La Nube / The Cloud

Nota: este artículo se empezó a escribir el 12 de Julio de 2009... Se quedó en el tintero en su día porque, entonces, el blog se escribía en inglés y en Español.

El post en castellano está íntegro (simplemente, nunca lo traduje al inglés, de ahí que no se publicara): sólo he tenido que corregir un poquito la ortografía (nada más)

En Julio de 2009, ya llevaba un año y pico en Holanda:quizás, por el trabajo, no me dio tiempo a traducirlo y se quedó ahí, esperando su oportunidad.

Hace 11 años y, según lo releo, creo que no ha perdido ni un sólo gramo de validez desde lo que escribí entonces.

Disfrútalo.


Hola, 

Es el término de moda. Últimamente, incluso, roza la obsesión: "la nube" como nuevo paradigma tecnológico...

Escucho a gente que sabe más que yo hablar del tema y observo sus dudas: "la nube" supone la accesibilidad de tus cosas desde cualquier lugar y cualquier dispositivo con acceso a Internet... Sin embargo, aunque es una posibilidad que, en un futuro próximo será más que factible, siguen existiendo varias preguntas sobre las que nadie parece decir "esta boca es mía".

Las preguntas son las siguientes:
  1. ¿Bajo qué condiciones los datos son almacenados y gestionados?
  2. Si no tengo acceso a internet: ¿Qué sucede entonces?
El primer punto me llevaría horas desarrollarlo: lo dejaré en un simple "Apuesto 10 Euros a que jamás te has leído un Contrato de Licencia de Usuario Final de alguno de los servicios en Internet que habitualmente utilizas".

El segundo es más curioso y práctico: sin negar el valor de "la nube", creo en un sistema dual, donde el contenido en tu ordenador se sincroniza con un servicio en internet y viceversa (lo cual, desde el punto de vista de la funcionalidad, soluciona los problemas al usuario en cualquier escenario).

Pondré un ejemplo: utilizo un servicio de sincronización de "favoritos" en Firefox. Este servicio replica y sincroniza los cambios entre mis distintos ordenadores, de tal forma que, si añado o borro un favorito en uno de ellos, los cambios se producen en el servidor de internet, el cual a su vez replica el cambio en los demás ordenadores.

Es una pequeña maravilla: es sencillo, fácil y, sobre todo, útil... Eso sí: al usarlo (volvemos al punto 1) me he leído las condiciones de uso, a fin de evitarme sorpresas (como, por ejemplo, que mis links sean compartidos con terceros o sean visibles de alguna forma para otras personas).

¿Qué es lo que tienes que saber como usuario?

En primer lugar, te diré lo que le digo a todo el mundo (tengo un pasado muy oscuro con eso :-)): "Léete el Acuerdo de Licencia". Cuando te dés de alta en un servicio de internet, en una red social (tipo Facebook) o en un servicio de correo electrónico (como Hotmail o Gmail), léete eso que te hacen aceptar antes de empezar a utilizarlo.

El 99% acepta ese tipo de "Acuerdos" (que son en realidad contratos de prestación de servicios y de exoneración de responsabilidad para la empresa que te lo ofrece en casi todos los supuestos que puedas imaginar) son aceptados sin ser leídos... Es importante que sepas que estás leyendo para no llevarte sorpresas.

Ejemplo: hace unos años (no recuerdo el nombre, lo siento) un servicio de internet ofrecía la posibilidad de subir y crear álbumes de fotos online... Recuerdo que, para la época, era un servicio con una enorme capacidad de almacenamiento (más grande que Picasa), así que, raudo y veloz, fui a la página web y empecé el proceso de registro...

Todo iba bien hasta que, leyendo el Acuerdo de Licencia, descubrí que el usuario aceptaba que todas las fotografías que se subían a ese sitio de internet, otorgando una licencia de explotación perpetua a la empresa que ofrecía el servicio.

Puede no ser muy relevante pero, si de pronto alguien utiliza una foto privada tuya para vender algo que a ti no te haga gracia (como a mi me pasó cuando alguien sacó mi nombre real de un foro en TED y apareció en un montón de páginas pornográficas, junto con el nombre de otros miles de personas) quizás te pueda resultar molesto...

Por eso, según leí esa pequeña cláusula, paré en seco el proceso de alta: unos días más tarde otras personas se dieron cuenta de lo mismo y la voz corrió, pero, inicialmente, miles de personas se dieron de alta, subieron sus imágenes y, sin saberlo, crearon un banco de imágenes comercial, poniendo a sus disposición sus imágenes personales a disposición de un tercero que, por contrato, al recibir la imagen en su servidor, pasaba a poseer una licencia perpetua sobre la misma y, a la vez, podía ejercer cualquier proceso comercial con las mismas sin que tu pudieras hacer nada y, segundo, sin compensación alguna ante la venta de tus imágenes (que ya, por contrato, no eran tuyas).

¿Cómo evitar estas cosas?

El sentido común y, sobre todo, la cautela, son esenciales. Si generalmente nos leemos los contratos que firmamos en la vida real, en Internet es exactamente igual: dedica unos minutos a leer los contratos de licencia de usuario final que vamos a aceptar para poder disfrutar de un servicio x...

Si no lo entiendes, pregunta a alguien que sepa y, sobre todo, si está en otro idioma, intenta traducirlo (vía Google Translate o lo que sea).

La tecnología nos ayuda a hacer nuestro día a día más cómodo y en internet existen miles de servicios geniales, pero ello no quiere decir que, con la excusa del servicio, se pueda especular y comerciar con tus datos. Si un servicio es muy bueno pero cuestiona tu privacidad, no deberías utilizarlo, salvo que no te importe pagar ese precio (entonces adelante: eres libre de hacer lo que quieras)...

Espero que eso ayude: si alguien tiene preguntas, como siempre, un placer el contestarlas en los comentarios :-))

Un saludo: Amsterdam Prevalece

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