Buceando en el pasado para descubrir el presente

Buenas:

En un apacible y caluroso domingo (nota: llevamos casi un mes sin lluvia y, Holanda, está pasando de ese verde, cuasi perenne, que cubre sus calles, a un amarillo más propio del altiplano manchego que uno podría encontrarse por España en esta época del año), buceando por la red, como siempre, reencontré una preciosa joya que hoy me gustaría compartir contigo.

La historia explica, en cierto sentido, el pasado y el presente, además de llevarme a una preciosa anécdota que, hoy, cerrará el artículo.

Esta es una batallita de la informática y de un amiguete mío, unidos ambos por, en su día, el trabajo, hoy por una amistad y por el cacharro que, cuando no peta, está ayudándome a escribir este post en el blog...

Allá vamos: disfruta...

1992

Yo tenía 13 años en 1992: fue "el año de España", lo recuerdo como si fuera ayer, por dos eventos que, durante un buen tiempo, pusieron a mi país en el mapa global.

Estamos hablando, por una parte, de la Exposición Universal de Sevilla (que tuve el placer de visitar dos veces) y, por otra, los Juegos Olímpicos de Barcelona.

Fue un año donde mi país, después de muchos años de una dictadura retrógrada, empezaba a sacudirse la caspa acumulada por años de retraso, creando autovías y autopistas que empezaron a conectar el país, construyendo el primer tren de Alta Velocidad, que conectaba Madrid y Sevilla (justo a tiempo para esa Exposición Universal), dando por fin al resto del mundo una imagen distinta de los toros y el flamenco, prototipo del imaginario global cuando uno preguntaba por ahí que qué sabía de España...

Lo que yo no sabía entonces (faltaba un año para tener mi primer ordenador personal, un IBM PS/1, Serie 2133, Modelo 154 (lo recuerdo como si fuera ayer) es que, mientras todo eso sucedía, un evento completamente anodido y extraordinario sucedía en la otra punta del mundo: tardaríamos años en saber qué y cómo pasó, de ahí que, hoy, lo cuente, porque creo que tiene su importancia...

En una localidad del estado americano de Massachusetts, Cambridge, una muy reputada institución educativa llamada "Instituto Tecnológico de Massachusetts" (más conocido por sus siglas en inglés, "MIT") albergaba una pequeña sesión con un tipo "bastante peculiar"...

La historia de como el tipo acabó hablando a aquellos estudiantes es un poco rocambolesca: resulta que, en aquel tiempo, el tipo se acababa de casar con mujer y que, la hermana de la misma, haciendo un máster en dicha institución, le pidió que, por favor, se pasara por allí y que les diera una charla.

Y como el amor, según parece, consigue mover montañas y voluntades de hierro como la de este tipo, efectivamente, allí fue, pasando un ratito con los mismos, hablando de lo que hacía, que lo hizo y de, más importante, las posibilidades de las cosas en las que estaba trabajando.

Aquel tipo se llamaba Steve Jobs...

El vídeo (en Inglés) dura una hora y pico, pero lo interesante es lo que, ya en 1992, 5 años antes de que volviera a Apple y "la liara parda" (remontando una compañía que estaba en bancarrota y que, a día de hoy, es la compañía más rentable del planeta), nuestro amigo se presentó allí hablando de esa empresa que creó cuando fue precisamente despedido de la empresa que fundó.

Esa empresa, se llamaba NeXT: Apple compraría la empresa en 1997 y con el a Jobs, el cual integraría toda la tecnología de aquella empresa que sobrevivió como buenamente pudo y que hace que, a día de hoy, hasta la IBM haya dejado atrás a los PCs y utilice de forma masiva los ordenadores con la icónica manzanita.

URL directa al vídeo: https://youtu.be/Gk-9Fd2mEnI

Nótese que la chiquilla que le presenta al inicio de la charla tiene un acento "conocido": es sin duda española (he intentado investigar quién era: probablemente, a día de hoy, sea alguien muy importante, aunque en aquel entonces sólo fuera una estudiante).

En ese vídeo, nuestro archi-conocido invitado hablaba de la tecnología y de las cosas que, en aquel entonces, su empresa intentaba conseguir (extender el concepto de la Programación Orientada a Objetos "hecha bien" que, en cristiano, quiere decir crear programas como si de piezas de Lego se trataran, pudiendo así reutilizar partes de esos programas para otros propósitos, con los consiguientes ahorros de tiempo y dinero)...

Esos ordenadores que hizo durante un tiempo (unas también icónicas cajas de magnesio cuadradas) tienen también una curiosa historia: una de ellas sería usada por un intrépido investigador del Centro Europeo para la Investigación Nuclear en Suiza (lo conocerás por sus siglas: el CERN) para crear las bases de la Worldwide Web, que es lo que te permite ahora mismo leer estas palabras.

