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Mostrando entradas de febrero, 2026

Siempre va de dinero

Buenas: En el post de ayer acabé diciendo que la gente que a día de hoy nos está viendo los beneficios de la IA son una banda de hijos de puta a los que sólo les importa el dinero. En realidad, fui muy injusto: no sólo son esos hijos de puta, y creo que es necesario puntualizar estas palabras para que quede bien clarito lo que pienso sobre según qué cosas. El turrón de hoy es el duro, claramente Sí: turrón duro, pero delicioso. Hace unos años hablé de la deportista Simone Biles y de cómo en los Juegos Olímpicos, al celebrarse en Tokyo, habían prohibido un montón de sustancias que hicieron que su rendimiento no fuera el esperado. En aquel entonces, porque había muchísimo dinero en juego, te dije lo siguiente: Porque esto no va de Simone Biles, o de la superación de problemas psicológicos, o de si los japoneses son más o menos estrictos con el uso de según qué medicamentos, estén regulados o no: esto va, simplemente, de dinero, repito, mucho dinero. Y ahora, que nos pongan muchas imágen...

Cerrar la semana

Buenas: Si te cuento que ahora mismo lo que estás leyendo está siendo escrito en un emulador de un terminal informático similar a lo que uno se podía encontrar en 1980 quizás no me creerías, pero es la verdad. Me ENCANTA trabajar en un entorno libre de distracciones que, además, me recuerda a otro tiempo (a pesar de que la pantalla es de alta resolución, el emulador replica el comportamiento de un monitor de tubo de hace 40 años, incluyendo el barrido periódico del haz de luz que permite que la pantalla muestre algo, además de, toque de calidad supremo, que el cursor, al moverse, deja un pequeño rastro, como si la pantalla tardara en computar el movimiento de un caracter al siguiente. ¿Esto es turrón o no? La verdad es que no estoy muy seguro de si esto es turrón o no, la verdad, pero es como me siento esta noche al escribir estas palabras (soy un poco retro: soy hijo de los años 80, no tengo remedio :-)). El caso es que ya hemos terminado la semana, que no ha estado nada mal, la verda...

Continuar la aventura corporativa

Buenas: Ayer hablábamos de las cosas que tiene que hacer uno hasta bien entrada la noche cuando algo se rompe, o deja de funcionar correctamente, con gente distribuida por el mundo, como claro ejemplo del día a día de un oficinista que trabaja con cacharros muy complejos que requieren gente mucho más inteligente que uno para que funcionen bien. Así que, como ayer la cosa se dejó en un extraño Cliffhanger, hoy toca desvelar si la cosa salió bien o no... ¿Y bien? Pues tengo buenas noticias: la cosa salió muy bien y esta mañana estábamos todos muy felices, aunque anoche mandé a más de uno a la cama por la diferencia horaria. Porque, si hay algo que me encanta, de verdad, es dar crédito y agradecer públicamente a las personas que hacen ese esfuerzo extra para conseguir que las cosas funcionen lo antes posible. Una de las primeras cosas que noté cuando me vine a esta parte del mundo, por tierras germanas en aquel caluroso verano de 2006, es que cierto grado de intensidad brillaba por su aus...

Turno de noche

Buenas: Hoy nos toca, otra vez, turno de noche, aunque el turno de noche de hoy es un poco peculiar, porque es el tipo de cosa que uno no elige, sino que le viene impuesto por las circunstancias. Turrón del duro, por favor Al asunto: nada como empezar la jornada con uno de tus compañeros preguntándote si sabes de algo que, al parecer, ha dejado de funcionar... Te estás tomando un café largo y has pasado la mañana en un par de reuniones anodinas donde el personal se obsesiona por parecer más listos que los otros (vicio en el que, lo confieso, alguna vez caí, aunque aprendí la lección y, desde entonces, ante todo, soy más sarcástico) así que la noticia te pone en modo escéptico y te pones a investigar a ver si lo que te dicen tiene sentido o no. Las malas noticias suelen ser muy rápidas Después de un par de verificaciones, confirmo que, efectivamente, algo no va bien y empieza la carrera para arreglarlo. En otro tiempo, lo recuerdo con una sonrisa, no era nada raro verme correr por los p...

