Howick y Lili

Muy buenas:

No: el título del Post no quiere decir que me ha dado un Marichalazo, ni son términos técnicos de algunas de las cosas que escribo a veces o, simplemente, los nombres de dos personajes de alguna serie de dibujos animados...

"Howick y Lili" son los nombres de un niño y una niña de 13 y 12 años, nacidos originalmente en Rusia, de madre armenia y que, cuando tenían uno o dos años, fueron traídos por la misma a Holanda...

Estos niños han crecido aquí: no hablan armenio (una de esas cosas que sigo sin entender sobre algunas personas que deciden no dar el idioma materno a sus hijos: alguien me lo tiene que explicar algún día, pero ese no es el motivo del post), son holandeses, no tienen raíces en Armenia y, según parece, ni siquiera han estado allí...

La historia de Howick y Lili, hasta aquí, no dejaría de ser la historia de tantos y tantos miles de inmigrantes que, como yo mismo, un día salen de un país y se van a vivir a otro...

Excepto por un problema: su madre entró ilegalmente en el país.

Holanda tiene un protocolo para casos concernientes a inmigrantes que, en un momento determinado, habiendo accedido al país con menores, se encuentran ante un proceso de expulsión: se establecen una serie de criterios, en particular sobre la adaptación e integración de los niños para poder residir en el país (básicamente si los niños han vivido más de 5 años en el país, tienen menos de 18 años y si han estado monitorizados por alguna institución gubernamental, bien la escuela, bien servicios sociales o quien sea que pueda decir que, efectivamente, han hecho una vida más o menos normal con sus derechos protegidos).

La infancia en Holanda es un tema interesante: los niños, desde que nacen, son automáticamente puestos sobre el control del Estado a través del sistema médico (los bebés deben ser pesados, medidos y controlados periódicamente en todos los protocolos habituales, incluyendo vacunas y demás), el colegio (el cual puede impedir que te puedas ir de vacaciones con ellos en pleno año escolar, pudiendo activar a la policía para que así se cumpla su asistencia a clase) o el ayuntamiento (en términos de vivienda adecuada y demás), por poner varios ejemplos.

Son cosas a tener en cuenta al echar o traer progenie por estos lares: los menores aquí son intocables (recuerdo el caso de una familia a la que el Estado retiró la custodia porque estaban obesos, al considerar que los padres no los estaban alimentando de forma adecuada)...

Volviendo al tema: la madre de estos niños, que entró ilegalmente en el país, fue deportada hace un año... Para más INRI, según parece, la pobre mujer padece problemas psicológicos, lo cual pone todavía más presión en el asunto.

Una vez la madre ha sido deportada, queda el tema de los niños... "¿Qué hacer ahora?"

Según parece, la mujer, probablemente por miedo y, quizás, también por sus problemas psicológicos, no siguió el procedimiento adecuado para proteger legalmente a sus hijos, así que, ¿Cómo no? El sistema se pone en marcha para determinar si sus hijos deben ser deportados o no...

El Sistema

Por una parte, "Aquí mis amigos", que tienen la misma empatía que puede tener un alcornoque cuando ve a alguien tropezar con una piedra...

"La ley es la ley", vienen a decir...

Por otra parte, la defensa de los menores, que defiende que los niños se han criado aquí, que no hablan armenio, que la madre tiene problemas psicológicos, lo cual probablemente supone que no podrá cuidar de ellos y que, si los deportan, acabarán en un orfanato, en un país extraño, donde ni siquiera serán capaces de comunicarse...


"Aquí mis amigos"

El ministro de Justicia, que tiene poder para, como en otros países, aplicar una excepción, dice que le parece muy bien, que la ley es la ley y que para adelante...

El primer ministro del país, otro que tal baila, dice que adelante, que la ley es la ley y punto pelota.

En todo momento, el argumento sostenido es que la madre no cooperó en el proceso de deportación de la familia (una persona con problemas psicológicos y que, supongo, debería estar aterrada de lo que supone ser deportada con sus hijos: esto lo argumentó la defensa) y que, como el proceso no fue como ellos quieren que sea, pues mala suerte y a correr.

