Ralentizarte

Buenas:

¡Feliz año nuevo! Espero que 2020 nos trate a todos bien y que tengamos un año tranquilo y feliz.

El título del post resume lo que, en las últimas 3 semanas, he estado comentando con gente que coincide conmigo en una alineación geográfica similar: todos venimos de lugares donde la cantidad de horas de sol es netamente superior a la que tenemos aquí, en los Países Bajos.

Vacaciones 2019 - Análisis

Todo empieza cuando, en Navidades, finalmente, tomo mis largas (y muy merecidas, tengo que agregar) vacaciones que, en diferentes periodos, se reparten de la siguiente forma:

  1. Dos semanas en Madrid.
  2. Una semana en la costa mediterránea española.
  3. Una semana y media en Holanda.
Lo primero que noto, cuando aterrizo en Madrid, es que la temperatura es más o menos similar a la que dejo atrás en Ámsterdam, así que eso no me importa mucho.

Lo que sí que importa viene unas horas más tarde, y tiene que ver con una de las cosas que más sufro durante los 11 meses que dejo tras de mi: la calidad del sueño se dispara.

Tengo varias teorías al respecto (unas más disparatadas que otras) pero, en mi análisis y hablando con gente de otros lugares, con condiciones diferentes (como la altura sobre el nivel del mar, la humedad y la temperatura)  pero que coinciden en el hecho de que nuestros países están bañados por el mar Mediterráneo, llego a la conclusión de que debe de ser la calidad de la luz (vivo en un país donde, en periodos continuados, no puedes señalar al cielo y encontrar al Sol) y la cantidad de horas de la misma (España está debajo de Inglaterra pero tiene Horario Central Europeo, cosa que nos da una hora más de sol durante el invierno y una hora menos, que es cuando menos importa, en verano), afectan a mi organismo.

Durante los primeros dos días, duermo plácidamente en mi famoso "sofá narcoléptico", un viejo sofá que, no sé exactamente qué es lo que tiene, pero que tiene la portentosa capacidad de atraparte y hacerte dormir como no lo habrás hecho jamás.

Al principio era una broma, pero el nombre no se lo di yo, sino un vecino mío que, hace muchos años, después de invitarle a un café en casa, decidió sentarse y, cuando se quiso dar cuenta, estaba plácidamente dormido en el, confesando haber tenido una de las mejores siestas de su vida (decidió bautizarlo con el nombre ya dicho y, desde entonces, me refiero a el como tal).

Inmediatamente, después de los dos días de recuperación de rigor (son 11 meses seguidos de supervivencia y lucha contra los molinos de viento holandeses), lo que notas es paradójico: empiezo a dormir menos, a acostarme mucho más tarde, despertarme más temprano (con el Sol) y, sin embargo, me siento descansado y activo, preparado para lo que me echen.

Durante esas dos semanas en Madrid, más allá de tener un cuidado exquisito con lo que como (si no conoces la historia, te dejo aquí un link a toda la serie de posts al respecto), lo que noto es precisamente que me siento mucho menos cansado, más vital, más activo, con una claridad mental mejor (que tampoco es mucho, que digamos :-)) y toda una serie de sensaciones físicas que, claramente, me faltan en Holanda.

El tren de Alta Velocidad me deja en mi destino y empieza la semana en la costa mediterránea... Temperaturas absurdas (19-20 grados durante el día), Sol brillante, cielos perfectamente despejados y, de nuevo, esa sensación de que, durmiendo esta vez un poquito peor, estoy fantásticamente bien.

En esa semana, además, descubro que tengo la presión sanguínea un poco elevada, así que me volveré a Holanda con un cacharrito que, gracias a mamá Paquito, me ayudará a medirla).

Vuelta a Holanda

Es en la vuelta a Holanda donde, en apenas unas horas, empiezo a notar la palabra que da el título a este post: al despertarme al día siguiente, noto como, una vez más, mis horas de sueño se han estirado, pero que me encuentro cansado, con la sensación habitual de una ligera presión en la cabeza y, con el cacharrito que se viene en mi maleta desde España, diciéndome que tengo una tensión sanguínea baja (en el sístole es muy baja: en el diástole, que en España me sale alta, me sale "normal").

Como uno es puñetero y, quizás ya te habrás dado cuenta, "un poco obsesivo", me pongo de inmediato a estudiar las sensaciones de mi cuerpo.

