Un día de la marmota peculiar
Buenas:
Hace casi dos años que no escribo en este blog: no tengo perdón de ningún tipo, es el tipo de cosa que un día dejas de hacer y lo que es un día se convierte en una semana, que se convierte en un mes, que se convierte en un trimestre...
Y esto nos trae hasta aquí, que ya iba siendo hora.
En primer lugar, hablemos brevemente del por qué: dicho muy rápido, porque las circunstancias requirieron (y todavía requieren) que uno se desenganche un poco de esa Matrix tan maravillosa como adictiva y como nociva.
Y si a eso se añadimos avatares de la vida que, hace muchos años, ya me dieron algún susto, pues la cosa como que no lo hace mucho mejor.
De esa historia no quiero hablar todavía: vamos a dejarla guardada en un borrador del blog que, quizás, nunca se publique, o quizás sí, ¿Qui lo sa? (extraña pregunta, teniendo en cuenta que, seguro, el que lo sabe soy yo, pero no vamos a empezar un post después de casi dos años buscando coherencia o sentido común).
Somos personas de bien
Hay un lector entre nosotros que me fascina: se hace llamar "Julián" y todos los años, a principios de Febrero, me hace un "ping" dejando un comentario en el blog para anunciarme que, en un muy conocido lugar del estado de Pensilvania en los Estados Unidos, llamado "Punxsutawney", se produce un evento folklórico conocido como "El día de la marmota" donde, su tradición ordena, se intenta predecir la duración del invierno en función de si la sombra de una marmota está o no, gracias al estado del cielo donde se celebra el evento.
Y todos los años, desde hace ya unos cuantos, ese lector me lo hace saber, y todos los años suelo responder...
Hasta que dejó de suceder, y eso está en mi haber personal: como dicen los anglosajones, "debería saber un poquito mejor" para no hacerlo, pero como ya he dicho, existen circunstancias y excusas para que eso no sucediera.
Hoy por fin le respondí a su mensaje y, en cierto sentido, me siento muy feliz y avergonzado a su vez: feliz porque uno de los principios fundaciones del blog es responder a las personas que dejan comentarios y vergüenza por no hacer lo que se suponía que no era negociable.
En "el capítulo anterior" hablaba de problemas dentales que, finalmente, el año pasado, desaparecieron (ahora tengo dos implantes dentales: el original, "el pata negra", el que mi dentista explicará algún día en algún congreso en Chicago, y "el otro", accidente colateral en medio de esto, que es básicamente una muela que se parte un día y a correr).
Mensaje de servicio público: queridos niños y niñas, cuidad de vuestros dientes y, sobre todo, si vivís en Países Bajos, todavía más, porque la clavada final de los dos añitos para levantar la burrada que me hice llega a los cuatro ceros con un uno delante (mi dentista, eso sí, una máquina: dos implantes donde no sentí nada antes, durante o después, en algo que por aquí consideran milagroso y que yo, viendo la factura, estimo como "¡Hombre! ¡Sólo faltaba!".
En el tiempo que he estado fuera...
En el tiempo que estado fuera, la Inteligencia Artificial ha asaltado el mundo y han habido un montón de cambios alrededor de nosotros (sociales, económicos, políticos...).
En estos mismos momentos, mientras te escribo, la página para escribir estas palabras (Google Blogger Draft) me introduce un botoncito para introducir links con búsquedas en el buscador de la compañía que da este servicio y que, me temo, un día de estos decidirá cerrar, porque Google no se anda con zarandajas y tiene su propio "cementerio de productos" (el famoso "Google Graveyard" donde alguien se dedica a apuntar todos y cada uno de los productos y servicios que Google un día decide mandar a pastar y que nos pille confesados).
En ese mismo tiempo, la bloguera dicharachera también ha sufrido la caída de los dioses sobre la inspiración y la disponibilidad: la blogosfera muere, porque el mundo es más visual que nunca, sin contar con que, poco a poco, cada vez más, lo que sea que leas cuando buscas algo o quieres entender lo que sea, ha sido escrito por un algoritmo cuya lógica es un cierto grado de contexto y una increíble ecuación matemática para predecir el carácter siguiente al anterior que se genera en la respuesta.
Jorge, en cambio, ha seguido al pie del cañón, cosa fascinante y digna de elogio: la perseverancia en tiempos de consumo masivo de información es una joya.
Nota mental: me debería volver a poner con David Foster Wallace y quizás meterle el diente a su obra seminal, "Infinite Jest" ("Broma infinita") que predijo cosas como YouTube :-))
En ese tiempo además ha sucedido algo triste: el email que ves en la firma, a base de no loguearme, se perdió y borró todos los correos que recibí durante años :-((
En esos correos había conversaciones con personas que decidieron contactarme a través de ese método, en lugar de dejar un comentario aquí.
Todo, absolutamente todo, se perdió (conversaciones, contactos...)
"Vamos a irnos a dormir que estos señores se tienen que ir a su casa"
Voy a dejar de darte la barrila: estamos más o menos de vuelta, quiero empezar a escribir más a menudo, más corto, pero volver a desarrollar el hábito, porque hace bien.
Y quizás tu (sí, tu: sabes perfectamente quién eres) deberías hacer lo mismo... Si algo he aprendido a lo largo de los años es que todos tenemos historias o pensamientos en nosotros que, al contarlos, pueden ser fascinantes, ingeniosos, tristes quizás, pero siempre interesantes.