La reacción

Hasta aquí, ya vemos como las gastan "aquí mis amigos" (repito: la capacidad de empatía propia de un alcornoque): el viernes por la noche, en uno de los canales nacionales, se establece un debate público (diversas personalidades del país, incluyendo una de las princesas del país, apoyan a los chavales): en un momento determinado, el jefe del sindicato de policías de Holanda declara, ante todo el país, que la decisión es escandalosa, que esto no debería pasar en un país como Holanda y que, como país, deberíamos avergonzarnos de deportar a dos niños.

Los de "las reglas son las reglas"...

A mí me encanta escuchar a este tipo de gente: tan rectos y tan pulcros, siempre dispuestos a aplicar la máxima dureza de la ley o del Sistema ante aquellos que no tienen la fuerza o la capacidad para defenderse en igualdad de condiciones.

Es la cobardía de la soberbia, pecado nacional por aquí (al igual que el nuestro es la envidia: cada país tiene el suyo) y, como bien dicen los alemanes, "la soberbia te hará caer"...

Así que, mientras no haya consecuencias, aplicamos todo el peso de la ley contra dos niños, porque la madre, que está de la cabeza, no siguió el proceso adecuado...

Y tan tranquilos...

Pero esto no es nuevo: su ministro de exteriores, otro que también es para echar de comer aparte, haciendo declaraciones pseudo-xenófobas, sobre países con diferentes culturas, diciendo que ningún país con diferentes culturas en el mismo lugar ha llegado nunca a ningún sitio (debería pasarse por Estados Unidos o, mejor, que se pase por la sede la Unión Europea en Bruselas: a lo mejor ellos han logrado algo) mientras el primer ministro, en lugar de echarle a la calle por idiota, decide mantenerle en el puesto, porque, "todos cometemos errores" (curioso: cuando los demás cometemos errores, nos aplican la regla a la coma).

Para que te hagas una idea: este tipo de comentarios, en un entorno de trabajo expuesto o compuesto por diferentes nacionalidades, te puede costar el puesto...

Así que imagínate la imagen de tu país cuando tu primer embajador (el señor ministro de Exteriores) suelta las lindezas que suelta...

Este es el perfil, damas y caballeros, de la gente que nos lleva adelante: gente con la capacidad empática de un árbol, con tintes xenófobos y tics pseudo-autoritarios sobre aquellos que no pueden defenderse...

Pero claro: el problema es cuando las cosas tienen consecuencias... Y las consecuencias, más allá de que gran parte de la población alucinara (otra parte aplaudía el rollo: otros a los que, mientras que no sea a ellos, les encanta la crueldad de la estricta aplicación de lo que sea, en particular hacia los inmigrantes), es que entonces, parte de su coalición de gobierno diga que esto, como no se haga algo, les puede costar disolver la coalición y mandar a hacer puñetas al actual ejecutivo.

Donde dije Digo...

¡Vaya hombre!... "Aquí mis amigos", tan estrictos y rectos, tan coherentes, con tanto "la ley es la ley", tan pronto como ven su culo rozando la calle, de pronto reciben la inspiración divina para hacer lo que, para cualquier persona con dos dedos de frente, debería ser una decisión lógica.

Ante la amenaza de la Unión Cristiana y del D66, el ministro de Justicia, que repito, tiene en su mano el poder cambiar el resultado judicial, de pronto viene con que (ojito), "las circunstancias han cambiado" y decide hacer lo correcto (otorgar el permiso de residencia para estos niños).

Ese "cambio de circunstancias", repito, es la amenaza de dos de los grupos políticos que sostienen al actual gobierno: hasta ese momento, la vida y destino de esos dos niños le importaba cero y menos.

Y para no olvidar: hay miles de casos parecidos, donde esta banda aplica la ley sin ningún tipo de compasión o humanidad (en este caso, afortunadamente, los defensores del caso hicieron un muy buen trabajo de difusión del problema).

Nunca olvidar donde estamos...

