Siempre va de dinero

Buenas:

En el post de ayer acabé diciendo que la gente que a día de hoy nos está viendo los beneficios de la IA son una banda de hijos de puta a los que sólo les importa el dinero.

En realidad, fui muy injusto: no sólo son esos hijos de puta, y creo que es necesario puntualizar estas palabras para que quede bien clarito lo que pienso sobre según qué cosas.

El turrón de hoy es el duro, claramente

Sí: turrón duro, pero delicioso.

Hace unos años hablé de la deportista Simone Biles y de cómo en los Juegos Olímpicos, al celebrarse en Tokyo, habían prohibido un montón de sustancias que hicieron que su rendimiento no fuera el esperado.

En aquel entonces, porque había muchísimo dinero en juego, te dije lo siguiente:

Porque esto no va de Simone Biles, o de la superación de problemas psicológicos, o de si los japoneses son más o menos estrictos con el uso de según qué medicamentos, estén regulados o no: esto va, simplemente, de dinero, repito, mucho dinero.Y ahora, que nos pongan muchas imágenes y mucha cantinela... 

Te lo van a repetir catorce veces: "Mujer", "Afroamericana", "Heroína", "Coraje", "Sufrimiento"...

Cuatro años más tarde, la atleta, que ya parecía un Terminator, rompía todos los records, con documental de Netflix incluido... Todas los adjetivos que escribí en aquel entonces, todos ellos, se repitieron en todas las historias que se escribieron (sin restarle un ápice a su rendimiento deportivo que, en Tokyo, cuando se le quitó el Ritolin, se fue al carajo).

¿Esto va ahora de deportistas entonces?

No exactamente En los últimos días, una de las compañías que lidera la carrera por la conquista del negocio detrás de la comercialización de servicios de Inteligencia Artificial, llamada Anthropic, ha tenido una historia con respecto a su negativa a que el Departamento de Guerra (antiguo Departamento de Defensa) utilice su tecnología para propósitos militares.

Si eres ducho en la lenguaje de Shakespeare, te puedes leer el comunicado que esa empresa publicó hablando del asunto haciendo clic aquí.

Mientras esto sucedía, uno de sus competidores directos, OpenAI, hacía exactamente lo contrario y su fundador, Sam Altman, publicaba un tweet donde hablaba del acuerdo que su compañía había alcanzado con dicha entidad del gobierno estadounidense.

Entonces... ¿Anthropic es buena y OpenAI es mala?

Como tú, probablemente, me gustaría creer eso, porque en el mundo necesitamos claridad como para discernir entre los buenos y los malos, pero las cosas no son tan sencillas.

Los señores de Anthropic, que ahora intentan alegar un cierto grado de moralidad para el uso de su tecnología, son los mismos señores que, en su día, además de fusilar la internet vez y media (incluyendo este blog: todos los hacen, no porque tenga un valor especial, sino porque es texto fácilmente fusilable y sin pagar) compraron y destruyeron millones de libros para crear un modelo masivo de lenguaje, utilizando así el conocimiento y el derecho inherente a cientos de miles de escritores para su propio beneficio.

Lo cual nos lleva al título de hoy y sobre lo que quiero reflexionar brevemente, si así me lo permites.

Esto siempre va de dinero

Soy un señor mayor, ya tengo una edad: he trabajado en tecnologías de la información desde que tengo veintiún años y he visto nacer y desarrollarse, en algunos casos, desde una posición privilegiada, artilugios como el Internet moderno o los teléfonos inteligentes.

Por eso, porque me conozco la historia, porque lo he escuchado decenas de veces, siempre te cuentan lo mismo: "Esto va a cambiar el mundo", "esto lo cambia todo", "estamos sólo empezando", "más barato, más rápido, mejor"...

Y, en cierto sentido, eso es verdad: todas esas cosas, tarde o temprano, factorizan en esos mismos parámetros que se alegan...

PERO...

También te suelen meter de rondón que esto no va de dinero... Que esto va del bien común, de la humanidad: se suelen decir cosas muy grandilocuentes, predicciones con crecimientos disparatados, donde todo es un enorme jardín verde lleno de conejitos que corretean felices por el mismo.

En todos los casos, todos, esto va siempre de dinero, "de mucho dinero", para ser exactos: esta última parte te la cuentan cuando empiezan los problemas y le empezamos a ver las costuras al traje.

Cuando nos empezamos a dar cuenta de que hay cosas que no cuadran exactamente o que, como el dinero se supone que justifica todo, pues tenemos que tragar y jodernos, lo cual entonces es el preludio para la siguiente fase del cuento, donde a los conejitos los meten en jaulas, el verde césped se arranca y se pone cemento y ahora eso del jardín te dicen que nunca se pretendió que durara...

Esa es la famosa "enmierdificación" de la que te hablé hace unas semanas y, a partir de ahí, se acabó la fiesta, la iluminación, el elevar al mundo a no sé sabe muy bien dónde.

Ya no hay misión, o visión, o mejorar el mundo: hay accionistas, hay maximización del beneficio y hay una "responsabilidad fiduciaria" que es la excusa perfecta para decir "que te jodan a ti y a madre, pardillo".

¿Estás en contra del beneficio? No serás uno de esos... "Comunistas", ¿Verdad?

Pues no... No lo soy: me gusta mi iPhone, mi iPad, mi Macbook Pro y la pastelería del Bijenkorf, que es la leche.

Pero eso no quita que, cuando ves la misma historia, una y otra vez, pienses en la gente más joven que, quizás como yo cuando tuve su edad, me creí ciertas cosas y que, cuando crecí, empecé a entender.

Y una de las cosas que en los últimos tiempos observo es que, detrás de la IA, que es una machada tecnológica como pocas, sobre todo lo que hay es una transformación del mundo del trabajo como pocas podremos recordar.

No es una herramienta al uso que te hace más productivo: es una herramienta que, eventualmente, trabajará para eliminarte del proceso, sobre todo el cognitivo, de la creación.

Y lo sabemos por las valoraciones gigantescas de estas compañías: su promesa es que sus productos serán capaces de reemplazarnos, no ya hacernos más productivos, sino directamente sacarnos de la ecuación.

Por tanto, estas herramientas, que son potentísimas y te permiten conseguir cosas como escribir blim.py, por una parte van a generar opciones interesantes para gente con menos conocimiento, pero a su vez van a destruir el desarrollo de más gente con pensamiento crítico.

Por primera vez en nuestra historia, parece que la tecnología nos liderará y nosotros iremos en el asiento de atrás, mirando hacia donde nos lleva.

Pero... Eso fue también lo que pasó durante la revolución industrial, ¿No?

En cierto sentido sí: la mecanización de los procesos industriales llevó a la eliminación de una serie de puestos de trabajo y la creación de otros.

Esa parte, efectivamente, es cierta.

Pero es la segunda parte de la ecuación la que me preocupa: eso de que, en un tiempo no muy lejano, los grandes avances tecnológicos o de conocimiento serán producidos por herramientas que, en el mejor de los casos, sólo te preguntarán qué te parece lo que han encontrado.

Y ahí vuelvo a la reflexión de ayer: "No sabemos cómo lo hace, pero funciona".

Pienso mucho en eso últimamente: las personas que me conocen dicen que le doy demasiado al tarro, pero supongo que forma parte de mi forma de ser.

Pensar demasiado: eso que esos señores, que nunca hablan de dinero, quieren que dejes de hacer.

Seguiremos hablando...

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