Intentar reactivar el músculo
Buenas:
Por eso de que quiero obligar a escribirme, he decidido que, a partir de ahora, escribiré quizás cosas más cortas (un objetivo mínimo de mil palabras> no puede ser para tanto).
Esto va de mi, no de ti: quiero recobrar un vicio muy bonito y que forma parte de reactivar partes de mi mente que, en los últimos años, porque la edad y la vida no perdonan, se han ido apagando.
De momento, utilizo Blim.py, que es un editor de blog que me he construido para escribir sin distracciones (en la terminal, con letras verdes y fondo negro: vestigios de un pasado que nos lleva a la prehistoria informática, de cuando todo lo que ves no es que no fuera campo: es que las placas tectónicas seguían a lo suyo y los continentes se separaban).
Los primeros posts, te aviso, van a ser un poco de estilo, de lo que ves, esto es, diatribas sin sentido que buscan, ante todo, no parar de teclear, no para de poner cosas, sin pensar mucho de hacia donde va la narrativa, porque crear un hábito se hace así: no se piensa: simplemente se hace.
Mientras escribo estas palabras, la mente, que es como es y yo, que soy como soy, está haciendo "Quality Assurance" sobre mi aplicación, donde detecto un par de cositas que voy a tener que arreglar en los próximos días.
El "backlog" de lo que tengo que hacer, de momento:
1. Arreglar el word wrapping para que las palabras se desplacen cuando no caben en la línea.
2. Verificar que los tags del post se preservan cuando le doy a salvar (que creo que no).
3. Implementar un control idiomático (de momento, esa aplicación sólo verifica palabras en castellano, pero la interfaz está en inglés y quizás alguien, si publico el código, que quiera escribir en otros idiomas, debería ser capaz de utilizarlo también.
4. Verificar qué sucede si escribo utilizando los correspondientes signos de HTML clásico (la siguiente línea es el canario en la mina).
En otro orden de cosas
En otro orden de cosas, quizás, quiero seguir explorando la tecnología para ayudarme a planificar otras cosas: desde hace muchos, muchos años, sueño con crear un sistema de organización que me permita tener todas las cosas que tengo que hacer listadas, con una fórmula para asignar "Urgencia" e "Importancia" (dos cosas que, para aquellos que han padecido la luz fluorescente de una oficina durante algunos añitos, sabrá que son diferentes) y que las tareas se auto-ordenen por ese criterio.
Cree un "juguete" hace muchos años, en Excel, y funcionaba que te pasas, pero un día dejé de usarlo y se perdió en el ether (el inbox cero es algo que manejo desde mis años en Alemania: aquello fue uan lección a los teutones de cómo hacer las cosas).
No sé por qué, pero de pronto siento eso: quiero crear cosas, pequeños juguetes, herramientas que me permitan crear otras cosas (como este pequeño programa que, ahora mismo, me permite escribir estas palabras).
Con los años, he descubierto que las interfaces de usuario modernas son demasiado histriónicas, demasiado brillantes, demasiado "todo" y, por eso, poco a poco, hace un tiempo empecé a pensar en cómo sería la vida si lo hiciera todo en la terminal, donde no hay imágenes y todo es texto, obsesión la mía que tiene claramente visos de señor muy mayor, un "señoro" con todas las letras, pero es lo que tiene haber visto eclosionar la industria de la tecnología a finales de los años noventa: "todo esto entonces era campo" (ahí ya las placas tectónicas se habían calmado y la cosa empezaba a germinar).
Una de las cosas que dejé de hacer hace un tiempo es leer prensa holandesa: por avatares de la vida, estos días me dedico a otros lugares del mundo, más cercanos, más lejanos, pero sobre todo con el único propósito de jugar a señor cascarrabias contrariado por aquello que nos une y nos separa.
¿Te gustan las aventuras de riesgo? Prueba a decir en una comida de empleados de una de las compañías tecnológicas más grande del mundo que has leído a Karl Marx (el silencio se hizo rápido) o prueba a citar postulados de Milton Friedman entre personas que cuando escuchan el nombre "Pablo Iglesias" no lo asocian a una coleta.
Contrariar y ser incómodo ante aquello que vemos que se basa en certidumbres inexactas: dicen los americanos que "uno no se mete en problemas con las cosas que no sabe: uno se mete en problemas cuando está muy seguro de saber algo y luego resulta que no es así", frase que firmo con sangre si es necesario, porque explica lo que a veces nos encontramos en la vida, que no deja de ser una sucesión de errores que nos llevan a lugares, personas y situaciones de todo tipo (la belleza perfecta es aburrida: cuando uno se equivoca es porque al menos intentó algo donde había algo que perder).
Lo siguiente
Lo siguiente a todo esto será empezar a hacer posts un poquito más temáticos: no me gusta hablar de según qué temas que tocan las creencias de las personas (religiosas o políticas) pero sí tocaré aspectos de sociedades relativamente alejadas o, incluso, aspectos de la sociedad y la cultura holandesa, que ya va siendo hora de que me ponga al día con ellos y ver a qué dedican su tiempo libre esta banda.
Y creo que no tengo mucho más: es complicado rehacer un hábito de algo que te gusta pero que se convierte, en un cierto momento, en una obligación: la lectura, así como la escritura, son placeres que se apagan con la vorágine de la vida, la edad y el cansancio, convirtiéndose en una extraña rutina de "gimnasio mental" al que uno, por primera vez en su vida, se ve abocado a recurrir.
Nos hacemos mayores porque lo somos: y lo somos, porque si estás leyendo esto, ya tienes una edad o, más divertido: sólo eres otra tecnológica chupando este texto para alimentar un modelo lingüístico que sea capaz de sacar algo en claro de estas sandeces.
Eso es quizás algo que llevo pensando desde hace un tiempo: la conciencia global está influenciada por textos como estos (y eso te debería hacer pensar).
Gracias por leerme y a los señores de OpenAI, Google y compañía por robar este contenido, violando claramente el copyleft que maneja este blog (puedes fusilar, siempre y cuando cites y siempre y cuando no sea con ánimo de lucro, cosa que no cumplen en ningún caso).
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