Walraven van Hall: El banquero de la Resistencia

Buenas,

Esta semana me pasé por el cine y me vi una película holandesa llamada "Bankier van het Verzet" ("El banquero de la resistencia", en español): una película interesantísima que habla sobre la historia de la financiación de grupos de la resistencia holandesa durante la Segunda Guerra Mundial.

Cartel de la Película en Holanda (fuente: IMDB)

Esta película sigue una extraña tradición que, en los últimos años, supongo, debido a que, poco a poco, la lejanía en el tiempo en el que los hechos ocurrieron aumenta, permite establecer un pequeño margen para, desde una versión heroica del asunto, contar algunos aspectos no muy conocidos sobre dicho evento en los Países Bajos.

Esto además se une con que ya es Abril, mes en el que los canales temáticos de documentales en Holanda (Discovery Channel, National Geographic Channel...) empiezan con la matraca de la Segunda Guerra Mundial, llegando a su colofón el 5 de Mayo, el día de la liberación de Holanda. 

Hace un tiempo hablé sobre "Riphagen el cazador de judíos", con la enorme sorpresa de ser, a día de hoy, el artículo más leído de este blog y, de paso, ser el único o uno de los pocos artículos en español de la "figura y milagros" del tipo (para hacernos una idea, el segundo artículo más leído fue un post que hice, al poquito de llegar a Holanda, sobre diferencias culturales, a través de los anuncios para reclutar soldados, en Holanda y en España que, Dios sabrá por qué, acabó en Menéame, un agregador de noticias y links curiosos en español, similar al americano Digg.)

¿De qué va la peli? (Contiene Spoilers, pero es un hecho histórico documentado, así que ya sabes)

La historia habla sobre los hermanos Walraven y Gijs van Hall, ambos banqueros, los cuales, en un momento determinado, dada su posición económica y social, son requeridos para ayudar a financiar las acciones de resistencia de los grupos contrarios a la ocupación de Holanda por parte de los Nazis.

La historia de ambos hermanos es fascinante: Gijs van Hall terminaría convirtiéndose, entre 1957 y 1967, en alcalde de Ámsterdam, mientras que el primero, Walraven, moriría ejecutado el 27 de Enero de 1945 cuando, uno de sus colaboradores, delató a varias personas que formaban parte de ese grupo de personas que, con sus actos, ayudaron a financiar las acciones de resistencia y subversión de los mismos.

Los Walraven, en cooperación y con la autorización del Gobierno Holandés en el Exilio, llevaron a cabo una de las mayores acciones de fraude bancario de la historia de holanda (unos 50 millones de florines de la época que, a día de hoy, equivaldrían a 500 millones de Euros): entre otras cosas, falsificaron y distribuyeron certificados de depósitos y bonos del gobierno holandés, reemplazando los reales que existían almacenados en diferentes cuentas y cajas de seguridad del Banco Central Holandés.

Uno de los métodos más ingeniosos que crearon fue, además de un sistema contable donde, se supone, todas y cada una de sus acciones quedaron registradas para, una vez acabada la guerra, restituir a los verdaderos tenedores de bonos, la venta de acciones que apenas tenían valor contable a industriales y empresarios holandeses a precios inflados, consiguiendo así los tan necesarios recursos para poder financiar a la resistencia holandesa.

Una vez más, los industriales compraban acciones casi sin valor a precios inflados, pero ellos contabilizaron todo para que, una vez que la guerra acabara, dichos industriales pudieran recuperar su dinero (se consideró una acción patriótica, por una parte, aunque me da en la nariz que también fue una muy sutil forma de saber quién era quién, con respecto a la situación).

Todo esto, "ojo cuidao", bajo la supervisión del que fue asignado como Presidente del Banco Central Holandés en la ocupación, el filo-nazi y miembro del Movimiento Nacional Socialista en los Países Bajos (la organización colaboracionista NSB), Rost van Tonningen, el cual tenía como cometido asegurar que la autoridad monetaria holandesa cooperaba con los alemanes.