¿Por qué te cuento esto?

Hace más o menos un año, la persona que me hace sonreír al pensar en esta historia, un fanático del mundo del PC, me vendió el ordenador que, en estos momentos, sufre el aporreo de sus teclas por el abajo firmante (un maquinón).

Un tiempo antes, había dado mi Mac a mi hermana y, como Apple últimamente se está pasando con los precios, decidí volver al PC con Windows, por aquello de darle otra oportunidad (nota mental: craso error... Hoy ha petado en medio de una video-llamada con mis padres, vía SKYPE, sin motivo aparente)...

La batería en ese tiempo se ha inflado y, recientemente, el fabricante me ha informado de que, al parecer (después de años donde este problema ha sido reportado), son conscientes del problema, enviándome una batería de forma gratuita (un poco tarde: tuve que comprar hace unos meses una nueva vía Amazon, porque ni ellos mismos la venden ya)...

Al informar a mi amigo de la historia, me contó algo que me hizo sonreír y que justifica este post...

Resulta que, como bien decía Jobs en el año 92, su software buscaba la creación más rápida y eficiente de software. Desde que volvió a Apple en el 97 e introdujo ese software (el Sistema Operativo Actual) en todas las computadoras de la manzana, a partir del 2001, toda una generación de desarrolladores han ido creando software especializado (sobre todo plataformas de creación o de implementación de software) bajo ese sistema.

Hasta el punto en el que hemos llegado, en el que hoy en día hay aplicaciones que uno puede utilizar en Linux o en el Mac, pero no en Windows y, si están en Windows, son una versión "portada" (un apaño para que funcione en dicha plataforma)...

En esas estaba yo cuando, mi amiguete, me comentó que, en un proyecto en el que está inmerso, en una multinacional gigantesca, había estado teniendo problemas con un software de compilado de código que utiliza para sus cosas...

Había pasado una semana buscando la solución, pero no hubo forma hasta que, a base de Guglear, descubre que el software original fue escrito para el Mac (que utiliza debajo de los colorcitos algo llamado UNIX y que, para que entendamos la movida, es el padre de Linux y que se utiliza para cualquier cosa remotamente importante)...

Así que, esa tarde, mi amiguete se bajó a la calle, se fue a una Apple Store, compró un Mac para probar si la cosa funcionaba y, lo que le había llevado una semana de quebraderos de cabeza, se solucionó en 20 minutos...

Aquel fanático del mundo del PC (créeme: mi ordenador era su "segundo ordenador", un bicharraco con el que algunos de los ingenieros que trabajan conmigo babean en términos de prestaciones), después de una discusión, la noche en el que le compré el portátil (en un Sushi-Bar cerca de mi oficina), se cayó del guindo y, por fin, tuvo a bien darme la razón en los argumentos que le di sobre por qué, en mi opinión, los productos de Apple eran mejores que los de la competencia.

Este tipo, que tenía todo tipo de cachivaches, ordenadores PC de altísima gama, teléfonos Android de última generación y demás, en apenas un par de semanas mandó todo a hacer puñetas y se convirtió a la secta manzanera...

"Por fin has descubierto que valor y precio no es lo mismo" le dije: "Para alguien como yo, quizás tengas razón, con cacharros caros, pero para alguien que se gana la vida escribiendo código, uno no debe jugársela".

Por eso, escuchando una vez más esa conferencia, hace ahora 26 años, en una clase de una reconocida universidad americana, gracias a que la hermana de la esposa está en ella, uno puede apreciar como, sin saberlo, aquel hombre, con todas sus virtudes y defectos, estaba escribiendo el futuro, desde una posición mucho más moderada de la que tuvo en su vida, curando aquella soberbia que le costó el puesto y que, gracias a la cucharada de ricino que se tuvo que tragar, le haría, unos años más tarde, el ejecutivo más exitoso de las últimas décadas.

Por eso, siempre, uno tiene que mirar al pasado para entender el presente y afrontar el futuro: nada como ver a alguien obstinado en una posición cambiar de opinión para acabar aceptando que, todos, en mayor o menor medida, en tal o cual asunto, estamos llenos de prejuicios y que, a veces, la fuerza de la realidad, por más que no nos pueda gustar, nos llevará al punto inevitable de los hechos.

Y el caso es que aquel tipo me recuerda a alguien...

Eso es todo: seguiremos informando (si el dichoso calor nos lo permite: me estoy muriendo con tanta humedad, tanto calor y tanto mosquito).


Paquito
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Twitter: @paquito4ever

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