Sobre Plagios, Tesis y demás

Muy buenas:

Desde hace un par de semanas, el blog se ha vuelto a inundar de visitar gracias a lo que yo llamo "El Efecto Netflix", que es lo que sucede cuando dicha plataforma ofrece películas holandesas en su catálogo que, en este caso, he tenido el placer de ver y comentar, casi a la vez que fueron lanzadas en los cines holandeses meses antes.

Google Analytics me empieza a enviar alertas sobre el tráfico que recibo y, por una parte, hay un cierto orgullo de saber que, este pequeño rinconcito, consigue llegar a personas de un montón de lugares del mundo y que, en la medida que es posible, intento explicar no sólo la trama principal de las películas, sino su contexto histórico, que es la parte que más me gusta.

Esto, que a priori es una cosa mía e intransferible, viene a colación de la polémica que mi país (España) está sufriendo en los últimos meses, al hilo del escándalo de los másters, y tesinas que algunos políticos dicen haber escrito, encontrando que, al final, en los másters ni aparecieron y que las tesinas y/o trabajos, debidamente leídos, son como mucho mediocres y aparecen con textos no referenciados (las famosas citas) a los debidos autores.

¿Qué son las citas en una tesis o en un trabajo?

Para la gente que tiene relación con el mundo académico, es como explicar algo básico, pero en realidad, no lo es tanto, sobre todo por la falta de conciencia en algunas sociedades del copyright, derecho de cita y similares.

A grandes rasgos, cuando uno escribe un trabajo, una tesis, un informe o lo que sea, en el uso de textos o información proveniente de fuentes ajenas a lo que tu cabeza sea capaz de parir, debe ser debidamente documentado en el mismo, poniendo una nota sobre dicha información para, a continuación, bien en un pie de página, bien en un índice de fuentes, detallar el lugar exacto, sea un libro, una página web, una película o lo que sea, junto con el nombre del autor.

Esto, ya digo, es a grandes rasgos: no quiero que la bloguera dicharachera se me tire al cuello por no explicarlo con pelos y señales :-)

Actualización: según estaba terminando este artículo, nuestra bloguera dicharachera se ha despachado con otro artículo hablando del asunto que recomiendo encarecidamente.

En los países anglosajones, (y esto me lo conozco), esto es un tema súper serio: te pueden echar de una carrera y hasta prohibirte cursar estudios durante un cierto tiempo si, en la entrega de un trabajillo (no ya una tesis, trabajos fin de carrera y demás) de clase, te pillan fusilando a la Wikipedia o lo que sea sin la debida citación de fuentes.

Además, para evitar "fusilar" (copiar a cascoporro), aún añadiendo las fuentes, se establecen unos límites de contenido (un porcentaje sobre el total del trabajo o documento) ajeno sobre los que uno puede basarse (es decir: que si yo fusilo la wikipedia como si la vida me fuera en ello y todo mi trabajo está basado en dicho contenido, aún citando las fuentes correctamente, se podría considerar plagio, por cuanto el porcentaje de contenido ajeno es demasiado abundante para considerar que el resultado final sea realmente original.

Esto, hace unos años, era difícil de pillar (salvo que se usara contenido muy famoso y demás) pero, actualmente, los centros académicos tienen programas de software que escanean el contenido y que son capaces de determinar si el contenido utiliza fuentes externas, si están o no debidamente citadas y cuál es el porcentaje de contenido externo utilizado sobre el total de la obra final.

En esta historia, además, entra que diferentes países o diferentes dominios académicos tienen diferentes estándares para introducir correctamente la cita (esto me lo conozco, porque he vivido con varios estudiantes de doctorado que, en el ejercicio de sus investigaciones, te explicaban que utilizaban tal o cual método de notación a la hora de utilizar fuentes, y que tenían que estar muy muy seguros de que todo se plasmara debidamente en el trabajo final para, precisamente, evitar faltas por no haber citado correctamente aquello que utilizaron como material de soporte para sus investigaciones).