Esta historia, durante años, fue ocultada por el gobierno holandés, debido al carácter fraudulento de la operación (al final, fue un robo en toda regla, con un buen fin, sin duda, pero un fraude como el sombrero de un picador, al fin y al cabo).

La parte más interesante

La parte más interesante, en mi opinión, es la muy trabajada descripción de todo el proceso financiero, un sencillo, pero muy arriesgado método, de conseguir los fines que se propuso, creando toda una cadena de acciones que, según el monto fue creciendo, se fue debilitando (porque, ya se sabe, cuanta más gente sabe un secreto, más fácil es que sea descubierto).

Las partes que más me han hecho pensar

Varios detalles, a lo largo de la película, lograron reacciones variadas en la audiencia, pero yo hablaré de aquellas que, como espectador que entiende la validez histórica de lo narrado, me hicieron prestar más atención.

La primera es una que, por desgracia, pasó de puntillas sin que nadie se diera cuenta: muchísimos holandeses, sin hacer ningún tipo de aspavientos, vivieron con absoluta normalidad la ocupación alemana.

Es decir: si no eras judío y no te metías en líos, podías vivir una vida tranquila: esta parte fue especialmente verdad en las clases más pudientes, las cuales hacían una vida mucho más que normal, dentro de los límites en los que, dadas las circunstancias, lo único que cambió fue la jerarquía del estado (de funcionarios de alto nivel holandeses a altos cargos militares de los nazis).

La segunda es una escena en la que dos trenes se cruzan... En uno de los trenes van pasajeros holandeses, haciendo su viaje hacia dios sabrá qué lugar o por qué motivo: en el otro tren, en la dirección contraria, se ven vagones de mercancías o ganado con gente dentro... Sin decirte nada, se te dice todo: el silencio en el vagón de pasajeros holandés, mientras en el otro vagón se oyen a personas gritando y mirando a través de los barrotes a los otros.

Otra escena es la parte donde uno se da cuenta de que, al final, las guerras son terribles oportunidades de negocio: ofreciendo comprar esas acciones de apenas valor, a cambio de un sobreprecio para financiar a la resistencia, diferentes industriales y empresarios reaccionaron de formas y con expectativas diferentes.

Así por tanto, en una de las escenas, en un campo de golf, se ve a nuestros héroes, los hermanos Van Hall, dialogando con el presidente de NS, la empresa nacional de ferrocarriles holandesa, el cual alega que, dado que sus empleados van a hacer una huelga, el servicio quedará suspendido o afectado, pidiendo que la resistencia le compense el 100% de los salarios de sus empleados, por cuanto dicha acción se puede considerar subversiva y, por tanto, digna de ser compensada (con dos cojones, el amigo).

Esa parte se resume, en un momento determinado de la película, con una frase de uno de los mandos nazis: "En este país se cobra hasta para resistir".

La última, casi una anécdota, ha sido descubrir que el periódico holandés "Het Parool", nació en 1941, precisamente como un medio de la resistencia para difundir noticias y que, hasta que la guerra no acabó, fue distribuido de forma clandestina, con el apoyo de, entre otras cosas, aquel dinero que nuestros protagonistas consiguieron sacar del banco central holandés con sus triquiñuelas.

El presente

Como comentaba anteriormente, durante muchos años el gobierno holandés se negó a desvelar esta historia, por el carácter de fraude masivo que contenía (con independencia de la aprobación del gobierno en el exilio y de lo que, se supone, se hizo con cuidado: debido a la naturaleza ilegal de todo el aparataje, se confía en que Van Hall llevó una fiel contabilidad, pero como yo digo: no se puede demostrar que no fuera de otra forma y, al final, nos queda que, eso sí, sus acciones sirvieron para un buen propósito).

En el año 2010, finalmente, debido a su entrega, el valor de sus acciones y que, además, lo pagó con su vida, se erigió un monumento en Frederiksplein, una plaza céntrica, justo al lado de la sede actual del Banco Central Holandés, justo al lado, curiosamente, del consulado de España, en Ámsterdam.

El monumento, por cierto, fue creado por un madrileño, el artista Fernando Sánchez Castillo.

