardar según que normas de seguridad y por propio desconocimiento, pero nunca se me ocurriría decir que no voy porque es inseguro, es que creo que todo depende de cómo y cuándo...

    Luego está lo del facebook y el patriotismo de cada uno, ahí sí que no puedes hacer nada :-)

    Espero que despues de esta te organices un viaje a casa de alguno de tus amigos y nos cuentes que no fue para tanto!! El miedo a veces nos hace ver las cosas desde un punto de vista que puede resultar ilógico para los demas, o exagerado o yo qué sé!

    Pues fijate que leyéndote todo este tiempo nunca habria pensado que tenias esas fobias, jajaja!

    Por cierto, un chico vasco desapareció hace meses en Antwerp y todavia no lo han encontrado al pobre, una muestra más de que nunca sabes donde te va a tocar...

    Un abrazo :-)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola :-))

      Gracias por pasarte por aquí y gracias por tu comentario: un placer el leer tu comentario :-))

      Sigo sin entender el concepto de "meter en el saco": establecer un criterio es sentar una base de actuación, no juzgar (tan sencillo como eso)... Si alguien se siente juzgado, quizás debemos preguntar "¿Por qué te sientes así?"

      Confundimos quizás sensibilidades ante algo así: si alguien me dice "no voy a países donde no soy capaz de hablar el idioma local", puedo entender que quizás es absurdo, pero eso no significa (o yo no soy capaz de establecer una conexión: quizás soy muy inocente) que "los países que no hablan un idioma que conozco son una mierda": Existe una gran diferencia entre una cosa y la otra (que ESE es mi punto).

      He estado en Estados Unidos e, igualmente, recibí de mi compañía guías de comportamiento y actuación (como no llevar ropa con el logo de la compañía: han habido y hay casos de robos y otras historias al hilo de eso: "¿Trabajas para Fulano Corporation? Tienes que estar forrado, así que a por ti" (y esto no es broma: guidelines de comportamiento emitidas por la compañía en la que trabajé, donde estas cosas se las toman muy en serio).

      No hay lugar 100% seguro, pero existen lugares más seguros que otros (vuelta a lo de antes: esto es una realidad, no es un juicio: es como si decir que hay lugares más calurosos que otros y deducir de ello que los que no sean calurosos son una chusta).

      Mi criterio también tiene en cuenta el tema de las armas (que no me gusta un pelo) y USA no me gusta por eso (sólo la he visitado por temas de negocios).

      En México D.F. tengo amigos: tengo a una amiga cuyo cuñado (policía) fue asesinado hace un año y medio: un día, en un atasco, delante de ellos, vieron un asalto a un coche con pistolas y cosas así (afortunadamente, dentro de la desgracia, siempre y cuando les dés el dinero, no te pasa nada, pero de momento que le quiten el mal rato a los que estaban en el coche).

      ¿Probabilidades de que te suceda a ti? Pocas (México D.F. está al parecer ahora más calmado y es más seguro que hace unos años), pero a mí me impresionan (no ya por el hecho, si no por la sensación de impunidad...

      Repito: establecer un criterio de viaje no significa que todo aquello que no cabe en él sea malo... Sólo significa establecer una guía de ruta (para mí prima mi confort y estar despreocupado: estoy de vacaciones, quiero descansar y evitar cualquier posible mala experiencia, desde el medio de transporte que use al hotel donde me aloje o los restaurantes a los que vaya a comer).

      Pero mis fobias a veces son vencidas: en Moscú me gustaba caminar por las calles (con las personas de mi empresa histéricas y recordándome que tenía un conductor a mi disposición para ir dónde quisiera)...

      Detalle: en San Petersburgo, cuando me pidieron el taxi que me llevaría al aeropuerto, una chica rusa que hablaba español me dejó un post-it (en español) con los detalles de mi taxi (esto es común en otros países: cuando voy a Londres, la compañía que uso hace lo mismo y me lo manda por SMS): marca del coche, matrícula y color.

      Advertencia (literal) de la chica cuando me lo dio: "Paquito: cuando vayas al taxi, si una de las tres cosas no cuadra, no te metas en el coche).

      A mí me gusta tomar taxis sin miedo y no quiero pensar en cosas así (repito: cuando voy a un lugar que no conozco, no quiero encontrarme con cosas como estas, en especial si no sé que hay que tenerlas en cuenta): en un lugar donde tienen que advertirte de algo como lo que te he acabo de escribir, a mí parecer, está lejos de ser Zurich (con toda su belleza, que la tiene y muchísima).