La conclusión es demoledora: vivo en un país que me está matando lentamente... Este país me ralentiza, me quita energía, me priva de horas de sueño de calidad pero, como contraprestación, me da una presión sanguínea baja y un salario.

Para más INRI, vivo en un país donde el sistema sanitario te niega el pan y la sal con cosas menores: cada año, cuando voy al médico por algo, pregunto por las salas de apnea, para estudiar lo que creo que tengo, y todos los años me dicen que sí, que eso hay, para inmediatamente ignorar mi requerimiento de que me gustaría que por favor me metieran en una para vez si mis problemas de sueño pueden ser explicados también en ese lado.

Le recuerdo al personal que la ingesta de vitamina D en Holanda es casi una obligación, por cuanto la falta de Sol afecta gravemente a la salud de los que vivimos por aquí (los niños tienen prescripción obligatoria de la misma hasta los 4 años para evitar raquitismos).

Esta es la parte que me está haciendo pensar en estos últimos días, sobre todo cuando veo que, compañeros míos, portugueses y griegos, se están volviendo a sus países, cosa que me alucina, sabiendo que, por lo menos en mi opinión, mi país no tiene nada para mí, no ya a nivel salario o a nivel de cualificación, sino de formas...

Y, al menos esta vez, puedo explicar por qué últimamente la calidad de mi sueño está alterada: de igual forma que esa pequeña voz dentro de mí, hace muchos años, me hizo dejar mi trabajo en Madrid y comenzar una vida nueva, esa misma voz me está diciendo ahora que mire a las evidencias y que, si quiero tener una calidad de vida un poquito mejor, éste sitio no puede ofrecérmela.

Este sitio sólo me puede ofrecer un trabajo, que a cambio me permite tener una vida material, pero obviamente hay mucho más, aunque no puedes perder la perspectiva de que la pirámide de Maslow te lo explica muy bien: una vez resuelves unas necesidades, aparecerán otras inmediatamente.

Extraño dilema para empezar este año...

Seguiremos informando.



Paquito
Emilio: sugerenciasapaquito (arroba) yahoo (punto) es
Twitter: @paquito4ever

Comentarios

  1. Miedo me das. Paquito, igual un consejo: busca un país que te dé el salario y la presión sanguinea de Holanda y el sol y la calidad de sueño de España. Para alguien como tú, sky is the limit.

    Por otro lado, debo ser la única mediterránea que no toma (ni ha tomado) vitamina D, ni uso lámparas de luz ni nada de nada. Sí, ando por la vida casi como un zombi, pero eso es consecuencia de levantarme a las 5am todos los días...

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    1. Buenas :-))

      Un honor como siempre recibir tu visita: gracias por pasarte por aquí.

      La combinación o combo de buen clima, buena vida, buen trabajo y buen salario es una ecuación compleja (pienso que nuestro país, si tuviéramos dos dedos de frente, podría ofrecerla, pero como somos como somos, así nos va).

      Los aragoneses estáis hechos de otra pasta, está claro: aunque los castellanos somos también resilientes, lo vuestro es de estudio antropológico (y para bien, ojo: que no se me entienda mal).

      Hoy me he levantado a las 3:15 pero, esta vez, he decidido no volver a dormirme para venir a la oficina (desde las 06:20 - Me han tenido que abrir los de seguridad :-)).

      Nada como entrar en la oficina, en la más completa oscuridad, para decir "¡Hágase la luz!" y ver como todo se empieza a encender a mi paso (mis gilipolleces son personales e intransferibles, pero me hacen sonreír).

      Te debo una visita al blorrrr... Me paso ahora mismito.

      Un abrazo y, de nuevo, como siempre, gracias por pasarte por aquí.

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  2. Hola Paquito!
    Hoy es 2 de febrero, entre otras cosas, un buen día para comentar.
    El otro día me presentan a una rubia extranjera, de Utrech, "Ah!, holandesa", "Bueno, estrictamente no." Eso dio lugar a una conversación sobre Holanda y Países Bajos y no pude evitar acordarme de tí. Paquito técnicamente está @ Holland, así que no vas a tener que cambiar el título del blog porque esta muchacha me pareció un poco radical. "Los españoles sois unos incultos, es como si llamásemos Galicia a toda España" y lindezas similares. Tal vez sea porque está fuera o es que son así y no tengo el gusto de conocer a más neerlandeses.
    Siempre es un placer leerte. Ánimo.