Dicen que la política es el arte de lo posible: el problema es cuando uno ve a determinados agentes o sujetos en posición de poder aplicando métodos crueles o, directamente, como el Ministro de Exteriores o el ministro de Economía, haciendo comentarios xenófobos y racistas.

Recordemos, además, que los pueblos tienen los gobernantes que merecen: esos gobernantes responden a sus convicciones personales y, a su vez, a lo que creen que es el sentir del pueblo al que representan y sirven (por más que, por sus actos los conoceréis, parece cada vez más evidentes que las élites políticas no entienden su vocación de representación y servicio hacia aquellos que les eligen para estar donde están haciendo lo que hacen).

Todo esto sucede, al final, porque ese sentir, por más que no se hable en público, está aquí: lo verás cuando, ese compañero de trabajo tan amable que tienes, con un par de cervezas encima, de pronto se le afile la lengua y empiece a largar sobre lo que opina sobre tal o cual aspecto (en particular, sobre aquellos que no somos de aquí).

Y quien dice aquí, ojo, dice allí también: esto no es exclusivo de los Países Bajos, ni mucho menos, pero como inmigrante que reside aquí, escuchar y ver según qué cosas mientras, a su vez, te van diciendo lo extremadamente tolerante y abierta que es la sociedad aquí, a mí por lo menos, me fuerza una mueca entre la sonrisa de la incredulidad y la tristeza de la incoherencia.

Porque lo que más me duele es que, a la mínima que otros (sistemáticamente miran a los mismos: la propaganda y la soberbia se sostienen sobre mantener los clichés y resaltar los defectos de los demás sobre los tuyos) hacen algo remótamente parecido, te lo ponen inmediatamente en los telediarios, mientras se arrojan los defensores de la bondad absoluta y los absolutos poseedores de todas las cualidades que se te ocurran.

Porque "la ley es la ley", sí, "hasta que deja de serlo": un postulado quasi gallego, que probablemente sería firmado por un reciente ex-presidente de Gobierno en España, que solía empezar afirmando cosas y que, antes de acabar la frase, como lo hará hoy este post, solía agregar:

"O no"...


Paquito
Emilio: sugerenciasapaquito (arroba) yahoo (punto) es
Twitter: @paquito4ever

Comentarios

  1. Buenas
    Como padre de dos energúmenos se de primera mano como se trata aquí la infancia y me quito el sombrero.
    Sobretodo cuando ocurre algún problema de aprendizaje que se moviliza todo dios.
    Sobre estoa crios estábamos hablando y algunos decian que la ley es ley y que habia que cumplirla.
    Otro que se tienen que quedar. Hasta que una compañera croata con muchos años aquí y que los tiene ya muy calados se acerca y suelta: son blancos y cristianos, se quedarán. Si fueran moros ni estaríais hablando de ellos. Y se largo con su café.
    Me cae muy bien.

    Un saludo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Buenas:

      Págale a tu compañera croata lo que se quiera tomar en el bar y mándame la factura de la consumición, que se la pago encantado (brutal: lo ha clavado).

      No había visto ese detalle (me hago mayor: pierdo facultades), pero es cierto: la semana siguiente tenían una situación similar con unos niños afganos y me parece que les van a aplicar el asunto a la coma (tu compañera croata lo clavó, sin duda).

      Mil gracias por la visita, el comentario y la anécdota.

      Eliminar
    2. Buenas

      Hablando con mi compañera de estos temas(cuando habla sube el pan) tenía la teoría de que esto estaba más que planeado porque la gente no quiere ver la realidad. Tanto aquí como en España queremos sentirnos bien en nuestra burbuja y a los políticos se les pide implícitamente que no nos hagan tomar decisiones morales. No son hipócritas, son realistas.
      Si salieran con un PowerPoint y nos dijeran que si se quedan estos chiquillos también se deberían quedar tantos otros.
      Que cada chiquillo le cuesta al estado una pasta en servicios sociales(por un chiquillo con Hiperactividad el estado designa 900 euros semanales en colegio especial y clases de apoyo) y que a lo mejor no hay pasta suficiente para tu enano porque estos que vienen están más jódidos.
      O que se jodán todos, aquí no entra nadie y seamos los hijosdeputa de Europa. Y luego a votar.
      Y en España tres cuartos de lo mismo.
      Le vendemos armas a Arabia para que maten a crios a lo bestia o no se las vendemos y mandamos a toda una región a la muerda porque no nos van a querer comprar barquitos y necesitamos la pasta. Y luego a votar.
      Yo soy muy partidario de los PowerPoint y de la democracia directa.

