Lecturas de domingo
Buenas:
Como ya te he dicho antes, en según que culturas, el domingo es el último día o el primero de la semana, así que, como tú lo quieras ver, que eres libre de interpretar la realidad y el tiempo como mejor se adapte a tus necesidades, yo me lo voy a tomar como "el día de las coladas", que es realmente como uno mide el paso del tiempo a partir de una ciertad edad que no confesaremos por pudor y vergüenza.
Turrón desvergonzado
Como obviamente esto que lees forma parte de un momento preciso en el que se teclean estas palabras, no sabes que, justo antes de hacerlo estaba escuchando y buscando la historia de "A garota de Ipanema", la canción brasileña más famosa de la historia y que, su inspiración, perteneció a una personal real, alguien que existió y cuyo nombre es Heloísa Eneida Menezes Paes Pinto, más conocida como "Helô Pinheiro", algo en lo que pienso en los últimos tiempos, "el contexto de las cosas", lo que hay antes y después de aquello que ves, que escuchas, que lees o que utilizas.
¿Qué estabas haciendo antes de leer esto? ¿Y después?
Es una pregunta válida: nos ofrece una perspectiva de tu vida, de tus ocupaciones, tus obligaciones, tu ocio, incluso mucho más rica que los actos o hechos concretos que nos conectan.
En mi caso, estaba vaciando el Feedly, mi lector de RSS: en particular, estaba revisando una sección que tengo donde recibo historias de formato largo (por encima de las dos mil quinientas palabras), escuchando una entrevista en YouTube y buscando un buen diccionario de sinónimos y antónimos en la red, que la página de la RAE ya es sospechoso habitual en el proceso creativo de este blog (dos monitores, literalmente cinco ventanas repartidas por los mismos con diferentes cosas que utilizo para estar controlando todo).
Otra cosa de la que hemos hablado son las pausas entre párrafos: entre esta línea y la anterior hay como una hora, donde he estado recogiendo la ropa de la secadora, doblándola y poniéndola en su correspondiente lugar.
En la vuelta, empiezo con la lectura de los doce artículos que me voy a intentar leer entre hoy y los próximos días, empezando por el del tipo que describe la experiencia Costco como cliente y que, como habitante de los Países Bajos, envidio como pocas cosas, porque aquí no tenemos grandes superficies comerciales (tenemos MAKRO, pero ese establecimiento, como en otros países, sólo es accesible para personas que tienen empresas).
Uno de los placeres más intensos que uno puede tener como consumidor es darse un garbeo por un hipermercado del tamaño de varios campos de fútbol, donde literalmente puede encontrar todo y, además, de dieciséis formas diferentes.
En Holanda, por si no lo sabes, no es así: los supermercados son pequeñitos, "convenientes", y todo el modelo de desarrollo urbano fuera de las ciudades tiene siempre un pequeñísimo centro comercial donde, además de un supermercado, tienes otras tiendas de especialidad (desde una floristería hasta una papelería, pasando por la pastelería de turno y, también, alguna cadena de droguería).
Al igual que el sistema de transporte público impone un mínimo de paradas de autobús cada equis metros, el desarrollo de las zonas residenciales es relativamente estándar por aquí: zonas ajardinadas, muchos espacios de parking, casas individuales con su pequeño espacio en la entrada y con su jardín en la parte trasera.
Es más: hasta el diseño interior de las casas es relativamente estándar: hay un momento en el cual uno puede adivinar, dependiendo de la década de construcción, cual es la distribución de la vivienda, aunque la verdad es que con tan sólo mirar las ventanas uno ya se puede ir haciendo a la idea, pero aún así.
Con todo eso, sin embargo, el consumo de alimentos es de proximidad y de pequeñas cantidades adquiridas casi a diario: el concepto de "compra para todo el mes", algo que sucede en otros países, es un fenómeno desconocido por estas latitudes.
En estos momentos, además, empiezo con la lectura de otro artículo, en este caso, sobre experimentos llevados a cabo con abejas, que demuestran que dichos insectos son terriblemente inteligentes, para sorpresa de nadie, teniendo en cuenta todo el sistema social que crean para dirigir y mantener una colonia y un enjambre funcionando de la forma que lo hace.
Los domingos son así, a veces
Porque, efectivamente, de cuando en cuando, uno abre el ordenata y se pone a leer sobre cualquier cosa, que la lectura es de una higiene mental que se debe de hacer lo más a menudo que se pueda: si es posible, además, evita la actualidad, sobre todo la política, que no te va a aportar nada.
De esto, además, la gente que vivimos fuera lo hablamos como factor coincidente: "da igual cuando te vayas o cuando te vuelvas, son siempre los mismos problemas, los mismos líos, los mismos conflictos identitarios, políticos, de corrupción, de cosas que te indican que las personas que dirigen cierta parte de tu destino pasan olímpicamente de ti".
Eso es lo que, eventualmente, te empuja a desconectarte: bastantes problemas ya tiene uno en la vida como para encima sufrir o preocuparte por cosas que no puedes cambiar, que ya no deberían afectarte y que, en definitiva, son también consecuencia de nuestros actos porque, y esa es otra, todo lo que sucede, además de convenirle a alguien, está propiciado por gente que, estoy seguro, con la mejor de las intenciones, vota eso.
Pero en fin: no vamos a entrar por ahí porque no me da la gana... No me gusta hablar de "eso" porque no me lleva a ninguna parte.
Y hablando de llevarnos a ninguna parte, a lo tonto y a la Chita callando, hemos conseguido llegar al objetivo diario, que uno no lo pierde de vista, pensando además que es uno de esos días donde lo que más te apetece es consumir contenido, no producirlo.
"Mil y pico palabras", lo dijimos en su día y vamos cumpliendo, cosa que, una vez más, me deja perplejo.
Tengo que empezar a trabajar la calidad, eso sí: le falta un pulido a esto.
Gracias por pasarte por aquí: un saludo.
Paquito
Emilio: sugerenciasapaquito (arroba) yahoo (punto) es
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