Racismo en alquileres en Holanda

Muy buenas:

Después del maravilloso espectáculo que estamos presenciando con el escándalo de los huevos contaminados, movida que ya os lo conté en su momento y, tal y como se suceden los acontecimientos, el algoritmo de acción ha funcionado exactamente como lo expliqué:
"Cuando la cagamos nosotros, en primer lugar, no hay que perder los nervios, en segundo lugar, se intenta buscar a algún agente externo al que poder echarle el muerto, momento en el cual se da la alarma y, por último, si resulta que el problema es realmente causado por nosotros, con mucho sigilo, nos deshacemos del problema, para que al final todo quede en nada."
En este caso, la callada inicial (ahora resulta que lo sabían desde hace un año, porque alguien les dio un chivatazo) dio paso a acusaciones entre proveedores y clientes, buscando como locos a alguien de otro país al que echarle la culpa, momento en el que más países empezaron a aparecer en la historia y situación que, efectivamente, acaba con todos ellos echándose mierda entre sí, con una llamada al orden y reunión extraordinaria de los ministros de agricultura de la UE para que, último punto, esto se silencie y pelillos a la mar.

Afortunadamente, nuestro país no ha salido salpicado, pero ya sabes: si por algún motivo hubiéramos estado remotamente cerca, ya se encargarían de echarnos el muerto como fuera.

¿Pero esto no iba de racismo en los alquileres de Holanda?

Sí, va de eso, pero no podía resistirme a escribir lo primero (me lo estoy pasando teta: son años explicando lo arriba escrito, con gente de medio mundo mirándome como si estuviera loco).

Vamos al turrón y, como siempre, pondremos una premisa en el texto.

La premisa

Por muchas cosas que uno, como inmigrante (los finos se auto-denominan "expatriados", que es la forma de no sentirse sucios por ser extranjeros trabajando en otro país) de una cierta latitud en el mundo, pudiera hablar de mil y una cosas negativas al respecto del lugar en el que vive, la realidad nos indica que el racismo y la xenofobia no son exclusivas ni de Holanda ni del Centro de Europa (región que me conozco bastante bien).

Desafortunadamente, nadie escapa a esto, en mayor o menor medida: incluso las sociedades más inclusivas y abiertas tienen códigos no escritos, generalmente en cánones de belleza, donde el tono de la piel, el tamaño o forma de tal o cual atributo físico, el acento  o cualquier tipo de gilipollez que uno se pueda imaginar, es utilizado como forma de crear jerarquías y diferencias entre personas.

El detalle que siempre viene a mi cabeza, cuando explico estas cosas, es una de esas anécdotas que, mi joven yo, a los 17 años, descubrió en su último año de Instituto, en su clase de Historia...

Estudiábamos el Renacimiento Italiano, lo recuerdo como si fuera ayer... Entre las figuras más destacables de aquella época, en términos artísticos, estaba un Florentino, gran poeta y escultor que, sin embargo, pasaría a la Historia por ser obligado, por la figura religiosa por antonomasia de la época, a decorar los muros de una capilla que, en soledad, durante dos añitos, se chupó encerrado en ella (tenía muy mal carácter, pero la genialidad tiene esas cosas: mejor dejarle solo, que todavía le mordía a alguien).

Una de sus obras escultóricas más conocidas, todavía expuesta en su ciudad natal, muestra la perfecta anatomía de un hombre desnudo, un chico cuyo nombre, aún a día de hoy, representa la esperanza de victoria de los pequeños batallando contra los grandes y poderosos.

Una escultura imponente, con algunos trucos de perspectiva geniales (fíjate en uno de los pies y su desproporcionado tamaño: lo hizo así para ofrecer más movimiento a la figura) pero que, en aquella diapositiva, mostraba algo que, a mis ojos, resultaba inusual...

La tenía pequeña.

