Un día de la marmota peculiar
Buenas: Hace casi dos años que no escribo en este blog: no tengo perdón de ningún tipo, es el tipo de cosa que un día dejas de hacer y lo que es un día se convierte en una semana, que se convierte en un mes, que se convierte en un trimestre... Y esto nos trae hasta aquí, que ya iba siendo hora. En primer lugar, hablemos brevemente del por qué: dicho muy rápido, porque las circunstancias requirieron (y todavía requieren) que uno se desenganche un poco de esa Matrix tan maravillosa como adictiva y como nociva. Y si a eso se añadimos avatares de la vida que, hace muchos años, ya me dieron algún susto, pues la cosa como que no lo hace mucho mejor. De esa historia no quiero hablar todavía: vamos a dejarla guardada en un borrador del blog que, quizás, nunca se publique, o quizás sí, ¿Qui lo sa? (extraña pregunta, teniendo en cuenta que, seguro, el que lo sabe soy yo, pero no vamos a empezar un post después de casi dos años buscando coherencia o sentido común). Somos personas de bien Hay un ...