Trabajos de tarde noche

Buenas noches:

Lo sé: esto podría ser leído a las siete de la mañana en 15 años desde su publicación pero a veces, sólo a veces, uno debe permitirse el hablar en tiempo real sobre el momento en el que estas palabras se escriben, porque ciertos placeres, como el hablarte en presente, son cosas que la imaginación y la escritura te conceden, más allá de si uno está de acuerdo o no con el estilo...

Al turrón...

Tienes razón: mientras escribo estas palabras, la noche cerrada en Holanda se ilumina con los sensores de movimiento de las lámparas de los jardines, momento donde un gatito del vecindario hace su ronda, gatito que, por cierto, he tardado años en que llegara a confiar en mí, con años y años de mantener una debida distancia de seguridad que, el verano pasado, al salir de casa, empezó a quedarse tumbado en la entrada, esperando a que le tocara mientras empezaba a hacer una extraña danza donde me enseñaba su parte inferior, que se supone que es un signo de confianza (ni idea, la verdad).

El caso es que hace un ratito he terminado de revisar temas de datos, que por una parte me encanta pero que, por otra, a veces me da algún quebradero de cabeza.

Los problemas clásicos del oficinista moderno

No sé en qué trabajas, no sé qué haces con tu vida, pero algo curioso sucede con las personas que trabajamos, en mayor o menor grado, con cosas relacionadas con el mundo de la tecnología.

En el mundo moderno del trabajo, todo son datos: no creamos realmente nada, porque todo es intangible, conceptos, ideas, tablas de datos, gráficos, presentaciones con colorines o trabajos en herramientas especializadas donde se cuecen complicados procesos de negocio que reflejan, respectivamente:

1. Hasta la cosa más sencilla en el mundo empresarial puede convertirse en la cosa más compleja.
2. El nivel de inteligencia para intentar simplificar lo que de por sí es complejo es harto limitado.

Y en esto último, con mis cosas, porque las tengo como todos, creo que a veces ayudo a eliminar problemas, en mayor o menor medida.

Hoy, por poner un ejemplo, ha sido un día de esos donde me tengo que poner en modo obtuso y ayudar, del mejor modo que puedo, a que algo que está diseñado con amor y mucha inteligencia, sea realmente palateable y aceptable para el usuario real de toda la historia, una persona entrañable con la que, cada vez que trabajamos juntos, acabo con una enorme sonrisa.

Nivel de Chimpancé Borracho

Es mi metodología, literalmente la llamo así: si algún día escuchas a un español utilizando esa denominación, que sepas que, o bien soy yo, o es alguien de mi entorno, porque pocas personas utilizan ese concepto.

¿Y cuál es el concepto? El concepto es crear cosas o conceptos que sean comprensibles para un chimpancé borracho, es decir: en la medida de lo posible, que algo sea autoexplicable, que no requiera una gran curva de aprendizaje y que tenga formas para la persona que está enfrente para comprenderlo y/o usarlo rápidamente.

Hoy, alguien me entra por la aplicación de mensajería instantánea de la empresa y me pregunta que si puedo verificar un tablero de datos diseñado en una aplicación llamada PowerBI, que es un Excel en esteroides donde puedes crear y conectar repositorios de datos para, a continuación, ejecutar visualizaciones de los mismos.
Es una cosa muy interesante que, en el mundo empresarial, se va poco a poco convirtiendo en el día a día, con amantes fervientes y apasionados opositores por mil motivos, pero esa no es la discusión de hoy.

La discusión de hoy va de lo que ese tablero va a mostrar y cómo lo va a mostrar, así que hago "clic" en el enlance y me lanzo a bucear en el asunto.

2 minutos más tarde, estoy llamando a la creadora, que no me conoce muy bien, "ha oído hablar de mí", lo que suele ser un signo inequívoco de inocencia y de desconocimiento de lo que se le viene encima.

Las primeras impresiones son siempre duraderas

Lo primero que noto de esa persona es que responde todas mis preguntas al toque: sabe lo que está haciendo, se ha marcado un tablero de datos muy interesante, bien estructurado, muy fácil de manejar y, sobre todo, es muy fácil de mantener, lo cual es importante en este tipo de historias.

Pero uno es como es y le tiene que buscar cosas, que es el motivo de la llamada y, efectivamente, le explico lo que voy encontrando y la tipa coincide en que son buenas ideas.

Lo que iba a ser una llamada rutinaria de 10 minutos se extiende una hora: en la misma, nos pasamos trasteando, cambiando cosas, modificadores, colores... Todo aquello que puede ayudar a la mejor visualización y manejo de los datos que se expresan, sobre todo las acciones que se pueden derivar de según qué criterios aplicados a los datos.

Esa es la parte más interesante: ¿Cómo expresamos lo que tienes que hacer cuando haces abc y el resultado es 123?

Ahí es donde hablamos del "verdadero usuario final", que van a ser múltiples personas, entre ellas, alguien que no es precisamente muy ducha en tecnología y de la que me espero unas cien preguntas de qué significa esto o aquello, o como se hace tal o Pascual, sufrimiento que todos padecemos en algún momento de nuestras vidas cuando te encuentras ante personas a los que la tecnología te das cuenta de que les sobrepasa y que, sacarles de la rutina, les cuesta huevo y medio (con perdón).

Afortunadamente, ya digo, el hecho de que la llamada se extendiera tantísimo fue un indicio de que la sesión fue muy productiva, incluso conseguimos crear un proceso por el cual, a mi antojo, puedo actuar parte del cacharro yo solito, lo cual es un gesto de confianza, por una parte, de quitarse parte del problema del mantenimiento de encima, por otro, y de poner ver casi resultados directos en cuanto se apliquen las cosas en los respectivos lugares que ese tablero pide hacer.

Y todo eso, lo creas o no, es mucho más común de lo que uno puede creer: lo que no es tan común es lo bien que me lo he pasado jugueteando con el cacharrito, con esa persona trabajando conmigo y modificando allí y allá elementos para que, quienes vayan a usarlo, ojalá, lo encuentren sencillo, intuitivo y autoexplicativo.

Mil y pico palabras y ahora hay que ver si el RSS funciona bien o no (ayer decidí refrescarlo manualmente, pero quiero ver si hoy funciona sin ese refresco o no).

Mañana más y, ¿Quién sabe? A lo mejor, hasta mejor y todo :-))

Saludos...

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