Sí: lo sé... Mi excusa es que tenía 17 años y, aunque dos décadas más tarde, sigo siendo el mismo pobre idiota, el caso es que, sin saberlo, aprendería algo curioso.

- Tengo una pregunta para usted: - Le dije a aquel profesor en un receso - Es algo que me ha llamado la atención, dado el tamaño de la escultura.
- ¿El qué? Me preguntó.
- La figura es enorme, pero... - Dudé: era un hombre que, o bien se tomaba las cosas con un gran sentido del humor, como se podía tomar la cosa mal y suspenderte su asignatura hasta que las ranas criaran pelo - el caso es que la tiene minúscula.
- En realidad - Empezó a explicarme - sigue el canon de belleza griego, lo verás en todas las esculturas de aquella época. - Reaccionó bien: so far, so good  - Es más: - me dijo - en la antigua Grecia, los bárbaros (aquellos que no hablaban griego) solían ser ridiculizados por tener tamaños de penes más grandes.

Esta anécdota, curiosamente, sigue siendo válida en algunos países de Asia, por cierto.

Bonito detour... ¿Nos ponemos al turrón o no?

Al turrón: recientemente, una persona estaba buscando apartamento en Ámsterdam y recibió una respuesta con un requerimiento bastante peculiar... Hasta ahí, nada fuera de lo normal: los propietarios de los inmuebles ponen condiciones de todo tipo (desde precios, fórmulas de pago, caución, si puedes o no fumar en la casa, si puedes o no tener mascotas e, incluso, si puedes tener hijos o no, limitando el número de personas que puedan habitar en la vivienda)...

El punto es cuando uno lee, en el email (donde vemos que el nombre de la persona suena a que no parece holandesa) muy interesante cláusula que ha levantado más de alguna ceja entre algunos y, lo más preocupante, lo que parece "absolutamente aceptable" en otros.

El tweet original viene a continuación con un pantallazo del mensaje que la agencia envió a la persona que estaba buscando el piso (impagable):


En la imagen adjunta al tweet, la agencia advierte a la persona (que tiene un nombre "no particularmente holandés") que las propiedades no son aptas para arrendatarios a los "que les gusta cocinar durante horas, con un montón de especias (sólo "forma occidental" de cocinar).

Si la persona, por tanto, cocina "de forma occidental", pueden entonces organizar una visita a la propiedad.

Para que nos quede clarinete: los arrendadores no quieren a arrendatarios indios (lo cual, unido con el nombre de la persona que responde a la oferta de alquiler, lo hace todavía peor, si cabe).

Con dos cojones.

Noticia en Holandés (con pantallazo de la parte del anuncio) disponible haciendo clic aquí.

La prensa, que de inmediato se puso en contacto con la agencia que manejaba el asunto, recibió como respuesta que, en algunas viviendas, el olor se filtra fácilmente, haciendo que, en un futuro, otros potenciales propietarios pudieran percibir dicho olor, cosa que deprecia el valor de la misma.

Vayamos por partes

En primer lugar: me jode darles parcialmente la razón en el argumento, pero esa parte me la conozco.

Hace unos meses, una compañera india me invita a mí y a otro colega (indio él también) a cenar en su casa (un garaje anexo a una enorme mansión, convertido en estudio, justo en el mismo lugar donde, casualidades de la vida, unos años antes, una amable agente de la Policía me paraba porque, según sus palabras, servidor de ustedes "Parecía un ladrón" por, entre otras cosas, ir caminando por la calle, llevar una mochila y una gorra).

Llegamos a su casa a las 18:00 y empezamos a cenar sobre las 22:45, conmigo muerto de hambre y cagándome en la puta de semejante despropósito (la última vez que pierdo casi cinco horas de mi vida para comerme algo en 15 minutos)...

Aquella tarde, con un clima aceptable (acabó lloviendo por la noche), según empecé a notar el olor de lo que estaban preparando, les pedí que abrieran la puerta del estudio, que pusieran la campana de extracción de humos en "velocidad absurda" y que creáramos corriente con la ventana al fondo del lugar, porque la cosa empezó a cantar "pero bien"...