Nosotros no somos anglosajones...

"Nosotros" (sorpresa, sorpresa) no somos anglosajones... Cosas como "El Rincón del Vago", una página web donde el personal publicaba trabajos, apuntes y demás, son carne de cañon para, como bien decía el nombre, "vagos" que, cuando el profesor de turno les pedía hacer un trabajo de lo que fuera, pudieran encontrarlo ahí, descargarlo, imprimirlo y a correr.

Esto no es una sorpresa: los niveles de piratería en nuestros países son antológicos (el debate sobre qué es pirateable o por qué es debatible, pero la no comprensión del valor de la propiedad intelectual lleva a vivir en lugares donde es absolutamente normal ver en las calles a manteros vendiendo CDs piratas, bolsos de marca falsificados y lo que te rondaré morena, con leyes que, aunque se supone que son estrictas, no son aplicadas).

El desprecio por la propiedad intelectual y por el conocimiento, lleva a situaciones donde el personal fusila sin ningún tipo de miramiento películas, software, libros y, en el caso del mundo académico, planteamientos o textos que son expuestos como parte de una investigación o trabajo como propio (el propósito de la correcta cita de la fuente es precisamente indicar de dónde viene cierto postulado o parte de la investigación que pueda llevar al resultado final).

Así por tanto, mientras que en Alemania, en su día un (ex)ministro de defensa dimitió en su día por el tema de un plagio en una tesis doctoral, nosotros estamos ahora metidos en un asunto donde, según parece, hubo gente que obtuvo másters sacados de forma bastante dudosa, títulos universitarios donde, de golpe y porrazo, alguien que se tiró años para completar la mitad de la carrera, curiosamente, al acceder a un cargo público, consigue aprobar el resto de asignaturas en seis meseso, simplemente, un cursillo de cuatro días en una universidad privada de Madrid se convierten mágicamente en posgrados de prestigiosas universidades americanas.

Esto último, además, me lo conozco, básicamente porque tengo cerca a alguien que estudió allí y me explicó el asunto: que la universidad o centro de estudios de marras tenga acuerdos con esa universidad americana no quiere decir que el cursillo de cuatro días tenga algo que ver con titulaciones oficiales de esa entidad estadounidense.

Es decir: sacarte un certificado de inglés que dice "Universidad de Cambridge" no quiere decir que tienes una filología inglesa por dicha universidad.

En estas estamos...

En estas estamos, damas y caballeros: miles de alumnos de la universidad Rey Juan Carlos, gracias a toda esta banda, se encuentran ahora inmersos en una broma que les puede costar su futuro... En los años 90 y principios de la primera década del siglo equis equis palito, recuerdo anuncios en la sección económica (las famosas páginas salmón) de la edición dominical de los periódicos de tirada nacional la publicación de ofertas de trabajo donde se llegó a ver "abstenerse licenciados en xxx", donde xxx era tal o cual universidad cuyo prestigio era más que cuestionable.

Ahora imagínate la carita de menú que se le va a poner a cualquier persona de recursos humanos de cualquier empresa cuando un candidato presente un currículum con el nombre de esa universidad en el mismo.

Ésta broma es la inaceptable... Y esta broma, además, afecta sobre todo a la gente que ha cursado estudios en esa universidad durante una década con la crisis económica más grande que se recuerda, donde ha habido gente que, entendiendo la importancia de la educación de sus hijos o de ellos mismos, han hecho lo imposible para que eso sucediera (y esto no es una broma: hay gente que se ha privado de muchísimas cosas para que sus hijos pudieran cursar esos estudios, con la que estaba cayendo).

¿Por qué te cuento esto?