Trabajos de tarde noche

Buenas noches: Lo sé: esto podría ser leído a las siete de la mañana en 15 años desde su publicación pero a veces, sólo a veces, uno debe permitirse el hablar en tiempo real sobre el momento en el que estas palabras se escriben, porque ciertos placeres, como el hablarte en presente, son cosas que la imaginación y la escritura te conceden, más allá de si uno está de acuerdo o no con el estilo... Al turrón... Tienes razón: mientras escribo estas palabras, la noche cerrada en Holanda se ilumina con los sensores de movimiento de las lámparas de los jardines, momento donde un gatito del vecindario hace su ronda, gatito que, por cierto, he tardado años en que llegara a confiar en mí, con años y años de mantener una debida distancia de seguridad que, el verano pasado, al salir de casa, empezó a quedarse tumbado en la entrada, esperando a que le tocara mientras empezaba a hacer una extraña danza donde me enseñaba su parte inferior, que se supone que es un signo de confianza (ni idea, la verdad...

Problemas técnicos en el blog

Muy buenas: Algo maravilloso de que, de cuando en cuando, se te manifieste la audiencia, es que no sólo aprendes cosas sino que, además, recibes feedback, y en este caso, es la historia de un perspicaz lector que, como yo, batalla contra los elementos tecnológicos pero al que el blog, que de pronto está híper-activo, le dejó caído hace unos días. Batallita Tecnológica: ¡Sálvese el que pueda! Tranquilidad, que no me voy a poner aquí a hablar de XML, RSS y demás: no salgas corriendo, que no va a ir de esto. Desde que volví a escribir a principios de este mes, cuando rememoramos al día de la Marmota y agradecimos muchísimo a nuestro lector de cabecera que, todos los años, indefectiblemente, dejaba un comentario en el último post en ese día, recordand que es, para mi generación, una película genial y un evento folklórico americano como pocos, lo primero que quise hacer es crear mi propia herramienta de publicación de posts (blim.py), así que, "con paciencia y con saliva", además...

Vivir en un país tranquilo

¡Buenas! El domingo es el día de descanso por antonomasia en la cultura judeocristiana y, se supone, hoy uno debe zanganear todo lo que pueda y disfrutar del asueto debido. Una de las diferencias culturales más raras que he encontrado entre culturas no tiene que ver con costumbres, expresiones idiomáticas o gastronómicas. La diferencia cultura más sutil que conozco es que, según qué culturas, el primer día de la semana es el domingo o el lunes. ¿Cómo? Nótese en primer lugar que ni siquiera ha habido que llamarme al orden y recordarme que tengo que ir al turrón, ojo ahí: el lector habitual conoce la diatriba y, también aviso, esto no es ni normal ni pretende crear ningún tipo de tendencia. Ha salido así: no le demos más vueltas. El caso es que, al menos yo, llámame ignorante, llámame fruto de mi cultura, toda mi vida he entendido que la semana empezaba los lunes y terminaba los domingos, pero un día, mirando calendarios, descubres que en otros lugares no es así. En toda Europa (salvo Po...

Una hora para correr

Buenas noches: Y lo digo así, no hay equívoco: me he pasado trasteando todo el día con el cacharrito y así me pasa, que se me ha ido el santo al cielo y ahora tengo que escribir, a toda velocidad, sin pensar mucho, pero también mirando de reojo todo lo que puedo, para no cometer errores ortográficos. Este día de hoy ha sido absurdamente improductivo: sí que es cierto que estoy muy feliz y me lo paso teta jugueteando con el código de blim.py pero, al final del día, se me ha pasado toda la jornada en un periquete y ahora no hay forma de evitar lo que los romanos decían con aquello del "tempus fugit". Los romanos, gente de bien, no se les puede negar talento y sabiduría. Al turrón que se te pasa la hora Lo bueno y lo malo de las fechas o de las horas límites es que sabes donde empieza y acaba el problema. Precisamente por eso, porque sé exactamente la cantidad de minutos que me quedan (setenta y cinco, me dice el teléfono) tengo que apremiarme a cumplir con mi autocompromiso de ...