Y digo "pero bien" porque, cuando por fin llegué a mi casa, después de conducir durante unos 40 minutos, toda mi ropa estaba oliendo a curry con especias (y cuando digo toda, digo "toda": los calzoncillos y los calcetines también olían al guiso)...

Es más: el coche, en el que estuve sentado el ratito que tardé en llegar a casa, estuvo oliendo al asunto durante dos días (no exagero un ápice), situación que me costó un resfriado, al tener que ir conduciendo con las ventanas abiertas durante ese periodo, para ver si aireando la cosa conseguía normalizar la habitabilidad del vehículo.

Por eso, hay una parte en mí que comprende la situación...

PERO...

El "PERO" viene porque, en realidad, este tipo de cosas (aducen una incorrecta selección de palabras) esconden lo que esconden, con fundamento o sin él.

En mi casa, en su día, a la señora Paquito también le daba por cocinar recetas con un montón de especias y demás, momento en el cual, el abajo firmante, preparaba toda una batería de medidas que implicaban:
  1. Extractor de humos en "Velocidad Absurda" durante y después del proceso.
  2. Cerrar la puerta de la cocina para que ningún olor pudiera llegar a ningún otro punto de la casa (con todas las habitaciones cerradas también a su vez, por si las moscas).
  3. Batería de velas con olores del IKEA
Es decir: con cuidado esto se evita... Pero ese no es el punto: que yo sea un maniático de los olores (que lo soy: en mi trabajo saben que paso de todo con respecto a tu pelo o tu vestimenta, pero que como huela al choto rondándote, entonces tendremos un par de palabras) está bien y, si yo no quiero que, al alquilar una casa, no haya olores, lo explico o simplemente, advierto a los inquilinos.

Me habría gustado que una parejita de indios hubieran respondido al anuncio y que, ante la pregunta de las especias, hubieran dicho que, en realidad, apenas cocinan: me habría encantado verle la carita a los de la agencia o a los propietarios cuando se hubieran presentado allí porque, como la cosa no era racista, estoy seguro de que no les habrían preguntado 14 veces por el tema de la cocina... 

¿Verdad que no?

Este "tipo de cosas" es sutil por aquí: en su día, durante la crisis económica, de pronto aparecieron, en las descripciones de los puestos de trabajo que ofrecían las páginas de empleo, un requerimiento con una particular selección de palabras:

- Nivel nativo de Holandés.

Hasta aquí, todo bien: si trabajas en una empresa holandesa, pues tendrás que, probablemente, hablar holandés.

Pero no dicen "Se requiere holandés" o "Nivel alto de Holandés"... No: es más sutil... "Nivel Nativo" supone que, o eres holandés, o lo llevas clarinete (porque "Nivel Nativo" es la excusa perfecta para que, con el mínimo acento o con el mínimo error gramatical que cometas, te puedan decir que tienes un muy buen nivel del idioma, pero que necesitan a alguien con "nivel nativo").

En este punto, todavía recuerdo lo que me sucedió, en una anécdota de este estilo, al aplicar a un puesto, en una multinacional, donde, ojito, la descripción del mismo explicitaba que el idioma de negocios era el inglés y donde, muy importante, el holandés no se mencionaba por ninguna parte...

Hasta ahí bien: postulé y me contactaron, todo correcto.

El caso es que, en la primera toma de contacto (la famosa llamadita en la que todos salimos a la calle con el teléfono y nos alejamos a una distancia prudencial de la entrada de la oficina), al ir hablando sobre el asunto, de pronto, la persona que tengo al otro lado de la línea me pregunta:

- Por cierto: ¿Hablas holandés?

Les expliqué que lo entendía, pero que obviamente no estaba muy ducho en el, cosa que, gracias al anuncio, no encontré necesario, por cuanto hacían mención expresa en el anuncio de que el lenguaje de negocio era el inglés.