Hace unos meses escribí una reseña sobre una película holandesa que hablaba sobre los esfuerzos de la resistencia de dicho país durante la ocupación nazi (en este caso, la película habló de la historia de un banquero que, de una forma muy ingeniosa, consiguió financiar dichas acciones de resistencia a través de un masivo, pero controlado, fraude bancario contra la autoridad bancaria holandesa, que fue inmediatamente tomada por los nazis durante la ocupación).

Como decía al principio del post, hace unos días, Google Analytics me empieza a informar de que el tráfico es anormalmente alto... Habiéndolo visto antes, ya me intuía por donde iban los tiros así que, después de confirmar mis sospechas, me dedico a estudiar el método de entrada de los visitantes (en este caso, gugleando el nombre del tipo o el título de la película)...

En los primeros resultados, me encuentro un link de alguien que hace una reseña (lo que parece ser una página que hace reseñas de cine) y accedo a la página para ver cómo lo han enfocado ellos (aparecen antes que yo: será una página más especializada que un blog como este, cuya línea editorial es más propia de un chimpancé ciego de alcohol disparando con una metralleta, en lugar de una temática más centrada y marcada).

Leyendo la página, encuentro un par de cosas curiosas... Y es que, amigos míos, al final, la expresión escrita, así como la expresión oral, contiene elementos que identifican claramente a las personas que pronuncian o escriben sus palabras...

Y yo conozco mis dejes... Los conozco más o menos bien: es divertido releer entradas que escribí hace varios años y ver cómo mi expresión escrita ha ido cambiando (en algunos casos, quizás, se ha empobrecido, como consecuencia del uso de otras lenguas de una forma mayoritaria en mi vida y, quizás también, se ha hecho más plana, por cuanto el blog, cuanto menos tiempo tiene uno, más le cuesta más ponerse en modo escritor y expresar lo que uno quiere contar de la forma más adecuada), pero en el último par de años, mi forma de escribir tiene fórmulas muy claras.

Por eso, según voy leyendo su entrada, me voy dando cuenta de que, en algunas cosas, ha habido "corta y pega" (el autor de la entrada ha buscado en internet si había contenido publicado y ha utilizado cosillas "de aquí y de allá" para explicar mejor el contenido de la película y su contexto histórico).

Esto, de por sí, no es nada malo... Salvo por un par de cosas (que tienen relación con el ladrillo que te he ido soltando hasta llegar hasta aquí): en ningún momento el tipo cita de dónde ha sacado la información (y repito, en algunas líneas, veo claramente el "copia, quita esto y esto, y pega"), algo básico, sobre todo por un detalle, y es que este blog, si bajas hasta el final de la página donde estás leyendo esto, tiene un disclaimer muy chuli que dice lo siguiente:

Creative Commons - BY/NC/SA

En su día, tenía puesto el iconito (mira a continuación), pero Blogger es como es y así nos va, así que sólo pongo la versión de texto..

Licencia de Creative Commons

¿Esto qué es lo que es?

Una licencia Creative Commons es una fórmula de copyright donde lo que el autor determina es en qué condiciones se puede utilizar el contenido de la obra sobre la cual se aplica dicha licencia.

En resumidas cuentas, en mi caso, elegí la fórmula "BY/NC/SA", que aunque suene a comunicación cifrada con los alienígenas, viene a decir que uno puede utilizar el contenido de mi blog de la forma que quiera, siempre y cuando:

  1. BY: Se reconozca la atribución del contenido al autor del mismo (el derecho o deber de cita).
  2. NC: Que el contenido que se saque de aquí no sea para uso comercial (es decir: que no te puedas lucrar gracias a mi contenido).
  3. SA: Que aquello donde utilices el contenido de este blog se redistribuya utilizando el mismo tipo de licencia.

Sharing is caring

"Compartir es querer" (que sería una traducción muy libre del concepto anglosajón): nadie más que yo defiende la libre difusión y adopción de ideas, pero es curioso ver, una vez más, como el efecto de Internet (que es más o menos la ley de la jungla) tiene consecuencias sobre gente que, sin quizás el debido entendimiento de qué es lo que uno lee, copia y pega, en términos de derecho de cita.