Las cosas de un tranquilo viernes

Muy buenas: Esta noche inauguramos el modo de escritura fantasma, que es una de las características que he creado para blim.py y que tiene como peculiaridad que todos los elementos de la interfaz desaparecen, haciendo que sólo quede el texto que estoy escribiendo ahora mismo. En este modo, y es curioso, porque ahora me noto constantemente mirando a la esquina inferior izquierda, que es donde generalmente puedo ver el contador de palabras que me guía para saber cómo voy y cuan lejos estoy del objetivo diario. Al turrón... Tienes razón: me lío, me pierdo en las ramas del bosque, es verdad. Hoy ha sido un día muy tranquilo: la mitad de Europa está tomándose el fin de semana largo para irse a esquiar o hacer deportes de invierno, lo cual es muy apropiado teniendo en cuenta que, mientras se escriben estas palabras, se están celebrando los Juegos Olímpicos de la actual estación del año en Italia, que no está nada mal como lugar del mundo para visitar o celebrar Juegos Olímpicos de invierno, ...

Expandiendo la mente poco a poco

Buenas: Si me hubieran dicho hace apenas unas semanas que volvería a bloguear y que lo haría todos los días, te habría dicho que esa fase de mi vida se quedó más o menos por 2007, donde, ahí sí que sí, lo de postear diariamente era algo que me salía casi de forma natural. Eran otros tiempos, supongo: el tiempo abundaba, había un montón de aventuras que contar, todos los días sucedían cosas que, en mi humilde opinión, al menos en aquellos momentos, me resultó interesante o digno de ser contado porque, no nos engañemos: al escribir un blog y publicarlo en la web, hay un cierto grado de exhibicionismo, por más que uno intente negarlo (y fracase estrepitosamente en el intento). Al turrón... El caso es que hoy estaba hablando con un compañero de trabajo sobre lo que crear blim.py ha supuesto para mi estado mental: una oleada de creatividad me ha inundado y de pronto, la famosa maldición del folio en blanco, que las personas más inteligentes y cultas que yo llaman "La maldición del foli...

La curiosidad latente

Muy buenas: Hoy empiezo escribiendo esto desde la interfaz web de Blogger porque estoy buscando ideas para mejorar mi pequeño cliente (que ya va por su quinta versión, ojo ahí :-)). Esta mañana, después de un par de reuniones, un compañero me llamó para comentarme algo de lo que se había enterado (el típico cotilleo corporativo, nada fuera de lo usual). La llamada acabó siendo más larga de lo que ambos esperábamos y del propósito original de la misma, acabamos en la Oficina de Patentes de los Estados Unidos, buscando cosas de nuestro querido empleador mientras, a su vez, observábamos cómo el buscador de la web nos ofrecía el código necesario para hacer lo mismo con tu propia aplicación. En este momento, una pequeña bombillita se encendió en mi cabeza y ese, quizás, será mi próximo proyecto (un buscador de patentes, "porque sí" :-)). Al turrón... Me lío... Siempre me lío, esa es la verdad: el motivo del título es parte de la conversación que tuve con ese compañero de trabajo. ...

Desvariar para variar

Buenas: Esta noche, mientras escribo estas palabras, pienso en las cosas en las que uno llega a perder la noción del tiempo, sobre todo cuando se disfruta como un enano haciendo lo que le gusta o, por lo menos, algo que le aporta un mínimo de ilusión, placer o entretenimiento. Precisamente por eso, porque no hay muchas ocasiones a partir de un momento de tu vida en el que este tipo de sorpresas son más bien escasa, un cierto sentido de asombro se asoma por la comisura de mis labios porque, y en esto no exagero, creo que no me he sentido tan creativo en años. Un turrón singular el de hoy Efectivamente, es un turrón al que voy ahora mismo de cabeza, tranquilidad, que no hay prisa, aunque voy sin pausa. Blim.py esta noche inaugura su versión 1.5.0 donde, entre otras cosas, he conseguido simplificar la estructura de archivos y, en el uso de un diccionario para ayudarme con la ortografía, como el diccionario que utiliza la librería que se encarga a tal efecto es muy pobre (la librería tira ...