      Un saludo

      Eliminar
    3. Buenas:

      Lo de tu compañera es para ponerle un Podcast, sin duda.

      Estoy de acuerdo en que, sobre todo, queremos que la realidad se ajuste a nuestro pensamiento y forma de ver la vida.

      El sistema político es una expresión más de la dinámica de grupos, pero con una capacidad o efecto sobre sus decisiones mucho mayor que el común de los mortales (lo mismo sucede con compañías de tamaño monstruoso que afectan a millones de personas: que se lo pregunten a Facebook cuando les da por cambiar una coma en uno de sus términos y condiciones o, simplemente, cambiando las opciones por defecto de su sistema).

      Entiendo que la última afirmación es un magnífico ejercicio de sorna: a mí me aterra el "pensamiento PowerPoint" (siempre digo que, de hecho, el ejército americano lo ha prohibido para según qué cosas, por cuando sobre-simplifica el análisis y expresión de problemas).

      La democracia directa es interesante, sin embargo: a mí me mola del sistema anglosajón el hecho de que uno elige directamente a alguien y, ese alguien, a su vez, si no representa lo que ha prometido, es penalizado.

      Sin embargo, el peligro es cuando uno es votado por animales de bellota que quieren que apliques burradas (que se lo pregunten a los suizos, que en un momento determinado tuvieron que reformar qué cosas se podían votar por referéndum, porque el personal empezó a pedir que se aplicaran cosas bastante contrarias a ese idílico lugar con montañas y vaquitas pastando alegremente por ellas).

      En fin: que tu compañera merece un Podcast (díselo de mi parte).

      Un abrazo y gracias de nuevo por pasarte por aquí.

      Eliminar
  2. Lo bordas. Es que me imagino los peridódicos barriendo para debjao de la alfombra las miserias tulipanas. Al final los holandeses-armenios se quedan, lógicamente y Rutte sigue. Hipocresía en grado máximo, como no podía ser menos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Buenas:

      La hipocresía no es exclusiva de "aquí mis amigos"... Es como lo del barco con inmigrantes que no quería ningún puerto: España coge y, por gesto, decide abrir puerto para que puedan llegar y, a partir de ahí, dos cosas se descubren:

      1. Que el barco apaga el sistema internacional de navegación cuando empieza a merodear las aguas internacionales próximas a Siria (con lo cual, no se sabe si de verdad están rescatando a naúfragos o si, simplemente, sin entrar a juzgar, están sacando a gente de allí).

      2. Que en cuanto abres la mano, se te toma el brazo: "el efecto llamada" hizo que los días siguientes el número de barcos que intentó hacer la misma jugada se multiplicó (al final se tuvo que volver a cerrar el frigo, con llamada al orden, entre sonrisa y jiji jajá de la Merkel al actual presidente del Gobierno).

      Todos, absolutamente todos, tenemos vergüenzas que tapar: lo que yo llevo mal es que, acto seguido de actos hipócritas y cobardes, se la envainen, mientras siguen apuntando a los demás por, esencialmente, hacer lo mismo (eso es lo que me resulta paradójico y solamente explicable desde una posición de soberbia y complejo de superioridad que, la Historia, varias veces, les ha borrado con dos capones bien dados).

      Poco más...

      Gracias por pasarte por aquí y gracias por el comentario.

      Eliminar
  3. Creo que el tema es muy delicado, entre otras cosas porque estos dos niños no son los únicos.

    Por una parte, me parece terrible que echen a dos crios de su casa y los manden a un futuro incierto en un país que desconocen.