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    1. Esa es tonta del culo, sin más :p

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    2. Buenas:

      Ya iba siendo hora de responder (perdón por la demora): gracias por las visitas y los comentarios.

      Que una neerlandesa se atreva a llamar incultos a nadie es motivo de mofa: dile que ellos mismos, durante décadas, se referían a sí mismos como "Holland" (sólo hay que bajar el nivel, al "fútbol", para recordar a Johann Cruyff jugando en los mundiales con bonitas camisetas que llevaban ese nombre).

      En los últimos años, con eso de ser insignificantes culturalmente, se han puesto farrucos con sus cosas (lo de siempre, no sé si nos suena: regiones que tienen una cierta cultura y, ante el miedo a perderla, reaccionan de maneras más propias de una película costumbrista de Paco Martínez Soria que de sociedades avanzadas).

      Así que, le puedes decir que, efectivamente, tiene razón, pero que hasta hace nada, su propio país se autodenominaba "Holland" ante el resto del mundo (eran otros tiempos).

      Sobre la cultura y demás: dile que, cuando quiera, cojamos al azar a un holandés y un español, para hacerles preguntas de cultura general (le cuentas que un español, viviendo en Holanda, se ha visto en situaciones tan curiosas como explicarles a los propios holandeses el origen y significado de su himno, el cual cantan, sin tener ni puta idea de por qué empieza con su rey jurando lealtad al Rey de España).

      Coincido con Pelocha: lerda y soberbia (holandesa de pura cepa: dale sopa y un vaso de leche para comer, que eso les va de coña).

      Un abrazo y mil gracias por pasar por aquí.

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  3. Hola majo. Feliz Año (creo que hasta marzo se puede felicitar).
    Uf, el tema salud es delicado. El tema insomnio también. Del segundo sufro un poquito, pero es debido a mi trabajo nocturno. Luego te cambia el reloj interno y es un rollo cuando estás off, de finde, o vacaciones.
    El tema primero. Supongo sabrás que estuve más de 13 años en UK. Retorné. Ya llevo más de 4 en nuestra querida España. Debo decirte que el asunto salud pesó mucho en mi regreso. Nada que ver con lo laboral, con la morriña, con la familia, con los amigos, con la supuesta calidad de vida. A mí me pesó mucho los años, el hacerme mayor away. El Servicio Sanitario de allá con respecto el de aquí. Uf, no hay color. Me temo. Los últimos meses (ya tomada la decisión de regresar al terruño) sólo tenía una cosa en la cabeza (exageración): por favor, que no me atropelle un coche o me dé un yuyu y tengan que ingresarme en un hospital escocés...

    Con eso te digo todo.

    Aquí, con un curro durillo, con ya los primeros achaques físicos, con todo... estoy encantado de la vida.

    Piénsatelo...

    Un abrazo

    P.D. yo soy de presión alta... ya ni me la miro porque me obsesiono. Tomo medidas preventivas, eso sí. Pero el aparatito ese... yo lo tiraría a la basura. Nuestro peor enemigo es nuestra mente. La obsesión. Te puede llevar al médico de cabecera, de cabeza jaja.

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    Respuestas
    1. Hola Jorge,

      Mil gracias por la visita y el comentario: todo un placer.

      Efectivamente, la salud es complicada, sobre todo en lugares donde la luz brilla (no pun intended) brilla por su ausencia.

      El sistema sanitario español, con todos sus defectos, es una joya (el sistema de transplantes es el benchmark mundial: países como Italia han hecho un "copiar / pegar" directo de lo bueno que es).

      Lo pienso, créeme, pero tengo terror a enfrentarme a un sistema de trabajo con unas condiciones propias de un relato de Dickens (lo digo y lo sostengo: aquí tengo conversaciones con jefe de altísimo nivel que, en España, acabarían conmigo en la puñetera calle).

      Y eso, para mí, pesa muchísimo (porque para vivir no hay color, sin duda, pero para poder vivir hay que trabajar y ahí es donde me encuentro la chinita en el zapato).

      Gracias una vez por pasarte por aquí y un cordial saludo.

      Paquito.

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