Esto, que ya digo, es una anécdota, en sociedades donde no se entiende bien el valor de la propiedad intelectual, tiene las consecuencias que tiene: mucho más, en nuestro caso, en una sociedad donde la "titulitis", unida a una élite de comportamiento extractivo, utiliza su poder y su influencia para, como hemos visto, auto-asignarse todo tipo de títulos universitarios que les serán necesarios, en el caso de que abandonen la política, para obtener interesantes posiciones en la Administración Pública (donde esas cosas son utilizadas como pre-requisitos para acceder a según qué lugares).

En definitiva

Cuando utilices contenido de terceros, asegúrate de entender de si se puede o no y, más importante, no cuesta nada poner un enlace (recuerda: la web nace en una institución de investigación en Suiza para, entre otras cosas, establecer mecanismos más sencillos de cita, que es el origen del hyperlink, ese cacharrito subrayado en un lugar donde, al cliquearlo, se te envía hacia otro lugar).

Porque quizás mañana, ese trabajo, esa tesis o lo que sea que te utilices para tal o cual fin, si das con alguien medianamente ducho en la materia, te va a sacar los colores.

Y todo ello empieza con algo tan sencillo como citar aquello que utilices de terceras fuentes.

Seguiremos en contacto...


Paquito
Emilio: sugerenciasapaquito (arroba) yahoo (punto) es
Twitter: @paquito4ever

Comentarios

  1. Supongo que dejarías el comentario pertinente en la web pagiadora, no? Porque aunque haya hecho un poco de copy, delete, delete, paste, sigue siendo plagio :D

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    Respuestas
    1. Buenas:

      Creo que la página no tiene comentarios y, como siempre, demostrar que es así es complicado (pero conozco mis dejes y mi artículo fue escrito hace 6 meses: el autor, ante la salida de la película a Netflix, se documenta, encuentra mi post y copia y pega, rehaciendo cosillas o eliminando frases o articulaciones "de mi cosecha", pero el resto de la frases queda ahí).

      Esto es Internet: es la jungla... Lo que uno espera, por tanto, es que el personal haga lo correcto, que es por lo menos citar o enlazar al contenido del que ha bebido para crear su contenido.

      El problema es ese: la falta de consciencia y el "todo vale" (fruto de una sociedad donde el valor de la propiedad intelectual no sólo no se entiende, sino que desprecia).

      Este debate tiene muchas más aristas (esto viene de donde viene por varios motivos: leyes que entendieron que el derecho a la cultura prevalece versus una serie de industrias cuya codicia y ámbito de influencia les lleva a crear leyes que, años después, se declaran ilegales, como el famoso Canon, llevándose de por medio a una entidad de gestión de derechos, donde han encontrado chanchullos para aburrir).

      Lo explicaste muy bien en tu artículo: en las universidades de países de influencia sajona (quitamos el anglo, así cubro más) hay cursos específicos sobre el correcto uso de las fuentes y citas, porque si te pillan copy-pasteando sin explicar de dónde viene eso que tiene tu trabajo, te ponen en la calle.

      Así que paso directamente: no gano nada, pero al menos yo sé lo que el autor hizo, sea por ignorancia, descuido o, simplemente, porque hace un par de meses el artículo apenas tenía tráfico, hasta que la película se liberó en Netlix, momento en el que todo esto sucede.

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  2. Buenas tardes,

    Imaginate la putada no ya para los alumnos, que es la hostia, sino también para los padres que se han rascado los bolsillos con harto sacrificio... y por supuesto nadie es cesado, nada se investiga... Celtiberia Show.

    La niña de mis ojos tiene ya 13 años... a la vuelta de la esquina la tendré haciendo la selectividad pero día a día, me planteo más seriamente la opción de que estudie en una universidad fuera de España, viendo el panorama existente.

    Antxon.

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