El sistema de voto en Holanda

Buenas:

Algo curioso me sucedió ayer al hilo del post que escribí describiendo brevemente a las principales fuerzas políticas de los Países Bajos..

Después de escribir eso, empecé con mi debida investigación sobre qué opciones tengo, como ciudadano con derecho al voto para las elecciones locales que se celebrarán en unos días.

Hoy te voy a contar brevemente una de las primeras cosas que te va a suceder en el proceso, así que te pido paciencia y espero hacerlo bien.

Ingredientes del turrón

En este caso, quiero hacer una serie de precisiones porque, en la vida, uno tiene que aprender a manejar las expectativas.

Y las expectativas de hoy deben ser entendidas de la siguiente forma: no soy un experto ("Ejperto" si tienes la vena satírica tan desarrollada como yo) en sistemas políticos o electorales, te voy a contar las cosas que sé o que he encontrado de la mejor forma posible y recuerda no creerte todo lo que te cuento, porque no me conoces, no sabes quien soy y no sabes si me equivoco con la mejor intención del mundo o no.

Ahora sí:¡Al turrón!

Lo primero que debes saber cuando votas en los Países Bajos es que, unas semanas antes del día de la votación (que es indefectiblemente un miércoles) recibirás tu "tarjeta de voto" o "Stempas" que es un documento, con pegatina tridimensional y todo, que tabula tu derecho al voto en tu localidad (tu Gemeente) así como introduce todas las instrucciones necesarias para saber dónde, cómo, cuando y los documentos que puedes presentar para demostrar tu identidad ante la mesa del colegio electoral.

La primera diferencia con el sistema español es que no existe un lugar muy específico donde votar, sino que tienes diferentes lugares, dentro de tu ciudad (diferentes colegios electorales) donde puedes depositar o hacer efectivo tu voto dentro de tu ciudad, donde se reconocerá tu voto.

La tarjeta de voto, junto con un documento de identidad válido que haya sido emitido como mucho hace cinco años (un pasaporte, un carnet de identidad o un carnet de conducir algún país de la Unión Europea) serán los requisitos para poder votar.

Pero, y eso no es lo más interesante, es que detrás de la tarjeta de voto está el "Volmachtbewijs" que, como bien dice su nombre (¿Quién no habla neerlandés estos días?) es un poder para que otra persona vote en tu lugar.

¿COMORRRRRRRRRRRRRRRR?

Correcto: ya estamos todos y como ahora tengo tu atención, te explico la movida.

Imagínate que estás de viaje, o que eres una persona mayor o con problemas de movilidad, pero te gustaría votar en las elecciones y no estás.

El "poder notarial" es una autorización por la cual concedes a la persona que lleve tu tarjeta de voto (tu stempas) a que vote en tu nombre.

Hablando de esto con gente de por aquí, cuando les cuento que esto en mi país es inconcebible, me miran con la cara del que intenta dividir setecientos cuarenta y dos entre trece coma tres de cabeza.

Exacto: esa cara.

La respuesta que me dan es que, para delegar tu voto, obviamente tu confías en la otra persona y que es tu responsabilidad que la otra persona, o bien vote lo que tu quieres que vote, o le concedes la responsabilidad de ejercer el voto en tu nombre.

Esto, cuando se lo explicas a un español, indefectiblemente (somos gente de bien: a mí me sucedía en Alemania con otras cosas donde no daba crédito) piensa en varios escenarios donde alguien podría cometer fraude, pero aquí te dicen que las probabilidades de eso son nulas, que facilita el voto en caso de imposibilidad física de depositar el voto y que forma parte de tu responsabilidad personal el saber a quien delegar tu derecho al voto.

De esto puedo hablar porque la familia de la señora Paquito, hace un tiempo, en las últimas elecciones nacionales que tuvieron, donde yo no pude votar por motivos obvios, estarían fuera del país el día de la elección, así que le dieron a sus hijos el poder, así como la instrucción verbal sobre qué votar, para que lo hicieran en uno de los colegios electorales posibles el día de la elección.

Esa fue la primera vez que vi al sistema funcionar y, como tú, también hice las preguntas necesarias, así como todos los supuestos donde, de manera más o menos educada (la diplomacia se lo dejo a los listos pomposos cuyas misiones deben ser ignoradas en caso de emergencia real, momento en el cual, ni te lo pienses, sal cagando hostias hacia la embajada alemana o francesa porque, como ciudadano europeo, aunque es verdad que la prioridad son los ciudadanos de sus países, no te podrán denegar ayuda) pregunté cómo se podía garantizar que lo que ellos querían que se votara (una instrucción verbal) sería lo que finalmente se depositara en la urna a lo que, una vez más, se me remitió a la responsabilidad personal y a la confianza en la persona en la que se delega el voto.

Así que, sí, esa es la principal diferencia con el voto en un país como España y, por cierto: si no recibes tu carta de votos, no puedes votar, así que, o hay un error en el sistema de registro en tu gemeente, que ya te voy diciendo yo que no, o tu carta se ha perdido, que también te voy diciendo yo que es muy poco probable y, si fuera así, pues te pasas por tu gemeente, donde vas a descubrir lo que es la eficiencia del sistema público holandés, para lo bueno y también para lo malo (todo funciona como debe funcionar y todo lo que el sistema no contemple, pues mala suerte).

En el sobre con tu stempas (ya le vas pillando el tranquillo, ¿Ves? :-)) te añaden además una pequeña cartita donde, una vez más, además de explicarte todo el proceso, te dan la lista de colegios electorales donde puedes ejercer tu voto en la ciudad.

Y esa es sólo la primera carta: la segunda carta ya no es nominal, sino que se manda a los domicilios (una por dirección) y contiene la explicación de cómo votar, así como la lista de candidatos (la "Kandidatenlijsten") de cada formación política.

En el caso de mi gemeente, la información se provee en una hoja en forma de tríptico (imagínate una larga hoja de papel, como si fueran tres folios de tamaño A4, doblada en tres partes y a su vez doblada por la mitad para que entre en un sobre de tamaño A5), el orden de las listas es en relación a sus resultados en las últimas elecciones locales, así que el líder de la coalición (aquí eso de que un partido gobierne en solitario es altamente inusual) es el primero y después van los demás.

Por último, una vez más, la lista de candidatos que se te envía por correo te explica cómo hay que votar (como rellenar la papeleta cuando llegues al colegio electoral) y, una vez más, se te da la lista de colegios electorales donde podrás ejercer tu voto.

Y eso es la primera parte del proceso. En los próximos días te explicaré otras cosas, como por ejemplo todos los tipos de elecciones que tenemos, así como una muy particular que me interesa entender, que es la votación para las autoridades del agua, que es algo que, para que nos entendamos, se remota al siglo XII (doce, para los de la LOGSE).

Mil doscientas cincuenta palabras y sumando: no ha quedado mal esto.

Mañana más y un poquito más breve.

Gracias por leerme :-))

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