      No sé si llego a explicarlo: establecer un criterio no significa despreciar lo que ese criterio no contempla.

      Gracias de nuevo por pasarte por aquí y un cordial saludo,

      Paquito.

      Eliminar
  3. Jajajaja! Al final le has tenido que explicar a una desconocida otra vez toda tu historia... Desde luego tu amiga no la entendió y me imagino que a ella también le diste explicaciones :) Pero bueno, por terminar, es distinto decir "es inseguro" (rebatible) que "me siento inseguro" (tu sentimiento que nadie puede rebatir, pues sólo lo sientes tú).

    Yo soy igual de bruta o más y también me ha costado mucho darme cuenta de por qué lo que digo puede molestar a alguien...

    Otra cosa, ya que te gusta hacer fotos, podrías ponernos algunas por aquí, no? :)))

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Si ejjjjjjjj que! (me sale el deje de los madriles, como buen hijo adoptivo que soy de esa ciudad).

      ¿Quieres fotos? Aquí las tienes: http://paquito4ever.blogspot.nl/search/label/Imagenes%20%2F%20Images

      Disfrútalas :-))

      Gracias de nuevo por tu visita y por tu comentario.

      Paquito.

      Eliminar
  4. Mira si yo respeto tu privacidad que siempre recuerdo solo tu nombre blogueril :p
    Realmente no puedo aportar mucho a tu (buen) post, solo decir que eres, o deberías ser libre para elegir tus criterios a la hora de turismear, y que si la gente mezcla peras con manzanas no es tu problema.

    PD. Apunta Glasgow a tu lista negra, siguiendo el criterio de seguridad, depende de donde te pierdas, no solo te roban la cámara, te dejan en pelotas literalmente, al estilo Glasgewian :p

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muy buenas,

      ¡Gracias por el tirón de orejas! Me vino bien :-))

      Lo sé y te lo agradezco: es una de las cosas que más valoro en mi vida (algún día explicaré porqué: nada del otro mundo, pero hay pequeños actos cotidianos que marcan tu manera de ser :-))

      Creo que todo al final es un malentendido: la persona creo que no entendió lo que yo quería decir y, unido a mi forma de ser, le pudo llevar a conclusiones erróneas (esto está al orden del día).

      Lo que llevé (y llevo) mal es que, ante lo que es un malentendido, al intentar solucionarlo pidiendo calma y/o que se hable conmigo, no se reaccionara debidamente (tú te puedes hacer una idea de mí y, un día, en una discusión, puedes decir que tal o cual cosa pero, si la persona a la que te refieres te dice que te calmes y que si hay algo que hablar, que lo hagas conmigo directamente, seguir adelante haciendo caso omiso duele...).

      Intento comprender qué ha pasado, pero desafortunadamente mis conclusiones son pesimistas: nadie estalla así de un día para el otro... Eso debía llevar ahí mucho tiempo: supongo que el malentendido se produjo desde el primer día, la persona se hizo una idea y, unido al tiempo, eso se acaba pudriendo dentro de ti hasta que estalla por algún lado por algún motivo ligeramente relacionado)...

      Me apunto Glasglow: gracias por el consejo :-)))))

      Eliminar
  5. Hola Paquito:

    Mira, vente para Coruña, que aquí seguridad y calidad de vida ante todo. Además, mariscada, vino Albariño, pulpo "á feria", mar... y sobre todo, poder disfrutar de unos especímenes que hablan una lengua única: el "KORUÑO", buaaaaah, nene, que me najo pal kel a ver si está mi plas y me da una gruja.

    http://www.youtube.com/watch?v=ToDYQLdf40o

    Como siempre, es un placer leerte. Saludos galaicos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajaja, el "google" no admite el "koruño" como idioma, NENO y TRUJA ;)

      Eliminar
    2. Buenas,

      Gracias como siempre por pasarte por aquí: me apunto lo de la visita a tu tierra, a la que le tengo ganas, ya lo sabes, aunque a ella me gustaría llegar andando, desde un lejano lugar, allá en Francia :-))

      Me lo apunto todo, incluyendo los modernos vocablos del imberbe vulgo :-))

      Un abrazo y un placer saber de ti.

      Paquito.

      Eliminar

Cualquier comentario, siempre y cuando sea educado, es bienvenido :-))