- Sí bueno - empezó - Es verdad pero, en realidad, como hay muchos holandeses, el idioma entre nosotros es el holandés y bueno...

Es decir: mintieron (el idioma de negocios es el idioma que se utiliza en comunicaciones formales en una empresa, sean habladas o escritas: el idioma es la nueva fórmula, ABSOLUTAMENTE LEGAL, de establecer políticas xenófobas en las empresas, niños y niñas... No te puedo discriminar legalmente por ser mujer, tener más de 40 años o que seas gay, por poner claros ejemplos, pero sí puedo poner un criterio, irrelevante para la función de tu puesto, para quitarme de en medio a aquellos que no nos gustan, utilizando una fórmula absolutamente discrecional que, en realidad, si me pongo cabrón, sólo pueden cumplir señores o señoras en un muy determinado origen), pero esta vez, por el motivo que fuere, no pusieron ese requerimiento por escrito.

Detalle: algunas empresas multinacionales intentan, al contrario, no contratar holandeses por, entre otras cosas, este tipo de movidas (acojonante pero cierto: confesado por alguien a quien tuve el placer de conocer hace unos años, que doy fe de que sabía de lo que estaba hablando).

Conclusión

Que alquiles una casa y que, el día que se te vayan los inquilinos, te merezca más la pena quemar los muros con Napalm que volverla a pintar puede ser un putadón, pero para eso, simplemente, uno se encarga de que ciertas normas queden claras (y para eso existen las fianzas que pone uno al alquilar una vivienda, así como los requerimientos de gastos de limpieza o pintura que, si el arrendatario no acomete, se deducen de las mismas).

La realidad es que, este anuncio denota, gracias a "su mala selección de palabras" lo que en realidad no es algo raro en este país, donde cada día, de una forma o de otra, se confunden normas de convivencia con prácticas propias de otro tiempo, como cuando prohibían a los abogados de la Compañía de Indias Orientales, en sus contratos, a contraer matrimonio con una mujer de Indonesia (y esto no va de gastronomía: esto va de un tipo muy concreto de personas, recuérdalo).

Te dan ganas de alquilarlo y ponerte a hacer "cocina occidental" (donde nosotros no utilizamos muchas especias, pero unos ajos fritos, que se preparan en unos minutos, sin la debida ventilación, pueden también dejar huella).

A ver qué dirían en la siguiente ocasión aunque, conociéndome el percal, me parece que tengo una idea más o menos clara:

- Se requiere "Nivel Nativo de Holandés" para alquilar la vivienda.

Saludos,

Actualización (15 de Agosto de 2017): de acuerdo con DutchNews (noticia en Inglés haciendo clic aquí), el periódico holandés Volkskrant contactó con la propietaria de la vivienda, la cual niega que la cláusula de olores formara parte de las condiciones de arrendamiento (ya sabemos entonces de dónde vino "la movida").


Paquito
Emilio: sugerenciasapaquito (arroba) yahoo (punto) es
Twitter: @paquito4ever

Comentarios

  1. Justamente hoy voy a un Indian Food Festival, que por suerte es al aire libre...

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    1. Buenas:

      Gracias por la visita y el comentario: espero que disfrutaras la comida (la gastronomía india es espectacular en muchas cosas).

      Eso sí: como te quedes mucho tiempo en un sitio sin circulación de aire y con la cocina cerca, prepárate).

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  2. A lo que parece la holandesa es una sociedad en la que una parte importante de sus integrantes tienen miedo. Miedo al Otro, al fantasmal otro que no se les parece. A partir de ahí ya se sienten amenazados.
    No digo que eso no ocurra en todas las sociedades, subrayo el grado y cantidad e importancia del miedo en las relaciones interpersonales, políticas, sociales, laborales y demás. Wilders lo tiene fácil.
    El Otro sólo puede llegar en forma de beneficios y producto, empaquetadito en Euros. Sólo que ahora las cosas ya han cambiado bastante, capitán, mi capitán.
    Cuando el grado de tolerancia en una sociedad disminuye cabe hacerse muchas preguntas sobre sus fundamentos económicos y sociales. No es el momento ahora, pero ¿Podría Holanda sobrevivir con lo que Realmente produce? Es un ejemplillo.
    Un abrazo y buena suerte.

