Como borrarse de Facebook y sobrevivir en el intento

Muy buenas,

Hoy es un día feliz para mí: esta mañana, en un receso entre reuniones, después de 2 años sin usar Facebook, decidí loguearme y, finalmente, dar el paso definitivo.

Esta mañana he borrado mi cuenta personal en Facebook... ¡A tomar por saco!

Manten la calma y adios a Facebook

Este es sólo uno de los pasos que, a lo largo de los próximos días, iré llevando a cabo sobre mi exposición y uso de servicios y redes sociales que utilizo de forma personal, por aquello de ser consecuente con mi forma de ser y de pensar que, quieras que no, me ha llevado, en los últimos años, ha replantearme según qué cosas..

Ya nos va a dar la barrila con lo de la privacidad otra vez...

No exactamente: en este momento, mientras hablamos, el CEO de Facebook, Mark Zuckerberg, responde ante el congreso de los Estados Unidos a las preguntas de una serie de congresistas que podrían ser mis abuelos y que, a grandes rasgos, no saben realmente ni con quién ni con qué están lidiando (sólo un congresista le ha puesto en apuros: se nota que el tipo controla de leyes y de aspectos relativos al uso de los datos de empresas como la susodicha red social).

La cuestión que hoy traigo a colación es, qué hacer cuando uno se quiere borrar de Facebook para siempre: no hablo de desactivar la cuenta (lo pensé durante un ratito, hasta que, leyendo las condiciones, la realidad es que nada cambia en la situación: tus datos siguen estando presentes en la red social, así que, en realidad, es sólo una forma de decirle a esa empresa que, como decimos en España, "te das mus", pero que nada cambia.

Hablo de, literalmente, borrarte... Decirles adios con la manita y mandarles a hacer puñetas para siempre.

¿Qué hacer cuando uno se quiere borrar de Facebook?

Existen 3 cosas que, en mi caso, he seguido a la letra, y que tienen que ver con qué hacer, de cara a tus contactos, de cara a ti mismo y, finalmente, de cara a la empresa que te ha ofrecido el servicio.

Allá vamos :-)

Paso 1 - Dile a tus contactos que les mandas a hacer puñetas

Vas a quitarte de Facebook, así que pon un último mensaje anunciando que te piras: el personal, quizás, te eche de menos (o no).

Una de las cosas que me ha llamado la atención ha sido, precisamente, al acceder, la cantidad de invitaciones, mensajes y demás que, durante dos años, se han acumulado en mi cuenta, esperando una acción por mi parte.

Durante 2 años, he recibido decenas de mensajes privados, invitaciones para ser amiguitos de gente que conozco y un montón de notificaciones sobre gente que, en un momento determinado, me pidió ser asociado a un post y cosas así.

Así que, un simple y rápido mensaje basta: "Señores: aquí uno que se baja del tren... ¡Buena suerte!" suele ser suficiente.

Pero, honestamente, allá cada cual: hay gente que puede hacer alegatos de todo tipo y hay gente que no dice nada...

Mi último mensaje ha sido en inglés y ha venido a decir lo siguiente:

"Querido Facebook: después de 2 años sin usarte, es hora de decirte adios... No soy yo: eres tu".

Paso 2 - Bájate tus datos (y échales un vistazo)


Facebook permite bajarte todos los datos que tienen sobre ti...


Como ya no quiero acceder a Facebook (de esto hablaré a continuación), os dejo aquí un post que he encontrado en la propia compañía explicando cómo te puedes descargar los datos que poseen sobre ti.


Como tienes un espíritu aventuro parejo al mío, te recomiendo que, una vez que te avisen de que el archivo está preparado, descárgalo y échale un vistazo, porque vas a encontrar cosas muy interesantes.

Vas a encontrar todas las conversaciones que hayas tenido en su aplicación de mensajería, vas a encontrar todos los posts que hayas puesto en tu muro, todas las fotos que has subido y, muchísimo más interesante, una relación de entidades que, en un momento determinado, hayan podido utilizar o ver tus datos, además de las aplicaciones que hayas autorizado, a lo largo de su uso, para utilizar las credenciales de Facebook como forma de acceso a sus servicios.

En serio: esto tiene jugo para dar de beber a un ejército que haya estado haciendo maniobras por el desierto durante tres días y es aterrador lo que uno se encuentra (yo estoy buscando y analizando las entidades / empresas que he encontrado y por qué están en esa lista, porque no me queda claro cómo cojones, con perdón del exabrupto, mis datos han acabado relacionados con empresas médicas, por poner un ejemplo).

