Buenas: Una de las cosas que, de vez en cuando, me da por pensar, es sobre la etimología de las palabras que utilizamos. En particular, me quedo absorto en cómo una misma expresión, en diferentes idiomas, utiliza palabras que, en sí mismas, son ligeramente distintas, a pesar de que la significación del objeto o de la acción sea igual. Hace un par de años, en uno de esos momentos donde, en mi nube, estaba pensando en no sé qué muy bien, se me vino a la cabeza la palabra, “breakfast”. Si hablas inglés, obviamente identificas la palabra: “desayuno” o “desayunar”, pero en ese momento, la descomposición de la misma confirmó su significado: “break”, “romper” y fast, “ayunar”. Ahí es donde uno empieza a pensar en el origen de la expresión y del verbo: “romper el ayuno”, como fórmula que proviene de un mundo donde, quizás las fórmulas de horas de comida tendrían algo que ver con los comportamientos de las personas que, en su momento, dieron con el resultado de lo que actualmente utilizamos par...
Comentarios
Publicar un comentario
Todo comentario, siempre y cuando sea educado, es bienvenido.