¿Quién sabe? A lo mejor descubrimos en ti al descendiente de una heroína de guerra condecorada por Stalin cuyo padre fue uno de los ingenieros que la Unión Soviética mandó a Chernobyl para manejar el asunto cuyo a la cosa se dio por hacer "¡Kaboom!", y que eso sólo sean un par de episodios más en una historia familiar que da para serie en Netflix (y esto que acabas de leer es tan extrañamente real que, si no fuera porque he visto las pruebas, no me lo habría creído).
Nos olemos: gracias Julián, espero tu mensaje anual con una enorme sonrisa (uno nunca sabe lo que una acción como la tuya puede aportar una cantidad incuantificable de felicidad).
Paquito
Emilio: sugerenciasapaquito (arroba) yahoo (punto) es
Twitter: @paquito4ever
¡Hola!
ResponderEliminarYo te sigo leyendo.
Aunque os echo de menos a ti y a Pelocha.
La vida en el mundo bloguero continúa, aunque cada vez menos, pero sigue resistiendo:
https://elchicodelaconsuelo.blogspot.com/
https://divagandodivagando.blogspot.com/
https://speedygirllaprimalejanadelosincrebles.blogspot.com/
https://www.esepuntoazulpalido.com/
https://papacangrejo.blogspot.com/
https://pseudosociologa.blogspot.com/
Saludos,
Pachi
El navegador curiosamente no me deja loguearme y responderte con mi nombre, así que lo haremos en anónimo, pero que soy yo, el pata-negra, el que escribe aquí, no hay forma de imitarlo :-))
EliminarHola Buxo :-))
Mil millones de gracias por tu visita y por tu comentario: un verdadero placer.
Te agradezco mil que me mandes esos links: siguen quedando irreductibles, gente fantástica que sigue al pie del cañón, a pesar de que la blogosfera está casi apagada (de cuando en cuando, algún latigazo de vida, pero ya vemos que muy poco).
La bloguera dicharachera es muy grande y supongo que, como nos sucede a todos, la vida toma un rumbo y esto, desde el cariño, es menos prioritario (así funciona: es triste, pero es real).
En cualquier caso, me pasaré por esas bitácoras a ver qué se cuentan: gracias una vez más por compartirlas y gracias una vez más por tu visita y por tu comentario :-))
Paquito.
¡Una alegría volver a leerte!
ResponderEliminarMe asomé el 30 o 31 de enero porque sabía que iba a estar medio desconectado y no había movimiento. Hoy me acabo de encontrar material bien reciente.
El 2 de febrero es un día perfecto para comentar aunque hoy sea día 9.
Voy a seguir leyendo.
Pues no me deja contestar como las personas de bien con mi nombre, lo cual me repatea lo que no está en los escritos.
EliminarPero soy yo, Paquito, "The one and only", que sí, que te lo digo yo, mira "Lo cualo?" Ves? Que clase de demente y enfermo escribiría algo así? Sólo yo: rechace imitaciones, hágame caso :-))
Te juro que me acordé del día de la marmota gracias a ti y por fin me decidí a reiniciar el blog, porque lo mío tiene delito.
Y desde ese día, y créeme que cuesta, el objetivo es intentar mantener periodicidad y escribir al menos mil palabras por post (si te vas leyendo el asunto, te habrás dado cuenta de que incluso he creado una herramienta para hacerlo).
Sigue leyendo y sigue comentando: mil gracias, como siempre, por tu visita y por tu comentario.
Paquito.
Lo primero, gracias por la mención. Los dos sabemos lo difícil que es volver a darle a la tecla tras un parón de años. En mi caso lo echaba de menos muchísimo (poner mis batallitas) y al mismo tiempo me daba pánico. ¿Cómo seguir con lo de Edimburgo, tras tantos años? la memoria falla. Ahora es un poco más aquí te pillo aquí te mato. Vida aquí, presente. A veces trufado con recuerdos, o cosas inventadas.
ResponderEliminarPero me alegro un montón que salieras del agujero dental, nunca mejor dicho. Yo lo odio, los implantes, todo eso. Y lo tuyo, con el hueso uf. Hay que intentar cuidarse. Lo que dices, la pandemia hizo más daño de lo que nos creemos.
Qué gracia lo de Julian. Lo de la marmota, como en la peli aquella.
Me encanta cuando dices que ponías antes la salud de la Señora Paquito que la tuya propia. Dice tanto algo tan sencillo.
Seguiré leyendo, que veo que vas a post diario. Uf, yo no podría tanto. Trato de hacer 3 o 4 o 2 al mes. Hacer 32 al año. No sé por qué, tal vez porque fue el número de post que escribí el primer año: 32. Yo y mis cifras, mis rituales, mis pequeños homenajes. 32 también fue la edad (menos un mes) cuando aterricé en Edimburgo. Mira, ahí puede salir otra Fargadita jaja, mi obsesión con el 32.
Un saludo.
Sigo.
Tranqui, no hace falta que me respondas a cada comentario. Iré poco a poco leyéndolo todo.
Crucemos los dedos para que nuestros blogs no acaben enterrados en ese cementerio que nombras que me ha dado más miedo que el Pet Cemetery de Stephen king.
Voy respondiendo "a salto de mata" y eso que, para variar, en este navegador TAMPOCO me puedo loguear con mi cuenta (estupendísimo todo).
EliminarLa historia de la salud y de los dientes es tan genial como cara: una pena que no pueda dar detalles, porque los Países Bajos son muy pequeños.
Pero el caso es que, acabo de escribir mi siguiente post y sigo cumpliendo con mi intento de, todos los días, escribir un ratito.
Y lo estoy consiguiendo, cosa tan sorprendente que a veces me pregunto si esto es algo raro y que quizás debería hacérmelo mirar :-))
Sigamos disfrutando: mil gracias una vez más por la visita y por el comentario.
Paquito.