Paso 3 - Borrar tu cuenta

Esta es la parte más curiosa... No encontré dentro de la propia Facebook la capacidad para hacerlo... Lo tuve que guglear y, curiosamente, me encuentro con que, en realidad, el proceso se inicia desde una URL diferente, que es la siguiente:


A partir de aquí, es seguir las instrucciones que te pida la página...

Y aquí es donde llega el tema que llevo mal: una vez hecho todo esto, resulta que Facebook no ejecuta el requerimiento, sino que:

  1. Mi cuenta queda desactivada (no borrada).
  2. Facebook se da (me dicen que me lo dan a mí, pero uno ya está mayor para según qué cosas) 15 días para, esta vez sí, borrar mi cuenta.
  3. Si durante uno de esos 15 días, por el motivo que sea, accedo otra vez, el proceso queda anulado.
El punto 2 y 3 pueden parecerte ventajas para el usuario, por aquello de que, quizás, se arrepienta o cosas así... Todo muy bonito, pero existe un problema: la forma en la que ellos mismos han creado el proceso (una URL distinta, confirmar con tu contraseña y con un Captcha que tienes que descifrar y teclear para, efectivamente, efectuar el paso) determinan que el usuario sabe lo que está haciendo, que no es un accidente, sino que es un acto deliberado.

Por eso, este último paso está diseñado para, en la medida en la que lo puedan evitar, todo está diseñado para que, en última instancia, hasta el último segundo, vuelvas, ejecutando en ese momento el paso de quitar la cuenta atrás y volver al estado inicial (usuario activo).

Lo cierto es que, al menos a mí, no me han intentado hacer el pseudo chantaje emocional que, según parece, le han hecho a otros usuarios, donde la última página te muestra fotos de tus amiguitos, diciéndote que si estás seguro de irte, porque esas personas te echarán de menos...

Quizás, no lo sé, a mí no me lo ha mostrado porque, durante los dos últimos años, no he tenido actividad alguna (y aquí, supongo, su algoritmo computa sólo una fracción de ese tiempo para sugerirte el contenido que esa última página que, al menos a mí, no me ha salido).

¿Y ahora qué?

En realidad: poco más... Mi siguiente paso será dejar de usar WhatsApp y convencer a mis amiguitos de que usen Signal, una aplicación de mensajería ultra-segura (es la que usa Edward Snowden, el tipo que contó a qué se dedicaba la NSA con todos datos de todo aquello que se les cruzaba por delante), donde no se registra ni un sólo dato personal que no sea el número de teléfono y el día en el que dicho número empezó a usar el servicio...

En este último punto, obviamente, jamás he dejado a WhatsApp que asocie mi número a mi cuenta de Facebook (me lo piden constantemente porque me niego: es el motivo por el que Facebook pagó 17.000 millones de dólares en su día, que nunca se te olvide).

La realidad es que, en estos últimos dos años, no he echado de menos Facebook... En absoluto: he tenido una vida un poquito más plena, por cuanto mis interacciones con gente se han bajado en medios más convencionales, sea email, teléfono, mensajería instantánea o, simplemente, teniendo una conversación "cara a cara" con la persona o personas de turno.

Existe un concepto muy interesante reflejado en un acrónimo anglosajón, "FOMO" ("Fear of Missing Out", traducido libremente como "Miedo a estar fuera de onda"): las redes sociales como Facebook utilizan este "miedo" como fórmula para mantenerte enganchado a sus plataformas.

Recuerda: el producto eres tu y tu atención, así como tus hábitos de navegación y consumo de información es la gasolina que mantiene su motor funcionando.

Sobre todo, recuerda, en esta historia existe una asimetría de información y recursos entre el oferente del servicio y el usuario: ellos tienen legiones de carísimos abogados que redactan minuciosamente cada una de las frases de los términos de uso que aceptas cuando accedes a su plataforma, reservándose la capacidad legal para cambiarlos, unilateralmente, con o sin tu consentimiento explícito.

Tu, en cambio, eres una persona una normal, que puede tener (o no) conocimientos legales suficientes como para entender, en su plenitud, lo que diablos aceptas y lo que supone el uso de ese tipo de servicios así que, aunque te leas sus términos de uso y sus políticas de privacidad, es poco probable que entiendas la profundidad de lo que se está aceptando (no es un error: es una característica de diseño en su sistema).

