Haciendo los deberes
Buenas:
Hoy, por motivos logísticos, no podré estar en casa por la tarde así que, una vez más, me tengo que venir a la interfaz web de blogger y, eso sí, "programar" la publicación de este post que, aunque se está escribiendo a las dos de la tarde, saldrá sobre las nueve de la noche y llegará a los clientes de RSS al día siguiente (los misterios de Feedburner son profundos).
Turrón programado
Sí, tal cual: no me queda más opción y la tecnología está para ayudarnos (no sé si la API de Blogger me permitía añadir algo de este estilo a blim.py: sería cuestión de mirarlo).
La mañana ha empezado de forma inusual: los sábados por la mañana son cuando me quemo caminatas interminables al teléfono, hablando con un buen amigo mientras le intento hacer reír y cuestionar su juicio, pero hoy no ha sido así, porque hoy, simplemente, lo único que he hecho ha sido quedarme holgazaneando en el lecho, cosa que debería ser de obligado cumplimiento al menos un día por semana, porque no hay sensación más maravillosa que la que produce el cansancio de estar en la cama, cuando ya hasta tu cuerpo te dice "Mira... Yo sé que no debería decir nada, pero creo que hoy estamos abusando".
El diccionario de la Real Academia de la Lengua Española define al adjetivo holgazán como "dicho de una persona: vagabunda y ociosa, que no quiere trabajar" y esto, lo creas o no, hay días que uno lo siente dentro de sí mismo, por más que luego me sienta culpable, que es lo que tiene estar rodeado de calvinistas y encima ser un workaholic.
Aforismo: "Eres lo que te rodea, eres lo que comes".
Hablando de Calvino
Ya te conté hace unos días que el señor Juan Calvino es responsable de parte del carácter de ciertos lugares del mundo, incluyendo a los Países Bajos, donde sus enseñanzas calaron hondo.
Precisamente por eso, y hablando de la pereza (cuando engancho la linde, eventualmente la linde acaba y yo sigo: eso te debería decir algo sobre mí) el pastor protestante decía que era una vicio que llevaba al letargo espiritual y falta de productividad, siendo una especie de "vicio puente" hacia otros vicios y, por lo tanto, el abandono de la búsqueda de virtud.
Que digo yo que al señor no le faltaría razón, que no va por ahí la cosa, pero el tema de Centro-Europa es que son muy tremendos y ellos, como yo, cuando enganchan la linde, eventualmente la linde acaba y ellos siguen, y siguen, y siguen...
¿Y por qué me cuentas esto?
Pues porque todos los días me veo a mí mismo negociando si escribir o no mis "mil y pico palabras", que es algo que me gusta hacer pero que, a su vez, son testamento de mi naturaleza, aquella que determina que, si no hay que hacer algo, pues no lo hagas y, si lo tienes que hacer, busca la forma más óptima para hacerlo.
Esto, ojo en la mayoría de los casos, hasta que me da el puntazo de sacar los cañones y empiezo a matar moscas con balas de kilo, porque no hay término medio.
Supongo que es también el aprendizaje de la vida: cuando eres más joven tienes toda la energía y tiempo del mundo para hacer cosas pero, cuando nos vamos haciendo mayores, pues esa energía va desapareciendo y, como el buen jugador de tenis, tienes que empezar a refinar tu técnica para, sin correr tanto, poder aguantar los embistes del rival.
De esto, lo que es la vida, hablé en 2011 en este post, donde ensalzaba al que, personalmente, creo que es el mejor jugador de ese deporte de la historia y no sólo por su talento, sino por su forma de dosificar la energía (Pete Sampras fue muy, muy, muy grande y si te lees ese post, entenderás por qué).
Por eso, porque ya no tenemos ni veinte, ni treinta años, como el amigo Sampras, elegimos más las bolas que merecen la pena que corramos y, las que no, simplemente dejarlas pasar, que en el siguiente punto ya hablaremos.
¿Cómo eliges las bolas que correr?
Me temo que no hay una fórmula muy clara, por más algoritmos, modelos de decisión o lo que quieras inventarte: al final está en ti determinar y aprender qué merece la pena y qué no.
Mis criterios son subjetivos: hay cosas hacia las que tengo afinidad y, por tanto, me atraen más que otras. Estoy seguro de que esos criterios míos pueden ser y serán bastante diferentes a los tuyos, quizás coincidamos en algunas cosas y, en otras, estoy seguro, no coincidiremos en nada.
Las fórmulas generales que conozco, como la Matriz de Decisión de Eisenhower, ayudar a priorizar tareas, por poner un ejemplo, pero los criterios que definan a cada una de las tareas dependen de ti para empezar (eres tú el que conoce y cree que algo es urgente o importante).
Sobre todo lo demás, la verdad, no tengo mucho que decir porque repito, mis métodos de trabajo varían, y si a esto le añadimos los "venazos" que me pueden dar un día y que me pueden hacer conseguir cosas que, definido por alguno de mis compañeros "Habría que estar muy zumbado para hacerlo", pues resulta que, efectivamente, hay un zumbado que se casca la machada y el personal no sabe si aplaudir o llamar a seguridad (yo siempre soy partidario de llamar a seguridad: "hay mucho desaprensivo por ahí suelto", que decía una amiga mía :-)).
Total, que es sábado por la tarde
Efectivamente: sábado por la tarde, está soleado, algo inusual por estos lares, pero no nos vamos a quejar... Es Semana Santa, Ámsterdam tiene que estar hasta arriba de turistas, las zonas residenciales periféricas están en silencio, que es lo que se espera de dichos lugares.
Y yo, así como el que no quiere la cosa, ya he llegado a mis "mil y pico palabras", que será una etiqueta que tendré que poner a estos artículos para, algún día, releerlos y cuestionarme, otra vez más, qué estaba pasando por mi cabeza en aquel momento.
Un saludo.
Paquito
Emilio: sugerenciasapaquito (arroba) yahoo (punto) es
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