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    1. Quizas las cosas son mas sencillas que esto e intentan evitar una mala experiencia previa. En mi caso particular, despes de haber sufrido los tacones de mujer a altas horas de la noche en el piso de arriba, cuando busco un apartamento si puede ser intento que sea el ultimo piso del edificio (que asi ha sido en mis 3 ultimos apartamentos que he estado).
      Recuerdo que enseñe el piso a una chica antes de irme y solo me preguntaba si habia mucho trafico en la calle...(por una mala previa experiencia)

      Tambien quede traumatizado por un vecino que le sonaba el despertador (de esos fuertes) como 1 hora seguida de reloj (y no exajero)..
      y yo que en esos tiempos podria dormir felizmente hasta las 9:00, me despertaba a las 6:00... (Esto sin contar algun fin de semana que se lo habia olvidado y habia sonado como 3 o 4 horas seguidas)

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    2. Buenas:

      Gracias a los dos por la visita y el comentario: como siempre, todo un placer :-))

      La sociedad holandesa no es diferente de ninguna otra: lo que llama la atención es que, en un país que se auto-proclama "ejemplo de tolerancia", a la hora de la verdad, son como cualquiera (sólo que antes los vicios se quedaban en casa y, ahora, los vicios se van viendo, conforme la puerta a su mundo se entreabre).

      Aquí la actitud es siempre: "All the benefits, none of the trade-offs", es decir, el "choco-lomo" (no queremos coste de oportunidad ni efectos secundarios en nuestras acciones... Efectos colaterales de una sociedad rica sin problemas donde, según parece, lo que tienen es fruto de quienes son, no de lo que se he hizo y lo que se hace hoy en día, pecado en el que otras naciones, véase Irlanda, se han creído o se creen a día de hoy).

      En el post explico que hay una parte que entiendo, pero si no quieres oir tacones, o bien te vas a vivir a una casa o a un apartamento en la última planta: lo que uno no puede hacer es según qué comentarios que, como los del anuncio, denotan connotaciones xenófobas (la tipa es iraquí: si un tipo con nombre y apellido holandés hubiese contestado, estoy seguro de que ese comentario jamás habría sido hecho).

      Y ése es el problema: entiendo la premisa (lo describo en el post: sé exactamente de lo que hablan porque, literalmente, lo he vivido en mis propias carnes), pero no las formas.

      Y aquí es donde, ya digo, como a poco, se les va viendo el plumero (llevo años "sacando del armario" a gente perfectamente normal y pacífica que, bien llevados a un tema del estilo, de pronto abren el kimono y se les ve la katana que gastan).

      Nada más, nada menos :-))

      Un abrazo y, de nuevo, mil gracias a los dos por la visita y el comentario.

      Paquito.

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  3. Yo no soy de ver racismos en estas cosas, es cierto que la cocina India está muy rica pero apesta, y tiene que ser un horror el tener un vecino cocinando indio cada día....pero bueno, yo cocino todos los días también y mi comida jumela que no veas, lo mismo cuando me pire ya no aceptan españolas :p :p :p Yo como Qwerty imagino que la cosa viene de experiencias anteriores. Igual la agencia ha tenido problemas con propietarios en el pasado por alquilar a indios por el tema de los olores.

    También te diré, el racismo a la hora de alquilar se ve en españa también. Mis dos últimos años viviendo allí me las pasé acompañando a chicas Erasmus en su búsqueda de piso porque, o se metían en pisos Erasmus, o no conseguían alquilar. Primero porque los caseros no se fiaban, y segundo por los flatmates. Si aparecía yo con ellos, se fiaban más. Luego vete también y pregunta a cualquier sudamericano a ver qué fácil les resulta.

