Cuando tus principios se pueden ver comprometidos

Buenas:

Esta noche, como de costumbre, empiezo escribiendo estas palabras sin saber muy bien por dónde va a salir la cosa, aunque tengo la génesis del leitmotiv que, por el momento, da el nombre al título al post que estoy a punto de perpetrar esta noche.

Así que empecemos por ahí, explicando el por qué del título y, desde ese punto, avancemos hasta donde nos dé la imaginación, la memoria, la improvisación y, quizás el sentido del humor.

Turrón picadito

El título hace referencia a un señor neerlandés, que es el protagonista de esta historia, un buen señor llamado Donald Pols y que hoy, precisamente, es uno de los protagonistas de la actualidad del país en el que pululo.

¿Quién es ese señor y por qué hablamos de el esta noche?

Me encanta como piensas: el señor Pols es era, hasta hoy, la cabeza visible de la organización para la protección del medioambiente llamada "Milieudefensie", que un juego de palabras que mezcla las palabras "Medio" y "Defensa" pero que ellos traducen como "Amigos de la Tierra en Holanda", lo cual supongo que hará referencia a una organización supranacional que tiene ramificaciones o versiones locales en los diferentes donde opere.

Y digo "era", porque esta mañana se ha sabido que el señor Pols ha dejado dicha organización para pasar a trabajar como director de sostenibilidad para la acería "Tatá Steel", cuya factoría está en la costa neerlandesa, en el término municipal de Ijmuiden, siendo como es uno de los principales entes contaminadores de todo el país.

El comunicado de prensa de la organización medioambientalista lo tienes aquí (en inglés, para que te lo puedas leer :-)) y en el lo que vas a leer es como la propia entidad expresa su sorpresa y su perplejidad por ver a su máximo responsable unirse contra el que, durante años, ha sido uno de los principales objetivos de Milieudefensie con respecto a las denuncias de la enorme cantidad de contaminación, así como todos los efectos de la misma, que dicha empresa ha causado en Países Bajos.

Este tipo, además, se convirtió en el director general de la empresa 2015 y, entre otras cosas, fue uno de los que lideró acciones contra la compañía angloholandesa Shell.

Cuando esto se ha hecho público, Tata Steel Netherlands ha hecho también un comunicado, este en neerlandés (accesible aquí) donde han confirmado la noticia y el susodicho ha declarado que:

"Durante años, he ejercido presión externa sobre las empresas para que conviertan sus ambiciones climáticas en acciones concretas, incluso a través de los tribunales. Llevo conmigo esa experiencia. En Tata Steel, tengo la oportunidad de demostrar que la sostenibilidad industrial no solo es exigible, sino que también puede impulsarse desde dentro. Ese es el siguiente paso lógico."
Impulsar el cambio desde dentro

No me gusta hablar de política, porque tenemos mejores cosas que hacer en la vida, como mirar a las musarañas, cortarnos las uñas de los pies o echarte un FIFA en la Play (cosa que sólo he hecho una vez, hace muchísimos años: le gané a un familiar mío, no sé cómo, no sabía jugar y, para no cagarla, me negué a darle la revancha, dejando mi record como imbatido hasta el día de hoy, que conste) pero, sin entrar en detalles, porque voy a dejar que tu pongas el nombre de la persona o de la entidad política que quizás te cuadre en la historia, así que, como Pilatos, yo me lavo las manos.

Digo esto porque quizás, en tu vida, hayas escuchado esto alguna vez: gente que en su momento quisieron encabezar un cambio en cosas que parecían inmutables y que, quizás por hartazgo, un grupo de personas decidieron que sí, que parecían como tú, que hablaban normal, no engolaban la voz cuando miraban a una cámara, no usaban palabras vacías, decían cosas en lenguaje claro, sencillo, algo que tú mismo habrías dicho, porque tú, a diferencia de aquellos que regían tu destino, veías la realidad del día a día, tu propia realidad, la de tu familia, tus vecinos, tus amigos...

En ese momento, creíste que el famoso cambio que cualquier persona de bien querría pareció posible y, cuando lo imposible sucedió, y aquella gente, que hablaba como tú, que decía cosas que te sonaban lógicas, en lenguaje claro y sencillo, te dijeron que, con ellos dentro, el cambio sería posible, porque ellos ahora formarían parte del proceso de decisión, que confiaras en ellos, que el poder no los corrompería, ellos no serían como "los otros", que vendieron su alma al diablo, al poder como fin y como medio, en un juego de suma cero donde la cosa no va de ti, sino de ellos, que se acuerdan de ti cada equis años para que les dés tu voto y, así, seguir perpetrando lo que les dé la gana a hacer, con impunidad y con soberbia.