En un pequeño descanso

Buenas: Hoy no utilizamos Blim.py, sino que utilizaré la Interfaz Web de Blogger. Es la hora de la comida, pero no tengo mucho apetito, así que, en lugar de estar produciendo reportes o leyendo algo, he decidido que no, que esta noche quiero dedicarla a correrme una cacería de bugs en el programita de marras... ¿Y eso por qué? Porque lo de anoche, a pesar de un inicio prometedor, no acabó como yo quería y, si algo tanto, es que soy un cabezota nivel bloguera dicharachera , a la que se echa un montón de menos, por cierto, y las pocas veces en las que uno realmente consigue cuadrar el círculo, ahí tengo que reconocer que soy imparable. El problema es la frecuencia Yo no sé como eres tú, evidentemente, así que te contaré un poco el nivel de disfunción neuronal que el humilde escritor de estas palabras gasta (y así le va, aunque eso se factura por separado :-)). Cuando estuve trabajando en París, mi jefe me obligaba a vestir traje y corbata: es algo con lo que, gracias al cielo, me revelar...

Blim.py v1.1.0

Buenas: Como ya sabrás, desde hace un par de semanas, mi obsesión personal ha sido crear "blim.py", mi editor para el blog, que es en cierto sentido un pequeño sueño personal, después de años y años pensando en esa eterna idea. El caso es que, un buen día, gracias al señor Google y los grandes modelos de lenguaje que conforman lo que hoy en día llamamos Inteligencia Artificial, en apenas dos semanas no sólo no he creado mi pequeño juguete, sino que, además, me he permitido trastear en todo lo que está alrededor del mismo, desde la publicación del código fuente, la automatización de testeo para verificar funcionalidad, así como crear pequeñas páginas que anuncian el cacharrito dichoso, así como otras que, con los años, fui creando se quedaron en Github cubiertas de polvo. La aventura de aprender Algo maravilloso de esto es que, de pronto, la creatividad se ha desatado: he dejado de ser un consumidor pasivo y masivo de información para, por una vez, revertir el flujo, siendo un...

Lo que no te cuentan de por aquí

Buenas: Según terminé de escribir el título del post, lo primero que pensé, ahora que no nos oye nadie, fue: ¨Bueno... En realidad sí te lo han contado: mil veces, además". Pero tengo mil palabras por delante, así que intentaré convencerte de lo contrario, yéndome hacia los márgenes de lo más conocido y quizás, a través de la anécdota, describirte aspectos de mi realidad, que es personal, intransferible y, a veces, hasta cierta o veraz. Al turrón Lo primero que te llama la atención de un lugar es su climatología: en los últimos años, los Países Bajos tienen épocas donde los días se asemejan a aquellos de mi querida Madrid, donde en los últimos tiempos las lluvias explican a sus ciudadanos lo que es vivir por Centroeuropa durante una temporadita. Nota al margen: es remarcable escuchar a la gente de por allí quejarse de la lluvia... ¡Si ellos supieran! :-)) Lo segundo que te llama la atención es la estructura de la vida: cada lugar tiene una idiosincrasia, tiene un aspecto, un olor,...

La hora de las excusas

Buenas: Esta noche escribimos en el blog usando una aplicación que emula a un viejo terminal con pantalla de tubo, con su aliasing al moverse el cursor y con una emulación de cómo se vería un viejo televisor cuando los rayos catódicos hacen el barrido de la misma. Mientras esto sucede, pienso en lo sucedido en el día de hoy, cosa que me ha hecho reflexionar sobre lo que es a veces la vida, con su lógica y con su falta de ella, según le dé al destino esa mañana. Al turrón que te lías Me lío, efectivamente. Todo empieza como empiezan las cosas en los entornos empresariales hoy en día: estás haciendo algo y ves que el iconito de la aplicación de comunicación interna tiene el botoncito rojo que viene a indicar que hay algo sin leer y que, quizás te interese. En este caso, el mensaje viene de alguien a quien, por un sentido poético de la justicia y de la razón, se ha cruzado en mi radar y, como uno ante todo tiene un extraño complejo de mano invisible, quiero que le vaya bien, decisión que ...