    En cuanto al nivel de idioma, no digo que no sea cierto que pase, me lo creo que pase, pero tb creo que intentan evitar el "nivel intermedio" ese que todo español pone en su CV que no llega ni para "hola me llamo Pepe" En mi puesto actual pedían nivel alto de holandés, aunque el trabajo en sí es en inglés...pero lo pedían xq todo el departamento administrativo era holandés, y se comunican entre ellos en holandés. Meetings en holandés. Documentos sobre procesos están en holandés. Comunicaciones con otras facultades son en holandés. Eventos con otras facultades son en holandés. Tener a alguien que no lo habla o lo habla como el culo cambia la dinámica de toda la oficina y quizás no quieren eso. En españa tampoco lo querrían. Aunque pusieron nivel alto, y mi nivel no era tan alto, apliqué y mira tú que conseguí el puesto. Ponen requisitos altos y luego flexibilizan. Ahora mismo estoy en un proceso de selección en el que piden nivel "excellent command" (otra manera de decir nivel casi nativo o nativo), la descripción es en inglés, el puesto en sí es en inglés, pero he tenido que escribir mi CV y motivation en Holandés. Me juego la mano a que toda la plantilla administrativa/managerial son tulipanes. Y de nuevo no quieren cambiar dinámicas. Racismo? No, simplemente pasan de complicarse el día a día metiendo a alguien no nativo en el equipo a menos que aporte algo suficientemente interesante o especial....

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    Respuestas
    1. o eso a buenas referencias :-)

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    2. Muy buenas,

      Gracias por la visita y el comentario: todo un placer, como siempre.

      Coincido en todo lo que dices, Pelocha: es problema es el grado de sutileza.

      Y desafortunadamente, éstos no son sutiles: al contrario, a la mínima que ven que "es normal" o que "no hay consecuencias" al decir algo, pues lo sueltan y se quedan tan panchos.

      De esto podría hablar, pero me tengo que morder muy mucho la lengua (no debo y, créeme: me lo pide cada célula de mi cuerpo) con respecto a ejemplos flagrantes de xenofobia y endofilia hasta extremos insospechados.

      Mi punto es que este tipo de cosas suceden en todas partes: "Dadas las mismas circunstancias, un holandés, un sueco, un suizo y un español harán las mismas cosas", pero lo que no admito es la deriva que un país que, paso a paso, lleva coqueteando con movidas de este estilo desde hace años (recordemos que la segunda fuerza más votada en este país es el partido de un señor abiertamente xenófobo).

      Y cuando uno lleva años trabajando con gente de medio mundo, empieza a escuchar "historias raras"... La primera vez, asumes que, a lo mejor, es algo de la persona, pero entonces te llega alguien, completamente diferente, y te cuenta algo parecido... Y después otra... Y otra más... Hay un punto en el que uno se empieza a preguntar si es que estoy rodeado de frikis (que puede ser :-)) o si va a resultar que, cuando el río suena, agua lleva.

      Mucho más en una sociedad que se auto-proclama "tolerante", cuando la realidad es que "tolerancia" es "indiferencia" (parecido, pero diferente).

      No hay mucho más, en realidad: todos tenemos algo dentro de nosotros, en mayor o menos grado, que no dirige bien según que conflictos (y eso es humano): lo que es menos humano es sacarlo y no cuestionarse, en ningún momento, si lo que estamos exponiendo tiene cabida o no en el mundo en el que vivimos (no hablo de ser políticamente correcto: hablo de cuestionarnos si lo que sentimos ante equis cosas tiene un origen lógico o, por el contrario, más relacionado con factores de otro tipo).

      Nada más :-))

      Un abrazo y, de nuevo, mil gracias por la visita y por el comentario :-))

      Paquito.

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