Conclusión

Hace un tiempo, con motivo del 100 aniversario de la Primera Guerra Mundial, una nueva serie de artículos y estudios re-abordaron todo lo que allí sucedió, con el suficiente tiempo y perspectiva para, esta vez, intentar hacer un poco de auto-crítica sobre el por qué de lo que pasó, así como sus consecuencias.

La Segunda Guerra Mundial tiene todavía ante sí unos 20 años más para, en ese momento, volver a hacer un ejercicio similar: una vez que se ganó la guerra, aquí (y quien dice "aquí", dice cualquier país que sufrió la ocupación alemana) hasta el apuntador resulta que fue resistente, que estaban todos en contra y demás: la realidad, ya digo, fue mucho más terrible, por cuanto un enorme segmento de la población, a través de su silencio, consintió que sus vecinos, colegas de trabajo, conocidos o, simplemente, los compañeros de pupitre de los niños en el colegio, fueran enviados a campos de concentración, con la callada como respuesta, sin hacer nada por evitarlo.

Sí: hubo héroes que resistieron y que ayudaron en el empeño, pero desafortunadamente fueron una clamorosa minoría (porque esa es la terrible verdad de todas estas cosas: el silencio es una forma muy cómoda de ser cómplice de algo sin sentirte culpable).

Recomiendo esta película encarecidamente a los que, como yo, amen la historia y que, en su caso, tengan un cierto interés sobre algunos de los hechos que sucedieron, a veces terribles (véase Riphagen), a veces heroicos (véanse los hermanos Van Hall) durante ese tiempo tan convulso que fue la Segunda Guerra Mundial aquí en los Países Bajos.

Seguiremos informando.


Paquito
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Twitter: @paquito4ever

Comentarios

  1. Acabo de ver esta pelicula,lo siento no conocía esta historia,y para mi fue desde ya lamentable.tanto que busque mas y es x el que veo este tu articulo, tremenda redacion hasta el momento,en que pones dudas..no intento debatir,pero se necesita mucho para poner en duda lo que logro ese banquero,como antes escribistes bien ,pudo asumir silencio,en cambio sufrio,y puso a sufrir a su familia,al final pago con su vida.pienso que existen muchas historias de valor personal en bien de la humanidad,me alegro mucho ver esta,y en silencio le agradezco a walraven van hall.

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    Respuestas
    1. Hola,

      Gracias por la visita y el comentario: entiendo que "el efecto Netflix" ha arrastrado a un montón de gente al blog (lo cual está muy bien: el artículo fue escrito en Abril e, incluso, he visto que una página web ha copiado algunas cosas de este artículo, lo cual, siendo internet, aunque duela, no hay mucho que uno pueda hacer).

      Me parece que no ha quedado muy clara la historia... Nadie pone en duda el valor de los hermanos van Hall, ni mucho menos...

      Lo que se pone en duda, y llevo por aquí viviendo un tiempecito, se plasma sobre la población: si leyeras el artículo de Riphagen (el cazador de judíos), entenderías que muchas cosas que pasaron por aquí fueron terribles (una gran parte de la población fue cómplice y se benefició de, entre otras cosas, la expropiación de bienes a los judíos).

      Esta parte la película lo expresa muy bien cuando los dos trenes se cruzan...

      Y esto no es negociable: desafortunadamente, en muchos países ocupados (incluyendo Holanda) hubo una actitud positiva hacia la misma (porque sí, algunos intentaron resistir, pero los daños colaterales, como las deportaciones de judíos para su posterior exterminio, se llevaron en silencio, mirando hacia otra parte).

      La película lo expresa muy bien en la vida que llevaba van Hall... La escena del barquito, con un día precioso, con el retoño...

      Así que, por supuesto, se agradece que gente como este hombre, literalmente, se jugara (y pagara) con su vida el sacrificio (eso no está en discusión): lo que no se agradece es el silencio cómplice de una enorme parte de la población (y que, sin duda, habrían delatado a este hombre por hacer lo que él consideró correcto).

      Un saludo y mil gracias por pasarte por aquí :-)

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