Y ahora, esto sí, acabo con esta historia... Se acabó: hora de continuar sin Facebook, de reducir mi presencia en redes sociales y, simplemente, si quiero quedar o saber de alguien, utilizar el viejo teléfono (una opción que tienen los smartphones actuales que es como Facetime, pero sin video-conferencia y basado únicamente en voz :-)).

Tan fácil como romper con todo eso para ganar un poquito de calidad de vida y, de paso, dejar pintorescos mensajes de voz en el contestador de los amigos... Al parecer, según fuentes fidedignas, mis llamadas son la mar de divertidas.

Eso es todo.



Paquito
Emilio: sugerenciasapaquito (arroba) yahoo (punto) es
Twitter: @paquito4ever

Comentarios

  1. Interesante, pero en algún sitio leí que aún así, aunque borres tu cuenta, FB no se olvida de tí (ni de tus datos), porque, en realidad, tus datos (y fotos, y videos y todos) son suyos, no tuyos...

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    1. No exactamente (gracias por la visita y el comentario, por cierto, que ya hasta pierdo las formas... ¡Con lo que yo he sido! :-)).

      Facebook debe borrar aquello que tu hayas subido a la plataforma (y lo hace).

      Lo que no borra es todo lo demás (aquello que les permite hacer que tus datos valgan tanta pasta).

      Y, si no usas Facebook, aunque tengan eso de ti, no pueden monetizarlo por anuncios.

      De eso va el rollo: no entienden otra forma de funcionar (y, al final, son nuestros actos los que deciden si queremos permitir algo así o no).

      Gracias una vez más por la visita y el comentario (como siempre, todo un placer).

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  2. Hola guapérrimo. Sus tengo olvidados a ti y a la tulipana por asociación (empieza a hacerse cuesta arriba encontrar aliases).

    En primer lugar, tirón de orejas pijopollas: Keep calm and goodbye facebook? Un día, con una birra delante, hablaremos de las variaciones del eslogan en cuestión y por qué me queman tanto. De momento: ¿No habría sido más bonito poner el original sin más?

    En segundo lugar, tirón de orejas pijopollas: No son congresistas, son diputados, lo congresistas son los señores que dan charlas en los congresos especializados, como lo médicos que hablan de su último descubrimiento sobre el cáncer en un congreso del cáncer. Los señores del congreso norteamericano, son "congressmen", que se traduce como "diputados".

    Por otro lado: Llevo tiempo con la asignatura pendiente de eliminar mi facebook y creo que me has dado el espoleo para hacerlo, a ver si esta tarde me pongo a ello.

    Un abrazo muy muy pijopollas.

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    Respuestas
    1. Buenas:

      El tono de choteo del comentario es impagable: gracias por pasarte por aquí en primer lugar :-))

      La verdad es que dejé Facebook hace dos años: borrar la cuenta ha sido una cuestión de principios y, después de bajar mis datos y ver lo que he visto, en términos de quién ha subido mis datos a su servicio para correlacionar dicha información con mi perfil en esa red, da mucho que pensar).

      En inglés es "Congressmen" (o "Congresswoman"): las traducciones literales son las que son, pero bueno, para el caso pelota (lo importante es que se me entienda :-)).

      No sé si es para todo el mundo (lo de borrar la cuenta): la gente que se animó, al calor de mi acción, fue cuestionada por el abajo firmante sobre las consecuencias (Facebook no es gilipollas: te da 15 días de margen porque saben que muchos no resistirán el impulso).

      En mi caso, honestamente, es que no funciona y, en los últimos tiempos, me aburría (pero ya digo: lo dejé hace 2 años, así que no sé si en ese tiempo mejoró o se hizo diferente).

      Así que, si lo vas a hacer, recuerda: bájate los datos, échales un vistazo, échate a temblar y después borra la cuenta.

      Un abrazo también muy pijopollas (que si nos ponemos, a pijopollas no :-)) y gracias de nuevo por la visita.

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    2. Sí, lo tengo pendientísimo lo de eliminarme.

      Insisto en el pijopollismo: No es una traducción literal, es un false friend. Como yo: que te olvido y no te comento y cuando lo hago, es para tocar los cojones.

      Nota: Yo uso de vez en cuando el FB para comprar cosas de segunda mano en el marketplace.

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    3. Buenas,

      No te preocupes con el pijopollismo: de cosas peores está uno asustado :-))

      No sabía ni que existía un marketplace en Facebook: me enteré viendo la keynote del F8 (el evento de desarrolladores de dicha compañía).

      Cosas que uno aprende cuando no usa según que herramientas :-)

      Un abrazo y gracias una vez más por pasarte por aquí.

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