Análisis nocturnos

Buenas:

Para variar, otra noche donde tengo que escribir deprisa y corriendo, sin pensar muy mucho sobre qué o sobre lo que me gustaría, porque de hecho, hoy querría haber hablado de un tema curioso que ha sido noticia por ese lado del Ebro, pero al final las cosas se lían, abres una Excel, abres, otra, te cascas un XLOOKUP y cuando te quieres dar cuenta llevas 12 horas "crancheando datos" como un loco, mientras otra gente, igual de perturbada que tú, también te contacta a horas absurdas, lo cual no dice nada bueno sobre ninguno de nosotros.

Pero esto ya lo sabes... ¿Y el turrón qué?

Ahí, ahí: llevándome al huerto, dejándome de palabras zalameras y retórica vacía que suena bonita pero dice poco, muy poco, que me conoces, que me conozco, que no sé ni a dónde voy o de dónde vengo, pero que tengo que escribir mis famosas "mil y pico palabras" y tampoco estoy para ponerme exquisito, como algunos artículos gloriosos en este blog que, en su día, nos dieron muchas alegrías y visitas como si lo fueran a prohibir.

En este aspecto, tengo dos tatuados en el ego que como todo mortal tengo y que, en su día, me dieron gratas sorpresas.

El primero lo escribí al poco de llegar a Holanda, en Noviembre de 2007: se llamó "Diferencias Culturales / Cultural Differences" y está escrito en castellano y en inglés (por aquel entonces lo hacía así) y hablaba de lo que encontré al llegar aquí respecto a los anuncios del ejército neerlandés, en clara diferencia con los anuncios del ejército español (la noche y el día).

Alguien lo "meneó" (lo puso en la plataforma de noticias meneame.net) en su momento y aquella noche, al llegar a casa, me encontre a mil personas conectadas al blog, para sorpresón del que aquí habla.

Fue la primera vez que vi que mis cosas le interesaban al gran público.

El segundo, En Octubre de 2016, se llamó "Riphagen: el cazador de judíos" y fue tanto una reseña como una investigación sobre el deleznable neerlandés que se dedicó a joder a judíos que intentaban escapar del matadero que los primos alemanes y los amables vecinitos holandeses que los delataban.

Este artículo además fue curioso porque, según la película fue estrenándose en Netflix por diferentes lugares del mundo, un montón de tráfico llegó de los mismos, buscando información sobre el tipo (resultó que mi artículo era de los poquitos que había en castellano y que encima estaba bien elaborado).

Detalle: un tipo me llegó a fusilar y reescribir el post, haciéndose el culto sobre lo que decía tanto la película como la historia del tipo (reescribió algunos de mis dejes, pero el texto era mío... La licencia del blog sólo te pide que lo cites cuando copias cosas de él: yo creo que es razonable, sobre todo cuando llegas tu página de publicidad, cosa que, en teoría, mi licencia no te permite, pero en fin, aquí están las puñeteras empresas de IA fusilando contenido diariamente y así nos va).

El ego muy arriba aquellas veces, ¿Verdad?

No te lo voy a negar: mola mucho encontrar un día cualquiera que miles de personas se han pasado por aquí y te han dejado comentarios: te llama la atención que algo que tú escribes y que, como suelo repetir, es sobre todo para uno mismo y que, por definición, es consumido por una pequeñísima parroquia, de pronto se extienda hacia otros lugares.

La buena noticia es que mola mucho, porque en general el personal suele ser muy educado y muy amable.

La mala noticia es que es una ola y que, al día siguiente, nadie vuelve a ver si a lo mejor lo que escribes le sigue interesando, o si se pasa por el resto del blog.

Me temo que no: has escrito algo concreto, algo que le ha llamado la atención al algoritmo, lo has satisfecho y, como vinieron, se fueron, buscando otras cosas en otros lugares, como lo haría o lo hago yo todos los días, cuando estoy también mirando cosas en el lugar de turno desde donde, a veces, accedo a bitácoras como la mía.

Mi interés actual

En la actualidad, desde que decidí volver a escribir diariamente, mi obsesión es encontrar blogs en castellano que, a su vez, siguen vivos, con mayor o menor periodicidad.

Esta vez, además, estoy intentando mantenerme "on top of it" y quiero leer las actualizaciones con poquito margen de tiempo entre su publicación y su consumo, porque quiero crear buenos hábitos de lectura y, de paso, en la medida en la que me sea posible, contribuir a que, gente como yo, gente que decide compartir su talento en el noble arte de la escritura, sienta que no está solo y que, al menos, hay un zumbado, por algún lugar del mundo, apreciando lo que haces, lo hayas solicitado o no, ojo, que también se encuentra uno cosas curiosas (gente que escribe un blog pero que no aprecia los comentarios: esto es peculiar y respetable, aunque peculiar es un rato largo, eso no te lo voy a negar).

Mientras sigo escribiendo como un poseso, pienso precisamente en las personas que, como yo, tienen algún tipo de pulsión creativa y que, contra viento y marea, a diferencia de mí, han seguido blogueando, de forma constante, durante años, lo cual dice muchísimo y muy bueno de ellos.

Los hay que escriben largos relatos: los hay formales, los que hay que no, pero los que últimamente me comen de envidia son aquellos que escriben de forma sucinta pero contundente.

La capacidad para decir un montón de cosas o dejarte pensando con dos o tres párrafos de texto me seduce: actualmente, para evitar coquetear con la holgazanería, me he autoimpuesto las "mil y pico", y eso tiene que aguantar pero, quizás, algún día, publicaré dos o más cosas en un solo día y, en esos días, 

Creo que algún día me descolgaré con eso (esto es una amenaza, ojo), pero lo que quiero buscar es, ahora, la fórmula para empezar a conectar con otras personas que, como yo, escriben (esto cuesta, porque no existe un lugar tipo "blogueros hispanos" donde el personal se conecte y se hable: es más, por lógica, las personas evitan esto porque, eventualmente, tienen cosas mejores que hacer).

Pero en fin: hasta entonces, tendremos que seguir tirando, que quieras que no, ya es bastante: otro día en el que acabamos pidiendo la hora (cuesta un montón escribir cuando el talento es limitado... Admiro a aquellos que les sale de forma fluida: es una envidia insana, fruto de una admiración incontenible, sin duda :-)).

"Mil y pico palabras", ya te dije que quería escribir sobre algo más concreto hoy, pero Excel me ha liado.

Mañana más, no sé si mejor, tampoco nos vengamos arriba.

Un abrazo.


Paquito

Emilio: sugerenciasapaquito (arroba) yahoo (punto) es

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