    Por otra parte, he leido por ahí que es bastante típico que gente q se cuela ilegalmente en el país con niños haga este tipo de cosas: alargar el proceso todo lo que pueden y más y no enseñar a los niños la cultura y el idioma de procedencia para luego poder reclamar desarraigo con el país de origen y arraigo con el que viven. Y si consigues que acepten a los niños, incluso si te echan a tí, puedes conseguir volver via reunificación familiar.

    Sinceramente, no sé qué me gusta menos, que la gente que hace las cosas mal se salga con la suya (la madre tendrá todos los problemas mentales que quieras, pero o bien es muy lista, o la han estado asesorando muy bien) o el que dos críos paguen el pato por los errores de adultos. Lo que en cualquier caso me parece terrible es que una madre niegue a sus hijos su idioma y cultura a sabiendas de que, llegado el momento, los pueden echar.

    Seré cruel (mucho) pero yo a los niños los dejaba en holanda y la madre la dejaba en Armenia, al menos un tiempo y hasta que haga las cosas bien. Y me encargaba de que los niños aprendieran el idioma para poder enviarlos varias veces al año a su país de origen a visitar a su familia. Así seguro que otras madres tentadas se lo pensaban dos veces a la hora de joder el futuro de dos crios.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Buenas:

      Gracias por pasarte por aquí: efectivamente, no son los únicos (y, afortunadamente para ellos, se han librado de la historia... Como mencionan por arriba, una chica comentó a sus compañeros que "son blancos y cristianos, se quedarán. Si fueran moros ni estaríais hablando de ellos"...

      Eso es cierto, y sigue siendo terrible: entiendo los argumentos que ofreces, pero también entiendo las circunstancias de las personas que lo hacen (no estamos aquí para tomar el sol o para tomar cañas: somos inmigrantes, como ellos, pero hemos nacido en el lugar adecuado del mundo y a nosotros no nos dan mucho por culo, no porque no quieran, sino porque no pueden).

      Me pongo en la piel de esa gente y no sé qué pensar: ¿Qué haría yo? Probablemente lo mismo (al igual que tu o cualquiera: esta gente no viene de lugares paradisiacos, sino de verdaderos infiernos por multitud de circunstancias).

      Dicen que "hecha la ley, hecha la trampa": aquí se escudaron en un defecto de forma (la cooperación de la madre, la cual, según parece, sufre problemas mentales)... En toda ley existen eximentes: aplicar la ley a la coma sin tener en cuenta los atenuantes son una forma de crueldad (se ponga como se ponga).

      A su vez, recuerda, sólo cuando dos partidos de la coalición de gobierno amenazan con romperla, entonces les da por rectificar: hasta ese momento, "la ley era la ley" (crueldad e hipocresía, todo juntito: sólo faltan las fotos de los sujetos sonriendo al lado de los niños para que ganen el perrito piloto de la tómbola de la feria).

      Hablamos de esto y recuerda: en el ordenamiento jurídico, siempre se deben estudiar los atenuantes y la proporcionalidad de la sentencia (somos Europa, no América: no buscamos revancha a través del sistema judicial, sino justicia).

      Y recuerda: a ti no te lo hacen no porque no quieren, sino porque no pueden (somos blanquitos, europeos y cristianos: Turquía no entró en la UE hace muchos años, cuando podría haber sucedido, por una razón... Eso sí: países como Hungría o Polonia, donde la democracia ha sido aniquilada, sin que se levante una ceja o se haga algo al respecto en Bruselas, entraron por la puerta grande, porque Alemania quería vender BMWs sin aranceles).

      Nada más... Nada menos...

      Gracias una vez por pasarte por aquí y gracias por el comentario.

      Eliminar

Publicar un comentario

Todo comentario, siempre y cuando sea educado, es bienvenido.

Quizás te pueda interesar...

Walraven van Hall: El banquero de la Resistencia

Sobre Cataluña y su independencia

El efecto Osborne

El Curioso experimento de Inteligencia Artificial de Facebook

Las Bicis de la Economía Colaborativa