La realidad del ser humano es inmutable

Aforismo: "dadas las mismas condiciones, los seres humanos, con independencia de su origen, sean suecos, españoles, kazajos, suizos, alemanes, turcos o argentinos, acaban todos haciendo lo mismo".

¿Qué no? Las dos organizaciones más corruptas del planeta, FIFA y el Comité Olímpico Internacional están en Suiza, y una de ellas, FIFA, estuvo gobernada por un suizo durante décadas, con todo tipo de escándalos.

Cuando oigas a alguien decir que "ahora que está dentro, puede provocar el cambio", en el mejor de los casos, asume ingenuidad: desde el momento en el que tu sustento se basa en la acción de la entidad que paga tu salario, la inevitable "muerte por mil cortes" comienza a domesticarte.

Lo primero suele ser el salto económico: este tipo de cambios suelen conllevar un sustancial salto en tu nivel de ingresos... No es inmediato, pero poco a poco te vas a acostumbrar a esa vida donde, no ya tu salario, sino tus famosos "benefits", como cuenta de gastos, coche de empresa y demás, hacen que tu vida sea más confortable.

Y créeme: el primer mes, el BMW es una gozada... Al tercer mes, sigues oliendo el olor a nuevo, pero al año es sólo tu vehículo y, de pronto, el coche de tu vecino es más nuevo y mejor.

Eventualmente descubres que ese cambio no es tan fácil: dentro de aquello que quisiste influenciar descubres la burocracia, los problemas, los procedimientos, las ramificaciones de tus acciones...

¿Recuerdas cuando contabas que si algo no se cambiaba era porque simplemente no se quería o no convenía? Pues ahora descubres que, aunque quisieras, efectivamente, hay cosas que no conviene pero que, aunque quisieras y conviniera cambiarlo, hay un montón de pasos que tienes que seguir y que, precisamente, están ahí para descorazonarte y que, si realmente no lo quieres, que termines abandonando.

De pronto, descubres el significado de llamar a algo "kafkiano": ahora, cuando te preguntan por esos mismos cambios que anunciaste que harías, empiezas a matizar tus palabras.

¿Te acuerdas de cuando aquel presidente tan carismático le decía a su pueblo "¡Sí que se puede!"? Pues cuando llegó a la presidencia y le empezaron a preguntar sobre si se podía, ya en el poder, respondió "Sí se puede, pero hay que esperar".

Y ese señor fue el presidente del país más poderoso del mundo, en una república presidencialista como pocas.

Y ahora eres tú, en algo mucho más pequeño, donde quizás tendrás un mejor sueldo y mejores beneficios como empleado de alto nivel en una organización, donde vas a tener que defender cosas que, hasta el mismo día en el que entraste, criticabas con ferocidad sin igual, pero ahora, porque la muerte por mil cortes es lo que tiene, aprendes que no, que en realidad las cosas no son lo que parece, que cuando uno está dentro entiende otras cosas, que hay factores que no conocemos y que no nos permiten evaluar la situación y toda su complejidad.

Moraleja

De mis viajes por Rusia recuerdo uno de sus dichos: "el dinero no lo compra todo... Mucho dinero sí"... A veces olvidamos que, tarde o temprano, todos tenemos un precio y que, aunque las películas nos enseñan que al final ganan los buenos, la realidad es que, hasta que eso suceda, los malos en la vida real se están poniendo las botas.

El buen señor ha decidido unirse y defender aquello que, durante años, criticó, y no sin falta de razón (esa empresa tiene un montón de historias abiertas en Países Bajos, dada sus muy altas emisiones por su actividad industrial).

Espero que consiga lo que afirma y que, desde dentro, consiga el cambio que pretende liderar... Permítanme ser escéptico, por lo que les acabo de contar.

Y curiosamente, diciendo esto, me acuerdo de este trocito de una película maravillosa que deberías ver, sí o sí, al menos una vez al año:


Nuestro acuerdo fue "mil y pico palabras" y creo que, una vez más, he cumplido.

Espero que te haya resultado interesante: mañana más, quizás mejor, quizás peor.

Gracias por haber llegado hasta aquí.

Un saludo.



Paquito

Emilio: sugerenciasapaquito (arroba) yahoo (punto) es

Twitter: @paquito4ever

Comentarios

Quizás te pueda interesar...

Aventuras dentales

Los reyes holandeses y los impuestos

Querer, Amar, Estimar...

Mi cápsula del tiempo digital

Cuando sí puedes soportar la verdad